
Las Hermanas Adoratrices de Málaga pusieron en marcha en 1999 el Proyecto Vive y Camina, con el que dan respuesta a serios problemas de nuestra sociedad: la captación de personas con fines de explotación sexual o laboral (trata de personas), la prostitución, la violencia y las adicciones. En 2016 atendieron a 96 mujeres que han vivido auténticos calvarios.




