Un pueblo unido en oración por Javier Marañón y David Rodríguez

Diócesis de Córdoba
Diócesis de Córdobahttps://www.diocesisdecordoba.com/
La diócesis de Córdoba comprende la provincia de Córdoba, en la comunidad autónoma de Andalucía y es sufragánea de la archidiócesis de Sevilla.

La familia de Marañón se ha reunido con el Obispo para pedir ayuda ante la dura situación que sufren por la detención de su hermano

Más de quince meses han pasado desde que el cordobés Javier Marañón y su compañero David Rodríguez fueran llevados presos a la cárcel Black Beach de Guinea Ecuatorial por un presunto caso de corrupción. Desde entonces, sus familias están destrozadas y continúan una lucha que cada vez se complica más para poder volver a ver a estos dos chicos que injustamente han visto sus vidas destrozadas por completo.

Así lo ha explicado Lina Marañón, hermana de Javier, quien en la mañana de este viernes, 15 de mayo, ha acudido con su párroco, Carlos Sanz, a un encuentro con el obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, para explicarle la situación que están atravesando y continuar movilizándose para conseguir al menos poder ver a su hermano.

La familia del cordobés Javier Marañón, natural de Peñarroya-Pueblonuevo, no solo ha llevado a cabo una campaña de donación para ayudarle a él y a su compañero David en los gastos que conlleva luchar contra esta detención, sino que además, han recogido casi 66.000 firmas para su liberación y han conseguido que todo el pueblo se una en esta llamada de solidaridad y en oración, ya que en estos días se ha llevado a cabo también un Rosario en la parroquia de Santa Bárbara, al que ha acudido todo el pueblo. “Es impresionante ver cómo la gente se está volcando con nosotros, la ayuda que nos están ofreciendo, la cantidad de personas que nos llaman de todo el mundo para ponerse a nuestra disposición, pero por desgracia, en ese país no está presente los derechos humanos y ya no sabemos qué hacer más para combatir esta situación tan injusta y tan dolorosa”, asegura Lina, recordando también todo el tiempo que llevan pidiendo ayuda a instituciones, organismos internacionales, a la Casa Real e, incluso, al Papa a través de la Nunciatura Apostólica. “Recogimos más de 65.000 firmas y fueron presentadas en el Congreso de los Diputados en marzo de 2026, pero aun así tenemos que continuar esta lucha y necesitamos más ayuda para poder seguir adelante”, subraya la hermana de Javier conmocionada. Y es que desde su detención, solo saben que se encuentran en un estado grave, debilitado, han atravesado varias enfermedades y no han dejado ni a su pareja, Victoria, entrar a visitarlo ni una sola vez. “El médico estuvo dos horas y media en la puerta de la cárcel para que lo dejaran entrar a ver a mi hermano y a su compañero, Victoria va los días que toca visita y nunca la dejan pasar, deja allí comida y medicamentos para que se los entreguen al menos, y no nos dan explicaciones, no nos dejan poder hablar con ellos, verlos, darles al menos algo de ánimo como a cualquier otro preso, no nos dan ni una respuesta ni una explicación y no sabemos qué más hacer”, explica Lina totalmente angustiada.

Tal y como explican en la propia campaña que están llevando a cabo para paliar los enormes gastos que les supone intentar proteger y ayudar a Javier y a David, siguen necesitando el al asesoramiento profesional y legal; la compra de alimentos, agua, productos de higiene y medicinas para los detenidos así como el apoyo y mantenimiento de familiares desplazados en Guinea Ecuatorial. “Lo peor de todo esto es que no sabemos cuánto tiempo va a durar todo esto y estamos convencidos que ambos no sólo van a necesitar ayuda para tratamientos médicos, sino también psicológicos para su recuperación, porque esto es inhumano”, afirma.

La familia ha alertado sobre las condiciones tan difíciles dentro de prisión en las que sobreviven y añaden que “Javier ha perdido más de 20 kilos y su salud física y mental se ha deteriorado gravemente. David necesita medicación permanente. Sus familias vivimos con la angustia constante de no saber cuándo terminará esta situación”.

Aunque hasta ahora no han conseguido que se respeten los mínimos derechos fundamentales porque están incomunicados, sin derecho a visitas familiares, sin derecho a que contacten con su abogado o a que los revise un médico, las familias de Javier, administrativo cordobés de 52 años, y David, granadino de 46, técnico de vídeo, no pierden la fe y la esperanza de conseguir ver un rayo de luz pronto y cuentan con el apoyo de toda la ciudadanía española, a la espera de que las autoridades consigan devolverle la vida a estas dos personas que en un abrir y cerrar de ojos, perdieron su libertad.

La empresa huyó de Guinea Ecuatorial

Marañón y Rodríguez eran empleados de una empresa cuyo gestor en Guinea Ecuatorial huyó al saber que el Gobierno guineano estaba investigando presuntas irregularidades en el proyecto, adjudicado por algo más de 33 millones de euros. Los dos españoles no eran los responsables de la empresa, pero aun así fueron convocados a una reunión con las autoridades guineanas a la que deberían haber asistido los responsables de la firma. Ellos fueron sin conocer nada sobre la situación, según cuentan los familiares. Tras este encuentro, les retiraron los pasaportes y más tarde les acabaron deteniendo junto a otros diez trabajadores guineanos de la firma.

La entrada Un pueblo unido en oración por Javier Marañón y David Rodríguez apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Contenido relacionado

El Cardenal Rouco ofrece formación a los presbíteros en Córdoba

El martes, 12 de mayo, ha estado en el Centro de...

Hermandad del Santísimo Sacramento. Belmez.

La fiesta importante y especial de la hermandad es la Solemnidad...

El Obispo visita al Arcángel San Rafael horas antes de suspender su salida procesional

Estaba previsto que el Custodio recorriera las calles de Córdoba el...

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.