Inicio Blog Página 3708

¡Precisamente me está pasando a mí! ¿POR QUÉ NO?

0

Quizá tengas una vida espiritual pacífica, unos amigos estupendos, una familia normal… y unas cuantas palabras han decidido truncar esa paz en una cierta zozobra: Sacerdote ¿por qué no? El corazón se te inquieta. Y con razón.

Ya sea porque te lo ha sugerido alguien, ya porque se te ha ocurrido a ti solo, lo cierto es que quizás desde un tiempo a esta parte hay en tu corazón y en tu conciencia un hormigueo de fondo, un ruidito leve y ligeramente inquietante que te sugiere la idea de ser sacerdote. Dices vocación y algo se mueve por tu interior.

Si Dios pensó en ti con este “para qué” en concreto: ¡ser sacerdote!, te concedió un “corazón de pastor” que late como cualquier otro, pero que vibra cuando percibe, a través de las distintas circunstancias de la vida, que “la mies es abundante, que los obreros son pocos y que se necesitan obreros para su mies”.

Razones por las que decir ¡Adelante!

 Hay  síntomas, indicios,  que indican que uno, ciertamente, es llamado por Dios. Examinar algunas de las razones que nos han hecho a muchos ser sacerdotes, te ayudarán para decidirte en libertad.

Se me ha pasado por la cabeza. Mira a tu alrededor y piensa cuántos compañeros tuyos han pensado alguna vez en ser sacerdote. No creo que muchos. ¿Cómo se te ha pasado por la cabeza? Fue desde niño, siendo monaguillo, quizá en algún tipo de encuentro, en un campamento, alguien te lo insinuó, etc.

Me atrae la idea. Sabes que ser cura no es fácil, pero aún así te atrae el poder ser testigo y servir a Dios acompañando a las personas en los momentos fundamentales de sus vidas.

Siento el deseo de algo grande: comerme el mundo por amor. “Vale la pena dedicarse a la causa de Cristo y, por amor a Él, consagrase al servicio del hombre”.

Si esto te está pasando: felicidades. Conviene que lo pienses y te pongas delante de Dios.

Y mi familia ¡Mis padres!

Posiblemente, lo que sientes es fruto del ambiente familiar, de la educación que tus padres te han dado, y para ellos tener un hijo sacerdote es el mejor regalo. O bien, no ven con buenos ojos una posible vocación sacerdotal de su hijo. Es cierto que su opinión te influirá y te da miedo pensar cuál será su reacción. Es lógico. En cualquier caso, tus padres deberían ser lo suficientemente honrados para dejarte absoluta libertad y no juzgar la intervención de Dios en tu alma. Cualquier persona obra mal si fuerza la libertad del otro. Es el momento de que estén cerca de ti, comprendiéndote y alentándote.  Sea cual sea tu situación, apuesta por la verdad de tu vida. Debes ser valiente… Ten seguro una cosa: cuando te vean feliz, en el camino de tu respuesta, ellos se llenarán de gozo y participarán de tu felicidad, incluso te puedo asegurar que se enorgullecerán de ti.

Y… entonces, ¿qué?

 Si en lo íntimo de tu corazón ves que todos estos indicadores se dan y crees que son suficientes para dar un paso adelante:

  • habla con tu párroco,
  • con el sacerdote que te esté acompañando
  • o con esa persona que te está ayudando en tu camino de fe,
  • o bien dirígete al Seminario preguntando por uno de los formadores: 953 230 023. Email: seminariojaen.rector@gmail.com

Quizás estés algo nervioso “¡NO TENGAS MIEDO!” Es el Señor el que está detrás, siempre te sostendrá y te dará la FUERZA necesaria.

El Seminario te ofrece: medios para tu discernimiento y tu formación 

  • El Seminario Menor

Seminario menor en familia: para muchachos a partir de 1º de la ESO hasta 2º de Bachillerato que participan quincenalmente, en un fin de semana, en todas las actividades organizadas en el Seminario, que ayudan en el discernimiento de sus inquietudes vocacionales y encaminadas a la preparación para el acceso, en su momento, al Seminario Mayor.

  • El Pre-seminario

Es un tiempo previo a la entrada al Seminario Mayor. Jóvenes con inquietud vocacional se reúnen en el Seminario durante un fin de semana completo, junto a la Comunidad del Seminario Mayor, para discernir su vocación sacerdotal. En este proceso son acompañados por los formadores del Seminario.

  • La experiencia “Come and see”

Experiencia “Ven y Verás” posibilidad de que cualquier joven con inquietud vocacional venga al seminario a pasar un sábado conviviendo con los seminaristas.

SI CRISTO TE LLAMA NO CIERRES LAS PUERTAS DE TU CORAZÓN

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Visita pastoral del obispo a la oficina diocesana para la Causa de los Santos

0

Visita pastoral del obispo a la oficina diocesana para la Causa de los Santos

El obispo de Guadix, Monseñor Francisco Jesús Orozco, asistido por Francisco Serrano, vicario general, prosigue su labor pastoral de visitar las distintas instituciones de la diócesis.

Así, el pasado lunes, día de San Benito de Nursia, Patrón de Europa, se interesó por la oficina diocesana para la Causa de los Santos, dirigida por Juan José Toral, vicario judicial.
Le compete a esta oficina, en el ámbito local, la preparación de las causas de beatificación y canonización de los cristianos que se distinguieron por sus virtudes heroicas, su muerte martirial, el ofrecimiento de la vida por amor o la intercesión en una concesión milagrosa. La difusión de la vida de los Santos y el fomento de su emulación por el pueblo fiel, es otro de sus cometidos.
Monseñor Orozco comunicó su decisión de sustituir la oficina por un secretariado diocesano dirigido por Ramiro Avidad, presbítero de la diócesis. La tramitación canónica de la fase diocesana del último grupo de mártires del siglo XX de nuestra Iglesia local y la difusión de la figura del Beato Manuel Medina Olmos, serán las actuaciones prioritarias del nuevo secretariado.

Ramiro Avidad
Oficina diocesana para la Causa de los Santos

Ver este artículo en la web de la diócesis

Plegaria a la Virgen del Carmen

0

Santa María, Reina del Carmelo,

Madre de Dios y Madre Nuestra,

Estrella que conduces nuestros pasos hacia tu bendito Hijo

y acrecientas en nosotros el deseo de imitarlo

con constancia y fidelidad.

 

Virgen Sencilla y Obediente,

Doncella Pura y Generosa,

Abogada Justa y Clemente,

Discípula Atenta y Servicial,

Defensora de los pobres,

Valedora de los más débiles,

intercede por nosotros que

recurrimos a Ti,

que buscamos en Ti

bálsamo para nuestras llagas,

alivio a nuestros pesares,

gozo para nuestra vida,

salud de alma y cuerpo

para asistir a todos desinteresadamente.

 

No nos desampares, Señora Nuestra.

No te olvides de nosotros.

No dejes de enjugar nuestras lágrimas.

No ceses de curar nuestras enfermedades

y mitigar nuestros dolores.

 

Trono de la Sabiduría,

concédenos la gracia que te pedimos

con humilde fe, pues necesitamos

que crezca nuestra confianza,

nuestra esperanza se avive,

y se enardezca nuestra caridad.

 

Reina de las familias,

allana el camino de nuestra vida.

Disipa las angustias que nos agobian.

Arranca de nosotros la tristeza.

Cancela los temores y sufrimientos

que no nos dejan conciliar el sueño.

Siembra la paz en nuestro interior.

 

Rosa mística,

sabemos que contigo no quedaremos defraudados,

pues Tú eres Refugio de los pecadores,

eres Madre buena y amorosa,

que siempre acudes en ayuda de tus hijos

que te veneramos con fervor.

 

Auxilio de los Cristianos,

tenemos la certeza de que tu mano poderosa

solucionará los problemas que tanto nos acongojan y

la violencia que marchita nuestra convivencia

y ensombrece nuestro futuro.

 

Santísima Virgen María,

tómanos entre tus brazos con la misma ternura

con que acariciabas, consolabas y cuidabas de Jesucristo,

nuestro Redentor,

nuestro Hermano y Amigo,

nuestro Señor,

que vive y reina por los siglos de los siglos.  Amén.

 

 

Fernando Chica Arellano
Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA

Ver este artículo en la web de la diócesis

Un cuadro costumbrista homenaje a los fieles de las Virgen de la Angustias

0

Un cuadro costumbrista homenaje a los fieles de las Virgen de la Angustias

El costumbrismo del cartel de Mateos Lozano cautivó al jurado del concurso al cartel de la Ofrenda Floral a la Virgen de este año 2022. Sus tonos azules, imitando a los azulejos granadinos de toda la vida, componen esta obra que será presentada el próximo 3 de septiembre.

“Un día que estuve en el patrio lateral de la Basílica me fijé en un azulejo donde se veía a la Virgen de las Angustias. De ahí me vino la idea de hacer una recreación de cuadro costumbrista, imitando un azulejo”, cuenta Francisco Javier Mateos Lozano sobre la génesis de este cartel que presidirá las celebraciones de las Angustias del mes de septiembre.

Sus tonos azules emulan los que adornan la cerámica granadina, inspirándose en esos retablos cerámicos que animan la devoción popular en las calles de la ciudad. Algo que reflejan los velones que franquean el rostro de la Virgen y que aparecen en otros azulejos similares como el del Cristo de San Agustín.

Además de esos dos velones, el cartel muestra también una vela roja más pequeña en medio, que quiere “resaltar esa fe de la gente mayor que suele llevarle a la patrona esa típica vela con el plástico rojo. Al final son ellos los que más mantienen esta tradición”, confiesa el pintor batestano.

Esa petalá de geranios y claveles culmina, junto a las simbólicas granadas que enmarcan en rostro de la Virgen, un cartel que ha gustado mucho en la hermandad. “De los carteles presentados el que reunió más votos ha sido este. Ha dado la casualidad que su autor ha sido el mismo que el que hizo el de Semana Santa. Desde luego no ha sido intencionado”, explica el Hermano Mayor de las Angustias, Antonio González. “Todo se hace secretamente y en la elección no se sabe en ningún momento de quién es cada obra”.

Una bendita coincidencia de la que el propio autor está sorprendido. “La elección de ambos carteles ha sido una sorpresa, sobre todo que haya coincidido en el mismo año», confiesa su autor. «El día de la presentación bromeaba con los miembros de la Hermandad diciéndoles que yo ya me paso al juego, porque ya no me quedan más carteles en Granada”.

Ignacio Álvarez
Secretariado de Medios de Comunicación Social

Ver este artículo en la web de la diócesis

El verano, ocasión para hacer turismo religioso

0

Nuestra diócesis, que ciñe sus límites geográficos a los de la provincia civil, es muy rica en cuanto atractivo turístico. Por nuestras ciudades, pueblos y aldeas pasan gentes que vienen atraídas por las playas, la naturaleza, la cultura, o movidos por la fe. Todo ello debemos verlo como una riqueza, no sólo desde el punto de vista económico, sino también en otros aspectos, pues el desarrollo del fenómeno turístico, en palabras de San Juan Pablo II, “en particular del turismo cultural, constituye, sin lugar a dudas, un beneficio para aquellos que lo practican y para la comunidad que acoge a los visitantes y a los turistas”.

Así nos lo cuenta Manuel Galán, director del secretariado diocesano de Pastoral del Turismo, que invita a que aprovechemos el verano para hacer turismo religioso por nuestra diócesis, donde encontraremos «muchas piezas puestas a la veneración en capillas y templos, y en la mayoría de los casos, los propios continentes son obras de arte de la arquitectura, y que, a su vez, contienen obras de arquitectura en madera como retablos, baldaquinos o cajas de órganos, entre otras. Todo ese vasto patrimonio ha de ser conocido para que pueda ser valorado. Y conocido no sólo por el turista foráneo que pueda venir a visitarnos, sino también por nosotros mismos, los onubenses, para ser conscientes de lo amplio, variado y rico que es nuestro acervo cultural».

El programa Testigos hoy de Canal Sur del pasado 19 de junio, Manuel Galán explicaba el valor de esta pastoral del turismo.

Nuestra web cuenta con la sección «Huellas Cristianas» desde donde este secretariado va dando a conocer este rico patrimonio presente en nuestra Diócesis de Huelva para reconocer, en estas huellas cristianas y a través de su belleza, los fundamentos de nuestra fe en los que se ha sostenido y sostiene la comunidad cristiana a lo largo de los siglos.

La entrada El verano, ocasión para hacer turismo religioso se publicó primero en Diócesis de Huelva.

Ver este artículo en la web de la diócesis

“La alegría del sí” en los jóvenes de Puerta Verde

0

Este fue el lema elegido para la Vigilia de Adoración organizada por el campamento de Sta. Luisa de Marillac

La actividad en Puerta Verde no cesa y precisamente en el campamento que se está desarrollando durante estos días en la parroquia Santa Luisa de Marillac, se celebró una Vigilia de Adoración al Santísimo con el lema “La alegría del sí”.

El obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, asistió a esta jornada precedida de un rato de convivencia y en la que además, ofrecieron su testimonio el Hermano Daniel, legionario de Cristo; Belén, una chica de la Zona Joven de la Inmaculada; y María, monitora de Puerta Verde.

A la Vigilia se unieron también algunas familias y personas de otros movimientos de la Iglesia como Cursillos de Cristiandad y Emaús.

Asimismo, tras la eucaristía, los participantes pudieron compartir con el grupo de monitores y el Obispo una cena, cerrando así la jornada.









La entrada “La alegría del sí” en los jóvenes de Puerta Verde apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

“La sed de Dios atrae a los matrimonios al proyecto “Amor Conyugal”

0

José Luis Gadea y Magüi Gálvez, iniciadores del proyecto hace veinte años, han estado en Córdoba para participar en el primer retiro de matrimonios jóvenes en el que han participado cuarenta parejas. Hemos tenido la oportunidad de hablar con ellos de los nuevos proyectos, entre los que se encuentra la expansión del proyecto al extranjero. El matrimonio malagueño se reunió durante su visita a la Diócesis con el Obispo en el Palacio Episcopal y Rafael y Fátima, impulsores de Amor Conyugal en Córdoba

Termina un nuevo curso ¿Qué balance pueden hacer de las actividades que se han llevado a cabo este año en la Diócesis?

Un balance muy positivo por varios motivos, uno de ellos es que se ha recuperado el ritmo normal que teníamos antes de la pandemia. El año empezó de una manera muy bonita con una peregrinación con D. Demetrio a Fátima en la que participaron ciento cincuenta familias. Fue una experiencia preciosa hacer esta peregrinación con matrimonios y sus hijos. Se han retomado los retiros y los trece grupos que hay en Córdoba. Otra novedad es que el proyecto se está extendiendo a los pueblos y está evolucionando muy bien.

Por otro lado, otra novedad de la que estamos muy contentos es el primer retiro de matrimonios jóvenes que hemos celebrado en Córdoba y en el que han participado cuarenta parejas. Esto supone la buena noticia de que los jóvenes demandan estos retiros y vienen con sus hijos, es bonito que la familia entera pueda participar.

¿Qué nuevos proyectos tiene Amor Conyugal para el curso que viene?

Vamos a salir al extranjero, como proyecto Amor Conyugal vamos a tener el primer retiro en Londres en octubre, y en Argentina tendremos dos, en Buenos Aires y en Mendoza. En Argentina llevan dos años caminando siete grupos.

En Córdoba tenemos previsto seguir impulsando los retiros y queremos multiplicarlos con respecto a los cinco que han tenido lugar este año. La demanda es muy fuerte, los matrimonios lo necesitan y mientras haya demanda tenemos que hacer lo posible por atenderla. Seguramente haremos también el primer retiro de novios en la diócesis de Córdoba, a la vista de lo que el Papa Francisco ha planteado en este itinerario para novios es importante que ellos tengan también sus retiros y vayan cerrando etapas a lo largo de su noviazgo. Desde Amor Conyugal estamos viendo cómo integrar todo este itinerario dentro del proyecto.

¿Cuál creen que es el motivo de este incremento de matrimonios que se une al proyecto Amor Conyugal?

La sed que tenemos todos de Dios, que está escrita en nuestro corazón, atrae a los matrimonios al proyecto, que reconoce el don de Dios. Descubrir la vocación del matrimonial como ese planteamiento hermoso de Dios, es una llamada a algo grande, no quiere que nos conformemos con menos.

En el primer retiro que hicimos de matrimonios jóvenes pasó lo que sabíamos que iba a pasar, participarían hijos de matrimonios que habían hecho el retiro. Lo importante es que esos que hicieron el retiro han empezado a hablar con sus amigos y a invitarlos. Quiere decir que ellos han reconocido un bien, la belleza y grandeza del matrimonio. Al ver la maravilla que Dios pone en nuestras manos y la grandeza del plan de Dios para nosotros han empezado a contagiar a sus amigos y entre ellos se van animando a participar en los retiros y luego empezar con el itinerario de catequesis, que también estamos adaptando a novios y matrimonios jóvenes.

El proyecto Amor Conyugal cumple 20 años ¿qué creéis que ha aportado a los matrimonios que han participado en él en estas dos décadas? 

Últimamente estamos viendo los frutos sólidos en testimonios que aseguran haber encontrado “el sentido de mi vida y de mi vocación”. Todo esto está afectando a los hijos de los matrimonios que empezaron a trabajar en el proyecto. Ha habido matrimonios que estaban mal, han empezado el itinerario y les han llegado a llamar del colegio para ver qué estaban haciendo con sus hijos. La realidad es que con sus hijos no estaban haciendo nada, lo estaban haciendo entre ellos, por lo que es impactante ver la influencia tan enorme que tiene la relación entre los padres, que realmente es la potencia del sacramento del matrimonio la que afecta a los hijos y también a los matrimonios.

¿Coinciden los frutos que esperaban en 2002 con los que está habiendo con el proyecto?

Nunca esperábamos nada. El primero retiro lo hicimos pensando en tener un compendio de todo lo que habíamos recorrido con los grupos que había en Málaga. El primer retiro se llenó y se fue expandiendo pero no teníamos expectativas de nada, era mucho más sencillo.

De 2002 a 2016, que fue el primer retiro, lo primero fue nuestro propio matrimonio, empezar un camino de espiritualidad, a formarnos sobre el matrimonio, conocer las catequesis de San Juan Pablo II, vivirlas nosotros y empezar a ver qué consecuencias traía eso en nuestra vida. Cuando empezamos a hablarle a otros matrimonios de los frutos que estaba dando en nuestro propio matrimonio empezó a interesarle. Empezaron a surgir grupos espontáneamente.

En aquel primero retiro, que fue la explosión, participaron varios matrimonios de Madrid, uno de Córdoba, Rafa y Fátima, que son los primeros de la Diócesis que empezaron este proyecto.

¿Cómo surgió la idea de expandir el proyecto a nivel internacional?

La primera vez que nos reunimos con el grupo de Argentina por videoconferencia le preguntamos que cómo se habían enterado del proyecto y nos contaron que habían visto un testimonio nuestro en un video en YouTube y también les había llegado a varios matrimonios por sitios diferentes. Desde hace dos años participan del itinerario de manera fiel, siguen las catequesis y están en la formación de tutores. Tienen ya siete grupos funcionando y hemos considerado oportuno ir allí para hacer el primer retiro porque hasta ahora han sido tutelados desde España de manera online. No obstante, antes de que vayamos ya han estado aquí cinco matrimonios haciendo el retiro con la intención de que cuando nosotros vayamos puedan ayudarnos como matrimonios custodios.

La entrada “La sed de Dios atrae a los matrimonios al proyecto “Amor Conyugal” apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

“La Iglesia tiene una visión actual de los jóvenes”

0

Rosario Pérez pertenece a la Juventud Obrera Cristiana (JOC), movimiento que también forma parte del Sínodo

¿Qué te animó a participar en el Sínodo de los Jóvenes de Córdoba?

Un grupo de compañeras de la Joc (Juventud Obrera Cristiana), propuso participar en el Sínodo de jóvenes como movimiento perteneciente a la Iglesia y como jóvenes activos dentro de ésta, en la cual tenemos un papel primordial. La propuesta me resultó interesante y aún más me animó la idea de aportar a la Iglesia la visión de los jóvenes, por lo que me animé a participar y tras varios años trabajando aún seguimos aportando nuestras inquietudes.

¿Cómo trabaja tu GPS habitualmente?

Normalmente nos reunimos varias chicas del movimiento en alguna de nuestras casas y hablamos y debatimos sobre algunos de los capítulos concretos en los que hay que trabajar. En primer lugar leemos o vemos algunos de los vídeos propuestos y tras esto hablamos, compartimos inquietudes y finalmente rellenamos las preguntas propuestas llegando a un consenso entre todas las que estemos participando en ese momento.

¿Qué te parece esta iniciativa de la Diócesis para los jóvenes?

La iniciativa me parece necesaria, creo que la Iglesia ha de estar abierta a la visión que tienen los jóvenes, sobre todo teniendo en cuenta la realidad de ésta, la cual está formada fundamentalmente por personas mayores. Creo que esto es en parte debido a que no está actualizada y a que los jóvenes, en consecuencia, no la encuentran atractiva y dinámica para poder tenerla presente en sus vidas. Por ello creo que este tipo de iniciativas han de llevarse a cabo para cambiar esta realidad tan necesaria si queremos que la visión de Jesús siga presente en la sociedad en la que vivimos.

¿Qué puede aportar este Sínodo a tu vida de fe?

Creo que el trabajar en el Sínodo me ha ayudado a valorar aún más el grupo en el que estoy, la Joc, dándome cuenta de la visión de Iglesia que tiene respecto a otros movimientos, una visión actual, que tiene en cuenta verdaderamente la visión de los jóvenes de los barrios, los jóvenes sin recursos económicos y culturales y cómo esto es lo verdaderamente importante en la Iglesia, el estar en la vida de los necesitados al igual que Jesús hizo en su momento.

¿Sientes que la Iglesia diocesana cuenta contigo?

Es complicado sentirse hoy día parte de la Iglesia siendo joven, la realidad es que ésta no está abierta a ciertos modos actuales de vida, por lo que los jóvenes, en muchas ocasiones, no nos sentimos respaldados por ella. También es cierto que el hecho de poder dar nuestro punto de vista hace que sintamos que al menos pertenecemos a ella y que se nos quiere escuchar; es interesante compartir nuestra visión de fe a un rango más amplio fuera de nuestro equipo de vida, es decir, del grupo con el que semanalmente nos reunimos.

La entrada “La Iglesia tiene una visión actual de los jóvenes” apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

¿Activos o contemplativos?

0

El evangelio de este domingo XVI del tiempo ordinario nos presenta ese pasaje en el que Cristo llega a casa de sus amigos Marta, María y Lázaro de Betania

Solía ir por allí, antes o después de estar en Jerusalén. Había amistad entre ellos y por eso confianza. La escena se desarrolla en un clima de sincera confianza.

Marta se desvivía en atender a Jesús. Probablemente preparaba comida especial cuando él llegaba, lo cual llevaba consigo más trabajo del ordinario. Y lo hacía sinceramente por agradar al amigo, a Jesús. Pero al mismo tiempo, a ella le gustaba también escuchar a Jesús y gozar de sus palabras. María, su hermana, se había quedado con él, escuchando su palabra. Escuchar a Jesús era una delicia, que una y otra deseaban. Por eso, Marta se queja, porque está centrada en el servicio y no está atenta a Jesús. Jesús nos da en esta página evangélica una enseñanza de gran transcendencia para nuestra vida.

¿No te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio?, le dice a Jesús. Y Jesús le responde: “Marta, Marta: andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; solo una es necesaria. María ha escogido la mejor parte, y no le será quitada” (Lc 10, 41-42).

Jesús alaba la actitud de María, la actitud contemplativa de quien está a la escucha de su palabra. Esa es la mejor parte. Jesús no reprocha la actividad de Marta, de la que sabía que todo lo hacía con amor inmenso hacia Jesús. Y, además, era necesario aquel servicio para atender al huésped. Lo que reprocha Jesús a Marta es que esté inquieta y nerviosa con el trabajo que realiza, y por el que se distrae de escuchar a Jesús.

Lo importante en la vida es estar atentos a Dios, a la palabra de Jesús. Todo lo demás es secundario, es decir, viene después. La experiencia cotidiana nos dice que fácilmente nos enrollamos en el trabajo, nos parece que somos imprescindibles, nos dejamos llevar por el activismo. Y lo peor de todo, nos olvidamos de Dios, no escuchamos a Jesús.

La pregunta viene enseguida: Qué es más importante, la vida contemplativa o la vida activa. Mucha gente, incluso creyentes y buenos cristianos, no entienden que una persona dedique su vida a la contemplación. A la escucha de la Palabra de Dios, a la meditación de esa Palabra, a la celebración de esa Palabra en la Eucaristía y demás momentos litúrgicos. Les parece una vida inútil, con todo lo que hay que hacer. Ciertamente, hay mucho que hacer, pero la persona humana puede deshacerse en medio de tantas tareas. Necesita recomponerse continuamente para que la actividad no le erosione.

En el campo de la evangelización son urgentes muchas tareas de servicio a los demás, en el campo de la beneficencia, en el campo de la vida social, incluso en el campo de la catequesis o del culto. Pero todo eso llega a aburrir al más animoso, si no hay sosiego, si no hay escucha de Dios, si no estamos atentos a lo que nos dice Jesús cada día.

Santo Tomas de Aquino define el apostolado como “contemplata aliis tradere”, llevar a los demás lo que uno ha contemplado previamente. Uno no puede dar lo que no tiene, no podemos llevar a Dios a los demás, si antes no hemos tenido un contacto y una experiencia de Dios en nuestra vida. De San Ignacio de Loyola se dice que era un contemplativo en la acción. Ciertamente, desplegó una gran actividad evangelizadora, pero lo hacía con actitud profundamente contemplativa.

Si Marta, en vez de enfrascarse en las tareas de la casa, en la elaboración de buenos platos para la comida, hubiera dejado entreabierta la puerta de la cocina, podría haber seguido escuchando al Maestro, sin dejar de hacer los trabajos. Eso nos pide Jesús hoy y eso quiere concedernos: que en el trabajo y las distintas tareas cotidianas, no dejemos de escucharle a él. Porque escucharle a él es lo más importante de la vida.

Recibid mi afecto y mi bendición:

 

+ Demetrio Fernández, obispo de Córdoba

La entrada ¿Activos o contemplativos? apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Beato Gaspar de Bono

0

Beato Gaspar de Bono

El 14 de julio es el día del beato Gaspar de Bono. Un presbítero de la Orden de los Mínimos que abandonó las armas de un príncipe terreno para militar a las órdenes de Cristo Rey en el s XVI. Fue regidor de la provincia hispana de dicha Orden.

Fueron sus padres modestos artesanos: Juan, francés, e Isabel, de la villa de Cervera, en el antiguo reino valenciano, en cuya capital se establecieron como tejedores de lino. En Valencia, como en todas las partes de la cristiandad europea, se mezclaban en extraña proporción la fe viva y la gloriosa piedad medieval con las pecaminosas corrientes derivadas del Humanismo y del Renacimiento.

La palpitación que despertó en todas partes San Vicente Ferrer en el paso del siglo XIV al XV quedó también de manera poderosa en su patria chica. Concretamente la adivinamos en los infantiles entretenimientos de Gaspar. No sólo se complacía en cantar la salve, vestir de flores arrayanes una cruz y dar otras muestras de su piedad, sino que en plena calle organizaba procesiones con sus amiguitos, para remedar las de los disciplinantes, al menos en el canto doloroso del estribillo vicentino «¡Señor, verdadero Dios, misericordia!», llevando luces de candelillas y cantando las letanías. Pusiéronle sus padres a los diez años en casa de un rico mercader, pero a Gaspar no le llenaba aquel oficio, cuando empezó a sentir el anhelo de cosas más altas: quería ser sacerdote. Y no vio otro camino posible ni mejor que el claustro. Y hasta le pareció fácil, porque otro criado mayor de la misma casa, que andaba con idénticos proyectos y sabía el latín, se ofreció a enseñarle esta lengua. Gaspar entraba de allí a poco en el convento de dominicos de la ciudad. Bien es verdad que, recapacitando la mucha pobreza de su casa, tuvo que desandar el noble camino y volver al antiguo empleo.

Llegó de esta manera hasta los veinte años, y, aunque su dueño le quería bien y le ayudaba a sustentar a sus ancianos padres, Gaspar, en busca de más propicia fortuna, se alistó en el ejército de Carlos V. Quizá le moviese a ello un sentimiento de inferioridad que le apartaba de buscar el anhelado sacerdocio, pues era balbuciente y tartamudo. En el ejercicio de las armas transcurrieron ocho o diez años, sin ascenso ni esperanzas de prosperidad. No tenemos noticias de encuentros, batallas, sitios, asalto y defensa de fortalezas en las que tomara parte señalada. ¿Fueron para él aquellos años completamente grises? Más adelante dirá que, hallándose en este género de vida (más apto para la distracción que para las virtudes), se complacía en repetir, a tiempo y a destiempo, la jaculatoria tan valenciana: «Jesús, María, José»; asimismo profesaba devoción a San Valero (titular de una de las parroquias de Valencia) porque fue tartamudo; rezaba diariamente el oficio, rosario y letanía de Nuestra Señora; frecuentaba templos y lugares píos, y «de mi pobreza —añade— no dejaba de dar limosna a los pobres, aunque faltase a mi sustento». Indudablemente, era también militar a lo divino y en estos campos de la vida interior debería desplegar sus dotes y recursos de combate y estrategia, buscando la santidad a toda costa, con brillante éxito y guiando a otros.

La ocasión para cambiar de banderas le llegó por el duro camino del fracaso material. Sucedió que él, con algunas unidades de su escuadrón de caballería, tuvo que hostigar al enemigo sólo con finalidad de descubierta: mas éste respondió con tan fiero empuje que Gaspar y los suyos retrocedieron en confuso desorden. El mismo Gaspar cayó en un pozo seco, quedando oprimido por su cabalgadura; los enemigos vinieron sobre él, y, después de abrirle la cabeza a golpes de pica o alabarda, le dejaron por muerto. En aquella terrible angustia invocó a sus santos patronos y a la Virgen de los Desamparados, prometiendo ingresar en la Orden de San Francisco de Paula si salía con vida. Pudo cumplir el voto. Experimentado ya en la pobreza y en los trabajos de ella, no le resultaba áspero seguir las reglas del severo instituto: perpetua abstinencia de carnes, de huevos y lacticinios, coro a medianoche y otras penitencias.

En aquel santo retiro la virtud de Gaspar comenzó a ser notable. Su mismo apellido, Bono, se prestaba a inocentes juegos de palabras que ponían a prueba su humildad, y él se precavía contra la vanagloria diciendo: «Sólo de bueno tengo el nombre, porque de palabra, obra y pensamiento soy malo». La Orden de los mínimos, fundada hacia 1460, es decir, en unos momentos en que la sociedad cristiana comenzaba a sentir deseos vivos de restauración y de apostolado reformatorio, no encarna aquel espíritu nuevo. Los seguidores de San Francisco de Paula se mantienen dentro del molde de las Ordenes mendicantes, según la estructura medieval. Forman un frente silencioso, aunque no menos heroico, donde la humildad puede tener menos quiebras. De aquí que la tendencia apostólica, la salvación del prójimo, no encaje en la espiritualidad del Beato Gaspar Bono como fin primordial, si no es dentro de los muros del cenobio. Mandará al hermano limosnero que le cuente los pecados y públicos desórdenes de que haya tenido noticia por las calles, a fin de aplacar a la justicia divina con oraciones y penitencias, pero no irá a buscar a los pecadores.

Esta es su espiritualidad genuina: imitar al Poverello de Asís con una tendencia más rigurosa que las ramas franciscanas. Gaspar Bono será luz y sal de la tierra, pero sin salir apenas al mundo, en el silencio del claustro. Emulando la increíble abstinencia de San Francisco de Paula, no perdonaba a su cuerpo ni cuando los graves accidentes de su enfermedad reclamaron la presencia del médico. Este, viendo la mucha debilidad del santo religioso, le ordenaba comiese carne. Respondía el padre Gaspar: «Ya veo que tiene razón que regale mi cuerpo. Yo le prometo de regalarle como conviene.» Sin duda que la respuesta encerraba doble sentido. Lo que se siguió fue que se estuvo encerrado por espacio de tres días y sólo una vez al día se alimentaba con hierbas, pan y agua. Instábale el hermano Roque a que tomase otras viandas. A lo cual solía decir: «No trate, hermano Roque, de esto, por caridad, porque para regalar a la señora del alma conviene maltratar al vil esclavo del cuerpo, que, en sintiendo el regalo, luego, como bestia fiera, se envanece para destruir el alma, cuanto más que a esta bestiaza la trato mejor que merece.

Si pasaba junto a los muros de la catedral de Valencia, no podía menos de entrar a postrarse en la capilla de San Francisco de Borja, donde se veneraba una imagen de Santa Inés, pintura sobre tabla de Juan de Juanes, que aún se conserva. Allí, escribe un biógrafo, hacía tan fervorosa oración que bien lo manifestaba su alegre y festivo semblante. Al salir decía al religioso compañero: «Hermano, ¿no ve en el retablo de Santa Inés, cómo aquel santo clérigo (el Venerable Agnesio) pone un anillo en el dedo de la Santa? Pues sepa que es voz pública que le fue tan devoto que un día mereció que se le apareciese la Santa, y, después de haber pasado entre los dos una plática dulcísima, le admitió por su esposo espiritual, y él le dio por arras aquel anillo.»

Siempre conservó las tradicionales devociones que aprendió de sus padres. Los frailes le veían cantar de rodillas y de memoria los gozos de San Vicente Ferrer en su lengua materna.

En el alma del Beato Gaspar se funden admirablemente los ideales propios de aquellos siglos, cuando los hombres cifraban su ambición en una de estas dos arduas metas: ser guerrero o ser monje; triunfador terreno o santo. También para la generación presente tiene una enseñanza el Beato Gaspar, puesto que en él se cumple la bella sentencia de San Francisco de Sales: «Todos nosotros podemos alcanzar la santidad y la virtud cristiana, cualesquiera que sean nuestra profesión o posición social», según ha vuelto a recordar el papa Juan XXIII en la canonización de otro santo de extracción humilde a los ojos de los hombres: Carlos de Sezze, franciscano.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.