Inicio Blog Página 2030

Miércoles de Cenia: el obispo dio comienzo a la cuaresma imponiendo la ceniza en la Catedral

0

Miércoles de Cenia: el obispo dio comienzo a la cuaresma imponiendo la ceniza en la Catedral

Hoy es Miércoles de Ceniza y comienza la Cuaresma. En las parroquias se impondrá la ceniza, marcando con este signo el comienzo de este tiempo tan importante y especial para los cristianos, de conversión, de renovación y de preparación para la Semana Santa.

En la diócesis de Guadix ya se ha impuesto la ceniza en muchas parroquias, pero, en la mayoría, se hará esta tarde, para facilitar la asistencia. En todas habrá celebración de la Eucaristía e imposición de la ceniza, una tradición muy arraigada, que va más allá del signo externo.

Y uno de los primeros lugares donde se ha impuesto la ceniza este miércoles ha sido la Catedral, que ha acogido, a primera hora de la mañana, la celebración de la Eucaristía y la imposición de la ceniza. Ha sido el obispo de Guadix, Mons. Francisco Jesús Orozco, quien ha presidido la celebración y quien ha impuesto la ceniza a los presentes.

Entre los fieles que han asistido estaban los misioneros que ya han llegado a la diócesis de Guadix para participar en la Misión Diocesana, que comenzará el jueves 15 y que se va a prolongar hasta el 3 de marzo. Entre esos misioneros hay muchos seglares, pero, también, muchas religiosas de la Congregación Marta y María, que son las encargadas de dirigir la Misión.

Sin duda, esta ceniza ha servido para dar comienzo a la Cuaresma y, casi, a la Misión Diocesana, que este año va a marcar este tiempo de renovación que es la Cuaresma, en la diócesis de Guadix.

Antonio Gómez

Delegado diocesano de MCS. Guadix

Ver este artículo en la web de la diócesis

El arzobispo impondrá la ceniza hoy en la Catedral

0

El arzobispo impondrá la ceniza hoy en la Catedral

El arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz, celebra hoy, Miércoles de Ceniza, la Eucaristía con imposición de la ceniza en la Catedral a partir de las ocho de la tarde. La misa será retransmitida por el canal de Youtube de la Catedral.

Además, también ha habido imposición de cenizas en la Seo en las misas habituales de las ocho y media, nueve y diez de la mañana, y a las doce del mediodía.

Comienza hoy, por tanto, el tiempo de Cuaresma, un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón y que se inicia con el rito de la imposición de las cenizas como recordatorio a los cristianos que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo.

La Virgen de los Reyes de morado

El pasado lunes, las Hermanas de la Cruz procedieron al cambio de terno de la Virgen de los Reyes como inicio del tiempo cuaresmal. La imagen porta el manto donado por la Asociación de Fieles de la Virgen de los Reyes y San Fernando, con saya de registro de encaje del siglo XIX y pecherín de amatistas.

El color de la Cuaresma es el tradicional morado, también conocido como morado de penitencia y se asocia a los cuarenta días de reflexión, penitencia y conversión espiritual de este tiempo.

Las referencias hasta ahora documentadas sobre el empleo del manto de color morado datan del siglo XIX, pero es lógico pensar que su uso cuaresmal, en el caso de la Virgen de los Reyes, se remonte a otra época mucho más remota.

Aunque el periodo transcurre desde el Miércoles de Ceniza hasta el Miércoles Santo, la Virgen se mantiene con el mismo atuendo morado durante los días de Semana Santa, en los que se conmemora la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo.

Ver este artículo en la web de la diócesis

El Obispo de Kenge visita la Diócesis de Jaén y a sus sacerdotes

0

El pasado martes, 13 de febrero, el Obispo de Kenge, Don Jean-Pierre Kwambamba Masi, Diócesis de la República Democrática del Congo, era recibido por el Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez, en el Palacio Episcopal.

Don Jean-Pierre ha viajado hasta la Diócesis del Santo Reino por motivo de la visita pastoral encomendada a los obispos. Se ha encontrado con los sacerdotes de Kenge, que están acogidos aquí en su etapa de formación de estudios superiores, a la vez que prestan servicio pastoral. Aprovechando la visita a Jaén, ha participado en diversas celebraciones eucarísticas. Ha querido, también, reunirse con Don Sebastián, en una visita de cortesía, que ha servido para fortalecer los vínculos de colaboración entre ambas Diócesis.

Don Jean-Pierre ha manifestado su alegría con estas palabras: «Después de estar unos días en esta tierra, he caído en la cuenta de cuánto el Señor, Nuestro Dios, hace sus maravillas. Sois una tierra bendita porque el Señor os ha concedido un corazón muy bueno. Os agradezco por vuestra generosidad y vuestra hospitalidad. Vuestra manera de acoger a mis sacerdotes, aunque supongo que lo hacéis con todos que llegan de fuera. Ese corazón generoso demuestra, también, el sentido de la universalidad de Nuestra Madre, la Iglesia. Le pido al Señor que os siga bendiciendo y que, por la intercesión de nuestra patrona, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, vuestras familias y vuestras actividades sigan adelante».

La reunión culminaba con una comida fraterna.

The post El Obispo de Kenge visita la Diócesis de Jaén y a sus sacerdotes first appeared on Diócesis de Jaén.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Encuentro en El Hierro de los seminarios del archipiélago y del clero más joven de la diócesis

0

Los seminarios de las dos dos diócesis del archipiélago, así como el clero más joven de la diócesis Nivariense desarrollaron en la isla de El Hierro unas jornadas de encuentro. Cada uno de los grupos desarrolló su propia dinámica de convivencia, aunque participaron en algún acto conjunto como la eucaristía tenida en el santuario de Nuestra Señora de los Reyes. Los obispos Álvarez y Mazuelos se hicieron presentes en distintos momentos de las jornadas.

En cuanto al clero más joven, las mañanas estuvieron dedicadas más al tema formativo sobre el cuidado integral del sacerdote, guiados por el Prior de la Basílica de Candelaria Fray Juan Manuel Martínez Corral, y las tardes a compartir más espacios lúdicos, celebrativos, etc. Igualmente pudieron conocer cómo se está viviendo en la isla la emergencia migratoria de estos meses.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Monseñor Saiz disertará sobre la juventud en la sesión del Youcat del jueves 15 de febrero

0

Monseñor Saiz disertará sobre la juventud en la sesión del Youcat del jueves 15 de febrero

Este jueves, 15 de febrero, a las nueve de la noche, la capilla del rectorado de la Universidad de Sevilla, (C/ San Fernando, 4), acogerá una nueva experiencia Youcat, en la que el arzobispo hispalense, monseñor José Ángel Saiz Meneses, se encontrará con los jóvenes de la Archidiócesis, “para hablar de la juventud y de los desafíos actuales de la sociedad”. Tras su disertación, habrá un espacio de diálogo para todo el que quiera plantearle alguna cuestión.

El Youcat es una oportunidad para los estudiantes universitarios de compartir su fe, inquietudes y experiencias en un ambiente distendido y cercano. Esta propuesta permite a los jóvenes universitarios profundizar y completar su formación a nivel personal.

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Un encuentro para caminar juntos en el sacerdocio

0

El obispo se reúne con los sacerdotes diocesanos ordenados en los últimos cinco años.

El Seminario Menor San José acogió ayer una reunión en la que el obispo de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca Planes, compartió una jornada con los sacerdotes ordenados en los últimos cinco años. En este encuentro, los sacerdotes que están viviendo sus primeros años de ministerio pueden escuchar las palabras del obispo, recibir una breve formación, compartir sus inquietudes y dedicar juntos un tiempo a la oración. Una reunión que se repetirá de forma periódica a lo largo de este curso.

Javier Mateos, párroco de San Francisco Javier de los Barreros (Cartagena) es uno de los sacerdotes que participan en estas reuniones. Se encuentra entre los más veteranos –recibió el Orden Sacerdotal hace casi cinco años– y valora la iniciativa positivamente: «Me voy muy contento; para mí supone la alegría de la fraternidad sacerdotal, de saber que no estamos solos, de que hay hermanos que están contigo y con los que puedes compartir las alegrías y las dificultades». Destaca, además, el reencuentro con quienes han sido sus compañeros de estudios en su etapa de seminario, que ejercen su ministerio en las distintas parroquias a las que han sido destinados.

Felipe Ferreres, formador en el Seminario Menor San José, también participa en estas reuniones con el obispo. Todavía no ha cumplido un año desde su incorporación al presbiterio diocesano y aprecia poder compartir su experiencia: «Considero que, en los primeros años de ministerio, una vez terminada la etapa en el seminario, es importante ver cómo la Iglesia te acompaña, está contigo y se preocupa por ti, por tus inquietudes y tus alegrías». Para él, todo se resume en la cita que el Papa Francisco subraya en la exhortación apostólica Christus vivit: «Si quieres andar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina con los otros».

La entrada Un encuentro para caminar juntos en el sacerdocio aparece primero en Diócesis de Cartagena.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Granada, en el Encuentro de Laicos sobre el Primer anuncio

0

Con las Delegaciones de Apostolado Seglar y Familiar de la Archidiócesis.

Este fin de semana, del 16 al 18 de febrero, se celebra en Madrid el Encuentro de Laicos sobre el Primer anuncio, organizado por la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida, con el lema “Pueblo de Dios, unidos en la misión”.

El Encuentro contará con la presencia de una representación diocesana, a través de las Delegaciones de Apostolado Seglar y Familiar, cuyos delegados asistirán acompañados por el Vicario General de la Archidiócesis, D. Enrique Rico.

Asimismo, distintos miembros de grupos laicales presentes en la Archidiócesis también viajarán a Madrid para asistir a este Encuentro, que forma parte de un proyecto global puesto en marcha desde esta Comisión episcopal, para dar continuidad al Congreso de laicos “Pueblos de Dios en salida, celebrado en febrero de 2020, y recoger, al mismo tiempo, las aportaciones del proceso sinodal en España.

LÍNEAS DE ACCIÓN

En el Congreso se propusieron cuatro líneas de acción: primer anuncio, acompañamiento, formación y presencia en la vida pública. A cada tema se le dedicarán de manera consecutiva dos años de trabajo en las diócesis, que concluirán con un Encuentro final. Del 16 al 18 de febrero, se culmina el proceso del primer tema, centrado en el Primer anuncio, informó la Conferencia Episcopal Española.

MÁS INFORMACIÓN EN ESTE ENLACE

The post Granada, en el Encuentro de Laicos sobre el Primer anuncio first appeared on Archidiócesis de Granada.

Ver este artículo en la web de la diócesis

“Entremos en la Cuaresma con deseos de conversión”

0

Monseñor Demetrio Fernández ha presidido la Misa del Miércoles de Ceniza en la Santa Iglesia Catedral

El obispo de Córdoba ha celebrado la mañana del miércoles 14 de febrero la misa de la imposición de la ceniza en la Santa Iglesia Catedral. Comienza así la Cuaresma de este año. Cuarenta días por delante en los que la Iglesia nos invita “a prepararnos para la Pascua, el misterio central de la fe cristiana” en el que recordamos la muerte y resurrección del Señor, como ha recordado monseñor Demetrio Fernández al inicio de su homilía. Jesús ha vencido a la muerte y ha resucitado “para abrirnos de par en par las puertas del cielo”. Por delante cuarenta días de preparación y cincuenta de celebración. El Pastor de la Diócesis ha pedido entrar en la Cuaresma “con decisión, con deseo de cambiar, de convertirnos a Dios y de crecer en la vida cristiana”.

La imposición de la ceniza expresa “nuestra disponibilidad para recorrer el camino cuaresmal” que nos conduce al Triduo Pascual, al misterio central de la muerte y resurrección del Señor, ha continuado el prelado. Para vivir este tiempo en plenitud “hay que contemplar la misericordia de Dios”, que no deja nunca de sorprendernos con su amor misericordioso, ha aconsejado monseñor Demetrio Fernández. El amor de Dios con nosotros, pecadores, es un amor de perdón, que no se cansa de perdonar y que perdonando sana nuestro corazón. Esta misericordia se ha expresado especialmente en la cruz de Cristo, Dios nos ha dado a su hijo y en su crucifixión encontramos el perdón. El Obispo ha recordado que la cruz es la imagen del cristiano y donde tienen que dirigirse nuestros ojos.

“Oración, ayuno y limosna es la pauta que nos da Jesucristo en este tiempo de Cuaresma”. En la oración tenemos que abrir nuestro corazón a Dios porque creemos en la misericordia de Dios pero a veces le ponemos “tope” y Él nos convence de que su misericordia no tiene tope, está dispuesto a perdonarnos siempre. Lo nuestro tiene arreglo aunque a veces pensemos que no, tenemos “vicios estructurales” pero en nuestra actitud humilde Dios tendrá compasión de nosotros y nos concederá el perdón, ha resaltado el Obispo. En el ayuno tendremos que prescindir de todo lo que nos estorba, seamos austeros en la vida y en los gastos. En la limosna sed generosos, no de lo que nos sobra, sino de lo que necesitamos. La limosna es una obligación cristiana, ha recordado monseñor Demetrio Fernández. El centro de mi vida es Dios y de ese amor a Dios brotará la generosidad con los hermanos.

El Obispo ha animado a entrar en este tiempo santo “con verdaderos deseos de conversión”, un tiempo de gracia dado por Dios y en el que tenemos que fijar nuestros ojos en Jesucristo crucificado para ofrecerle todo lo que tenemos.









La entrada “Entremos en la Cuaresma con deseos de conversión” apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Mensaje para la Cuaresma de 2024: “A través del desierto Dios nos guía a la libertad”

0

A través del desierto Dios nos guía a la libertad

Cuaresma 2024

Queridos diocesanos:

Estamos llamados a vivir en libertad. La Cuaresma es tiempo propicio de conversión y penitencia, de romper cadenas y salir de la esclavitud para gozar de la Vida que nos ofrece el Señor en la Pascua.

1.- Misión Diocesana en cuaresma: Caminando con María hacia Cristo.

En su primera carta, programática, nos recordaba el Papa Francisco: “el primer anuncio o kerigma debe ocupar el centro de la actividad evangelizadora y de todo intento de renovación eclesial”, ya que “nada hay más sólido, más profundo, más seguro, más denso y más sabio que ese anuncio. Toda formación cristiana es ante todo la profundización del kerigma” (EG 164-165).

La propuesta cristiana sigue siendo hoy imprescindible para la liberación de las personas y para la humanización de la sociedad. Constituye un tesoro no reservado exclusivamente para las personas creyentes; por el contrario, lejos de reservarlo para nosotros mismos, nuestra misión es compartirlo desde la experiencia de nuestro testimonio personal y comunitario con Cristo. La fe se fortalece dándola y testimoniándola.

Esta es la misión de la Iglesia, que existe para evangelizar: parroquias, sacerdotes, consagrados, laicos, movimientos y diversos carismas en la Iglesia, hermandades y cofradías, es decir, bautizados siempre en camino misionero. Por tanto, todos nos debemos sentir interpelados a realizar el Primer Anuncio, porque nos jugamos mucho, todo: el sentido de nuestra vida y el que las personas conozcan a Jesucristo y transforme sus vidas para ser felices. Por eso, este sueño del Primer Anuncio debe ser compartido por toda la Iglesia, y en nuestra Diócesis lo tenemos que sentir de un modo fuerte en esta cuaresma misionera.

En esta actitud de salida eclesial, sinodal y comunitaria, nuestra realidad diocesana vive la cuaresma en misión y conversión pastoral. Durante este curso 2023-2024, toda la diócesis de Guadix, en clave misionera y de primer anuncio, se vuelca y pone todos sus esfuerzos en la Misión Diocesana: “Caminando con María hacía Cristo”, que con motivo del Año Jubilar Mariano, en el centenario de la coronación canónica de Ntra. Sra. la Virgen de las Angustias, nos ha regalado el papa Francisco. La Pre-Misión nos ha ocupado desde el mes de octubre del pasado año 2023. La misión propiamente, del 15 de febrero al 3 de marzo, en el corazón del tiempo cuaresmal, se desarrolla de manera simultánea en los cinco arciprestazgos, en cada parroquia y comunidad cristiana, acompañada por un grupo de consagrados y de misioneros laicos venidos desde Guatemala, Colombia, Venezuela y España, coordinados por las religiosas de la congregación Marta y María, apoyando a todos los que, en cada rincón diocesano, especialmente en las parroquias, tienen responsabilidades pastorales. En la “post-misión”, continuaremos potenciando todo lo realizado y vivido durante los días de misión.

El Papa sueña “con una opción misionera capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se convierta en cauce adecuado para la evangelización del mundo actual más que para su auto-preservación” (EG 27).

La conversión pastoral exige una conversión personal y estructural, un verdadero cambio de mentalidad. Para el papa Francisco la conversión pastoral significa hacer un giro y, sin dejar de acompañar a los agentes de pastoral, propiciar a través de la escucha y el discernimiento el acompañamiento adecuado de los destinatarios, teniendo presente su vida y su realidad. Adentrémonos, desde la Verdad, en la vida real, la vida real de la gente, y preguntémonos: ¿cuáles son las necesidades y las expectativas espirituales de nuestro pueblo? ¿Qué se espera de la Iglesia?

Misión diocesana y Primer Anuncio

El primer anuncio, en la misión diocesana, nos lleva al corazón de la fe, proclamar y testimoniar el núcleo de lo que creemos: el misterio de Cristo que te ama, que se ha entregado en la cruz por ti y ha resucitado para que tengas vida. La cuaresma nos invita a descalzarnos para ir a lo fundamental: dejarnos transformar por el amor misericordioso de Cristo, descansando en Él, en medio de los combates de nuestros desiertos y tentaciones, desalojando de nosotros los ídolos y las mentiras de la existencia humana, descubriendo que sólo el Señor tiene palabras de Vida eterna que hacen feliz nuestra dignidad.

Y esto, el Señor, lo quiere hacer en y a través de nuestra vida cotidiana: la misión diocesana es verdaderamente una misión parroquial, en la que, con el testimonio y la cercanía de los misioneros, el Señor sale a nuestro encuentro para fortalecer nuestra fe e impulsarnos al testimonio personal entre los que nos rodean. Eso es la vida de una parroquia y este es el corazón de la misión diocesana: hacer de la Eucaristía el centro neurálgico de la fe; vivir como un gran regalo de renovación el sacramento de la penitencia, que tanto bien nos hace siempre y que en cuaresma es camino privilegiado de conversión; la Adoración del Santísimo como el gozo inmenso de sentirnos amados en una Presencia desbordante de Amor; la formación y la profundización de lo que creemos, para conocer mejor y dejarnos amar más; la caridad con los más pobres como expresión concreta y auténtica de nuestra fraternidad; el Vía-crucis como camino de vida eterna que sabe de lo peregrino del dolor y de la muerte; el rezo del rosario como antídoto contra la increencia, siempre de la mano de la Madre; la visita a los enfermos para llevarles al Médico del alma; el encuentro con los niños de la catequesis y en los colegios para anunciarles que Jesucristo es el Señor y nunca falla; el encuentro con los trabajadores en las empresas y comercios del pueblo para decirles que el Señor les ama y quiere caminar con ellos, etc. Esto, lo que hacemos cada día acompañados con nuestros sacerdotes desde la parroquia, con los consagrados y con los más comprometidos en nuestra comunidad parroquial, es lo que haremos durante la misión diocesana, pero todos juntos, en una Iglesia sinodal que quiere vivir la comunión y la responsabilidad de la evangelización en el momento presente. La misión no es sino anunciar a Cristo, el mismo ayer, hoy y siempre, el único Señor de la historia, del mundo y del corazón del hombre, que está presente en la Iglesia y que quiere caminar con cada ser humano en su peregrinación al cielo, meta definitiva del existir humano.

La misión diocesana, como la cuaresma, es redescubrir el bautismo (vocación bautismal) como fuente del discipulado misionero; es el constante ejercicio de discernimiento: dedicar más tiempo a la oración, a conocer la Palabra de Dios; es la llamada explícita a la conversión, a confiar en Jesucristo como centro de la propia vida, a encontrarse con Él personalmente y en la Iglesia; es un testimonio de vida más coherente con el Evangelio, premisa de toda evangelización; abrir cauces de comunión y corresponsabilidad laical para favorecer el anuncio, respetando siempre la diversidad de carismas, pues sin comunión no hay evangelización; es el respeto a la persona y al diálogo, basado en la escucha y en la empatía, como el instrumento imprescindible para el primer anuncio; es servir a los que más sufren porque en ellos descubrimos a Cristo;  es cuidar la acogida en nuestras comunidades, movimientos y asociaciones de la gran herencia de la fe que hemos de transmitir a las nuevas generaciones.

Os invito a todos a hacer nuestra la Misión diocesana, pues la Iglesia y la Diócesis somos cada uno de los bautizados, llamados a ser testigos del Señor siempre y en todos lados: “Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación” (Cf. Mc 16,15). De la mano de la Virgen, vive estos días como un regalo de la fe para construir la Iglesia y llevar a todos al único que puede llenar el corazón de verdadera alegría. La misión diocesana quiere hacer resonar siempre el primer anuncio: “Jesucristo te ama, dio su vida para salvarte y ahora está vivo a tu lado cada día para iluminarte, para fortalecerte, para liberarte” (Instrucción La conversión pastoral de la comunidad parroquial, 20 junio 2020).

2.- “A través del desierto Dios nos guía a la libertad

Cuaresma: llamada a la libertad del amor primero.

En este camino cuaresmal, el papa Francisco nos invita a vivir este tiempo como una llamada a la libertad, regalándonos un mensaje, “A través del desierto Dios nos guía a la libertad”. La cuaresma es un camino hacia la libertad: “Del mismo modo que Israel en el desierto lleva todavía a Egipto dentro de sí -en efecto, a menudo echa de menos el pasado y murmura contra el cielo y contra Moisés-, también hoy el pueblo de Dios lleva dentro de sí ataduras opresoras que debe decidirse a abandonar”.  La falta de esperanza, experimentando que somos vagabundos en el mundo, nos invita a ir al desierto para volver a encontrarnos y experimentar el primer amor. (Cf. Os 2,16-17). Con el profeta Oseas, “Dios educa a su pueblo para que abandone sus esclavitudes y experimente el paso de la muerte a la vida”, susurrando palabras de amor a nuestros corazones.

La cuaresma es el camino de lo concreto.

Sabemos que la única forma para que un enfermo pueda curarse, o alguien pueda salir de una adicción, tiene como requisito indispensable tomar conciencia de la realidad que vive. Nos dice el Papa que el primer paso para nuestra libertad, cuyo camino se inició en el bautismo, es que nuestra cuaresma no sea abstracta. Cuaresma es ser conscientes de la realidad de nuestro pecado como causa de nuestra infelicidad. Cuaresma es, frente a la globalización de la indiferencia, experimentar que seguimos bajo el dominio del Faraón en los desastres que esclavizan el corazón del mundo y de tantos que viven oprimidos: “¿Nos sacude? ¿Nos conmueve esta realidad?”. Cuaresma es responder desde dentro a estas interpelaciones, admitir que el pecado “nos divide y nos roba el futuro; que ha contaminado la tierra, el aire y el agua, pero también las almas”. Rompamos con la añoranza de la esclavitud. Esta mirada concreta de la cuaresma, nos recuerda el Papa, nos hace realistas en el escándalo de las guerras, de las divisiones externas e internas, de la gran contradicción de que “una humanidad que ha alcanzado el umbral de la fraternidad universal y niveles de desarrollo científico, técnico, cultural y jurídico, capaces de garantizar la dignidad de todos, camine en la oscuridad de las desigualdades y conflictos”.

Dios lleva la iniciativa en nuestro camino a la libertad

La cuaresma no es camino de esfuerzos humanos, sino camino de dejarse amar y encontrar por la misericordia y la ternura de Dios, que es “quien ve, quien se conmueve y quien libera, no es Israel quien lo pide”.  A nosotros, sólo se nos pide desear no vivir en la esclavitud de los faraones de nuestro mundo, deseando una humanidad nueva, expresándolo en nuestra decisión de romper los compromisos con lo viejo y podrido de nuestro corazón. Nuestra fe y nuestra vida cristiana tienen que salir de la parálisis, del “déficit de esperanza. Es un impedimento para soñar, un grito mudo que llega hasta el cielo y conmueve el corazón de Dios”.

La cuaresma nos dice que Dios nunca se cansa

La Palabra de Dios durante las cinco semanas de cuaresma, intensa y profunda, nos educa en la paciencia de Dios, que nunca se cansa de nosotros.  Nos llama a la conversión, probándonos en nuestra libertad, como fue probado Jesús mismo en el desierto. “El desierto es el espacio en el que nuestra libertad puede madurar en una decisión personal de no volver a caer en la esclavitud”.

La cuaresma implica una lucha contra los ídolos, que nos paralizan y enfrentan: “sentirse omnipotentes, reconocidos por todos, tomar ventaja sobre los demás: todo ser humano siente en su interior la seducción de esta mentira”. “Nos apegamos al dinero, a ciertos proyectos, ideas, objetivos, a nuestra posición, a una tradición e incluso a algunas personas”.

La cuaresma nos devuelve a nuestra verdad, a una nueva humanidad, a no sucumbir a la mentira, “los ídolos vuelven mudos, ciegos, sordos, inmóviles a quienes les sirven (cf. Sal 115,8)”. La cuaresma nos lleva a confiar en el Señor, a creer en “una fuerza silenciosa del bien que sana y sostiene el mundo”, que libera dándonos palabras de vida, luz para ver la verdad, oídos para escuchar nuestro nombre en el cielo y capacidad para andar esperanzados en medio de las dificultades. Los ídolos esclavizan, el Señor siempre libera.

La cuaresma es el tiempo de detenerse: desacelerar y detenerse.

Cuando sabemos parar nuestra vertiginosa vida, estamos actuando cuaresmalmente. La oración renovará en nosotros este camino de amor a Dios y al prójimo, no teniendo otros dioses.

La oración, la limosna y el ayuno son tres aspectos de una única apertura a Dios, que nos libera y despierta del sueño de la tibieza y nos abre a la dimensión contemplativa de la vida, donde reconocemos a los hermanos como compañeros de peregrinación al cielo.

El Papa nos invita a vivir la forma sinodal de la Iglesia, descubriendo en la cuaresma “un tiempo de decisiones comunitarias, de pequeñas y grandes decisiones a contracorriente, capaces de cambiar la cotidianeidad de las personas y la vida de un barrio”. Y, sobre todo, transformando en caridad el egoísmo de nuestro corazón. En medio del ajetreo, de la acelerada carrera de mentiras y caretas, de las historias de humo que vivimos, que nos entretienen y adormecen, que no nos dejan meditar sobre nuestra dignidad, en nuestro origen y destino en la Vida de Dios, necesitamos pararnos en cuaresma, entrar dentro de nosotros, oír la misericordia del Señor y caminar de su mano en este mundo. Cristo nos devuelve el tono de esperanza eterna que necesitan todas nuestras inquietudes más profundas.

Busquen y arriesguen, busquen y arriesguen.

La cuaresma expresa la alegría de la penitencia cristiana que nos devuelve a la novedad en la que hemos sido creados y a la verdad del destino eterno en la fragancia de la libertad.

Nos invita el Papa a vivir una cuaresma de auténtica y valiente conversión, que nos hace salir de la esclavitud, para vivir en una nueva esperanza. Nos recuerda lo que les dijo a los jóvenes en Lisboa, el verano pasado: “Busquen y arriesguen, busquen y arriesguen.”

En este momento histórico los desafíos son enormes, los quejidos dolorosos -estamos viviendo una tercera guerra mundial a pedacitos-, pero abrazamos el riesgo de pensar que no estamos en una agonía, sino en un parto; no en el final, sino al comienzo de un gran espectáculo. Y hace falta coraje para pensar esto “(Discurso a los universitarios, 3 de agosto 2023)”

Queridos todos, vivamos con intensidad la cuaresma cristiana, en misión diocesana, en conversión y penitencia, alegres y bien dispuestos para dar testimonio de nuestra fe a todo el que encontremos en el camino de la vida. Eso es cuaresma: el signo eficaz de un corazón nuevo, de una humanidad transformada, que ama a todos como hemos sido amados por el Amor.

Con mi afecto y bendición.

 

+Francisco Jesús Orozco Mengíbar

Obispo de Guadix

 

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.