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La Iglesia de Jaén celebra, con gozo, la ordenación sacerdotal de José Extremera

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Como es tradición en torno a la solemnidad de San Pedro y San Pablo, la Iglesia diocesana de Jaén celebra las ordenaciones sacerdotales. En esta ocasión, la Catedral de Jaén se ha llenado de gozo para acoger la ordenación presbiteral del marteño José Extremera Aguayo, de la parroquia de Santa Marta.

Para la solemne celebración se han dado cita en la Seo jiennense los familiares, amigos, así como su comunidad parroquial del neopresbítero. Asimismo, las religiosas del Seminario y otras llegadas desde su localidad natal no han querido perderse este día tan importante para él y para todo el pueblo de Dios que peregrina en Jaén.

El presbiterio diocesano, representado por alrededor de un centenar de sacerdotes; el Rector, los formadores y el claustro del Seminario, en el que durante estos años se han formado el hasta hoy diácono; y el Consejo de Gobierno han participado en esta Eucaristía presidia por el Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez.

El Secretario Canciller ha llamado al aspirante al presbiterio para presentarlo como idóneo ante el Prelado, algo que ha hecho el Rector del Seminario, D. Juan Francisco Ortiz. En ese momento, el Obispo ha dado el plácet a su ordenación y José Extremera ha vuelto hasta su lugar, situado junto a su familia: sus padres, hermano y abuela.

Las lecturas han sido participadas por familiares y amigos del joven. El salmo lo ha cantado un compañero del Seminario, Salvador Ruiz, y el Evangelio lo ha proclamado el diácono, Jesús Marchal. EscuchArte, ha puesto, con sus voces, la nota musical a la ordenación sacerdotal.

Homilía

Durante la homilía, el Obispo de Jaén, Monseñor Sebastián Chico Martínez, subrayó que la ordenación sacerdotal de José Extremera constituye “un don de Dios para su Iglesia”, recordando que “el Señor sigue llamando, sigue consagrando y sigue enviando pastores para su pueblo”.

Dirigiéndose de manera especial al nuevo presbítero, el Prelado jiennense le recordó que su vocación nace en el corazón de Dios y no en las propias capacidades, asegurándole que “tu seguridad como sacerdote no serán tus cualidades, ni tus planes, ni tus éxitos, sino la fidelidad de Dios”.

Asimismo, evocó el itinerario vocacional del ordenando, destacando cómo el Señor fue conduciendo su vida a través de distintas circunstancias. En este sentido, señaló que Dios “suele actuar así: sin ruido, pero con claridad; sin forzar, pero insistiendo; sin quitar libertad, pero mostrando el camino”, invitándole a volver siempre a las raíces de su llamada cuando lleguen las dificultades del ministerio.

A lo largo de su predicación insistió en que el ministerio sacerdotal solo puede entenderse desde el amor a Cristo y el servicio a la Iglesia. En este sentido afirmó que “el sacerdote no anuncia un Evangelio propio, no se predica a sí mismo, no actúa en nombre propio. Es enviado por Cristo y por la Iglesia”, al tiempo que recordó que “no eres ordenado para ocupar un puesto, sino para servir una misión”.

Reflexionando sobre el pasaje evangélico del diálogo entre Jesús y Pedro, Monseñor Chico Martínez señaló que “el sacerdocio nace del amor a Cristo y se vive cuidando al pueblo que Él nos confía”, añadiendo que “el pueblo no es nuestro, la parroquia no es nuestra, los fieles no son nuestros, la misión no es nuestra. Todo es de Cristo”.

El Obispo exhortó, también, al nuevo sacerdote a no perder nunca el centro de su vida espiritual, recordando que “cuando se separa de Cristo, se endurece. Cuando pierde la oración, se vacía. Cuando descuida la Eucaristía, se desorienta”, animándole a vivir siempre sostenido por la oración, la celebración de la Eucaristía y la fraternidad sacerdotal.

En la parte final de la homilía ofreció al ordenando tres recomendaciones para su ministerio: “cuida tu identidad sacerdotal”, “cuida el orden de tu vida” y “cuida la fraternidad sacerdotal”, animándole a permanecer siempre unido a Cristo, a sus hermanos sacerdotes y a su obispo.

Finalmente, el Obispo quiso dirigirse a los jóvenes presentes para invitarles a abrirse a la llamada del Señor, asegurando que “Dios sigue llamando. Y cuando llama, no quita la alegría; la llena de sentido”, concluyendo su homilía con una oración para que la Virgen María, San Eufrasio y San Juan de Ávila acompañen el ministerio del nuevo presbítero y susciten nuevas vocaciones en la Iglesia de Jaén.

Rito de la ordenación

Al finalizar la homilía se ha llevado a cabo el ritual de la ordenación, que ha comenzado con las promesas ante el Obispo. Así, José Extremera ha prometido obediencia a él y a sus sucesores; a desempeñar siempre el ministerio sacerdotal; a presidir con piedad y fielmente la celebración de los misterios de Cristo, y santificación de pueblo cristiano; y a unirse cada día más a Cristo, sumo Sacerdote.

Uno de los momentos más emotivos de la celebración ha sido cuando se ha postrado ante el altar mientras se entonaban las letanías.

Otro de los momentos significativos de la ordenación ha sido cuando se ha arrodillado ante el Obispo quien le ha impuesto las manos: el gesto esencial del sacramento, ya que es a través de él como el orden es conferido. Cuando el Obispo ha terminado la imposición de manos, todos los sacerdotes concelebrantes, han hecho el mismo gesto sobre la cabeza del joven.

Más tarde, su párroco, D. Manuel García, junto al Rector del Seminario, D. Juan Francisco Ortiz, y su director espiritual, D. Raúl Contreras, han revestido con la estola y casulla. A continuación, el Pastor de la Iglesia de Jaén le ha ungido con el Santo Crisma como instrumento del Espíritu Santo, para bendecir, consagrar y santificar, “haciendo de él un nuevo ministro del altar”. Seguidamente, se le ha hecho entrega de los grandes dones de la Iglesia: el pan y el vino, “para que unidos al sacrificio pascual de Cristo puedan ser para su pueblo signo e instrumento de su amor y entrega, reflejo del alimento que nos da la vida eterna”.

Después, José Extremera, ya como sacerdote, ha participado en la mesa del Señor. También ha sido él, como nepresbítero, quien ha dado la comunión, primero a su familia y, después, a el pueblo fiel congregado en el templo Catedral.

Al culminar el Obispo anunciaba el nuevo destino pastoral de José Extremera, nombrándolo formador del Seminario, Vicario parroquial de la Inmaculada y San Pedro Pascual, a la vez que continuará en Salamanca con sus estudios de Derecho Canónico.

En el acción de gracias el recién ordenado a tomado la palabra para dar gracias a Dios por tanto bien.

“Gracias por todo el bien que ha hecho en mi vida. Yo no lo conocía, pero Él sí me conocía a mí, y siempre ha tenido conmigo un amor y una misericordia infinita. Ojalá todo lo que Él ha hecho en mí, pueda yo transmitirlo a los demás. Me siento profundamente afortunado por la vocación que me ha regalado y por la posibilidad de servir a los demás”, ha afirmado José Extremera. De igual modo, ha hecho extensivo su agradecimiento al Obispo, al Seminario, del que ahora será parte como formador; a su comunidad parroquial y a la comunidad parroquial de Cristo Rey donde ha desarrollado su ministerio diaconal y, por supuesto, a su familia.

La celebración de ordenación ha culminado con un canto a María y una foto de familia.

El lunes, 29 de junio, solemnidad de San Pedro y San Pablo, José Extremenara cantará su primera Misa en su parroquia de Santa Marta de Martos, a las 20 horas.

Galería fotográfica: “Ordenación sacerdotal de José Extremera Aguayo”

La Magnifica Humanitas, en audiolibro

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Radio Vaticana y Vatican News lanzan el podcast de la encíclica “Magnifica humanitas».

A través de audios con sus diferentes capítulos, el oyente puede sumergirse en el texto completo de la encíclica del Papa León XIV. Este podcast ha sido creado para facilitar el acceso a este documento. Este audiolibro con el contenido de la primera carta encíclica de Su Santidad el Papa León XIV sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial es fruto de la colaboración de Vatican News y Radio Vaticana. Entre sus ventajas, está la de poder compaginar su “lectura” con otras actividades de la vida, además de ayudar a la comprensión auditiva y la concentración, ofreciendo gran accesibilidad para las personas con discapacidad visual o dificultades de aprendizaje.

Accede aquí al podcast completo

o a cada una de sus partes:

Introducción

Capítulo primero: Un pensamiento dinámico fiel al Evangelio 
Recorre, de manera sintética, el camino a través del cual la Doctrina social de la Iglesia ha ido tomando forma en el Magisterio reciente de los Papas y del Concilio Vaticano II.

Capítulo segundo: Fundamentos y principios de la Doctrina Social de la Iglesia
La Doctrina social de la Iglesia es una realidad viva, en diálogo con la historia, las culturas y las ciencias y, al mismo tiempo, conserva un núcleo de verdad que no declina.

Capítulo tercero: Técnica y dominio. La grandeza de la persona humana ante las promesas de la IA
El Papa invita a mirar hacia algunos desafíos que afectan a nuestro modo de vivir este tiempo.

Capítulo cuarto: Custodiar lo humano en la transformación, Verdad, trabajo y libertad
Tras haber esbozado el panorama en el que se inscribe el reto de la transformación tecnológica, en particular el vinculado con la IA y las corrientes transhumanistas y posthumanistas, el Papa invita a no limitarnos a simples análisis generales

Capítulo quinto: La cultura del poder y la civilización del amor
León XIV invita a dirigir la mirada hacia un ámbito aún más dramático: la guerra.

Conclusión

¿En qué se centraron los talleres de la Asamblea Diocesana?

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Los responsables de cada uno de los talleres explican en este vídeo la propuesta que ofrecieron.

Aquí pueden descargar las presentaciones en pdf que utilizaron en cada uno de los talleres. 

Estos fueron los talleres que se compartieron:

  • TALLER 1. Tejiendo comunión: el Consejo Pastoral al servicio de la parroquia, por Daniel Mir y María Teresa Aldea, miembros del Consejo Pastoral de la parroquia de Nuestra Señora de la Amargura, en Málaga.
  • TALLER 2. El arciprestazgo como espacio de coordinación y misión, por la seglar Sandra Merino y el sacerdote Manuel Jiménez, de la Comisión Arciprestal de Fuengirola-Torremolinos.
  • TALLER 3. Formación para una pastoral viva, por Agustín Ortega (Poe), director del Departamento de Pastoral de la Fundación Victoria y responsable del sector de Adultos de la ACG en Málaga; y Daniel Borobia, responsable del sector de Jóvenes de ACG en Málaga.
  • TALLER 4. Conversación espiritual: una pastoral animada por el Espíritu Santo, por un grupo de feligreses de la Delegación de Catequesis junto al sacerdote Gonzalo Martín, miembro del Consejo Pastoral Diocesano.
  • TALLER 5. Servir desde el carisma: vida religiosa y comunidad eclesial, por el Hermano Giorgio, Marista,
  • TALLER 6. Cofradías y parroquias: camino de integración y comunión, por los cofrades Pablo Orti y Ferderico Fernández Basurte, de la Cofradía del Amor.
  • TALLER 7. Una liturgia viva: participación activa de toda la asamblea, por Tomasa Losada Gómez, Paloma Texeira Jiménez, Pepe Montes Martell,  y los sacerdotes trinitarios Jun Chol, ⁠Pedro Alejo y ⁠Benito Cachinero, de la parroquia Jesús Obrero, en Palma Palmilla.
  • TALLER 8. El arte de escuchar(nos), por Cristina Manzano y Lidia Troya, expertas en escucha.
  • TALLER 9. Administrar con responsabilidad: el Consejo Económico Parroquial, por Gabriel Ramos, miembro del Consejo Económico de la parroquia de San Miguel, en Málaga.
  • TALLER 10. Parroquias que acogen, comunidad que evangeliza, por Begoña Corral Aguilera, miembro de Cáritas en su parroquia de Santa Rosa de Lima.
  • TALLER 11. Carismas sociales: servicio y transformación en la Iglesia, por la Hermana María Fuentes Segura ADC, la Hermana Beatriz Martín Gámez ADC y el seglar Michel Bustillo, coordinador de Casa Betania.
  • TALLER 12. Parroquias pequeñas, Iglesia sinodal, por el obispo de Málaga D. José Antonio Satué.

La solidaridad de los fieles hace posible la ayuda urgente a Venezuela

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La respuesta de la comunidad diocesana no se ha hecho esperar. Apenas un día después de hacer un llamamiento urgente para ayudar al pueblo venezolano, ya hemos comenzado a recibir las primeras donaciones de numerosos fieles que han querido colaborar generosamente.

Desde la Diócesis queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todas las personas que, con rapidez y generosidad, han respondido a esta petición. Cada aportación, grande o pequeña, representa un gesto de esperanza y cercanía hacia quienes atraviesan una situación especialmente difícil.

La campaña continúa abierta y animamos a quienes todavía no hayan podido colaborar a hacerlo en los próximos días. Toda ayuda será destinada íntegramente a apoyar las necesidades más urgentes de la población venezolana, permitiendo que la asistencia llegue allí donde más se necesita.

Recordamos que la colecta de Cáritas del próximo domingo 5 de julio irá destinada a las víctimas del terremoto. También puedes colaborar a través de este número de cuenta:

Diócesis de Cádiz y Ceuta
BBVA
ES37 0182 1600 2402 0196 6625

Concepto: Nombre + Apellidos + DNI

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«Nuestros mayores son muy cariñosos y agradecidos»

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Las Madres de Desamparados y San José de la Montaña se encuentran en cuatro puntos de la diócesis: en dos colegios-hogar, uno en Málaga capital y otro en Ronda, y en dos residencias de mayores, una en Arriate y otra en el Valle de Abdalajís. Hasta esta última nos vamos, de la mano de su directora, Madre Libertad.

Madre Libertad llegó a la Residencia de Mayores San José de la Montaña, del Valle de Abdalajís, hace dos años. En ella residen 73 personas mayores y 12 religiosas.

De las 75 plazas que tienen, 45 son concertadas con la Junta de Andalucía, quienes gestionan con las familias los ingresos cuando queda una plaza vacante, y 30 son privadas para aquellas personas mayores de 65 años «que desean ingresar libremente o a través de un familiar, dependiendo de la capacidad de decisión o dependencia que tenga», afirma Madre Libertad.

«En nuestra residencia, les ofrecemos un hogar donde sentirse acompañados, escuchados y valorados. Con el espíritu de Madre Petra, servimos con amor y misericordia, cuidando no solo el cuerpo, sino también el corazón y el alma, para que cada día sea vivido con esperanza y dignidad», añade Madre Libertad.

«Se trabaja desde los valores cristianos de respeto a la persona, independientemente de su creencia religiosa. Tenemos implantado un sistema de calidad con una atención centrada en la persona. Nuestro personal es fiel a nuestro carisma de amor misericordioso y atiende de la mejor manera posible a nuestros residentes, de una forma integral. Se tiene en cuenta su dimensión física, psicológica, espiritual y social. Ofrecemos, además, un servicio religioso que fortalece la vida espiritual de la persona creyente con la celebración de la Eucaristía, la unción de enfermos y la confesión. Además, preparamos otras actividades religiosas y pastorales, siguiendo el año litúrgico, incidiendo, de forma especial en la fiesta de San José y de nuestra fundadora, Madre Petra de San José, así como en las festividades del pueblo», explica su directora.

El día a día de las religiosas en esta residencia es muy variable pues «surgen muchos imprevistos tanto en mi comunidad religiosa como con los trabajadores, los residentes, los familiares y hasta los proveedores. Cuento con un equipo que me refuerza en todos los niveles pero tengo que estar en cara rincón de la casa».

Los horarios en una residencia están muy organizados para facilitar la adaptación de los más mayores. «Somos flexibles en el horario de visita en caso de necesidad y los sábados y los domingos son los días en los que suelen ir más familiares».

Madre Libertad destaca que sus mayores «son muy cariñosos y agradecidos. Continuamente nos están diciendo “muchas gracias, que buenas sois, os quiero mucho”, eso es lo más bonito».

«Cuando me acerco a ellos y ellas, sobre todo a quienes tienen deterioro cognitivo avanzado y a quienes se encuentran en el final de sus días, lo vivo como un acompañamiento desde la compasión, el cariño y la escucha. Veo a Cristo sufriente», reconoce emocionada, y es que «importa mucho el contacto físico con ellos, el cogerles la mano, acariciarles el rostro y hablarles para que vean que no están solos. En sus últimos momentos de vida, rezamos con ellos, poniendo la confianza en Dios, y notamos cómo van entrando en un estado de paz y confianza».

 

Óbolo de San Pedro y Memoria 2025 PH Granada, en “Iglesia Noticia”

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Programa emitido en COPE Granada y COPE Motril el 28 de junio de 2026.

Disponible el informativo diocesano emitido en COPE Granada y COPE Motril, el 28 de junio de 2026.Hablamos del Óbolo de San Pedro y de la Memoria anual 2025 presentada por Proyecto Hombre Granada en la Curia Metropolitana el pasado viernes, entre otros contenidos.

ESCUCHAR PROGRAMA

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El obispo de Guadix administra el sacramento de la Confirmación a 35 jóvenes en Huéscar

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El obispo de Guadix administra el sacramento de la Confirmación a 35 jóvenes en Huéscar

La parroquia de Santa María de Huéscar vivió una tarde de alegría y fe, el domingo 28 de junio, con la celebración del sacramento de la Confirmación, presidida por el obispo de la diócesis de Guadix, quien se desplazó hasta la localidad para confirmar a 35 jóvenes.

La ceremonia, muy participativa y llena de emoción, tuvo como principales protagonistas a los propios confirmandos. Ellos mismos asumieron distintas responsabilidades a lo largo de la celebración, proclamando las lecturas, realizando las preces y presentando las ofrendas, reflejando así su compromiso con la vida de la Iglesia y su deseo de dar un paso más en su camino de fe.

Durante su homilía, el obispo habló a los jóvenes. En varias ocasiones hizo referencia al reciente encuentro del papa León XIV con los jóvenes en la Plaza de Lima, destacando la importancia de que las nuevas generaciones vivan una fe auténtica, alegre y comprometida, siendo testigos del Evangelio en medio de la sociedad que les ha tocado vivir.

Asimismo, animó a los confirmandos a mirar el ejemplo de las patronas de Huéscar, las Santas Alodia y Nunilón, a quienes definió como «auténticas brújulas» que ayudan a no perder el rumbo en el camino de la fe. Les recordó que la santidad no es una meta reservada para unos pocos, sino una vocación a la que todos los cristianos están llamados, especialmente los jóvenes que desean seguir a Cristo con generosidad y hospitalidad, en clara referencia a las lecturas que se habían proclamado.

Una vez finalizada la Santa Misa, don Francisco quiso recordar de nuevo que la Confirmación no representa la meta del camino cristiano, sino el comienzo de una nueva etapa. Señaló que el gran reto para estos 35 jóvenes será mantener viva la fe recibida, participar activamente en la vida de la Iglesia y dar testimonio de Cristo en su vida cotidiana, haciendo del sacramento el punto de partida de un compromiso cristiano cada vez más maduro y auténtico.

Parroquia de Santa María de Huéscar

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Pedro, Pablo y el óbolo

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Pedro, Pablo y el óbolo

Este lunes 29 de junio es la fiesta de San Pedro y San Pablo, aunque en las parroquias esa celebración se ha vivido en la jornada de ayer. Y en esa celebración, la Iglesia universal vive la Jornada Pontificia del Óbolo de San Pedro, una expresión concreta de comunión con el Santo Padre y de participación en su misión al servicio de toda la Iglesia. En parroquias se ha hecho colecta especial y aún se seguirán recibiendo los donativos el próximo domingo en muchas de ellas.

Simón fue el primero entre los discípulos que confesó a Cristo como Hijo de Dios vivo y recibió el nombre de Pedro. Pablo, apóstol de los gentiles, anunció con ardor el Evangelio a judíos y paganos. Como recuerda el Martirologio Romano, «con la fuerza de la fe y el amor a Jesucristo, anunciaron el Evangelio en la ciudad de Roma, donde, en tiempos del emperador Nerón, ambos sufrieron el martirio».

El obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, recuerda en una carta a los sacerdotes cuál es el sentido de esta colecta especial del papa, conocida como Óbolo de San Pedro: “La Jornada del Óbolo de San Pedro, llamada también Jornada Mundial de la Caridad del Papa, manifiesta nuestra cercanía filial al Sucesor de Pedro y nuestro compromiso con la misión que el Señor le ha confiado: anunciar el Evangelio, promover la paz, sostener a las Iglesias necesitadas y hacer presente la caridad de Cristo en tantos lugares del mundo marcados por la pobreza, las guerras, las catástrofes naturales y otras situaciones de sufrimiento”. Y recuerda que “cada ofrenda, por pequeña que sea, constituye un signo evidente de comunión eclesial y de apoyo al ministerio petrino”.

Una muestra de esta caridad que nace del corazón de la Iglesia es la primera aportación de 300.000 €, con carácter de urgencia, que envió el Vaticano a Venezuela al día siguiente de la tragedia, para hacer frente a las primeras necesidades. Desde otras diócesis y parroquias también está llegando ayuda a Venezuela, pero el papa quiso ser el primero en expresar esa solidaridad con los afectados por los terremotos.

Antonio Gómez

Delegado diocesano de MCS. Guadix

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Homilía en la clausura del 525 aniversario de la Hdad. de la Santa Caridad y Misericordia de Arahal

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Homilía en la clausura del 525 aniversario de la Hdad. de la Santa Caridad y Misericordia de Arahal (27-06-2026)

 

Iglesia del Santo Cristo de la Misericordia.

Domingo XIII del T.O.  Ciclo A.

Queridos hermanos y hermanas: Nos congregamos en esta Iglesia del Santo Cristo de la Misericordia para dar gracias a Dios por los 525 años de la Hermandad de la Santa Caridad y Misericordia de Arahal. No estamos aquí simplemente para recordar un origen remoto y cerrar solemnemente un año de celebraciones. Estamos aquí para bendecir al Señor por una historia concreta de fe, de culto y de misericordia; una historia que comenzó el 29 de junio de 1501, cuando surgió esta cofradía en torno a una imagen de gran devoción, el Santo Cristo de la Misericordia, venerado en una pequeña ermita del centro de la población. Aquella fundación fue una respuesta cristiana ante las catástrofes y necesidades de aquel tiempo. No nació del lujo, sino de la necesidad, y, sobre todo, de la fe que sabe ver a Cristo en el sufrimiento humano.

La Palabra de Dios de este domingo ilumina admirablemente cuanto celebramos. En la primera lectura, una mujer sencilla reconoce en Eliseo a un hombre de Dios y le abre su casa. En el Evangelio, el Señor nos dice: “El que os recibe a vosotros, me recibe a mí”, y añade que ni siquiera quedará sin recompensa un vaso de agua dado en su nombre. Y san Pablo, en la carta a los Romanos, nos recuerda que por el bautismo hemos sido incorporados a Cristo para vivir una vida nueva. He aquí, hermanos, el programa de toda auténtica hermandad cristiana: acoger a Cristo, seguir a Cristo y servir a Cristo.

Eso hizo desde el principio esta Hermandad. Quince años después de su fundación, en 1516, erigió el Hospital de la Santa Caridad y Misericordia. Y en sus primeros estatutos quedaron expresadas con claridad sus tres grandes funciones: cuidar de los pobres de Jesucristo, elogiar y venerar la santísima imagen del Señor de la Misericordia y curar a los pobres enfermos de esta villa y de fuera de ella. Es difícil encontrar una síntesis más hermosa de la espiritualidad cristiana: culto al Señor, amor a los pobres y atención a los enfermos. Ahí está el nervio evangélico de esta corporación.

Por eso, al celebrar este aniversario, no recordamos solamente una antigüedad venerable. Recordamos una vocación. La Santa Caridad y Misericordia de Arahal ha sido, desde sus orígenes, un exponente de la caridad cristiana entendida de manera concreta, operativa, sacrificada. Durante el siglo XVI y buena parte del XVII, el hospital fue lugar de acogida de transeúntes y necesitados. Eran los propios hermanos y algunos santeros quienes sostenían aquella labor. Más tarde, ante epidemias, hambrunas y el aumento de enfermos, la Hermandad comprendió que debía dar un paso más. Y lo dio. No se encerró en sí misma ni se resignó. Buscó ayuda para servir mejor.

Así llegaron primero los hermanos del hábito de San Pablo, y después, en 1664, los Hermanos Obregones, una congregación especialmente dedicada a la asistencia sanitaria, fundada por Bernardino de Obregón. Las notas históricas dicen algo verdaderamente conmovedor: para solucionar el grave problema de tantos enfermos, la Hermandad llegó a donar en usufructo a esta institución todas sus propiedades e incluso el edificio. Se deshizo de todo para favorecer al necesitado. Los Obregones durante cerca de dos siglos, hasta 1835, atendieron en ese hospital a millares de enfermos, en una doble vertiente física y espiritual: curaban y ayudaban a bien morir. Aquí se practicó misericordia encarnada, paciente, sacrificada, silenciosa. Aquí se entendió bien que el rostro sufriente del hermano remite siempre al rostro de Cristo.

Después de la desamortización y de tantas dificultades, la Hermandad siguió adelante. Recuperó el hospital en circunstancias muy adversas. Y, de nuevo, supo buscar caminos de servicio. En 1860 asumieron la dirección las Hermanas del Pozo Santo, que ampliaron la atención también a las mujeres. Y en 1897 llegaron las Hermanas Franciscanas Terciarias del Rebaño de María, cuya labor fue inmensa y prolongada hasta 1993. Ellas continuaron la función sanitaria y se adaptaron a nuevas necesidades: la docencia, la atención en tiempos de guerra y posguerra, y más tarde la acogida y ayuda de pobres mediante el asilo. Durante muchos años mantuvieron una atención continua a decenas de personas. Todo esto forma parte de la historia santa de la misericordia en Arahal.

Y junto a las instituciones religiosas, no podemos olvidar la fidelidad de los hermanos de la propia Hermandad. La corporación fue siempre colaboradora activa, no sólo en lo económico, sino también con la presencia de sus hermanos, haciendo más llevadera la vida de enfermos y asilados. Y, desde el origen, mantuvo una bolsa de caridad destinada a transeúntes y pobres, ayudándoles con transporte, manutención, vestido y lo más necesario, adaptándose en cada época a las necesidades del momento. Esto es muy importante. Porque nos enseña que la verdadera tradición cristiana no consiste en repetir externamente lo antiguo, sino en conservar viva la caridad de siempre, aplicada a las necesidades de hoy.

Por eso esta celebración no se reduce a mirar atrás con legítima satisfacción. Nos impulsa hacia adelante. Las mismas notas históricas hablan del nuevo proyecto en marcha: una residencia de mayores en esas instalaciones, en colaboración con la Fundación Gerón. Ahí hay una llamada providencial. Una hermandad con esta historia no puede conformarse con conservar la memoria. Tiene que convertir la memoria en misión, seguir siendo casa de misericordia, seguir haciendo visible que la piedad popular, cuando es auténtica, desemboca siempre en obras de caridad.

El Evangelio de hoy, además, nos pone delante una exigencia muy seria: “El que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí”. Son palabras fuertes. Pero una hermandad como ésta las entiende bien. Porque cinco siglos largos de historia no se sostienen sólo con entusiasmo, ni con sentimientos, ni con actos conmemorativos. Se sostienen con sacrificio, con perseverancia, con renuncia, con fidelidad en tiempos buenos y malos. La misericordia de verdad cuesta. Cuesta tiempo, cuesta bienes, comodidad, prestigio, cansancio. Pero precisamente por eso es fecunda.

Hoy damos gracias por todos los que nos precedieron: los fundadores, los hermanos antiguos, los que sostuvieron el hospital, los bienhechores, los sacerdotes, las religiosas, los que sirvieron sin nombre y sin aplauso. Y al mismo tiempo pedimos al Señor que no permita que esta herencia se vuelva estéril en nuestras manos. Una hermandad no recibe un legado así para administrarlo con tibieza, sino para acrecentarlo con fe. Quisiera añadir una palabra muy oportuna en esta celebración, porque al término de la Santa Misa tendrá lugar el acto por el que el Excelentísimo Ayuntamiento de Arahal hará público el nombramiento del Santo Cristo de la Misericordia como Protector de la Corporación Municipal, con la entrega del bastón de mando del señor alcalde, que quedará a los pies del Santo Cristo.

Es un gesto hermoso y elocuente. Expresa públicamente algo que el pueblo cristiano sabe desde hace siglos: que la autoridad humana necesita ponerse bajo la mirada de Dios, que el gobierno de la ciudad debe ejercerse con espíritu de servicio, y que Cristo, rey desde la cruz, es la medida más alta de toda justicia y de toda misericordia. Depositar el bastón de mando a los pies del Santo Cristo significa reconocer que por encima de nuestros cargos, honores y responsabilidades está siempre el Señor, juez justo y fuente de toda compasión.

Pidamos hoy tres gracias. Primero, una memoria agradecida, para no olvidar lo que Dios ha hecho en Arahal por medio de esta Hermandad. Segundo, una conversión sincera, para que cada hermano, cada devoto y cada fiel renueve hoy su seguimiento de Cristo. Y tercero, una caridad perseverante, para que la Santa Caridad y Misericordia siga honrando al Santo Cristo no sólo con cultos solemnes, sino también con una entrega real a los pobres, a los enfermos, a los mayores y a quienes más necesitan consuelo. Que María Santísima de los Dolores acompañe a esta Hermandad. Y que el Santo Cristo de la Misericordia bendiga a Arahal, proteja a su pueblo y haga de todos nosotros verdaderos discípulos suyos, firmes en la fe, constantes en la esperanza y generosos en la caridad. Amén.

Monseñor José Ángel Saiz Meneses

Arzobispo de Sevilla 

La Diócesis de Cádiz y Ceuta destina 25.000 euros para ayudar a las víctimas del terremoto en Venezuela

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La Diócesis de Cádiz y Ceuta, quiere expresar su cercanía y solidaridad con el pueblo venezolano tras el devastador terremoto que ha causado numerosas víctimas y cuantiosos daños materiales.

Como respuesta inmediata a esta emergencia humanitaria, la Diócesis realizará una aportación extraordinaria de 25.000 euros destinada a atender las necesidades más urgentes de las personas afectadas.

Asimismo, se hace un llamamiento a la generosidad de todos los fieles. La colecta de Cáritas que se celebrará en todas las iglesias de la Diócesis de Cádiz y Ceuta el próximo domingo 5 de julio, se destinará íntegramente a apoyar a las víctimas del terremoto.

Además, para quienes deseen colaborar mediante una aportación económica, se ha habilitado el siguiente número de cuenta bancaria:

Diócesis de Cádiz y Ceuta
BBVA
ES37 0182 1600 24 0201966625

El Administrador Apostólico, Mons. Ramón Valdivia pide a los fieles que tengan en sus oraciones a las personas que han perdido la vida en esta tragedia, por la pronta recuperación de los heridos y por el consuelo de sus familias. Asimismo, anima a rezar especialmente por todos los equipos de emergencia, voluntarios y quienes trabajan sin descanso en las labores de búsqueda y rescate, para que el Señor les conceda fortaleza, esperanza y acierto en su misión, y para que puedan seguir encontrando con vida a quienes permanecen atrapados.

Ver este artículo en la web de la diócesis

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