Vicente del Bosque (Salamanca, 1950) se siente «un vecino más de San Pedro de Alcántara» donde pasa largas temporadas con su familia desde hace años y donde ha participado en una cena benéfica organizada por la parroquia de la localidad. Deportista comprometido porque «por delante de las palabras van los hechos o los ejemplos» y un entrenador forjado en la cantera: «los valores del buen deportista es la mejor manera de formar a los jóvenes».



