El pasado domingo 10 de mayo, el Papa León XIV, tras el Regina Caeli, agradeció al archipiélago canario por ser una tierra de acogida. «Quiero agradecer la acogida que caracteriza al pueblo de las Islas Canarias, por permitir la llegada del crucero Hondius con los enfermos de hantavirus. Estoy contento de poder encontrarme con vosotros el próximo mes, en mi visita a las islas”.
Las palabras del Santo Padre han sido recibidas por la diócesis Nivariense con mucha alegría y han supuesto un acicate para todas las personas que están trabajando intensamente en diversos ámbitos para acogerlo en nuestra tierra canaria los próximos días 11 y 12 de junio.
Desde hace años, la Iglesia viene poniendo su grano de arena en el contexto de la acogida, protección, promoción e integración de las personas migrantes.
Muchas de estas personas parten de la denominada ruta atlántica que conecta el norte de África con las islas. Pero otras tantas provienen de Latinoamérica u otros puntos del mundo.
Esta variedad de nacionalidades aporta un gran enriquecimiento cultural y de fe en nuestras comunidades parroquiales. Así ocurre, por ejemplo, en la parroquia de San Francisco de Asís, en Santa Cruz de Tenerife, donde, cada tercer domingo de mes, se reúne para celebrar la Eucaristía y compartir inquietudes la comunidad filipina presente en nuestra diócesis.
Muchos de ellos señalan que desde que llegaron a Tenerife se sintieron como si estuvieran en casa.

