
Ayer, 13 de mayo, la parroquia de Nuestra Señora del Socorro de Benalup-Casas Viejas vivió una jornada de especial fervor y devoción mariana, en la que una gran multitud de fieles acompañó a la imagen de la Virgen en procesión desde el templo parroquial hasta la ermita del Tajo, atravesando todo el pueblo entre rezos, cantos y un profundo clima de recogimiento. La convocatoria tuvo lugar en el marco del Triduo dedicado a la Virgen, cuya celebración concluyó con la Eucaristía en la ermita como culmen de estos días de oración.
Durante el recorrido, los participantes fueron rezando el santo rosario, elevando sus plegarias por las necesidades de la comunidad cristiana y mostrando de manera visible la fe de todo un pueblo. La celebración eucarística, ya en la ermita del Tajo, puso el broche final al Triduo, con una intención muy especial por todos los enfermos, a quienes se dedicó de forma particular esta jornada de oración y esperanza.

