
Se embarcó, como otros cientos, en un largo viaje hacia Europa con el sueño de ser abogado. Sufrió el maltrato de las mafias y vio morir a su amigo: Cuando, estando en la patera por el estrecho, le sorprendió una tormenta, hizo la promesa a Dios de ponerse a su disposición si vivía. Superó la tormenta … y olvidó su promesa hasta que, a través de distintas señales, Dios le hizo ver su vocación como sacerdote. Kenneth Iloabuchi, natural de Nigeria y sacerdote en Murcia concedió una entrevista a la Oficina de Prensa del Obispado de Cádiz y Ceuta tras compartir su testimonio ante los jóvenes participantes en el Encuentro Diocesano de Jóvenes celebrado en Algeciras.




