Se trata de una semana en la que a través de conferencias y lecturas, se introducirá a los asistentes en la importancia de la Palabra de Dios
La parroquia de San Francisco y San Rodrigo de Cabra celebrará del 14 al 19 de junio la I Semana Bíblica, con la que quiere cerrar el curso y ofrecer a los fieles todos los recursos necesarios para dedicar durante el descanso de verano tiempo a la lectura o meditación de la Palabra de Dios.
La iniciativa acogerá dos conferencias, dos maratones bíblicos, la celebración de la misa y un mercadillo de libros y artículos religiosos que estará expuesto durante toda la semana en los salones parroquiales.
El sacerdote y director del Instituto de Ciencias Religiosas Beata Victoria Díez, Adolfo Ariza, abrió la primera de las conferencias este lunes, con el título “La Palabra de Dios en la Iglesia”.
El martes y miércoles, los asistentes a esta iniciativa pobrán leer y rezar con la Palabra en comunión, gracias a un maratón de lectura Bíblico, a partir de las 20:30 horas. Mientras que el jueves 17, el párroco de la Sagrada Familia de Lucena, Fernando Martín, disertará sobre “La importancia de la Palabra de Dios”.
Esta cita, en la que los niños también están disfrutando de catequesis teatral y concursos de dibujo entre otras actividades, culminará con la misa de clausura en la que se bendecirán los objetos litúrgicos adquiridos en el Mercadillo. Será el sábado 19, a las 20:30 horas.
El Movimiento Familiar Cristiano de la Diócesis de Cádiz y Ceuta celebró el pasado 13 de junio la Asamblea de Fin de Curso en el Santuario Ntra. Sra. de la Oliva, de forma presencial, con la participación de unas cuarenta personas, procedentes de Barbate, Cádiz y Vejer, después de haberse estado reuniendo telemáticamente durante el tiempo de pandemia.
Se iniciaron las actividades con la celebración de la Eucaristía, presidida por el Consiliario Diocesano, P. Antonio Jesús López García-Mohedano, que posteriormente hizo una reflexión sobre la exhortación Apostólica del papa Francisco “Amoris laetitia”, en el quinto aniversario de su publicación. El consilario les animó a participar en una renovación espiritual, tras este tiempo de pandemia, que les «lance con nuevo ímpetu a la actividad misionera, para llegar a todas las familias, también a las que pasan por dificultades que le han alejado de la Iglesia».
Posteriormente, se celebró la Asamblea de fin de curso en la que se expusieron las actividades realizadas y las dificultades que se habían encontrado con motivo de la crisis socio-sanitaria, que impidió la participación y los contactos durante estos largos meses.
Los miembros del equipo de Encuentros Conyugales hablaron de los contactos tenidos durante este curso y los proyectos planteados para el próximo curso, en que se tendrá un Encuentro Conyugal en el último trimestre, intentando recuperar a los matrimonios que no pudieron realizarlo, al quedar clausurada la Casa de Espiritualidad donde se imparten.
La jornada finalizó con un almuerzo en los jardines del Santuario, en que con un tiempo agradable disfrutaron de una buena comida en fraternal compañía de los demás matrimonios que, atendiendo a las limitaciones existentes, se decidieron a retomar estos gratificantes encuentros.
El secretario general de la Diócesis de Málaga, Francisco García Villalobos, explica de forma sencilla la misión y objetivos de cada uno de estos organismos.
Según el organigrama de la diócesis, los órganos consultivos del Obispo se sitúan en el primer lugar de la estructura diocesana. Son, concretamente, el Colegio de Consultores, el Consejo Episcopal, el Consejo Presbiteral, el Consejo de Asuntos Económicos (CAE) y el Consejo Pastoral Diocesano (CPD).
Para García Villalobos, el Colegio de Consultores aparece en primer lugar puesto que su papel es trascendental: «es el órgano que se encargaría del gobierno de la Diócesis de forma interina en caso de que quedara la sede vacante, interviene en la elección del administrador diocesano y su consentimiento es necesario para realizar las inversiones económicas de mayor cuantía (más de 150.000 euros)».
Este consejo se reúne tres veces al año, a primeros, mediados y finales de curso, al igual que el Consejo Presbiteral. Los miembros de este último consejo son elegidos por los propios sacerdotes desde los distintos arciprestazgos por lo que es conocido como «el senado» del Obispo. El secretario general recuerda que «este consejo ayuda al Obispo a la toma de decisiones de calado en el ámbito pastoral y de entre sus miembros es de donde el prelado elige a los que compondrán el Colegio de Consultores. Es decir, que los componentes de este último consejo tienen una doble idoneidad, pues han sido nombrados desde abajo, por sus compañeros presbíteros; y desde arriba, por el Obispo».
Pero en el día a día del gobierno de la Diócesis, el Obispo cuenta, sobre todo, con el Consejo Episcopal, que se reúne habitualmente cada semana y que está compuesto por los (actualmente) cuatro vicarios: vicario general y moderador de Curia, vicario para la Acción Caritativa y Social, vicario para el Laicado y vicario para la Evangelización. «A través de este consejo –afirma–, el Obispo recibe las impresiones que le llegan desde todos los puntos de la Diócesis y que son recogidas por los vicarios para así poder tomar decisiones fundadas, con la ayuda del Espíritu Santo. Los vicarios son quienes conocen mejor las distintas realidades que dependen de cada uno de sus ámbitos de gobierno de forma que le pueden ofrecer no solo fríos datos, sino una visión global y contextualizada».
El Consejo de Asuntos Económicos es un órgano especializado que se ocupa, como su propio nombre indica, de los temas relativos a la administración. «Está compuesta –señala García Villalobos– por técnicos, especialistas en derecho y economía, cuya permanente se reúne mensualmente, y que cumplen un servicio de asesoramiento y control de las distintas inversiones que realiza la Diócesis. El pleno se ocupa, además, de aprobar el balance y los presupuestos anuales».
El Consejo Pastoral Diocesano es el más numeroso. Lo componen 50 miembros, entre los que destaca la participación de religiosos de las distintas organizaciones que los agrupan y laicos que son elegidos por los diferentes arciprestazgos. Para el secretario general, «es una gran via de aterrizaje de la realidad de la diócesis pues los representantes laicos están muy pegados a lo que viven y experimenta la mayor parte del Pueblo de Dios, que son los seglares. Proporcionan al Obispo una visión muy global y realista de lo que ocurre en los distintos arciprestazgos y evitan que tome decisiones sin estar suficientemente informado».
Por último, existe un órgano que, aunque no aparece en el organigrama, sí que cumple una función muy importante de ayuda y asesoramiento al Obispo que es la reunión mensual de arciprestes, «donde el Obispo –señala el secretario– toma el pulso de la diócesis de una manera muy fidedigna. En esta reunión se iluminan unos a otros y sirve de correa de transmisión de la información».
Al final de curso, los distintos consejos hacen balance de todo lo vivido en nuestras comunidades en este curso difícil en medio de la pandemia y programan en lo posible el trabajo del curso próximo para seguir cumpliendo con su labor, «no solo de asesoramiento –en palabras de García Villalobos– sino de ayuda, guía y orientación al pastor de la Diócesis, complementando su carisma episcopal que confiere la función de santificar, enseñar y gobernar».
Jesús Cortés Pendón es el autor de «El Pelé. Gitano y Mártir», un libro acompañado de un CD con 18 temas que presenta la figura del beato Ceferino Giménez Malla («El Pelé»). Ambientada en la última noche en la cárcel del primer gitano beatificado por la Iglesia, es una obra de teatro que une la fe, la poesía, el teatro y el flamenco. El autor, natural de la Línea de la Concepción, maestro de música, casado y padre de cuatro hijos, presentará su obra el 25 de junio, a las 19.30 horas, en la parroquia malagueña de San Antonio María Claret en un acto organizado por la Pastoral Gitana de Málaga
«En este libro he querido contemplar a El Pelé en la última noche en su celda, sabiendo que, en la madrugada, vendrían a por él para fusilarlo»
Escucha aquí «No temas», una de las pistas del audio CD «El Pelé. Gitano y mártir»
¿Cómo surgió hacer una obra sobre el Pelé?
Yo conocía al beato porque mi padre, que es gitano, me dio muy orgulloso una estampa con una oración a Ceferino Giménez Malla, cuando la Iglesia lo nombró Siervo de Dios. Esa tarjeta siempre la guardaba en mi salterio y recuerdo como, hace ya más de quince años, en mi examen de oposiciones al Magisterio, le dije: «Tío Pelé, échame una mano que otra cosa no sé hacer y si me quiero casar tengo que aprobar las oposiciones». Y, dicho y hecho, en 2005 aprobé las oposiciones y siempre he sabido qué detrás estaba la mano del tío Pelé. Esos detalles los relato en mi libro.
Pero la idea de hacer una obra sobre él nació en el tiempo del confinamiento. El cuatro de mayo, que es la fiesta del Beato Ceferino, Trinidad Ruiz, de la Pastoral Gitana de Málaga, me envió un mensaje sobre el Pelé y, leyendo más a fondo su vida, sentí algo dentro que me decía: «tienes que escribir un libro» y todavía me decía algo más: «va a ser una obra de teatro». Y así nació esta obra que ha sido prologada por Don Xavier Novell I Gomá, obispo de Solsona y encargado de la Pastoral Gitana en la Conferencia Episcopal.
¿Qué se van a encontrar los lectores de «El Pelé. Gitano y mártir»?
Mi deseo ha sido escribir una obra de espiritualidad. En ella se entremezclan salmos de la Biblia, poesía y cante flamenco en la búsqueda de describir la noche oscura del Beato Ceferino. En este libro he querido contemplar a El Pelé en la última noche en su celda, sabiendo que, en la madrugada, vendrían a por él para fusilarlo. He pensado en San Pablo durante su encarcelamiento. En aquel momento, Poncio Festo envió una carta a Roma diciendo que tenía un preso que decía que hay un tal Jesús que después de muerto está vivo. Así he imaginado al Pelé, en la cárcel, dando testimonio de amor a Dios, agarrado a su rosario.
¿Cuál es para usted la principal enseñanza de El Pelé?
José Emiliano Rodriguez Amador, delegado de la Pastoral Gitana a nivel nacional, ha hecho una ilustración que está en el libro. En ella se ve al tío Pelé, de rodillas, en la prisión, rezando el rosario. Al contemplar esta ilustración me salía cantar con San Pablo: ¿Quién nos separará del amor de Dios? El Beato Ceferino, nos enseña a afrontar con dulzura la hora de nuestra muerte porque, si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros?
Otra enseñanza del Pelé es la frase que le decía a los niños: “Somos huesecillos de Dios” una preciosa explicación a la eclesiología de San Pablo hablando del cuerpo místico de Cristo.
El Pelé hacía gala de los mejores valores del pueblo gitano ¿Qué puede aprender de ellos nuestra sociedad?
Como buen gitano, El Pelé transmite la importancia de la familia. Hoy en un mundo secularizado e individualista, debemos mirar al pueblo gitano, al valor que le da a la familia, al clan. ¿No es acaso lo que hoy con urgencias busca la Iglesia en la creación de la pequeña comunidad? Y después, algo que dice San Pablo: “sé vivir en la abundancia y sé vivir en la escasez”
Usted es educador, ¿la obra está pensada para niños o para mayores?
Primeramente para mayores, para poder ser representada o leída en un ambiente de oración. Después es una obra que se puede llevar al aula. Se pueden trabajar a través de ella los textos de las Sagradas Escrituras en los que se inspira y, sobre todo, en un ambiente con gitanos, es un honor y un orgullo presentar a nuestro primer beato Ceferino Giménez Malla, el tío Pelé.
La parroquia de El Salvador, de Málaga, recibió este fin de semana la visita del obispo, que bendijo la ampliación de los salones parroquiales, de la que se sirve esta comunidad para seguir prestando servicio a los barrios que la componen.
El sábado 19 de junio, a las 20.00 horas, el obispo acudió a la parroquia de El Salvador, en la zona oeste de Málaga, para presidir la Eucaristía y, a continuación, bendecir la ampliación realizada recientemente a los salones parroquiales.
Como explica su párroco, Miguel Ángel Criado, «es una ampliación que era muy necesitada en esta zona, porque la parroquia acoge un territorio muy amplio, aunando los barrios de Puerta Blanca, Mainake, Los Guindos, Selene, Litoral, Butano, Térmica… La población a la que atiende esta parroquia es muy grande, y eso se aprecia con el número de niños que ahora mismo se están formando en catequesis: 800 (600 en iniciación cristiana y 200 en post-comunión) y casi 80 catequistas. También acuden a estos salones más de 120 adultos que recorren un proceso en los distintos grupos de formación de vida cristiana». Como sigue explicando el sacerdote, «las obras concluyeron hace dos años, y por eso estamos contentos de que se bendiga de la mano del pastor de nuestra diócesis. Supone un paso de página en la vida de esta comunidad, una comunidad que sigue creciendo, que se caracteriza por su alegría, su juventud, su apertura, su vitalidad y la acogida que llevan a cabo todas las personas que están trabajando en ella».
Jesús Cortés Pendón es el autor de «El Pelé. Gitano y Mártir», un libro acompañado de un CD con 18 temas que presenta la figura del beato Ceferino Giménez Malla («El Pelé»). Ambientada en la última noche en la cárcel del primer gitano beatificado por la Iglesia, es una obra de teatro que une la fe, la poesía, el teatro y el flamenco. El autor, natural de la Línea de la Concepción, maestro de música, casado y padre de cuatro hijos, presentará su obra el 25 de junio, a las 19.30 horas, en la parroquia malagueña de San Antonio María Claret en un acto organizado por la Pastoral Gitana de Málaga
«En este libro he querido contemplar a El Pelé en la última noche en su celda, sabiendo que, en la madrugada, vendrían a por él para fusilarlo»
Escucha aquí «No temas», una de las pistas del audio CD «El Pelé. Gitano y mártir»
¿Cómo surgió hacer una obra sobre el Pelé?
Yo conocía al beato porque mi padre, que es gitano, me dio muy orgulloso una estampa con una oración a Ceferino Giménez Malla, cuando la Iglesia lo nombró Siervo de Dios. Esa tarjeta siempre la guardaba en mi salterio y recuerdo como, hace ya más de quince años, en mi examen de oposiciones al Magisterio, le dije: «Tío Pelé, échame una mano que otra cosa no sé hacer y si me quiero casar tengo que aprobar las oposiciones». Y, dicho y hecho, en 2005 aprobé las oposiciones y siempre he sabido qué detrás estaba la mano del tío Pelé. Esos detalles los relato en mi libro.
Pero la idea de hacer una obra sobre él nació en el tiempo del confinamiento. El cuatro de mayo, que es la fiesta del Beato Ceferino, Trinidad Ruiz, de la Pastoral Gitana de Málaga, me envió un mensaje sobre el Pelé y, leyendo más a fondo su vida, sentí algo dentro que me decía: «tienes que escribir un libro» y todavía me decía algo más: «va a ser una obra de teatro». Y así nació esta obra que ha sido prologada por Don Xavier Novell I Gomá, obispo de Solsona y encargado de la Pastoral Gitana en la Conferencia Episcopal.
¿Qué se van a encontrar los lectores de «El Pelé. Gitano y mártir»?
Mi deseo ha sido escribir una obra de espiritualidad. En ella se entremezclan salmos de la Biblia, poesía y cante flamenco en la búsqueda de describir la noche oscura del Beato Ceferino. En este libro he querido contemplar a El Pelé en la última noche en su celda, sabiendo que, en la madrugada, vendrían a por él para fusilarlo. He pensado en San Pablo durante su encarcelamiento. En aquel momento, Poncio Festo envió una carta a Roma diciendo que tenía un preso que decía que hay un tal Jesús que después de muerto está vivo. Así he imaginado al Pelé, en la cárcel, dando testimonio de amor a Dios, agarrado a su rosario.
¿Cuál es para usted la principal enseñanza de El Pelé?
José Emiliano Rodriguez Amador, delegado de la Pastoral Gitana a nivel nacional, ha hecho una ilustración que está en el libro. En ella se ve al tío Pelé, de rodillas, en la prisión, rezando el rosario. Al contemplar esta ilustración me salía cantar con San Pablo: ¿Quién nos separará del amor de Dios? El Beato Ceferino, nos enseña a afrontar con dulzura la hora de nuestra muerte porque, si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros?
Otra enseñanza del Pelé es la frase que le decía a los niños: “Somos huesecillos de Dios” una preciosa explicación a la eclesiología de San Pablo hablando del cuerpo místico de Cristo.
El Pelé hacía gala de los mejores valores del pueblo gitano ¿Qué puede aprender de ellos nuestra sociedad?
Como buen gitano, El Pelé transmite la importancia de la familia. Hoy en un mundo secularizado e individualista, debemos mirar al pueblo gitano, al valor que le da a la familia, al clan. ¿No es acaso lo que hoy con urgencias busca la Iglesia en la creación de la pequeña comunidad? Y después, algo que dice San Pablo: “sé vivir en la abundancia y sé vivir en la escasez”
Usted es educador, ¿la obra está pensada para niños o para mayores?
Primeramente para mayores, para poder ser representada o leída en un ambiente de oración. Después es una obra que se puede llevar al aula. Se pueden trabajar a través de ella los textos de las Sagradas Escrituras en los que se inspira y, sobre todo, en un ambiente con gitanos, es un honor y un orgullo presentar a nuestro primer beato Ceferino Giménez Malla, el tío Pelé.
El sector joven de la ACG (Acción Católica General) en Málaga organiza un evento de «oración, alabanza, comunión, diversión, alegría y euforia» al que ha llamado Con-Cierto Espíritu, que tendrá lugar el 3 de julio, a las 20.30 horas, en la explanada del Seminario. Los beneficios se destinarán a Cáritas.
La cita tendrá lugar en la explanada del Seminario, «es la cita que muchos estábamos esperando. A las 20.30h, ese lugar que tantas veces nos ha acogido a muchos y que tanto significa para nosotros, vuelve a abrirnos sus puertas para que podamos disfrutar de un momento de oración, alabanza, comunión, diversión, alegría y euforia. Y nada mejor para ello que un Concierto-oración de la mano de los jóvenes que se encuentran en las parroquias de nuestra diócesis. Un evento con cierto Espíritu Santo, con cierta juventud, con cierta ilusión, con cierta esperanza, con cierta humildad y sencillez y con cierta fe», explica Paula Gaeta, joven de la diócesis, en una carta convocatoria dirigida a todos los jóvenes.
Este proyecto nace de la inquietud y de la ilusión por querer compartir la fe a través de la música, desde la sencillez de la realidad de cada joven parroquiano. Por ello, «desde el sector joven de la ACG se impulsa y da alas a este proyecto musical donde los jóvenes, la música, Dios y el encuentro con los hermanos serán el centro. Un concierto-oración joven que quiera transmitir con profesionalidad (donde se use equipamiento técnico) que realmente allí en lo más llano y mundano que es esa música que nos acompaña, podemos encontrar y transmitir el Evangelio vivo. Y que queremos y sabemos tomarnos las cosas en serio, darles el lugar que le corresponde con los medios que requieren», añade Paula.
En dicho concierto toda música tiene cabida: «las canciones de Misa de siempre, las canciones que hey! Solo en oraciones se cantan, canciones en inglés cristianas, esa canción de trap/rap cristiano, ¡Incluso Rozalén o el Kanka pueden tener esa canción que te invite a la oración!», explican, porque «hay canciones que, sin ser explícitas, pueden hablar de Dios y de cómo reconocer su presencia en la cotidianidad».
Son los jóvenes los que, en esta ocasión, han dado un paso adelante y hna puesto en marcha la iniciativa que también será benéfica, pues los beneficios se «donarán a Cáritas y su proyecto en la lucha contra el Covid-19; y también se invertirán para que todos los peques de las parroquias puedan disfrutar de sus campamentos, los mayores de sus retiros, y los jóvenes de actividades como esta».
Cómo colaborar
Para poder participar y colaborar en el proyecto se pueden adquirir entradas, camisetas y pulseras en este enlace.
La parroquia de El Salvador, de Málaga, recibe este fin de semana la visita del obispo, que bendice la ampliación de los salones parroquiales, de la que se sirve esta comunidad para seguir prestando servicio a los barrios que la componen.
El sábado 19 de junio, a las 20.00 horas, el obispo acude a la parroquia de El Salvador, en la zona oeste de Málaga, para presidir la Eucaristía y, a continuación, bendecir la ampliación realizada recientemente a los salones parroquiales.
Como explica su párroco, Miguel Ángel Criado, «es una ampliación que era muy necesitada en esta zona, porque la parroquia acoge un territorio muy amplio, aunando los barrios de Puerta Blanca, Mainake, Los Guindos, Selene, Litoral, Butano, Térmica… La población a la que atiende esta parroquia es muy grande, y eso se aprecia con el número de niños que ahora mismo se están formando en catequesis: 800 (600 en iniciación cristiana y 200 en post-comunión) y casi 80 catequistas. También acuden a estos salones más de 120 adultos que recorren un proceso en los distintos grupos de formación de vida cristiana». Como sigue explicando el sacerdote, «las obras concluyeron hace dos años, y por eso estamos contentos de que se bendiga de la mano del pastor de nuestra diócesis. Supone un paso de página en la vida de esta comunidad, una comunidad que sigue creciendo, que se caracteriza por su alegría, su juventud, su apertura, su vitalidad y la acogida que llevan a cabo todas las personas que están trabajando en ella».
Como es habitual, antes del verano, los distintos consejos que asesoran al Sr. Obispo en el gobierno de la Diócesis celebran en estos días sus reuniones de final de curso. El secretario general de la Diócesis de Málaga, Francisco García Villalobos, explica de forma sencilla la misión y objetivos de cada uno de estos organismos.
En este final de curso, los distintos consejos harán balance de todo lo vivido en nuestras comunidades en este curso difícil en medio de la pandemia y programarán en lo posible el trabajo del curso próximo
Según el organigrama de la diócesis, los órganos consultivos del Obispo se sitúan en el primer lugar de la estructura diocesana. Son, concretamente, el Colegio de Consultores, el Consejo Episcopal, el Consejo Presbiteral, el Consejo de Asuntos Económicos (CAE) y el Consejo Pastoral Diocesano (CPD).
Para García Villalobos, el Colegio de Consultores aparece en primer lugar puesto que su papel es trascendental: «es el órgano que se encargaría del gobierno de la Diócesis de forma interina en caso de que quedara la sede vacante, interviene en la elección del administrador diocesano y su consentimiento es necesario para realizar las inversiones económicas de mayor cuantía (más de 150.000 euros)».
Este consejo se reúne tres veces al año, a primeros, mediados y finales de curso, al igual que el Consejo Presbiteral. Los miembros de este último consejo son elegidos por los propios sacerdotes desde los distintos arciprestazgos por lo que es conocido como «el senado» del Obispo. El secretario general recuerda que «este consejo ayuda al Obispo a la toma de decisiones de calado en el ámbito pastoral y de entre sus miembros es de donde el prelado elige a los que compondrán el Colegio de Consultores. Es decir, que los componentes de este último consejo tienen una doble idoneidad, pues han sido nombrados desde abajo, por sus compañeros presbíteros; y desde arriba, por el Obispo».
Pero en el día a día del gobierno de la Diócesis, el Obispo cuenta, sobre todo, con el Consejo Episcopal, que se reúne habitualmente cada semana y que está compuesto por los (actualmente) cuatro vicarios: vicario general y moderador de Curia, vicario para la Acción Caritativa y Social, vicario para el Laicado y vicario para la Evangelización. «A través de este consejo –afirma–, el Obispo recibe las impresiones que le llegan desde todos los puntos de la Diócesis y que son recogidas por los vicarios para así poder tomar decisiones fundadas, con la ayuda del Espíritu Santo. Los vicarios son quienes conocen mejor las distintas realidades que dependen de cada uno de sus ámbitos de gobierno de forma que le pueden ofrecer no solo fríos datos, sino una visión global y contextualizada».
El Consejo de Asuntos Económicos es un órgano especializado que se ocupa, como su propio nombre indica, de los temas relativos a la administración. «Está compuesta –señala García Villalobos– por técnicos, especialistas en derecho y economía, cuya permanente se reúne mensualmente, y que cumplen un servicio de asesoramiento y control de las distintas inversiones que realiza la Diócesis. El pleno se ocupa, además, de aprobar el balance y los presupuestos anuales».
El Consejo Pastoral Diocesano es el más numeroso. Lo componen 50 miembros, entre los que destaca la participación de religiosos de las distintas organizaciones que los agrupan y laicos que son elegidos por los diferentes arciprestazgos. Para el secretario general, «es una gran via de aterrizaje de la realidad de la diócesis pues los representantes laicos están muy pegados a lo que viven y experimenta la mayor parte del Pueblo de Dios, que son los seglares. Proporcionan al Obispo una visión muy global y realista de lo que ocurre en los distintos arciprestazgos y evitan que tome decisiones sin estar suficientemente informado».
Por último, existe un órgano que, aunque no aparece en el organigrama, sí que cumple una función muy importante de ayuda y asesoramiento al Obispo que es la reunión mensual de arciprestes, «donde el Obispo –señala el secretario– toma el pulso de la diócesis de una manera muy fidedigna. En esta reunión se iluminan unos a otros y sirve de correa de transmisión de la información».
En este final de curso, los distintos consejos harán balance de todo lo vivido en nuestras comunidades en este curso difícil en medio de la pandemia y programarán en lo posible el trabajo del curso próximo para seguir cumpliendo con su labor, «no solo de asesoramiento –en palabras de García Villalobos– sino de ayuda, guía y orientación al pastor de la Diócesis, complementando su carisma episcopal que confiere la función de santificar, enseñar y gobernar».
El sector joven de la ACG (Acción Católica General) en Málaga organiza un evento de «oración, alabanza, comunión, diversión, alegría y euforia» al que ha llamado Con-Cierto Espíritu, que tendrá lugar el 3 de julio, a las 20.30 horas, en la explanada del Seminario. Los beneficios se destinarán a Cáritas.
La cita tendrá lugar en la explanada del Seminario, «es la cita que muchos estábamos esperando. A las 20.30h, ese lugar que tantas veces nos ha acogido a muchos y que tanto significa para nosotros, vuelve a abrirnos sus puertas para que podamos disfrutar de un momento de oración, alabanza, comunión, diversión, alegría y euforia. Y nada mejor para ello que un Concierto-oración de la mano de los jóvenes que se encuentran en las parroquias de nuestra diócesis. Un evento con cierto Espíritu Santo, con cierta juventud, con cierta ilusión, con cierta esperanza, con cierta humildad y sencillez y con cierta fe», explica Paula Gaeta, joven de la diócesis, en una carta convocatoria dirigida a todos los jóvenes.
Este proyecto nace de la inquietud y de la ilusión por querer compartir la fe a través de la música, desde la sencillez de la realidad de cada joven parroquiano. Por ello, «desde el sector joven de la ACG se impulsa y da alas a este proyecto musical donde los jóvenes, la música, Dios y el encuentro con los hermanos serán el centro. Un concierto-oración joven que quiera transmitir con profesionalidad (donde se use equipamiento técnico) que realmente allí en lo más llano y mundano que es esa música que nos acompaña, podemos encontrar y transmitir el Evangelio vivo. Y que queremos y sabemos tomarnos las cosas en serio, darles el lugar que le corresponde con los medios que requieren», añade Paula.
En dicho concierto toda música tiene cabida: «las canciones de Misa de siempre, las canciones que hey! Solo en oraciones se cantan, canciones en inglés cristianas, esa canción de trap/rap cristiano, ¡Incluso Rozalén o el Kanka pueden tener esa canción que te invite a la oración!», explican, porque «hay canciones que, sin ser explícitas, pueden hablar de Dios y de cómo reconocer su presencia en la cotidianidad».
Son los jóvenes los que, en esta ocasión, han dado un paso adelante y hna puesto en marcha la iniciativa que también será benéfica, pues los beneficios se «donarán a Cáritas y su proyecto en la lucha contra el Covid-19; y también se invertirán para que todos los peques de las parroquias puedan disfrutar de sus campamentos, los mayores de sus retiros, y los jóvenes de actividades como esta».
Cómo colaborar
Para poder participar y colaborar en el proyecto se pueden adquirir entradas, camisetas y pulseras en este enlace.