Inicio Blog Página 4431

La Jornada Mundial del Domund, en El Espejo de la Iglesia

0

Ciento noventa y ocho misioneros de Córdoba están repartidos por los cinco continentes, la mayoría en América, donde prestan su servicio 97 cordobeses, seguido de Europa, donde localizamos a 73. Después está Asia con 14 misioneros y África, donde 12 cordobeses realizan su misión. Dos más están en Oceanía. Estas cifras representan toda una riqueza para nuestra Diócesis, un bien que debemos cuidar.

La Iglesia nos convoca a rezar especialmente por ellos y a colaborar económicamente con su tarea este domingo, porque el amor que viven y experimentan está plagado de proyectos, de iniciativas que hablan del amor Dios.

Puedes escucharlo en este enlace

La entrada La Jornada Mundial del Domund, en El Espejo de la Iglesia apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Encuentro Diocesano de adolescentes y jóvenes

0

El próximo sábado 20 de noviembre tendrá lugar en el Seminario Diocesano de Tenerife el Encuentro Diocesano de adolescentes y jóvenes.

Podrán participar adolescentes a partir de 3º de la ESO o segundo de confirmación (inclusive)  hasta jóvenes de 30 años.

Para participar en el mismo, has de informarte en tu parroquia, movimiento, colegio u otra realidad eclesial a la que pertenezcas. Serán los responsables los que te inscriban.

[embedded content]

Ver este artículo en la web de la diócesis

El nuncio manifiesta la preocupación del Papa por la inmigración y el medio ambiente

0

El representante del Papa Francisco en España ha comenzado esta mañana su visita a la Diócesis de Cartagena, reuniéndose con el presidente de la Comunidad Autónoma de Murcia y con el alcalde de la capital.

El nuncio apostólico del Papa Francisco en España, Mons. Bernardido Auza, ha comenzado hoy su visita a la Diócesis de Cartagena. Hasta el domingo, Mons. Auza tendrá una completa agenda para visitar Murcia, Cartagena, Lorca y Caravaca; participar en la Jornada Diocesana de Hermandades y Cofradías en Alcantarilla; reunirse con sacerdotes, religiosos y laicos; y también con las autoridades locales.

La visita comenzaba, a primera hora de esta mañana, en el Palacio de San Esteban, sede del Gobierno Regional, donde el presidente de la Comunidad Autónoma de Murcia, Fernando López Miras, recibía al nuncio del Papa. Una «reunión cordial» en la que han hablado de diferentes temas, sobre todo de la buena relación entre la Iglesia diocesana y la comunidad autónoma. López Miras ha agradecido la visita del nuncio: «Es importante contar con el representante del Papa Francisco en la Región de Murcia, en una tierra en la que la mayoría de los murcianos profesamos la fe católica. Para nosotros es importante tener al representante del Papa que trae su palabra, su testimonio que nos invita a seguir mejorando cada día desde las administraciones públicas. Le estoy tremendamente agradecido por traer un rayo de luz, un rayo de esperanza y un rayo de fe que es el que acompaña siempre la palabra el Papa Francisco».

Aprovechando la visita de Mons. Auza a la Región de Murcia, López Miras ha anunciado que el próximo año habrá procesiones de Semana Santa, gracias «al nivel de inmunización y con toda la cautela». El nuncio ha aplaudido esta decisión, «porque –como dice el Papa Francisco– hay que aplaudir las buenas noticias».

Tras la reunión con López Miras, el nuncio ha manifestado su agradecimiento al obispo de Cartagena por la invitación a visitar la Diócesis, así como la acogida del presidente autonómico, «una feliz ocasión para poder conversar y compartir proyectos y puntos de vista para el bien de la sociedad, y el bien de las relaciones entre la Iglesia en Murcia y las autoridades civiles». Según el nuncio, durante la reunión han aparecido algunos de los temas que preocupan al Papa Francisco, como la inmigración o el cuidado de la casa común, haciendo referencia a la situación del Mar Menor. «Para la Iglesia, el cuidado de la casa común es más que el cuidado del medio ambiente, implica también el cuidado de la persona», subrayaba el nuncio.

Antes de abandonar San Esteban, Mons. Auza ha firmado en el libro de honor y López Miras le ha regalado un nacimiento murciano.

Tras la reunión con el presidente autonómico el nuncio del Papa, acompañado por el obispo de Cartagena, se ha entrevistado con el alcalde de Murcia, José Antonio Serrano, quien ha agradecido la visita y ha obsequiado al nuncio con una lámina que simboliza la unión de las tres culturas en la ciudad de Murcia.

Galería de imágenes

La entrada El nuncio manifiesta la preocupación del Papa por la inmigración y el medio ambiente aparece primero en Diócesis de Cartagena.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Mons. Saiz Meneses presidirá hoy la Eucaristía en la Parroquia San Juan Pablo II, día de la memoria litúrgica del santo polaco

0

Mons. Saiz Meneses presidirá hoy la Eucaristía en la Parroquia San Juan Pablo II, día de la memoria litúrgica del santo polaco

El arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz, presidirá la Eucaristía a las ocho de la tarde, en la Parroquia San Juan Pablo II, de Montequinto, el día en que la Iglesia celebra la memoria del papa polaco.

La Santa Misa será antecedida por el rezo de las Vísperas a las seis y media de la tarde, presidida por D. Adrián Ríos, párroco de San Juan Pablo II. Seguidamente tendrá lugar la entrega de 15 bustos del papa santo, a distintas parroquias y movimientos de la Archidiócesis hispalense.

Las imágenes realizadas por el imaginero Juan Manuel Miñarro y donación de la Fundación Santo Súbito, una institución dedicada a promover la vida y obra de san Juan Pablo II, serán recibidas por Antonio Guerra, párroco de Corpus Christi, de Sevilla; Florentino Córcoles, párroco de Ntra. Sra. de las Mercedes; Geraldino Pérez, párroco de San Isidoro y de San Ildefonso y Santiago; José Miguel Verdugo, párroco de San Diego de Alcalá; Carlos Carrasco, párroco de Ntra. Sra. del Rocío y Ntra. Sra. del Valme y Beato Marcelo Spínola; Mario Ramos, párroco de San Bernardo; Manuel Chaparro, párroco de Ntra. Sra. del Amparo y San Fernando, de Dos Hermanas y Ángel García, párroco de la Inmaculada Concepción-

También recibirán un busto de san Juan Pablo II, las hermandades del Cachorro y del Valle y las Hijas del Amor Misericordioso, Effetá y Proyecto Amor Conyugal.

Suman 98 los bustos que la Fundación Santo Súbito ha entregado en Sevilla desde  abril del 2014.

Durante la Eucaristía, las reliquias de san Juan Pablo II serán expuestas a la veneración de la feligresía.

Testimonios de conversión 

Con motivo de la memoria litúrgica del papa Juan Pablo II, la parroquia ha publicado un vídeo en su canal de Youtube, que recoge una serie de testimonios de conversión de miembros de distintos grupos y pastorales.

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

La Delegación de Apostolado Seglar celebró un nuevo Encuentro de Pensamiento Cristiano

0

La Delegación de Apostolado Seglar celebró un nuevo Encuentro de Pensamiento Cristiano

La Delegación de Apostolado Seglar celebró un nuevo Encuentro de Pensamiento Cristiano, sobre ´La regeneración de la vida pública. Una llamada al bien común y a la participación´. Cita a la que acudieron destacados representantes de los ámbitos político, empresarial, cultural, universitario, mediático y miembros de movimientos del laicado asociado sevillano.

La edición tuvo lugar en el Aula Marcelo Spínola, del Palacio Arzobispal, la tarde del pasado martes, moderada por el delegado de Apostolado Seglar, Enrique Belloso, en la que intervinieron: Manuel Palma, presidente-decano de la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla; Jesús Avezuela, presidente de las Semanas Sociales de la Conferencia Episcopal y director General de la Fundación Pablo VI; Consuelo Flecha, catedrática de Educación, de la Universidad de Sevilla; Eduardo Gamero, Catedrático de Derecho Administrativo, de la Universidad Pablo de Olavide y Joaquín López-Sáez, director de Cadena COPE Sevilla.                   

    

Espacios y orientación al bien común

Como aspectos conclusivos, los participantes y moderadores han considerado que “frente a una realidad imprevisible, incierta y compleja, la regeneración de la vida pública requiere construcción de espacios y orientación al bien común”.

En esta línea, “los escenarios son múltiples y globales y se hace difícil hacer una caracterización estática y totalizante porque las fronteras entre la vida pública y privada son cada vez más porosas en un mundo interconectado”. En este sentido, “la digitalización del mundo impone unas nuevas formas que están preñadas de esperanzas y amenazas al mismo tiempo y que son necesarias habitar para poder evangelizar”.

Finalmente, la implicación de los católicos desde la pluralidad “es esencial para una Iglesia que pretende iniciar procesos desde el diálogo y no, simplemente, ocupar espacios de poder e influencia”.

Por tanto, “es tiempo de repensar el papel de las religiones, en especial de la Iglesia católica, como institución de la sociedad civil en momentos que debería vehicular un especial protagonismo frente a colonizaciones económicas e intromisiones de las administraciones públicas”.

Durante el cierre de la sesión del Encuentro de Pensamiento Cristiano, el laicado sevillano considera que es necesario “recrearnos como sociedad, reencontrarnos como pueblo y repensarnos como Iglesia en un mundo incierto y desconcertante. La llamada es global e integral porque el dolor, la incertidumbre, el temor y la conciencia de los propios límites que despertó la pandemia, hacen resonar la llamada a repensar nuestros estilos de vida, nuestras relaciones, la organización de nuestras sociedades y sobre todo el sentido de nuestra existencia”.

Noticias relacionadas: La Archidiócesis de Sevilla acogió la presentación de la Semana Social Diocesana. 

Ver este artículo en la web de la diócesis

“Siempre hemos tenido espíritu misionero”

0

Jesús y Aurora han participado este verano en la misión que la Diócesis tiene en Picota, Perú

¿Cómo surgió la idea de participar en la misión diocesana de Picota?

Nuestro hermano y cuñado, Rafa, lleva allí destinado como sacerdote desde hace tres años y, prácticamente desde ese momento tuvimos la idea en la cabeza; aunque es cierto que los dos hemos tenido desde siempre ese “espíritu misionero” e intentamos no desaprovechar cualquier oportunidad que se nos presenta. También nos ha animado que en las ocasiones en las que Rafa ha venido a España para poder celebrar nuestras bodas, bautizos, etc., siempre nos ha invitado a ir, poniendo un énfasis especial en que el testimonio de matrimonios es algo muy necesario allí donde él desarrolla su labor.

Por otro lado, Rafael y Sisa (nuestros padres y suegros, de Jesús y Aurora, respectivamente) también nos han adelantado tomando parte allí, en la misión: ya han estado en Picota unas tres veces y ellos también nos han animado siempre.

En cualquier caso, la decisión fue bastante improvisada: el verano pasado teníamos pensado ir, pero con el covid nos pareció imposible, incluso desechamos la idea porque suponíamos que este verano también podría complicarse por diversos motivos. Sin embargo, cuando en julio nos sentamos para organizar las vacaciones nos dimos cuenta de que teníamos el corazón un poco “inquieto”, y pensar en “días de playa y relax” nos inquietaba aún más. Y surgió la idea, repentinamente, por eso los dos pensamos que fue uno de esos soplos del Espíritu Santo el que nos sugirió hacer este viaje. Miramos vuelos y fechas y todo nos encajaba a la perfección, no dudamos de que el Señor quería que cruzásemos el charco. Así que nos decidimos y sacamos los billetes a los pocos días para la semana siguiente.

¿Qué ha significado para vosotros esta experiencia?

Ha significado un choque con una realidad de la que no éramos conscientes, lo que se ha traducido, necesariamente, en agradecimiento al Señor y a su Iglesia. Lo que solemos escuchar en testimonios de misión es que las personas, la sociedad, “tienen sed de Dios”. Y lo escuchamos porque es así. Sin embargo, nosotros hemos experimentado un hecho paradójico: y es que en Perú (al menos en la parte en la que nosotros hemos estado) existe un gran contraste entre una devoción popular profundamente arraigada, una fe indiscutiblemente patente y, al mismo tiempo, las consecuencias palpables de un pueblo que no tiene la posibilidad de contar con la presencia sólida de la Iglesia y de Cristo.

Esta experiencia nos ha revelado una verdad que antes nos había pasado desapercibida, que contesta a la pregunta: “¿por qué en España somos cómo somos y vivimos cómo vivimos?”. La riqueza moral, cultural, personal, social, artística… encuentra sus cimientos en el catolicismo, en la cristiandad. Por eso, después de haber estado allí, nos sentimos aún más agradecidos con el Señor.

Y, como matrimonio, ha supuesto una nueva “revelación” del Señor: en Picota, lamentablemente, no existe demasiada cultura de familia, de núcleo familiar, de esposos. Lo que nos ha hecho redescubrir el valor del sacramento, el gran regalo que supone la vocación matrimonial que, al final, es una declaración de amor de Dios al hombre, pues le pide que ame, como Él mismo, a ese esposo o esposa. En definitiva, no deja de recordarle su propio valor: el Señor no quiere para el hombre un amor pasajero —que no es amor— o que esté sujeto a condiciones, sino un amor libremente entregado y sin “peros”.

Uno de los sacerdotes enviados a la misión es Rafael Prados, hermano de Jesús, ¿qué habéis compartido allí con él?

Lo más importante que hemos vivido con él han sido las eucaristías y el trabajo misional, sin lugar a duda. Allí la cantidad de trabajo pastoral es enorme, desde el primer día lo estuvimos acompañando y ayudando en todo lo que podíamos poniéndonos a su servicio, tanto de él como de Antonio —también sacerdote diocesano destinado en la misión de Perú—. Para hacernos una idea ambos tienen aproximadamente más de cincuenta aldeas a su cargo cada uno, a muchas de las cuales sólo pueden ir cada ciertos meses por la dificultad del camino, del clima y del tiempo del que disponen (es como si ellos dos se encargaran de una extensión similar a la diócesis de Córdoba y provincia). Las jornadas que vivimos con ellos implicaban, necesariamente, varias horas de trayecto, y nos recibían pequeñas comunidades que ansiaban poder realizar más celebraciones, participar más de los sacramentos y disfrutar del regalo indudable que es vivir en una comunidad que disponga de sacerdote. Por eso rezamos mucho por las vocaciones, porque hemos conocido de primera mano la falta real de “obreros que se encarguen de la mies”.

Y, como decíamos al principio, desde que enviaron allí a Rafa teníamos ganas de poder estar con él y vivir todo su día a día… Eso nos ha llevado a compartir su mismo interés, cariño y dedicación viendo cómo, realmente, está dejando allí su corazón. Ha sido un regalo de Dios poder compartir con él esta experiencia, ya lo sería solo el haber ido, pero aun mayor el haberlo vivido con él como sacerdote, hermano y cuñado.

¿Llevabais una idea, se ha correspondido con la realidad que habéis vivido?

No llevábamos ninguna idea preconcebida; sin embargo, ha sido igualmente sorprendente. Cuando conoces modos de vivir, de pensar o de plantearse la vida tan diferentes a los nuestros es imposible permanecer impasible. Pero lo que destacamos, por chocante, grato e inesperado, es el carácter peruano (o picotino, no lo sabemos): la simpatía y hospitalidad, el respeto en la conversación y en la forma de dirigirse a cualquiera, la dulzura y el afecto… No tienen parangón. Son entrañables y te hacen sentir en tu casa, acogido y apreciado en los lugares más inhóspitos, en medio de la selva, o en iglesitas que son unos cuantos palos de madera. Y otro aspecto que también nos conmovió fue el gran cariño y predilección que tienen por los sacerdotes, independientemente de sus posturas o creencias. Esa admiración y respeto que se tiene por aquellos que han entregado toda su vida a Dios es algo que nos ayuda a recordar (a nosotros y a ellos) que, de su fidelidad, de su santidad, penden muchas almas… Y es que al final no dejamos de necesitar a buenos pastores que den la vida por sus ovejas. Pero también, ¡qué agradecidas debemos ser las ovejas! —Pues eso los picotinos lo saben y lo viven muy bien, mucho mejor que nosotros.

¿Qué aporta esta misión a la Diócesis de Córdoba?

Vida, desprendimiento y, sobre todo, alegría para el Señor. Cuando decimos “vida” nos referimos a ese pasaje de Marcos que dice “el quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará”. La Diócesis de Córdoba entrega allí su vida, vidas de sacerdotes, de misioneros, de personas que deciden ayudar con lo que pueden, de parroquias preocupadas… No dudamos que esas vidas, o esas horas, o esos meses o años allí entregados por el Señor y el Evangelio son vidas, horas, meses y años salvados por Cristo.

“Desprendimiento” porque, al final, la entrega conlleva desprenderse: cuando hacemos colectas para Perú, cuando enviamos ropa, enseres, etc… Se involucran desde los más pequeños hasta los más mayores, y todos recordamos que no estamos solos en España o en Córdoba, sino que hay hermanitos —como dicen allí— que viven necesidades diferentes a las nuestras y que cuentan con nuestros pequeños o grandes esfuerzos —que suman, que cuenta— y que nos responsabilizan y exigen en el amor.

Y “alegría para el Señor” porque, sin duda, es un querer de Cristo que sus hijos se ayuden entre ellos. Allí se refieren a España, con frecuencia, como “la madre Patria” porque valoran que haya sido de manos españolas de quienes les haya llegado la fe, el amor a Cristo y a la Virgen. Por eso nos parece lógico que también el Señor se alegre mucho al comprobar que esa “madre Patria” sigue ocupándose, sin espectáculos y calladamente, de cuidar la fe de aquellos hijos suyos. Pero, por otro lado, a todos los misioneros que hemos partido desde aquí para vivir allí esa experiencia misionera, nos enseña cómo cuando el corazón se vacía de afectos inertes (materialismo, comodidad, voracidad, distracciones superfluas, abuso de tecnologías…), se le puede escuchar bien decir “¡aquí solo Cristo!”. Nos sorprendía ver que niños, jóvenes, adultos y mayores siempre tenían oído para escuchar palabras de Jesús; siempre tenían oído para aprender, porque se sabían ignorantes en comparación con lo que Jesús podía enseñarles. Ese corazón de niño que tanto agrada a Cristo es la mayor riqueza para nosotros, porque nos descubre la verdad que escondía la oración de “te doy gracias, Padre […], porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a los pequeños” (Mt. 11, 25-27). Y contamos con ellos para que nos “refresquen la memoria” y el corazón.

¿Qué destacaríais de estos días?

El cariño y la entrega de nuestros sacerdotes: haber podido estar allí mano a mano con ellos ha sido una gracia de Dios. Siempre escuchamos hablar de “la misión en Picota”, pero a veces se torna como algo ajeno; cuando lo vives, cuando te conviertes en parte de esa misión, te das aún más cuenta del mérito que tiene dejar todas las comodidades (no solo materiales sino, sobre todo, las espirituales), además de a la familia y a los amigos, para ir donde el Señor te envíe. Esto nos ha ayudado a que, cuando pensemos en ellos, sea más con alegría que con añoranza —aunque, al final, sea inevitable—.

Y también la alegría de disponer (aquí) de eucaristía tan frecuentemente y con tanta facilidad… En las aldeas de la selva (las más retiradas y con caminos más complicados) la frecuencia de las misas disminuye, algunas incluso pueden estar varios meses sin celebrar; sin embargo, nosotros contamos con la gracia de tener diariamente una amplia variedad de Iglesias, ministros y horarios a nuestra disposición, que quizá no aprovechamos como deberíamos.

Pero, sobre todo, el cariño que hemos recibido de todos, tanto de los picotinos, como de los sacerdotes, como de las religiosas que también están muy implicadas en la misión… Siempre que vas “de misión”, que piensas que vas a ayudar, eres tú al que ayudan, eres tú el que se siente agradecido, acogido y apreciado. Siempre vuelves con más cosas en la mochila de las que llevabas.




La entrada “Siempre hemos tenido espíritu misionero” apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

La Diócesis acogerá el próximo 27 de octubre la cruz de los jóvenes y el icono de María

0

Santa Iglesia Catedral acogerá durante todo el 27 de octubre una serie de celebraciones en torno a los símbolos de la JMJ que están recorriendo las distintas Diócesis.

El Delegado de Pastoral Juvenil nos invita a participar el próximo 27 de octubre en la Santa Iglesia Catedral de las distintas actividades con motivo de la presencia de la cruz e icono de María de la JMJ

El primer templo de la Diócesis de Asidonia-Jerez acogerá el miércoles 27 de octubre durante todo el día la cruz e icono de María, símbolos que recorren todas la Diócesis del mundo con motivo de la celebración de las Jornadas Mundiales de la Juventud, las cuales se celebrarán el próximo año 2023 del 1 al 6 de agosto en Portugal. Estos símbolos tras su entrega por San Juan Pablo II en el año 1984 en la finalización del Año Santo con las palabras “Llevadla por el mundo como signo del amor del Señor Jesús”, llevan visitando las distintas Iglesias locales como preparación para la celebración de la JMJ, siendo la segunda vez que estará en nuestra diócesis, ya que su primera visita fue en la celebración de la JMJ de Madrid 2011.

Este día será el mejor momento para acercarnos a través de la oración y recogimiento a estos dos símbolos de los jóvenes por los cuales Cristo y María se hacen presente. Por ello, se comenzará desde muy temprano con distintas actividades, en este caso a las 9hrs de la mañana será el turno de los colegios, permaneciendo abierta la Santa Iglesia Catedral para quien quieran rezar ante estos dos símbolos, para seguir a las 18hrs con el rezo del rosario, tras ello Monseñor José Rico Pavés presidirá una Eucaristía a las 19hrs, finalizando la jornada con un Via-Crucis a las 20:30hrs y una Vigilia para los jóvenes a las 22hrs.

Ver este artículo en la web de la diócesis

La Oliva, en San Fernando, finaliza la primera fase de las obras con las sustitución del las cubiertas

0

La parroquia isleña de Nuestra Señora de la Oliva ha concluido la primera fase de las obras de restauración y ampliación del complejo parroquial, con la colocación de un nuevo techo. Las cubiertas sustituidas eran de fibrocemento, con contenido de amianto, material cuyo empleo está hoy prohibido, y que se encontraba en unas condiciones de gran deterioro. Estas placas han sido retiradas por completo, cumpliendo para ello con las medidas de seguridad y control que prescribe la actual legislación.

El material de cubrición elegido ahora es un panel tipo “sándwich”, con imitación de teja al exterior e imitación de madera por dentro, dando calidez visual al interior del templo, a la vez que proporciona un verdadero aislamiento térmico e impermeabilización a la lluvia.

De esta manera, se da por concluida la primera fase de las obras previstas en esta parroquia. Su párroco, Manuel Gómez, ha manifestado que «continuaremos con fe y alegría, poniendo la mirada en la segunda fase, el proyecto de ampliación del complejo parroquial».

Durante los meses de agosto y septiembre la Parroquia Nuestra Señora de la Oliva ha permanecido cerrada para acometer esta primera fase de un gran proyecto que pretende la edificación de un complejo parroquial y la sustitución de la cubierta. Es por ello que durante estos meses la celebración de la Eucaristía se ha venido celebrando en la Asociación de Vecinos “Distrito Sur” de San Fernando, a la que la comunidad parroquial está muy agradecida.

Desde la comunidad parroquial se da las gracias al Obispado por las gestiones realizadas y a todas aquellas personas que han colaborado y siguen colaborando en la rehabilitación de la parroquia.

#gallery-1 { margin: auto; } #gallery-1 .gallery-item { float: left; margin-top: 10px; text-align: center; width: 100%; } #gallery-1 img { border: 2px solid #cfcfcf; } #gallery-1 .gallery-caption { margin-left: 0; } /* see gallery_shortcode() in wp-includes/media.php */

Ver este artículo en la web de la diócesis

Los misioneros cordobeses en “Iglesia en Córdoba”

0

La revista digital de la diócesis de Córdoba expone la labor de algunos de los misioneros cordobeses que existen repartidos por todo el mundo con motivo del Domund

198 cordobeses dejaron un día su tierra para sumergirse en otra cultura, lejos de sus costumbres pero impulsados por la urgencia de la evangelización que concretan en proyectos e iniciativas para añadir dignidad a los hermanos que encontraron en sus destinos. Los 198 representan el amor de la Diócesis cumpliendo con el mandato del Amor de Dios, haciendo presente a Cristo.

“Iglesia en Córdoba” recoge el testimonio de María, Agustín, Enrique o Isabel, cordobeses que encontraron en Bolivia, Madagascar o Finlandia el sentido a su vocación misionera justo la semana en que celebramos el Domund.

Asimismo, realiza una síntesis de lo que ha sido y será noticia en la diócesis de Córdoba.

Adjuntamos la revista íntegra.

iec759_comprimido

 

La entrada Los misioneros cordobeses en “Iglesia en Córdoba” apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Parroquia de San Pablo (Sevilla)

0

Con motivo de la XX semana de la Arquitectura, que se ha celebrado entre el 4 y el 9 de octubre, el Colegio de Arquitectos de Sevilla en colaboración con la Fundación Docomomo Ibérico que trabaja para el reconocimiento, la protección patrimonial y la conservación de la arquitectura del movimiento moderno, han querido resaltar la arquitectura religiosa del Polígono San Pablo de Sevilla. Para ello se ha colocado una placa Docomomo en la Parroquia de San Pablo.

El Polígono San Pablo surge en los años sesenta del siglo XX como respuesta a la demanda de vivienda social que había en Sevilla debido al crecimiento demográfico entre otros condicionantes. Su diseño se encargó a dos grupos de arquitectos que desarrollan el proyecto de crear una gran barriada organizada en cinco barrios, cada uno de los cuales debía contar con un conjunto de equipamientos públicos con los colegios y las cuatro parroquias que se diseñan: San Pablo, la Virgen del Pilar, San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier, todas ellas interesantísimos ejemplos de renovación tipológica y de uso pionero de la arquitectura moderna en nuestra ciudad.

La Parroquia de San Pablo se construyó entre los años 1961 y 1962 y es obra del arquitecto Luis Recasens Méndez con la colaboración de Antonio de la Peña y la contribución del artista Santiago del Campo. Fue bendecida en la festividad de San Pedro y San Pablo, el 29 de junio de 1966 por el Cardenal Bueno Monreal.

Los arquitectos planteaban en la memoria del proyecto que buscaban “una arquitectura puramente funcional en la que intenta presidir un sentido de espiritualidad en el edificio de gran sencillez, tanto interior como exterior”, para la que buscan los materiales más adecuados, así como el uso de las texturas y la luz, y que se enriquece semánticamente con la escenografía diseñada por el genial Santiago del Campo, como subraya el arquitecto Antonio Barrionuevo en su libro “Santiago del Campo. Escenógrafo. Las iglesias del Gran San Pablo de Sevilla”.

De una sola nave, presenta en planta la forma de un triángulo isósceles truncado en su ángulo menor, con la Capilla del Sagrario anexa en el lado del Evangelio junto a la sacristía formando un volumen de menor entidad que se comunica con el espacio semiabierto que funciona de acceso lateral a la iglesia y que facilita la articulación con el resto del conjunto, que incluye la vivienda rectoral, despacho, oficina y salón de actos.

Además de esta entrada de mayor tamaño para los fieles en el muro del Evangelio, la cual se cubre con un original artesonado cerámico realizado por el ceramista trianero Emilio García, es de gran belleza y simbolismo la otra entrada que se plantea desde los pies de la iglesia por medio de la capilla bautismal, decorada con una bella vidriera y una monumental lámpara. Al exterior presenta una marquesina de hormigón armado muy esbelta que se dobla apoyándose en el suelo y que aparece decorada por un mural de azulejos con cuatro arcángeles realizado igualmente por Emilio García, autor asimismo del Cristo Crucificado que preside el altar mayor de la iglesia. El cerramiento de los pies de la iglesia se muestra como un muro de luz azul debido a las vidrios de este color que se alternan entre las juntas verticales abiertas de las piezas con que se construye dicho cerramiento, consiguiendo un místico efecto de gran belleza.

La cubierta aparece dividida por vidrieras estrechas que cubren todo el ancho de la nave y que modulan rítmicamente por medio de la luz de colores el espacio. La iluminación natural del interior de la iglesia se completa con otras vidrieras en los laterales del presbiterio, cuya luz ilumina directamente el altar.

Sobre el muro de cerramiento perimetral de todo el recinto se alza, a modo de espadaña o campanario, un grupo escultórico realizado en forja y vidrio de gran liviandad y belleza.

El interior de la iglesia es de gran sobriedad, pero de gran belleza debido a la luz coloreada de las vidrieras y a los magníficos elementos ornamentales de Santiago del Campo, entre los que destacan el Vía Crucis o la pintura a modo de retablo que preside la Capilla del Sagrario y que representa la oración de Jesús en el huerto de los olivos. El Vía Crucis está planteado como una gran escultura en piedra incrustada en el muro de la Epístola, cuya composición se interpreta como la representación del camino que recorrió Jesús hasta el Calvario, por lo que las estaciones se sitúan en dirección ascendente, con la primera más baja como comienzo del recorrido y la que representa la muerte de Jesús en la cruz en el punto más alto para volver a descender hasta la última, la sepultura.

Santiago del Campo es igualmente autor del diseño de todo el mobiliario litúrgico de la iglesia, en el que sobresale la mesa del altar, realizada en un solo bloque de piedra caliza soportada por una original estructura metálica, la sede, los bancos y reclinatorios de los concelebrantes de madera con incrustaciones de teselas cerámicas, las lámparas, la pila bautismal o la lamparilla del Sagrario.

Finalmente señalar la pintura del titular de la Parroquia, San Pablo, obra igualmente de Santiago del Campo, que muestra al apóstol de los gentiles con un libro en sus manos.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.