Las palabras del Santo Padre han sido recibidas por la diócesis Nivariense con mucha alegría y han supuesto un acicate para todas las personas que están trabajando intensamente en diversos ámbitos para acogerlo en nuestra tierra canaria los próximos días 11 y 12 de junio.

Desde hace años, la Iglesia viene poniendo su grano de arena en el contexto de la acogida, protección, promoción e integración de las personas migrantes.

Muchas de estas personas parten de la denominada ruta atlántica que conecta el norte de África con las islas. Pero otras tantas provienen de Latinoamérica u otros puntos del mundo.

Esta variedad de nacionalidades aporta un gran enriquecimiento cultural y de fe en nuestras comunidades parroquiales. Así ocurre, por ejemplo, en la parroquia de San Francisco de Asís, en Santa Cruz de Tenerife, donde, cada tercer domingo de mes, se reúne para celebrar la Eucaristía y compartir inquietudes la comunidad filipina presente en nuestra diócesis.

Muchos de ellos señalan que desde que llegaron a Tenerife se sintieron como si estuvieran en casa.