Inicio Blog Página 4666

Cuarto centenario de la llegada de Nuestro Padre Jesús Nazareno a La Rambla

0

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno conmemorará el IV Centenario de la llegada del Señor a La Rambla con un amplio programa de cultos, pastoral, cultural y de formación

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de la Amargura ha anunciado que conmemorará el IV Centenario de la llegada a La Rambla de la venerada imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno con un amplio programa de cultos, pastoral, cultural, de formación y de caridad a lo largo del próximo año 2022.
El hermano mayor de esta cofradía D. Antonio Raúl Raigón, junto al consiliario de la Hermandad y Párroco de Ntra. Sra. de la Asunción Rvdo. Sr. D. José Ángel Arévalo y los miembros de la Comisión Organizadora de IV Centenario, han informado del trabajo que ya se está realizando para que la celebración de tal efeméride.
Así el Cabildo de Hermanos reunido el pasado 25 de abril, acordó por unanimidad y con el visto bueno del Consiliario de la Hermandad, solicitar al Obispado de la Diocesis de Córdoba la tramitación de la concesión de Año Jubilar en 2022 en la sede canónica de esta Hermandad, para que el pueblo de La Rambla, toda su Comunidad Parroquial y cuantos devotos lo deseen, puedan ganar y recibir la Indulgencia Plenaria una vez cumplidos los requisitos establecidos para ello.
Según ha explicado el Hermano Mayor, creemos que no existe una manera mejor de conmemorar una fecha tan señalada para la Hermandad y para todo el pueblo de La Rambla como fue la llegada del Señor a nuestra ciudad el 4 de marzo de 1622, y sería un privilegio mayor contar con la concesión de un Año Jubilar que redundaría en beneficios espirituales para esta Hermandad, para toda la Comunidad Parroquial y para la Diocesis.

Año Jubilar

Así mismo, el Consiliario ha destacado con este Año Jubilar, que comenzaría el 6 de enero de 2022 y se prolongaría hasta el 6 de enero de 2023, se iniciaría un tiempo especial de gracia y salvación para gloria de Dios y un tiempo de provecho espiritual para el pueblo de La Rambla; un verdadero tiempo de conversión, de regalo de Dios como signo de misericordia del Padre que nos acoge, nos perdona y nos renueva.
Con ello, el pasado jueves 17 de junio, el Hermano Mayor, el Consiliario y los miembros de esta Comisión mantuvieron un encuentro con el Obispo de Córdoba Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Demetrio Fernández González, en la que se abordó esta petición. La solicitud ha sido bien recibida por Monseñor y ya se ha iniciado el procedimiento para tramitar este hecho ante la Penitenciaría Apostólica.
La Hermandad por su parte ha anunciado que en próximas fechas se informará a los rambleños de la amplia programación en la que se está trabajando, así como en otros detalles relacionados con este 400 aniversario.

(Comunicado de la Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno
y Nuestra Señora de la Amargura de La Rambla)

La entrada Cuarto centenario de la llegada de Nuestro Padre Jesús Nazareno a La Rambla apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

El verano del cristiano

0

Verano tiempo de Dios

 

EL VERANO DEL CRISTIANO

 

«Tengan cuidado de ustedes, no sea que se emboten sus corazones con juergas, borracheras y las inquietudes de la vida, y se les eche encima de repente aquel día…»

(Evangelio de san Lucas 21,34)

 

«Hombre prudente recoge en verano»

(Libro de los Proverbios 10, 5)

 

¿Pero es que existe un verano «cristiano»?

¿No es acaso el tiempo de descanso igual para todos? 

Ante estas cuestiones hay que ser claros: Para el cristiano también el verano es tiempo de Dios. No es un paréntesis en la vida ni un descanso de la vivencia de Dios. Es casi todo lo contrario…

En la Biblia no existe el concepto de «vacaciones» personales tal y como nosotros lo conocemos hoy. Eran otros tiempos y otras realidades. Pero sí existe el descanso como respuesta a los agobios y dificultades de la vida que nos pueden separar de Dios.

La institución del «sábado» nos enseña que es el día de Dios:

 «Pero el séptimo día es día de descanso, consagrado al Señor, tu Dios».

(Éxodo 20,10)

En los textos bíblicos del libro del Éxodo cada vez que se habla del «día de descanso» siempre se añade seguidamente «consagrado al Señor». De esta manera para el creyente también el descanso es tiempo consagrado a Dios.

En la vida de Jesús tenemos muchos momentos donde el Señor busca el descanso humano y nos ofrece el descanso espiritual a cada uno de los que le seguimos. Él se convierte en respuesta a los agobios, inquietudes y cansancios de la vida:

“Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré.

Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas.

Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.”

(Mt 11, 28-30) 

El descanso aparece en Jesús como una de las recompensas a su seguimiento. Él es nuestro descanso…

¿Qué es «descansar»?

 «Descansar» viene del prefijo de negación «des» sobre el verbo «cansar». Significa por tanto «quitarse la fatiga» y es que la vida con sus ajetreos y problemas nos cansa, nos fatiga, nos desanima y nos desalienta…

Para la mayoría de las personas las vacaciones son días para romper con la aburrida rutina diaria. El descanso estival son días para adueñarse del tiempo sin las interferencias del trabajo o de las obligaciones de cada momento. El descanso veraniego hace felices a muchas personas porque les hace tomar el ritmo de su vida tal y como ellos desean no como la vida les impone…

Para los cristianos las vacaciones, el descanso, supone también otras muchos elementos que no se dan en los que no son creyentes. Mientras que para el cristiano su vida es tiempo de Dios y para Dios, para el no creyente su tiempo es suyo y él es su único dueño y administrador…

 

¿Qué nos cansa?

 «Tengan cuidado de ustedes…» (Evangelio de san Lucas 21,34).

Un buen ejercicio cristiano para comenzar y vivir las vacaciones estivales es descubrir nuestro punto de partida hacia el descanso. Tenemos que aprender sobre qué es lo que nos cansa y qué nos descansa en nuestra vida diaria. En ese aprendizaje encontraremos personas, situaciones, problemáticas concretas que de una u otra manera nos afectan positiva o negativamente.

 ¿Qué situaciones de mi vida me tensionan y agobian?

¿Qué personas son las que provocan en mí un gran nivel de estrés?

¿Cuáles son las realidades de mi vida que me inquietan y me quitan la paz y el sosiego?

¿Qué tengo que hacer en el verano para liberarme o descargarme de estas preocupaciones?

 De alguna manera estamos hablando de la necesidad de una preparación al descanso veraniego antes de disfrutar del mismo. Así como cada año hacemos un programa de vida también nos puede ayudar el hacernos un breve programa para nuestras vacaciones.

 ¿Qué nos cansa?

Además de nuestra propia realidad interior,  los cristianos también vivimos rodeados de situaciones que nos pueden producir abatimiento por las situaciones se dan en el mundo que nos rodea y en la Iglesia de nuestro tiempo. Algunas de ellas pueden ser…

– Las realidades del mundo.

– Las propias incoherencias personales y comunitarias.

– El estar siempre empezando y la sensación de que no avanzamos…

– El sentirnos abandonados por seguridades emocionales, afectivas, racionales, eclesiales… que antes parecíamos tener y ahora no.

– El pensar que seguir al Señor en este tiempo ya no tiene sentido, es estéril…

– El no ver ni recoger frutos…

– El sentirse solo aunque estemos rodeados de personas…

– Los problemas y dificultades de la existencia humana.

– Las pruebas que la vida nos pone delante.

– Nuestras propias confusiones interiores y exteriores…

 

Y llega el verano…

Ya hemos tomado el pulso a nuestra ajetreada vida y somos conscientes de aquellas cosas que nos cansan y abaten con cierta facilidad. Pero llega el verano, las vacaciones que quieren interrumpir la monotonía diaria y hacernos retomar nuevas fuerzas…

Hay una expresión de uso anticuado que ya no se utiliza en nuestro idioma pero que siempre procuro tenerla presente en las vacaciones estivales. Me refiero a la palabra «dedeificar». Esta expresión significa suprimir, eliminar o descartar el número determinado de deidades, dioses e ídolos… y procuro tenerla en cuenta porque en la vida las personas nos creamos muchos dioses, ídolos y demás que en lugar de hacernos crecer como personas y como cristianos lo que hacen es justamente lo contrario. Verano, tiempo de dedeificar…

 Hay ocasiones en las que endiosamos a las personas, al trabajo, el dinero, el tener… y todo ello ni nos hace felices ni nos deja descansar bien. Tenemos que aprender a descubrir que tal y como dice la Biblia «hay un tiempo para cada cosa…» y romper con aquello que no nos deja centrarnos y concentrarnos en el descanso veraniego.

 Para los cristianos el verano tiene que ser un tiempo de reposo, de calma, de sosiego, de alivio… y todo ello sin caer en la trampa de creer que en este tiempo también Dios se toma sus días de descanso…

 Para el cristiano no hay una ruptura veraniega de su vida de fe, todo lo contrario. Es justo en ese tiempo cuando la fe se serena de los ajetreos de la vida y es un tiempo para sentarnos con el Señor a repasar nuestros momentos y todo ello sin prisas, sin reloj, sin las preocupaciones de llegar tarde. Vivir el verano en cristiano significa que Dios va a la playa o al campo con nosotros, que se ríe y divierte con nosotros, que incluso hasta nos ayuda a llevar las maletas del equipaje…

 

El verano del cristiano

 No nos tenemos que sentir acomplejados porque nuestro verano tenga otros contenidos distintos al verano de los no creyentes. El verano es el mismo para todos, la única diferencia está en cómo lo vivimos y aprovechamos.

 «Hombre prudente recoge en verano» (Proverbios 10,5)

 Algunas características del verano que vive el cristiano son…

– Hacer también del verano tiempo de Dios.

– Tiempo del diálogo sereno y reposado de quien está con el Señor sin prisas, disfrutando de su presencia y amistad.

– Tiempo de oración que nos descansa, serena y anima.

– Estar libres de horarios y de otras esclavitudes cotidianas. Somos más libres para mirar al Señor y con el Señor lo que    nos rodea.

– Descubrir que la naturaleza es también presencia de Dios.

– Tiempo para meditar la Palabra con mayor serenidad y acogida.

– Tenemos más tiempo libre para centrarnos más y mejor en el Señor.

– Tiempo de lecturas espirituales que nos mueva por dentro y por fuera.

– Tiempo para visitar museos, monumentos, monasterios… y hacer en ellos la vivencia espiritual de lo que las piedras y  las obras de arte nos transmiten.

– Aprovechar algunos días para hacer algún retiro o ejercicios espirituales.

– Tiempo para entrar en contacto con otras personas, culturas y formas de vida e ir descubriendo lo que de Dios hay en ellas.

– Tiempo de saber recoger y percibir las bondades de Dios en nuestra vida.

– Aprender a utilizar el tiempo libre de manera creativa y constructiva.

– Visitar a esas personas que viven solas y enfermas y para las que nunca tenemos el tiempo suficiente.

– Colaborar con algún proyecto en los países en desarrollo…

– Tiempo para conocer y relacionarnos con las nuevas personas que aparecen en nuestros lugares de descanso.

– Libre de horarios y de otras esclavitudes cotidianas somos más libres para mirar al Señor cara a cara y que nada ni nadie nos distraiga.

– El verano es tiempo de «tener» y saber acoger lo que Dios nos da. Tenemos más tiempo, tenemos ilusión, tenemos  independencia de nuestras obligaciones…

– Tener cuidado de uno mismo de todos los aspectos de nuestra vida: espiritual, salud, psicológica, emocional, etc. y buscar la manera de disfrutarlo.

– Dedicar más tiempo a aquellos a los que no atiendes durante el año: familia, amigos…

– Descubrir la presencia de los pobres y débiles que nos rodean incluso en las vacaciones…

– El verano para el cristiano no es tiempo ni para el aburrimiento ni para la holgazanería. Para el cristiano el tiempo siempre tiene que ser útil para su vida de fe.

– Practicar deporte, nadar, jugar, divertirse, reír… expandir el alma llena de alegría.

– Renovar nuestra pertenencia a la comunidad de la Iglesia en cada hermano en la fe con el que nos encontramos. Hacer   una experiencia de encuentros fraternos. Compartir la Eucaristía con espíritu eclesial.

– Ejercer la libertad desde Jesús.

– Vivir el sacramental de la alegría.

– Tratar de humanizar lo deshumanizado…

– Revisar nuestra vida con la serenidad del descanso.

– Ilusionarnos con volver a nuestros quehaceres diarios porque también en ellos Dios es nuestro descanso…

 Cuando termine el estío muchas personas volverán a su realidad cotidiana mucho más morenos, con unos kilos de más y con muchas experiencias que contar… Para nosotros los cristianos, además de lo anterior, llevaremos una experiencia de Dios que nos ha enriquecido para todo el año…

¡Feliz y cristiano verano!

Mario Santana Bueno

2019

 

Artículos relacionados:

La entrada El verano del cristiano aparece primero en DIÓCESIS DE CANARIAS.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Verano, tiempo de descanso

0

verano, tiempo de descanso

 

VERANO

– TIEMPO DE VACACIONES
Numerosos organismos tanto públicos como privados no trabajan durante el mes de JULIO o AGOSTO.

Tenga en cuenta que hay parroquias y organismos administrativos (despachos parroquiales, archivos, museos, etc.) que o bien están cerrados en el mes de JULIO o AGOSTO e incluso SEPTIEMBRE o bien cambian sus horarios de celebraciones (Misas, sacramentos, etc.) y de actividades (despacho parroquial, reuniones, encuentros, etc.)

Si tiene que pedir o arreglar algún documento o información acuda con tiempo suficiente antes o después del descanso veraniego a cada parroquia u organismo.
Puede informarse sobre los nuevos horarios para el verano llamando por teléfono a cada parroquia o acercándose a la misma para conocer los horarios establecidos para este tiempo veraniego.

Tenga en cuenta que puede haber datos que no estén actualizados:

– Horarios de misas – Tenga en cuenta que algún horario puede NO estar actualizado

– Parroquias de la isla de Gran Canaria

– Parroquias de la isla de Fuerteventura

– Parroquias de la isla de Lanzarote y La Graciosa

 

– PARA LAS PERSONAS INMIGRANTES CANARIOS O SUS DESCENDIENTES

Las personas que solicitan certificaciones de bautismo, matrimonio, etc. para gestiones correspondientes a  demostrar que son descendientes de canarios emigrados:

– Migrantes: Direcciones de Ayuntamientos, Registros Civiles y documentos eclesiásticos de nuestra diócesis

– Informaciones para solicitar documentos de emigrantes canarios de nuestra diócesis

 

– ARREGLE O SOLICITE SUS DOCUMENTOS O SERVICIOS A SU PARROQUIA ANTES O DESPUÉS DEL DESCANSO VERANIEGO

Durante los meses de verano el SERVICIO DE INFORMACIÓN DE LA DIÓCESIS DE CANARIAS está completamente operativo para poder informarle y orientarle, pero, en ningún caso, este servicio tiene capacidad de resolver situaciones concretas que sólo competen a las parroquias y a los organismos eclesiásticos correspondientes.

Consulte a cada parroquia y organismo con tiempo suficiente antes de acudir a una actividad determinada. En nuestra web dispone de mucha información sobre los pasos a seguir en cada uno de los temas en los que puede estar interesados. Utilice el buscador que tiene en la columna de la derecha para encontrar rápidamente algún tema concreto. Nosotros somos un servicio de información diocesano, no parroquial. Para los temas concretos de una parroquia determinada se tiene que poner en contacto directo con esa parroquia.
Puede comunicarse con nosotros por email o mediante el resto de los numerosos servicios en línea que ponemos a su entera disposición:
info@diocesisdecanarias.org

Vea informaciones de interés que le pueden ser útiles:

– Sacramentos en general

– Certificados de sacramentos

– Catequesis para recibir sacramentos

– Bautismo

– Matrimonio católico (Bodas)

MUY IMPORTANTE:

Toda la información que ofrecemos tiene únicamente validez informativa general y en ningún caso es vinculante o aplicable a situaciones concretas donde sólo el párroco o el responsable eclesiástico correspondiente tiene la capacidad de resolver.

Hay datos e informaciones que por distintas razones no están actualizadas al día de hoy. Tratamos de mantener el mayor número de datos actualizados pero no siempre lo conseguimos.

La Diócesis de Canarias y cualquiera de sus organismos o personas no se responsabilizan de los cambios de horarios o actividades previstas, interpretación, aplicación, daños a terceros de cualquier tipo, daños materiales, ni de ningún otro tipo que se puedan derivar de las respuestas a las cuestiones que tratamos. Únicamente son las correspondientes autoridades eclesiásticas quienes tienen que decidir en cada caso qué es lo que conviene y cómo se debe aplicar la actual normativa de la Iglesia. La información que facilitamos es con buena fe y gratuita y tratamos que sea actualizada, aunque no siempre puede ser así. Ante cualquier duda sobre el texto póngase en contacto con su párroco en el horario del archivo o despacho parroquial. Tenga en cuenta que los horarios tanto de las actividades pastorales como del despacho parroquial pueden variar según distintas circunstancias: fiestas parroquiales o civiles, meses de verano, etc.

Todos los horarios y actividades pueden cambiar sin previo aviso cuando concurran situaciones que así lo demanden. 

 

Artículos relacionados:

La entrada Verano, tiempo de descanso aparece primero en DIÓCESIS DE CANARIAS.

Ver este artículo en la web de la diócesis

“Como sacerdote espero ser canal del Espíritu Santo”

0

Pablo Fernández nació en Córdoba el 20 de julio de 1992 y se ha formado en el Seminario Diocesano Redemptoris Mater

Tu paso por el Seminario termina, ¿Cómo afrontas estos últimos días antes de tu ordenación presbiteral?

Estos últimos días intento vivirlos al máximo porque sé que estos días no volverán nunca. Lo que nos dice el rector, la formación, la convivencia con los seminaristas, de la que se aprende mucho, todo esto es muy positivo para el futuro. Espero no perder la gracia, eso es un Kairós, el Señor está pasando por mi vida por medio de este último tiempo de seminario y me está haciendo conocerme más profundamente. Bajar a lo profundo y ver mis defectos y virtudes.

A lo largo de este periodo de discernimiento y formación ¿Cómo has vencido el miedo y la duda?

Por la confianza que da la fe. Sé que detrás de mí hay mucha gente, está la Iglesia entera, desde el Obispo hasta el último gato de mi parroquia. Este paso no lo voy a dar solo, si fuera solo no lo daba porque el demonio se encarga de decir: esto no va a ir bien, va a fallar, no funciona. Pero tengo detrás una comunidad neocatecumenal. Este paso que doy no es para mí, para crecer yo, es para ponerme al servicio de los hermanos porque veo que hace falta en la Iglesia. Siempre voy a tener una referencia, alguien que me diga lo que hacer o cómo. En este sentido este paso lo doy confiado en el Señor que por medio de los hermanos me va a estar ayudando siempre. Lo importantes es que el Señor me conceda la gracia de ponerme de cara a Él todos los días.

¿Qué sacerdote esperas ser?

Pues normal, no espero ser una gran cosa. No espero cambiar parroquias, pero en la medida de lo posible espero ser canal del Espíritu Santo, que pueda por mi medio ayudar a la gente. Yo soy puro impedimento pero es el Señor el que hace las cosas y es el que me ha traído hasta aquí, desde mi nacimiento hasta ahora.

¿Cómo imaginas la Iglesia del futuro de la que tú vas a formas parte?

Me la imagino bastante reducida pero fuerte en la fe. Durante la pandemia he visto como las comunidades neocatecumenales, y la Iglesia en general, se han visto bastante fortalecidas porque los sacramentos no se valoran hasta que se pierden, y en este tiempo hemos visto muchas familias que han estado privadas de los sacramentos.

Durante la pandemia estuve en Jordania y tuvimos que celebrar juntos, ahí se entiende el valor que tiene celebrar la misa juntos. El Señor no nos ha dejado solos nunca, aun en este tiempo difícil.

La Iglesia del futuro me la espero viva, llena de fe y ganas de evangeliza. Yo me apunto a evangelizar porque verdaderamente Cristo salva, vive y reina y es el que mueve nuestras vidas. La Iglesia del futuro será, como dice el Papa “Iglesia en salida”

La entrada “Como sacerdote espero ser canal del Espíritu Santo” apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

El arzobispo visita la Parroquia de La Candelaria y Blanca Paloma en el barrio de Los Pajaritos

0

El arzobispo visita la Parroquia de La Candelaria y Blanca Paloma en el barrio de Los Pajaritos

El arzobispo de Sevilla, monseñor Saiz Meneses, ha dedicado la tarde del viernes a conocer la Parroquia de la Candelaria y Blanca Paloma, en la barriada de Los Pajaritos, una de las que registra los índices de pobreza más preocupantes no ya de la ciudad sino de la comunidad autónoma andaluza y de todo el país, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Siempre acompañado por los párrocos, Francisco Ortiz y Manuel Sánchez, el arzobispo paseó por la barriada y visitó a algunos de sus vecinos en sus domicilios. Ya en las dependencias parroquiales, se reunión con las religiosas que desarrollan su misión en este barrio, quienes le expusieron los pormenores de un apostolado en un territorio que una de ellas calificó como “lugar santo”. A este encuentro se unió Rafael Muñoz, sacerdote filipense y delegado diocesano para el Clero.

Finalmente, monseñor Saiz presidió la Eucaristía en el templo de la Candelaria, donde afirmó que “a pesar de tantos problemas, en este barrio hay vida, hay esperanza”.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Tiempos de esperanza. Asamblea de Cáritas diocesana.

0

Con el lema general de “Tiempos de Esperanza” celebrará Cáritas diocesana de Tenerife su próxima Asamblea General Ordinaria. Según los organizadores, la entidad pretende dar cuenta a los agentes de la entidad del balance económico y de las líneas estratégicas en el momento presente. Este tiempo en el que, como una marea progresiva que avanza, la vacuna va dando un poco de seguridad a la sociedad, sin embargo las necesidades derivadas de la situación económica nos sitúa entre las Comunidades Autónomas más empobrecidas de la geografía de España.

¿Cómo llamar tiempo de esperanza a lo que nos viene por delante? ¿Es coherente?

Para quienes la esperanza solo se despierta cuando no existen problemas y la situación de bienestar general es sensible, sería una incoherencia. Pero, bien mirado, solo puede haber esperanza cuando la situación puede mejorar. Cuando el esfuerzo puede reconvertir la situación. Y ahí es donde se sitúa la intención de Cáritas diocesana. Lo mejor está por llegar y siempre el futuro es lo mejor. Esa es la esperanza que nos mueve a los agentes de esta entidad en la que la comunidad diocesana ha puesto la coordinación y animación de la acción social.

Hay esperanza porque existen más de mil agentes de Cáritas, voluntarios y contratados, que asumen su labor como un servicio al bien de los demás. Son más de mil miradas de esperanza. Es una esperanza en mil miradas. Hay esperanza porque al final de todos los caminos el amor triunfará. Es cierto que de camino se mezclan los egoísmos y las generosidades, las rabietas y los perdones, las venganzas y las más hermosas actitudes de servicio. Pero al final siempre queda por llegar lo mejor. Porque en esta batalla existencial, el amor lleva la fuerza de la victoria.

Si no fuera esta certeza la que mueve a Cáritas, ya habría cerrado las puertas de sus acogidas. Todo sufrimiento puede ser vencido y un sencillo gesto puede ser un acontecimiento de salvación. Por eso, es por lo que no hay lema más verdadero para un acontecimiento que pretende recoger un año de servicio y empujar a seguir adelante siendo voz de los que no tienen voz.

La existencia puede estar llena de duros momentos, pero a la mujer embarazada que trae una vida a esta dura realizad se le dice que está en estado de buena esperanza. Porque la vida encierra la esperanza como la crisálida encierra la hermosura voladora que le espera. Toda vida, la vida toda. Tiempo de esperanza.

Desde que los griegos vieron el ancla como símbolo de la seguridad y de esperanza, hasta que el cristianismo lo difundió en la cultura, sabemos que la existencia del ancla no nos priva de las tormentas. En medio de las dificultades de las mareas, hay ancla; hay espacio para la esperanza.

Decía San Pablo que el amor espera siempre cuando proponía que “El amor es paciente, afable; no tiene envidia; no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita, no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites”.

Juan Pedro Rivero. Delegado Episcopal de Cáritas

Ver este artículo en la web de la diócesis

Bendición de los locales parroquiales (El Salvador-Málaga)

0

Homilía de Mons. Jesús Catalá durante la Misa con motivo de la bendición de los locales parroquiales celebrada en la parroquia de El Salvador-Málaga el 19 de junio de 2021.

BENDICIÓN DE LOS LOCALES PARROQUIALES

(El Salvador-Málaga, 19 junio 2021)

Lecturas: Job 38, 1.8-11; Sal 106, 23-31; 2 Co 5, 14-17; Mc 4, 35-41.

(Domingo ordinario XII – B)

1.- Muy querido párroco, sacerdotes y ministros del altar, miembros del consejo parroquial pastoral y todos aquellos que tenéis alguna responsabilidad eclesial en la comunidad cristiana, a todos los fieles, a todos los presentes, mi cordial saludo.

Hoy venimos a agradecer a Dios, porque siempre que venimos a una celebración es una acción de gracias. Y la mejor acción de gracias es la eucaristía, como su propio nombre indica. Una acción de gracias en la que, en realidad, ofrecemos a Dios el sacrificio de Jesús, el que la piedad divina aceptó como sacrificio por nosotros.

2.- San Pablo nos recuerda que nuestra esperanza en la resurrección se fundamenta en la resurrección de Jesucristo y lo que celebramos es el memorial de la muerte y resurrección; esa es la base de nuestra fe: «Sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús también nos resucitará a nosotros con Jesús» (2 Co 5, 14).

Pero para resucitar es necesario morir: «Por eso, no nos acobardamos, sino que, aun cuando nuestro hombre exterior se vaya desmoronando, nuestro hombre interior se va renovando día a día» (2 Co 5, 16).

El ejemplo que pone Pablo, y que a mí me gusta como signo para expresar esta realidad, es el grano de trigo que se siembra. Para que pueda germinar el grano de trigo, ¿qué le tiene que suceder al grano? Tiene que pudrirse. Si el grano de trino no muere no se convierte en planta. Ahora somos como granos; mientras no pasemos por la muerte temporal y no nos pudramos físicamente, no podremos convertirnos en plantas, es decir, en personas resucitadas, como Jesús.

3.- Nos cuesta ir muriendo a nosotros mismos. Aquí no se trata solamente de una muerte física, sino que va en paralelo la muerte física y la muerte espiritual. Hay que morir a lo que nos aparta del Señor, al pecado, al egoísmo, a la manipulación del otro, a la búsqueda de la felicidad donde no está. Hay que ir muriendo poco a poco a nuestros deseos, planes, egoísmos…, en definitiva a nuestros pecados.

Pero cada pequeño esfuerzo produce grandes frutos: «Pues la leve tribulación presente nos proporciona una inmensa e incalculable carga de gloria» (2 Co 5, 17). Una pequeña cosa da como fruto una gran gloria. A eso no invita san Pablo, a ir muriendo poco a poco a nosotros mismos, en el sentido de ir muriendo a lo negativo, a lo contrario del amor, para que el amor vaya creciendo en nosotros.

4.- En el Evangelio de san Marcos hemos visto que Jesús subió a la barca con sus discípulos y «se levantó una fuerte tempestad y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua» (Mc 4, 37). Peligraba el que se hundiera la barca.

El mar impetuoso (cf. Job 38, 1) y las olas que rompen contra la barca describen situaciones de extrema necesidad, en las que cabe imaginar una catástrofe por el hundimiento de la embarcación.

Jesús dormía en la popa y, asustados, lo despertaron, diciéndole: «Maestro, ¿no te importa que perezcamos?» (Mc 4, 38). Es el momento de la desesperanza y del grito de auxilio. Es el grito del que tiene miedo, del que no confía en Jesús. Es el grito de la desesperanza.

Jesús se puso en pie, increpó al viento y dijo al mar: «¡Silencio, enmudece! El viento cesó y vino una gran calma» (Mc 4, 39).

Esta escena se repite en la Iglesia, en la comunidad cristiana, en nuestra parroquia y en cada uno de nosotros.

5.- La tempestad calmada es un símbolo de muchas tempestades que existen en nuestra sociedad, que arremeten contra la Iglesia, contra las instituciones y contra las personas cristianas. También es símbolo de las dificultades que encontramos personalmente en nuestro proceso de fe.

La vida cristiana, bien sabéis, –estamos insistiendo en estos últimos años más aún, y todos los papas también–, no consiste en cumplir unas normas, o unas simples creencias, o una ideología, o una doctrina. El papa Benedicto XVI lo repetía muchas veces; fundamentalmente ser cristiano es encontrarse con una persona que se llama Jesucristo, que ha dado la vida por ti y por mí, y que ha resucitado. Como hemos dicho antes, es el fundamento de la resurrección y de la vida futura, de la esperanza cristiana.

¿Hacemos de la fe ese encuentro personal, diario, con Jesús? Esta eucaristía es un encuentro con Él: escuchamos su Palabra, celebramos su memorial, participamos de su Cuerpo y Sangre convertidos en alimentos de vida eterna.

Hemos de remarcar que es importante vivir ese proceso de fe. No se trata de hacer cosas o actividades, se trata de vivir una relación personal con el Señor.

6.- Cuando queremos educar a las generaciones jóvenes, hemos de educar desde esa perspectiva de que se encuentren con Jesús, no sólo que aprendan cosas o de que cumplan normas o de que se enteren, eso también. Pero lo importante es facilitar que se pongan delante del Señor, que le hablen, que le recen, que le pidan perdón, que le escuchen, que entren en contacto personal con Él, que perciban que está dentro de cada uno, junto al Espíritu, que les ayuda, que da sentido a sus vidas y que les da fuerzas. Eso es lo más importante.

En eso queremos trabajar y a eso os animo en esta parroquia de El Salvador, que veo crecer año a año y en la que he visto una evolución positiva. Por eso quiero agradecer todo el trabajo del párroco y de los sacerdotes que están con vosotros, del diácono, de los catequistas, de los que estáis trabajando; y veo que estáis poniendo el interés en lo más esencial.

7.- Volviendo al tema de las tempestades, nadie se escapa de la tempestad. La Iglesia también sufre tempestades. Muchas veces la han pintado como una barca que va zarandeada por el viento; las olas rompen contra la barca, el viento empuja, la barca parece que va a hundirse porque le entra agua. La escena es la de Jesús en el Evangelio. Pero no tengáis miedo porque Jesús está con nosotros y porque la Iglesia es su obra; Él es la cabeza. ¡Cómo va a hundirse si está Él que la ha instituido!

Durante la persecución religiosa en España, en los años treinta, uno, que estaba queriendo matar a todos los curas y a los cristianos, dijo a un sacerdote al que iba a matar: «vamos a aniquilaros y vais a desaparecer del mapa». Esa es la orden que tenía: matar a todos y quemar todo para que no quedase ningún cristiano. De hecho, un embajador escribió a Moscú: «Hemos cumplido la orden. La Iglesia en España está arrasada».

Y el cura le respondió: «a mí me podéis matar, pero si nosotros después de dos mil años desde dentro no hemos sido capaces de hundir a la Iglesia, vosotros desde fuera olvidaros». Y así ha sido.

8.- Es fácil traer a la mente situaciones desesperanzadas, vivencias interiores en las que uno llega a percibir que no hay remedio y que puede ocurrir un desastre. Momentos que, por la oscuridad, la impotencia ante los problemas, la fragilidad física, la experiencia terrible de un rompimiento afectivo, la pérdida inesperada de un familiar, la quiebra económica, la desolación espiritual, la violencia de la tentación, la pandemia Covid-19, la muerte de personas muy allegadas y muy cercanas, la enfermedad que algunos habréis pasado…, se asemejan a una verdadera tormenta producida por un terrible huracán de sentimientos encontrados. Son tormentas que nos pueden hacer tambalear, son huracanes que arremeten contra nosotros.

Pero estamos en manos de Dios y nuestra vida no depende de nosotros, depende del Señor que nos la ha regalado y que, además, nos invita a participar de manera eterna en dicha vida. Esto es el alimento de inmortalidad, su Palabra es alimento de inmortalidad.

9.- En el Evangelio, el Señor echa en cara a sus discípulos su falta de fe: «Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?» (Mc 4, 40). Y esta tarde el Señor puede también decirnos lo mismo y preguntarnos: ¿Por qué tienes miedo? ¿No tienes fe en la esperanza cristiana? ¿No tienes fe en la otra vida? ¿No tienes fe en Dios que te ama? ¿Es que no cuida más de ti Él que tú de ti mismo? Como dice el mismo Jesús: ¿Quién puede añadir un centímetro a su estatura? ¿Quién puede añadir a su vida tan solo un segundo? (cf. Mt 6, 27) ¿Quién puede añadirlo? Nadie. Eso es de Dios. Hay que ponerse en manos de Dios. Por tanto, es necesaria una oración confiada en Dios.

En las circunstancias adversas, la súplica humilde y confiada, el grito de socorro, –como los de la barca–, la referencia a la trascendencia, presentan la angustia ante el Señor, como aparece en los relatos bíblicos. «Señor, sálvanos. Señor, quédate con nosotros. Señor, échanos una mano. Señor, confiamos en ti».

Dios interviene de manera favorable para nosotros y cuando Jesús actúa el viento se calla y las olas se calman; aparece la calma, que rompe la arrogancia de las olas. Se apacigua la tormenta, enmudecen las olas del mar, se sobrecoge el corazón ante la palabra del Maestro (cf. Mc 4, 39) y ante la fuerza poderosa de Dios (cf. Job 38, 11).

Eso es lo que esta tarde nos piden las lecturas: que tengamos esa actitud ante Él, que no temamos a los zarandeos que nos puede dar la vida, que confiemos en Él y que pongamos toda nuestra vida y nuestra esperanza en el gran amor que Él nos tiene.

10.- Hoy damos gracias a Dios por habernos permitido construir los locales parroquiales. No ha sido fácil porque las obras humanas no son fáciles. Ha costado mucho tiempo, más del que quisiéramos. Tuvimos muchas dificultades de todo género hasta el final.

Y ya, cuando todo estaba ultimado, hablando con vuestro párroco, D. Miguel Ángel, me propuso venir ahora. Preferible era venir ahora que no hace cuatro o seis meses con la inquietud de que aún quedaban cosas por hilar.

Gracias a Dios y al esfuerzo de todos, el párroco, la comunidad parroquial y el Obispado, hemos puesto todo lo posible; porque, aunque hemos encontrado esos zarandeos, al final la tormenta se ha calmado.

Gracias también a los que habéis hecho posible, desde vuestras instituciones, que esto fuera posible.

Por tanto, gracias a Dios, en primer lugar, y gracias a cada uno de vosotros porque el Señor quiere hacer las cosas, pero no las hace por arte de una varita mágica, las hace trabajando nosotros, las hace con nuestra colaboración. Él no quiere salvarnos sin nosotros y nos pone a prueba, como puso a prueba a los apóstoles. El Señor quiere que nosotros colaboremos con Él y entre nosotros.

11.- Hemos construido unas estructuras que tienen una finalidad: la actividad pastoral, la salvación. Lo pastoral quiere decir que el proyecto de Dios llegue al destinatario y que la salvación, que Dios nos da, llegue a aquellos que el Señor llama, sean niños, jóvenes, adultos o mayores.

Esta acción nos apremia a renovar toda la comunidad cristiana. Las estructuras, aunque se hacen y permanecen, necesitan un mantenimiento. Pero, como hemos dicho antes, nuestro proceso de fe no es una estructura que se empieza y se acaba, sino un camino, una vida que no se para, que no debe parar hasta el final de nuestra vida temporal.

Por tanto, aunque las estructuras las tenemos realizadas, están en función de ayudarnos en ese proceso que cada uno tiene que hacer de las tres virtudes teologales: la fe, la esperanza cristiana en la eternidad y el amor. Si no nos ayudan a promover esas tres virtudes teologales, ¿para qué nos sirven los espacios? Ese es el objetivo.

12.- Os felicito. Juntos damos gracias a Dios que es el que nos ha regalado la vida, la fe, todo lo que somos y tenemos, y también nos ha regalado la posibilidad de tener un hermosísimo templo y ahora unos buenísimos salones parroquiales, con la colaboración de todos.

Os animo a seguir en esa línea marcada por los sacerdotes de la parroquia de construir una comunidad parroquial auténtica, que de testimonio fuera, que viva y que encuentre la felicidad en ese encuentro personal con el Señor; ese es el mejor testimonio que podemos dar hacia fuera.

Pedimos, pues, al Señor, como Él dijo a los de la barca, que nos dé confianza en Él, que está siempre con nosotros. Y que la Virgen María nos acompañe, Ella que ha sido la gran creyente, la mujer más fiel a Jesús, al Señor. Que así sea.

Ver este artículo en la web de la diócesis

“Memoria de Actividades de Manos Unidas 2020”

0

“Memoria de Actividades de Manos Unidas 2020”

Esta semana Manos Unidas España ha presentado su memoria de actividades del año 2020. La presidenta de Manos Unidas en España hace su valoración personal del informe en este “año-Covid”, junto a varios coordinadores que trabajan en Asia, América Latina y África. Profundizamos en ello en nuestras páginas centrales de este número 1384 del semanario Fiesta.

Los testimonios de estos coordinadores nos hablan de la dura realidad a la que se enfrentan millones de personas en el planeta por falta de recursos. Vuelve a evidenciarse que las comunidades más pobres son las más afectadas, y que la crisis pandémica a veces ha aumentado casos de corrupción, desigualdad o abuso infantil. También sale a al luz la labor de esta ONG de la Iglesia, que es capaz de poner remedio a muchas de estas situaciones.

Conocerán también la iniciativa “Caminos de Hospitalidad” que está llevando a cabo el Sector Social de la Compañía de Jesús en España con motivo del Día Internacional del Refugiado. Las ONG de los jesuitas reclaman una Europa de hospitalidad y de defensa de los derechos humanos, frente a las tensiones políticas y sociales.

En Textos nos acercamos al misterio de la Santísima Trinidad a través de la familia, recordando la condición carnal de la naturaleza y de la fecundidad de la que participa la familia.

Leer Fiesta
Suscribirse a Fiesta 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Publicada la tesis doctoral del sacerdote Isaac Moreno con el título “Jesús y Moisés en diálogo: Significado 
y función de la figura de Moisés en la obra lucana”

0

La editorial Verbo Divino hacía público a través de su página web, este pasado miércoles, la publicación de esta tesis doctoral que el sacerdote diocesano defendió el 26 de mayo de 2020. Se trata de un nuevo volumen de la colección Monografías Bíblicas que coordina la Asociación Bíblica Española.

El libro puede adquirirse a través de la web verbodivino.es o en la librería diocesana Welba (para reservas: 959246863)

Esta semana ha visto la luz el libro Jesús y Moisés en diálogo realizado por el sacerdote diocesano Isaac Moreno Sanz. La conocida editorial Verbo Divino, especializada en estudios bíblicos, ha publicado esta obra de 480 páginas, dentro de la colección Monografías bíblicas. Isaac es miembro de la Asociación Bíblica Española, que se encarga de coordinar esta colección, difundida tanto en España como en América.

El doctor en Teología Bíblica y sacerdote diocesano publica esta obra fruto de una reelaboración de su tesis defendida en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y dirigida por el reconocido biblista italiano profesor Massimo Grilli. De este modo, Moreno Sanz ha adaptado su tesis para acercar el contenido de su tesis a un público más amplio.

La relevancia de Moisés en la obra lucana es el punto de partida de la presente disertación, llevada a cabo en Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y dirigida por el profesor Massimo Grilli. El exégeta italiano, autor del prólogo del libro, ha subrayado: «al definir la novedad de Jesús, los autores del NT nunca suprimen la verdad antigua y la rica complementariedad de las Escrituras. En efecto, a la luz de Cristo, Moisés se reviste de un sentido nuevo, que inicialmente no poseía, aunque la nueva dimensión no sustituye a la antigua, más aún, exalta toda la riqueza, inmersa en un contexto nuevo, anteriormente desconocido. Diría que la calidad del trabajo de Isaac Moreno Sanz se reconoce, sobre todo, en esta capacidad de poner teológicamente cara-a-cara, dos figuras, donde cada identidad no es confundida ni encorsetada, sino que es acogida y llevada a cumplimiento».

En esta misma línea, Isaac Moreno afirma «la tesis muestra la importancia narrativa, teológica, eclesiológica e histórico-salvífica que ostenta Moisés en el conjunto de Lc-Hch, aportando una luz nueva sobre cuestiones antiguas. La disertación está dirigida a los lectores, familiarizados con las Sagradas Escrituras, que quieran releer la vida, las palabras y la misión de Jesús, y de sus seguidores, en diálogo con Moisés, descubriendo la necesidad de escucha, encuentro y respuesta»

Actual párroco de San Juan del Puerto, Isaac Moreno fue ordenado sacerdote en 2008. El próximo 28 de junio tomará posesión como rector del Seminario Diocesano de Huelva y será el director del Instituto Teológico San Leandro. El doctor en Teología Bíblica indica que «es necesario que todos los creyentes conozcamos la Palabra de Dios. De una manera especial los sacerdotes, porque como afirmaba San Jerónimo: “la ignorancia de las Escrituras es ignorancia de Cristo”».

Ver este artículo en la web de la diócesis

Donación de la revista “Villa-Aldea” al Archivo Diocesano

0

El nuevo director espiritual del Seminario y párroco saliente de Santa María Madre de la Iglesia de Huelva, Julián Jiménez, ha hecho entrega, en la mañana de este jueves 17 de junio, de una colección casi completa de originales del boletín parroquial “Villa Aldea” (1959-1960) editado por el sacerdote D. José Luis Bernabéu Amo, para su custodia y conservación en la Biblioteca Auxiliar del Archivo Diocesano.

Esta histórica revista de la Cuenca Minera contará, gracias a esta donación, con una copia que se encuentra a disposición de todo aquel que quiera consultarla en la sala de usuarios del Archivo.

Para conocer más la figura de éste sacerdote y su aportación que fue mucho más allá de las tres parroquias rurales de la que fue párroco –Cortelazor la Real, Los Marines y Corterrangel-Castañuelos–, recomendamos la siguiente lectura de la entrada en el blog de José Mora Galiana, artículo que, con motivo de las XXXIV Jornadas del Patrimonio Histórico de la Comarca de la Sierra de Huelva, junto con un humanista -Carlos Sánchez Rodríguez- abordaban el tema de la impronta personal de este sacerdote, y su legado o patrimonio documental de la revista denominada «Villa-Aldea».

Leer +

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.