Con motivo de la reciente renuncia de S.S. Benedicto XVI, el obispo de Almería, monseñor González Montes, dispuso que desde el pasado 27 de febrero hasta que comience el próximo Cónclave, todos los sacerdotes celebren al menos una misa en acción de gracias por el don del Pontificado Romano que ahora termina, y por la salud y el bienestar físico y espiritual de nuestro amado Papa Benedicto XVI, y no dejen de encomendarle todos estos días en la oración, agradeciendo a Dios su magisterio y el cuidado y gobierno pastoral de la Iglesia universal que, durante casi ocho años, ha ejercido con fidelidad y amor incondicional a Cristo.