De los sesenta y cinco obispos que hasta el presente han regido nuestra Diócesis, pasa por ser José Molina Lario y Navarro uno de los más celebrados, recibiendo su nombre la vía urbana que atraviesa la fachada principal de la Catedral.
Natural de Albarracín, tomó posesión de la sede malacitana en 1776, permaneciendo en ella hasta su fallecimiento en 1783, cuando contaba los sesenta y dos años de edad. La historia local lo guarda en su memoria como el gran mecenas que promovió grandes obras de infraestructura para la ciudad, como fueron la reparación del camino de Antequera; la edificación del acueducto de San Telmo, que solucionó los acuciantes problemas de abastecimiento de agua de la que tan falta estaba la población; y el impulso de las obras de la Catedral donde, además, costeó la construcción de uno de sus órganos monumentales.
A la par de todas estas actuaciones, en el recuerdo colectivo perdura la incesante labor asistencial que desplegó con una admirable largueza. Los cronistas calculan que invirtió durante su pontificado más de tres millones de reales en estos menesteres, a lo que cabe añadir la ayuda que brindó a comunidades conventuales y el socorro constante a los vecinos del precario barrio de la Alcazaba, tan próximo al templo catedralicio.
Sus restos, depositados en uno de los mausoleos de la capilla de la Encarnación, muestra su imagen orante, ataviado con sencillos ropajes litúrgicos y acompañado de una lauda en latín que destaca, más que ninguna otra faceta «…su especial dedicación a los pobres en el gobierno de su grey, siendo digna de toda alabanza su decisión de haber llevado a cabo la ingente obra de la traída del agua tan necesaria para el consumo de la ciudad de Málaga que, por su carestía, estaba al borde de la ruina, por todo lo cual fue muy querido por todos…».
La investigación abre nuevas maneras de acercarse al mundo de la exclusión
social severa, centrando su mirada en las condiciones de vida de los vecinos
El estudio de la Universidad de Málaga ganó el III Concurso de Investigación de la Fundación FOESSA
El trabajo, llevado a cabo por un amplio equipo de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Málaga, está centrado en la realidad de las personas que habitan el malagueño barrio de los Asperones. La barriada, que fue creada en un principio como asentamiento provisional para dos años, lleva instalada en la periferia no sólo geográfica de la ciudad, más de tres décadas. Actualmente, se encuentra flanqueada por el cementerio municipal, el vertedero de basura y varios desguaces de automóviles.
La aportación más original del estudio -ganador del III Concurso de Investigación de la Fundación FOESSA- es que se centra en amplificar las metáforas con las que los vecinos y vecinas de esta barriada se refieren a sí mismos, su situación, y sus esperanzas. Durante el acto de presentación de las conclusiones de este trabajo, Pedro Fuentes, miembro del equipo técnico de la Fundación FOESSA explicó cómo las metáforas “pueden ser una potente herramienta de investigación social, pues nos permiten conectar de una manera muy intuitiva con la profundidad de la realidad que viven las personas”.
“Cementerio de vivos”
Por su parte, el coordinador de la investigación y profesor titular en el Departamento de Teoría e Historia de la Educación, Cristóbal Ruiz-Román, indicó que los vecinos y vecinas definen el barrio como un “cementerio de vivos” donde “la vida se vive al 50 o al 60%”.
En Los Asperones viven actualmente cerca de 1.000 personas, con una importante presencia de niños, niñas, y adolescentes. El hecho que el barrio esté marcado por un fuerte estigma social hace que sea una zona de marginación con problemas de extrema pobreza, hacinamiento, desempleo generalizado y problemas de salud mental. “Como dicen los propios vecinos: ‘aquí la persona que no tiene depresión es porque no es persona’», resaltó.
Por su parte, Lorena Molina, miembro del equipo de la universidad que ha desarrollado la investigación, abundó en el efecto nocivo que tienen algunas políticas sociales llevadas a cabo que, en lugar de erradicar las situaciones de exclusión, las perpetúan y las sostiene. Dichas políticas sociales ni generan una transformación social, ni permiten que las personas salgan de la «cárcel» de la pobreza, impidiendo que puedan ser más libres y autónomas. “Las personas que viven allí manifiestan que aquello es una ‘condena’ para las que nacen y crecen en dicho barrio. Es como una ‘cadena de generación en generación. Eso son los barrios con exclusión social. Nacer aquí es sentenciarte’, afirman las vecinas y vecinos”, según recordó Molina.
Plan de actuación urgente
El informe reclama a las administraciones una buena gestión de forma que no se sigan extendiendo estas ‘condenas’ y se revoquen con carácter de emergencia, mediante Planes de Actuación Urgente. La investigación urge también a atajar los daños provocados por estas calamitosas situaciones, que se reconozcan los derechos quebrantados y se promocionen a las personas. “Las personas reclaman que se les escuche y se tenga en cuenta su opinión. Estas personan necesitan también ‘ser escuchados’ pues ‘somos personas’”, indicó Molina.
La jornada de presentación de las conclusiones de este original estudio fue inaugurada por Manuel Bretón, presidente de la Fundación FOESSA y de Cáritas Española; Francisco Murillo, vicerrector de Estudiantes de la Universidad de Málaga; y Antonio Collado, delegado episcopal de Cáritas diocesana de Málaga. Durante el cierre, el secretario técnico de la Fundación FOESSA, Raúl Flores, apuntó la necesidad de una solución urgente para el barrio de Los Asperones, y para otras tantas realidades de exclusión severa que hay en nuestro país. “Soluciones que han de construirse desde el diálogo y el compromiso de todos los agentes sociales y de todas las administraciones públicas, que han de ser garantes, de los derechos de todos, también de las personas que viven en este barrio”, apostilló.
Sobre el concurso
El proyecto presentando fue ganador del III Concurso de proyecto de investigación convocado por la fundación Foessa con una dotación económica de 15.000€ que ha permitido la realización del mismo.
El Concurso de Investigación en Proyectos Sociales de la Fundación FOESSA pretende contribuir a la profundización y conocimiento de la realidad social española.
Sobre FOESSA
La Fundación FOESSA fue creada por Cáritas Española en 1965 y tiene entre sus propósitos principales “servir a los intereses generales de la sociedad a través de la investigación aplicada y la difusión de temas sociales, la promoción y realización de estudios de investigación relativos a la realidad social, cultural y económica de España y de otros países”.
El vicario para la Acción Caritativa y Social de la Diócesis de Málaga, Juan Manuel Ortiz Palomo, reflexiona sobre la celebración de la VII Jornada Mundial de los Pobres que tiene lugar el domingo 19 de noviembre.
A punto de concluir un nuevo Año Litúrgico, nuevamente tenemos en nuestra Iglesia la oportunidad de celebrar la Jornada Mundial de los Pobres, convocada por el papa Francisco bajo el lema: “No apartes tu rostro del pobre” (Tb 4,7).
Por desgracia, la realidad de la pobreza sigue creciendo por todo el mundo, en todas las sociedades que conformamos la gran familia humana. Basta observar, por ejemplo, las cifras de personas desplazadas de un país a otro por los efectos del cambio climático, de los conflictos bélicos, por la extrema pobreza o la violencia. Duras realidades que nos hacen a todos más vulnerables ante un futuro que se presenta cada vez más incierto.
Ante esa compleja realidad, ¿qué puede significar esto que nos dice el Mensaje del Papa de no apartar el rostro del pobre en nuestro día a día? Vemos que son muchas las realidades de falta de dignidad que inundan todos los rincones del mundo. La falta de justicia social, económica y medioambiental genera pobreza, guerras, éxodos masivos entre territorios, en busca de una paz que parece imposible de conseguir. No apartar nuestro rostro del prójimo tiene mucho que ver con mirar de frente al hermano, estar atento a lo que acontece en su vida, por qué se encuentra así. Y sin embargo, en múltiples ocasiones, tenemos la tentación de volver la cabeza hacia otro lado para no tener que ver todo lo que nos incomoda, nos duele y genera sufrimiento.
Gestos concretos
Pero esa misma pobreza sigue siendo para los creyentes una invitación del propio Cristo para hacernos más sensibles y permeables al sufrimiento de los demás, para realizar gestos concretos y fraternos que expresen la ternura de Dios, el perdón y la tolerancia.
El lenguaje de las miradas nos acerca a las personas que queremos (lo miró con cariño), o levanta muros ante quien no nos cae bien (si las miradas mataran, decimos). Pues el desafío de estas jornadas es la invitación a no perder de vista a los hermanos que encarnan ese sufrimiento, los que se quedan una y otra vez, tirados al borde del camino. Si somos capaces de mirarlos a la cara seremos capaces de ayudarles a levantarse, de tenderles nuestras manos amigas para darles en nuestra Iglesia el sitio que es propio a los preferidos de Dios, ese que nunca debieron perder en nuestras comunidades.
Tener la mirada amorosa y compasiva de Dios, mirar al mundo desde su ternura, hará de nosotros y de nuestra fe un reflejo más intenso de ese amor, fuente de todo lo que somos y hacemos. Con la esperanza de que esto se siga haciendo realidad en la vida de nuestra Iglesia, buena celebración de esta Jornada Mundial de los Pobres.
Ya se encuentra abierto el plazo para participar en el Congreso «La Iglesia en la Educación», que tendrá lugar en Madrid el sábado 24 de febrero de 2024. La Comisión Episcopal para la Educación y Cultura invita a inscribirse a todas las personas de la comunidad educativa en cualquiera de los ámbitos en los que está presente la Iglesia.
También está abierta para toda la comunidad educativa la posibilidad de participar para contar las experiencias y reflexiones, tanto a nivel personal como institucional. Para ello, en la misma página web del Congreso, durante todo el mes de noviembre, sigue habilitada una zona para la participación.
Con está invitación a la participación se da continuidad al trabajo que se ha realizado durante todo el mes de octubre en la fase previa del Congreso. Durante este mes se han presentado un total de 78 proyectos en los nueve paneles de experiencias que se han desarrollado cada lunes y cada miércoles en nueve diócesis distintas. Cada panel se ha dedicado a uno de los ámbitos temáticos en los que la Iglesia está presente y en los que se centra el Congreso: colegios de ideario cristiano; profesorado de Religión; centros de educación especial; educación no formal; centros de Formación Profesional; universidades; profesorado cristiano; colegios mayores y residencias universitaria; y buenas prácticas de coordinación entre parroquia-familia-escuela.
La celebración de esta jornada se vivirá este domingo 19 de noviembre.
Este domingo 19 de noviembre, la Diócesis de Asidonia-Jerez celebra VII Jornada Mundial de los Pobres, cita que es convocada anualmente por el Papa Francisco. Momento donde la Iglesia nos pide no apartar la mirada de aquellas personas en situación de precariedad.
Desde nuestra Diócesis, también será momento para detenernos y dedicar especial atención a las realidades cuya labor es atender al prójimo que sufre la pobreza.
Por último, cabe mencionar, que con motivo de la celebración de esta jornada, las parroquias de la ciudad de Jerez destinarán su colecta a la labor que se realiza en el Hogar San Juan.
¿Cómo se impulsó la Jornada Mundial de los Pobres?
La idea de impulsar esta Jornada surgió el 13 de noviembre de 2016, durante el cierre del Año de la Misericordia y cuando en la Basílica de San Pedro el Santo Padre celebraba el Jubileo dedicado a las personas marginadas. Al finalizar la homilía, y de manera espontánea, Francisco expresó un deseo: «quisiera que hoy fuera la Jornada de los Pobres».
Organizada por la Red Migrantes con Derechos, de la que forman parte Confer, Cáritas, Justicia y Paz y el departamento de Migraciones de la CEE, se ha realizado en Málaga el X Encuentro Frontera Sur. Tanto Cáritas Tenerife como la delegación diocesana de Migraciones estuvieron presentes.
Entre los objetivos de este encuentro se encontraban ofrecer un espacio de intercambio entre las organizaciones, compartir líneas de trabajo y experiencias, continuar la reflexión sobre lo que se viene realizando y definir retos comunes hacia el futuro.
El trabajo se articuló en dos bloques: la realidad de la frontera y la puesta en común de distintas experiencias.
La Casa de Acogida Nuestra Señora de los Milagros, proyecto de Cáritas Diocesana de Huelva cumple, este mes de noviembre, diez años siendo un hogar para personas enfermas que, sin recursos ni apoyos sociales o familiares, necesitan un lugar donde llevar a cabo la recuperación personal y el cuidado necesario para sus problemas de salud. Para celebrar esta década, Cáritas Diocesana de Huelva ha querido conmemorar este hecho con todas las personas que han sido parte de esta casa en todos estos años.
En 2013, ante el fallecimiento de una persona sin hogar, que vivía en la calle y que no tenía los cuidados necesarios para su recuperación, Don José Vilaplana, obispo emérito, quiso atender una realidad que, hasta el momento, no tenía respuesta. Y así empezó esta andadura. Diez años más tarde, la Casa de Acogida Nuestra Señora de los Milagros sigue siendo la respuesta a personas que necesitan un lugar digno, confortable y seguro que les ayude a afrontar los procesos de recuperación, un hogar donde sentirse seguro, cuidado y acogido.
Hasta el momento, son 127 personas las que han pasado por la casa. Personas que atravesaban enfermedades oncológicas, traumas u operaciones. También la casa acompaña un aspecto de la vida muy importante: la muerte. Por eso, para 13 personas, esta casa fue el hogar que les acompañó para morir con dignidad. Actualmente el proyecto se encuentra al completo, siendo siete las personas acogidas.
En estos diez años de vida el voluntariado se ha convertido en un punto cardinal del proyecto. Por la casa han pasado muchas personas voluntarias que, día tras día, han compartido su tiempo saliendo al encuentro del otro que sufre, acompañándolo a las citas médicas, haciendo la comida, enseñando español, estando por las noches, haciendo salidas de ocio y, en definitiva, teniendo un sinfín de experiencias. Desde Cáritas Diocesana de Huelva agradecen a todas estas almas voluntarias su generosa participación y su colaboración para que, a lo largo de estos diez años, muchas personas sin hogar hayan tenido la oportunidad de recuperar la esperanza y una vida en dignidad.
Por otro lado, los socios, los donantes y las hermandades han tenido un papel fundamental, ya que han apoyado económicamente al proyecto durante todos estos años.
“Y lo más importante es que queremos seguir caminando, ofreciendo nuestras manos y nuestro corazón a quienes necesitan aire fresco y alivio en sus vidas. Queremos seguir formando y trabajando para conservar lo que tenemos: un hogar donde todos somos y nos reconocemos como una sola familia”, explican desde Cáritas Diocesana de Huelva.
La Consejería de Turismo, Cultura y Deporte ha aportado 10.827 euros de los 13.500 que ha costado su restauración.
15/11/2023
El delegado de Turismo, Cultura y Deporte, Fernando Egea acompañado por el responsable de Patrimonio de la Curia, Antonio Fernández Siles han acudido a la iglesia de Santa María Magdalena para conocer el resultado de la restauración de la imagen de San José, de Diego de Mora, que ha sido recuperada con fondos de las subvenciones de Arte Sacro de la Consejería de Turismo, Cultura y Deporte, que ha aportado el 80% del presupuesto, concretamente 10.827 euros, de los 13.500 que ha costado. El 20% restante lo han financiado la parroquia y la Hermandad.
La imagen se encontraba afectada por patologías propias del paso del tiempo como las grietas, fruto de la natural dilatación y contracción de la madera, que han acabado también afectando a la policromía. Estos signos han sido corregidos por la intervención que ha acometido el restaurador José Enrique Parro Muñoz, autor del informe previo para estudiar la intervención.
Los trabajos de restauración de la imagen se han llevan a cabo en las propias dependencias del templo y han durado en torno a cuatro meses. La imagen se encuentra ubicada en su espacio del templo para el culto.Fernando Egea ha mostrado su satisfacción por la recuperación de la imagen de San José “no sólo como delegado de Cultura, sino como amante del patrimonio y de las hermandades con las que la Junta de Andalucía tiene el compromiso de seguir trabajando en próximas convocatorias de ayudas de Arte Sacro “como hemos hecho hasta ahora”.
2024, AÑO JOSÉ DE MORA
Asimismo, ha afirmado que en 2024 se cumple el III centenario de la muerte de José de Mora, uno de los escultores más prolíficos de la escuela granadina y el más destacado de los imagineros de la saga de los Mora, por lo que “estamos preparando un conjunto de actividades de gran nivel para el año José de Mora”.
Antonio Fernández Siles ha destacado la labor de la Hermandad del Rescate que ha sido la organizadora de la recuperación de la imagen, una de las de mayor devoción en la ciudad y su interés por velar por un mantenimiento adecuado de la misma. Esta intervención se suma al trabajo realizado en el mantenimiento general de su patrimonio, pues esta nueva intervención se une a la reciente restauración del retablo de Jesús del Rescate llevada a cabo hace tan solo un tiempo, así como a la puesta en valor de la Dolorosa de la parroquia, destacada pieza de la escuela barroca granadina.
Asimismo, no ha querido dejar de resaltar la importancia de estas ayudas para el sector de la conservación de bienes culturales, que siempre necesita un empuje institucional.
En el encuentro de educadores cristianos, celebrado el pasado 11 de noviembre en Jaén, en la Casa de la Iglesia, se nos ha animado como educadores cristianos a llevar las enseñanzas de Cristo, nuestras convicciones más profundas, a la sociedad.
El encuentro comenzó con la Eucaristía presidida por D. Juan Ignacio Damas, Vicario General de la Diócesis. En su homilía ha destacado tres puntos fundamentales:
En primer lugar, nos expresaba que todos y cada uno de los que componemos nuestra comunidad escolar estamos llamados a evangelizar, no ya de palabra, sino principalmente por nuestras acciones, nuestras obras.
En segundo lugar, recalcaba cómo la fe es más importante que los hechos. Si no hay fe, los hechos se realizan, pero sin amor al prójimo.
Y en último lugar hablaba de la festividad que ese día se celebraba, San Martín de Tours, destacando de este santo, que compartir sabiduría, objetos materiales, tiempo, alegría dan la felicidad.
Una vez terminada la eucaristía preparada por el colegio Sagrado Corazón de Jaén, el delegado de enseñanza, tras dar la bienvenida a todos los asistentes, dio paso al conferenciante don Fernando Donaire Martín, carmelita descalzo. Hemos tenido la suerte de asistir a la conferencia titulada: “La escuela como espejo del mundo. Educadores de la fe en un mundo complejo”, en la que el ponente ha desarrollado cuatro situaciones del mundo a las que los cristianos tenemos que dar respuesta.
Frente a una situación de un mundo complejo, el cristiano debe de trabajar la atención radical. No podemos perder el tiempo, que el tiempo es oro. Esta situación de un mundo complejo nos está llevando al individualismo extremo. Somos educadores creyentes y tenemos que estar atentos a lo importante, a la persona, al otro, al prójimo. Por eso, nada más relevante que “la atención, ya que se trata de la virtud más radical frente al individualismo extremo”, afirmaba. No hay amor más sincero que la atención. Atender a los demás es orar por ellos.
Como educadores cristianos, nos recordaba el ponente, tenemos que dejar de ser catastrofistas por el mundo que nos ha tocado vivir y centrarnos con mucho cariño en la atención a la diversidad de nuestros alumnos. Para ello, apuntaba, tiene que haber una armonización, una conexión profunda entre las familias y la comunidad educativa.
El ponente nos ha advertido de la “utopofobia”, advirtiendo que escuchar siempre el mismo discurso nos hace aceptarlo sin más. Necesitamos tener valor para no caer ante esa fobia. Debemos recuperar esa utopía cristiana, lo posible de lo imposible lo feliz de lo infeliz. Por eso los cristianos ante esta lucha estamos totalmente seguros de que otro mundo es posible, no podemos quedarnos a un lado de brazos cruzados.
Otro punto importante sobre el que ha versado la conferencia ha sido la polaridad frente a la polarización. Ha quedado claro que la polarización existe en todas situaciones en las que nos movemos, pero, aunque nos movamos en la polaridad debemos tener en cuenta que nunca debe dejarse atrás el diálogo. Debemos estar inmersos en una polarización, aunque nunca debemos de usar el poder desde nuestra responsabilidad para avasallar. No se puede ejercer un control sobre la sociedad. Por eso hay que tener el equilibrio justo en nuestra forma de actuar para recuperar la utopía cristiana a la que antes se ha hecho alusión, la utopía del Reino de Dios.
Nosotros, sin embargo, como maestros, si evaluamos o puntuamos a nuestro alumnado, hagámoslo con equilibrio, con amor, con nuestros valores cristianos, que sean muestra de nuestra identidad.
Por último, nuestro ponente se refirió a la cancelación, preguntando si cancelamos a los demás o desechamos aquello que no es lo que esperamos. La respuesta frente a la cancelación es la aceptación, como él decía: ”el valor que nace de nuestra fe frente a la cancelación, es la bienaventuranza dichosos los limpios de corazón porque ellos verán a Dios”. No somos nadie para cancelar a nadie, nuestra vida está sustentada por esos principios cristianos y valores que nos diferencian. Levémoslos, como bandera, con alegría.
La jornada finalizó con la presentación del Proyecto Raquel, respuesta que la Iglesia Católica da al drama del aborto. Dentro de sus objetivos está, por tanto, acompañar a estas personas heridas que, con frecuencia, caminan solas con ese peso. Para ello cuentan con un equipo de personas coordinadas y preparadas puestas a su disposición. Este servicio pastoral cuenta con un teléfono de atención personalizada 639 854 330, totalmente confidencial.
En la jornada de ayer la Delegada Diocesana, Elena Gómez y el Subdelegado Diocesano, Orlando Lucena, han impartieron en localidad de Sanlúcar de Barrameda la charla titulada «Urgencia de evangelizar».
Tras el comienzo del curso durante el pasado mes de octubre, donde la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías visitó la localidad diocesana de Rota, este organismo de la Diócesis prosigue con su recorrido por los territorios diocesanos. Teniendo como protagonista la formación, en la jornada de ayer visitaron Sanlúcar de Barrameda, donde la Delegada Diocesana, Elena Gómez y el Subdelegado Diocesano, Orlando Lucena impartieron la charla titulada «Urgencia de evangelizar».
Este recorrido formativo que realizarán por toda la Diócesis, tiene como finalidad llevar a las distintas Hermandades y Cofradías la carta realizada por los Obispos del sur de España, titulada “María, Estrella de la Evangelización». De esta forma podrán profundizar y trabajar este escrito que fue publicado el 19 de junio de este año. Cabe destacar que estas charlas cuentan con la asistencia de las juntas de gobierno de las distintas Hermandades y Cofradías.