
Pasados treinta y dos minutos de las diez de la mañana se ha declarado solemnemente la santidad de Madre María de la Purísima, en el curso de la Eucaristía que ha presidido el Papa Francisco en la vaticana Plaza de San Pedro, y que ha congregado a un grupo numeroso de peregrinos llegados a Roma este fin de semana desde diversas localidades de la provincia de Sevilla.





