
El trabajo de restauración de la linterna del templo parroquial ha sacado a la luz detalles que el tiempo, los problemas de mantenimiento y las filtraciones de la lluvia han ocultado durante décadas. Según uno de los restauradores, José Joaquín Fijo, «se ha rescatado la decoración original de la bóveda de la linterna». Mientras antes se podía apreciar un fondo pictórico gris, el minucioso trabajo de separación de materiales ha sorprendido con la aparición de restos de la pintura original de color blanco con líneas doradas y filos negros (siglos XVII-XVIII).






