Como se adelanta hoy en el semanario diocesano, Archisevilla Digital, en las primeras catas que se están llevando a cabo en la iglesia de Santa María la Blanca, de Sevilla, dentro de los estudios previos a la tercera fase de la restauración del templo, han dado como resultado el descubrimiento de un alfarje policromado mudéjar cuya antigüedad podría datar de finales del siglo XV o principios del XVI. Los alfarjes son techos de madera horizontal y entrelazada, y en Sevilla hay varios ejemplos entre los que desatacan los de los Reales Alcázares.