

La parroquia de Santa María de Huéscar vivió una tarde de alegría y fe, el domingo 28 de junio, con la celebración del sacramento de la Confirmación, presidida por el obispo de la diócesis de Guadix, quien se desplazó hasta la localidad para confirmar a 35 jóvenes.
La ceremonia, muy participativa y llena de emoción, tuvo como principales protagonistas a los propios confirmandos. Ellos mismos asumieron distintas responsabilidades a lo largo de la celebración, proclamando las lecturas, realizando las preces y presentando las ofrendas, reflejando así su compromiso con la vida de la Iglesia y su deseo de dar un paso más en su camino de fe.
Durante su homilía, el obispo habló a los jóvenes. En varias ocasiones hizo referencia al reciente encuentro del papa León XIV con los jóvenes en la Plaza de Lima, destacando la importancia de que las nuevas generaciones vivan una fe auténtica, alegre y comprometida, siendo testigos del Evangelio en medio de la sociedad que les ha tocado vivir.
Asimismo, animó a los confirmandos a mirar el ejemplo de las patronas de Huéscar, las Santas Alodia y Nunilón, a quienes definió como «auténticas brújulas» que ayudan a no perder el rumbo en el camino de la fe. Les recordó que la santidad no es una meta reservada para unos pocos, sino una vocación a la que todos los cristianos están llamados, especialmente los jóvenes que desean seguir a Cristo con generosidad y hospitalidad, en clara referencia a las lecturas que se habían proclamado.
Una vez finalizada la Santa Misa, don Francisco quiso recordar de nuevo que la Confirmación no representa la meta del camino cristiano, sino el comienzo de una nueva etapa. Señaló que el gran reto para estos 35 jóvenes será mantener viva la fe recibida, participar activamente en la vida de la Iglesia y dar testimonio de Cristo en su vida cotidiana, haciendo del sacramento el punto de partida de un compromiso cristiano cada vez más maduro y auténtico.
Parroquia de Santa María de Huéscar

