
Nuestra diócesis ha experimentado en los últimos años un cambio profundo con la llegada de inmigrantes procedentes, principalmente de Rumania, nuevos países del Este, Marruecos, Ecuador, Colombia y otros países de Latinoamérica. La presencia entre nosotros de ortodoxos y musulmanes ya nos resulta cotidiana, así como el aumento del número de comunidades cristianas pertenecientes a Iglesias Evangélicas.




