El pasado miércoles 9 de abril, el Cabildo Catedral de Sevilla acogió a un grupo de internas del Centro Penitenciario de Mujeres de Alcalá de Guadaíra y del Centro de Inserción Social ‘Luis de Asúa’, en una visita a la Catedral Hispalense.
Las internas fueron acompañadas por voluntarios de Pastoral Penitenciaria y recibidas por el deán del Cabildo, Francisco José Ortiz. La visita inició por las cubiertas, guiadas por personal de la Catedral, desde las pudieron contemplar las magníficas vistas de Sevilla y alrededores. Seguidamente, el Cabildo agasajó a las internas con un almuerzo. Después de la comida todos los asistentes veneraron a la Santísima Virgen de los Reyes, en un ambiente de recogimiento y oración.
La jornada llegó a su final con visita al Patio de los Naranjos y otras dependencias de la Seo. Las privadas de libertad agradecieron por la organización “de una jornada que no olvidarán”. Por su parte, el delegado diocesano de Pastoral Penitenciaria, Félix Quijada, agradeció la acogida fraterna y servicial de todo el personal de la Catedral.
Las parroquias de Jaén preparan a los niños de 4º de Primaria para recibir, durante abril y mayo, la primera Comunión. En la tarde de este miércoles, 10 de abril, la parroquia de Cristo Rey acogió a todos los niños y niñas del Arciprestazgo de Nuestra Señora del Valle, que recibirán a Jesús eucaristía por primera vez, para un encuentro.
En ella se dieron cita catequistas, padres y los párrocos de las comunidades de San Pedro Poveda, San Juan Bosco, El Salvador, San Miguel, San Félix de Valois, San Juan Pablo II, San Juan de la Cruz, Santa María del Valle, Belén y San Roque, La Santa Cruz y Cristo Rey.
La gran parroquia que se quedó pequeña para recibir a tantos niños. El párroco de Cristo Rey, D. Juan Ignacio Damas, acompañado de una representación de niños de cada parroquia, llegó hasta el presbiterio portando el cirio pascual.
Después de algunos cantos, se leyeron varias lecturas y el Evangelio.
El arcipreste, D. Francisco Rosales, felicitó a los niños por el día tan importante que van a vivir, que supone, según explicó, “acercarse más a Jesús y conocerlo”. A la vez que les pidió, tanto a las familias como a los niños, que ese día no fuera el día de su Comunión, “sino el de su primera Comunión y que vayan con asiduidad a Misa para celebrar la fiesta del Señor cada domingo”.
Después, un grupo de niños compartió qué significaba para ellos recibir a Jesús, y los pequeños leyeron unos textos muy inspiradores de las expectativas que tienen antes de recibir este sacramento de la iniciación cristiana.
Con la exposición del Santísimo y el rezo del Padrenuestro concluyó una jornada que abre la puerta a las comuniones de este año, un paso más en la vida de fe de la comunidad cristiana de Jaén capital, reflejada en los niños del Arciprestazgo de Nuestra Señor del Valle.
Tengo grabado a fuego en mi memoria los pies de mi madre ya mayor. Los dedos retorcidos como alambres por la artrosis, montados unos sobre otros en difícil equilibrio. No quedaba uno derecho. ¿Cómo podía seguir trabajando o haciendo las tareas del hogar? ¿Cómo se tendría en pie para continuar sirviendo a su familia? Y cuando pienso en ellos, en lugar de recordarlo como una imagen desagradable, me doy cuenta de que el amor “pasa facturas” y el camino de la vida, callos en los pies. Aquellos dedos han sido el resultado de 12 horas de pie cada día en una pequeña tienda de barrio, llevando a la vez la casa con cuatro varones y sacando tiempo, en sus ratos libres, para ser catequista y asistir cada domingo a misa.
¿Quién no tiene heridas en su historia? ¿Quién no se ha llevado decepciones? ¿A quién no se le nota en la cara o en el alma las arrugas de haber amado o perdido? Las heridas son fruto de las experiencias vividas, el precio de amar y ser amado (o no). Algunas heridas siguen abiertas. Son fruto de haberse sentido humillado, rechazado, traicionado, abandonado o simplemente no querido. Todos estamos llamados a la sanación emocional y en eso la fe tiene un poder curativo importante.
Otras heridas ya han cicatrizado. Han sido sanadas y eso nos hace más fuertes, sensibles y empáticos. Las heridas son una oportunidad para transformar el dolor en una mejor versión de nosotros mismos. Un ser humano con otra mirada sobre el mundo. Más sensible, más misericordiosa, sabiendo que todos hacen lo mejor que pueden según su trayectoria vital y su configuración personal.
En las apariciones, Tomás tiene dudas. Como tú y como yo. Y me sorprende que Jesús se aparece a los ocho días y no lo intenta convencer, no da argumentos. Tomás pide señales para creer y el Maestro lo único que hace es enseñarle sus heridas y su carne dolorida. “A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo a Tomás «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente». (Jn 20, 25-31).
Sus heridas (como los pies de mi madre) son consecuencia del amor entregado. Y esa es la mayor prueba de la Resurrección. Heridas sanadas por el amor de Dios. También a nosotros nos surgen dudas. Nos duelen las heridas. Y hoy nos señalas a mirar las llagas del mundo, de tu cuerpo que es la Iglesia y las mías personales. Aunque nos resistamos y busquemos nuevas pruebas es ahí donde señalas y nos dices que creamos en ti porque estás vivo y resucitado.
Ahora hago silencio. Me fijo en mi vida. En las arrugas de mi alma o en los callos de mis pies. Y te pido que al final de la vida, y gracias a tu amor resucitado, lleguemos con las heridas de la vida convertidas en CICATRICES.
Ramón Bogas Crespo
Director de la oficina de comunicación del obispado de Almería
Nos ocupamos hoy de la iglesia parroquial de San Martín, y en especial de su famosa portada de poniente, llamada también Puerta del Perdón, de estilo manuelino1 . El templo, en su complejidad arquitectónica, manifiesta el proceso constructivo, que comienza a mediados del siglo XIV por la cabecera, como denotan las semicolumnas y capitelillos vegetales, que recuerdan los de San Antón de Trigueros, y continúa en el siglo XV. Dispone de tres naves cubiertas con bóveda de cañón apuntado, sobre pilares cruciformes y arcos apuntados. Las portadas laterales son de tipo mudéjar, de arco apuntado. La torre mudéjar, de planta rectangular, nos recuerda a la de Villalba, que también tenía chapitel piramidal sobrepuesto.
Intervención del cardenal Manrique de Lara.
La portada que comentamos está presidida por el blasón del cardenal Alonso Manrique de Lara. Nacido en Segura de León (Badajoz), fue obispo de Badajoz, de 1499 a 1516, donde ya adquirió fama de constructor, por haber levantado el claustro de la catedral y la capilla del Cristo. En 1516 fue nombrado obispo de Córdoba, y en 1518 arzobispo de Sevilla. Clemente VII lo eligió para el Colegio Cardenalicio en 1531. Falleció en Sevilla el 18 de diciembre de 15382. En el claustro de la catedral de Badajoz y en Segura de León, su pueblo natal, ya mostró su afición al estilo manuelino de la vecina Portugal, caracterizada por la exuberancia de formas y, en la decoración escultórica, por los elementos extraídos del mundo de la navegación, y por una interpretación naturalista-simbólica de temas eruditos o tradicionales.
El escudo del cardenal que corona la portada ostenta los emblemas de la familia: dos calderas con asas levantadas y sierpes, leones pasantes y castillos. Sobre él campea la divisa: “ALTA A LONGE COGNOSCIT”, tomada del Salmo 138, 6: “El Señor es sublime, se fija en el humilde y de lejos conoce al soberbio”.
La Puerta del Perdón
La composición arquitectónica de la portada responde al modelo habitual en el gótico flamígero, y, de modo especial, al estilo manuelino popular, propio de las iglesias rurales del Alentejo portugués3. Un arco carpanel ligeramente abocinado es coronado por un gran escudo cardenalicio, bajo un baquetón conopial policéntrico, y albergado por dos pilares en alto. El exterior tiene el aspecto de una gruesa maroma –típico elemento marino–, y el interior es liso. Entre ambos corre una faja de decoración figurada. Una enorme águila de corvo pico ataca a un hombre desnudo, que, en movido escorzo, se defiende con una clava. Arriba, un dragón, híbrido de ave y reptil, presenta las alas entreabiertas y plumaje imbricado; cuello, cabeza y cola larga de ofidio que se enrosca en torno a las patas.
El intradós del arco continúa la misma teoría decorativa. El salmer, o dovela basal, lo ocupa otro dragón, que, retorcido, muerde su propia cola. Cabeza de delfín, cresta puntiaguda, cuello largo y cuerpo de león. La dovela siguiente repite el tema de hojas carnosas de acanto. Más adelante, un hombre, también desnudo, parece haber arrebatado de un extraño arbusto un fruto que esconde en su mano derecha. Las dos últimas dovelas que descansan en la clave vuelven a la fábula animal: una cabeza, especie de lobo, con puntiagudas orejas, devora una guirnalda de frutas, mientras que una fiera, con testa de león y apéndice defensivo de unicornio, ataca a un reptil de cabeza canina. La clave ostenta una cruz trebolada, de brazos iguales, que preside todo el conjunto.
La sección izquierda del repertorio decorativo comienza en la contraclave, con un hombrecillo semidesnudo, un juglar, cubierto sólo el torso con una prenda festoneada. Parece que lleva en la mano derecha una máscara del teatro y con la izquierda agarra la cola de un león, que vemos en la dovela siguiente. El felino aparece derribado, boca arriba, por un monstruoso animal con cabeza de roedor. A continuación, se aprecia otro animal grotesco, cabeza de perro de ojos hundidos, hocico largo y orejas puntiagudas; el espinazo se ve recorrido por una cadena de bucles; con las garras sujeta un cáprido al que devora furiosamente. En la dovela contigua, desde un motivo vegetal, hojas de acanto atadas por dos aros, surge león, de cabeza muy naturalista, con melena ensortijada, que cae sobre un oso, quien a su vez retiene entre sus garras a un hombre caído.
La jamba izquierda prolonga el motivo del árbol, por cuyo tronco trepa un bufón en busca de frutos. Este cubre su cabellera, de pelo rizado, con una caperuza de orejas de asno, y se engalana con chal de cascabeles. Abajo, otro albardán de cómicas vestiduras y brutales facciones, lucha con un puñal contra un reptil monstruoso. Bajo sus rodillas, unas hojas de cardina presentan rasgos humanoides.
Iconografía.
Hemos de partir de una intencionalidad didáctica, que adelanta a la fachada el mensaje religioso y moralizante que ha de escucharse en el interior del templo. Es como una llamada de atención al viandante despreocupado por el destino de su vida. Podríamos interpretar que se trata de una ilustración alegórica del Perdón, que da nombre a esta puerta. A través de varios elementos se desarrolla el tema de la lucha agónica del hombre contra las fuerzas adversas del mal (mundo, demonio y carne), lucha en la que algunos son derrotados, pero en la que la mayoría puede vencer si emplea los medios hasta alcanzar el perdón, la salvación y la paz por la cruz.
Las cardinas representan el ámbito natural del hombre, el paisaje de espinas y abrojos, fruto del pecado original. Los animales son representaciones del diablo, que acosa al hombre para devorarlo. Diablo que adopta formas híbridas, falsas, antinaturales, como padre de la mentira y del engaño. La soberbia del mundo, los vicios del hombre y de la sociedad se hallan figurados en los locos juglares. En esa lucha por vencer al diablo y por alcanzar la vida inmortal están comprometidos todos los hombres, que se enfrentan al enemigo con el dramatismo de la propia desnudez.
La Cruz es la clave del arco. Es el equilibrio en esa conflagración caótica e incierta entre el hombre y las fuerzas telúricas dañadas por el pecado original, las potencias infernales del ángel caído, o la presión de los pecados del mundo. La Cruz es la victoria y la esperanza de la resurrección.
Conclusión
La Puerta del Perdón, de la iglesia parroquial de Almonaster la Real, puede considerarse como una importante obra del estilo manuelino de la época gótico final renacentista. Por su situación geográfica y por los caracteres formales, puede atribuirse al círculo de canteros que trabajan en torno a Francisco de Arruda. Por la heráldica, debe fecharse en el pontificado del cardenal Alonso Manrique de Lara, entre abril de 1531 y diciembre de 1538. La iconografía nos presenta, con elementos de tradición medieval y de la nueva crítica reformista del Humanismo, un programa abierto, cuyo contenido se refiere a la lucha del hombre contra los poderes adversos al alma, mundo, demonio y carne, tensión agónica, que alcanza el perdón, la victoria y la paz en la cruz.
Manuel Jesús CARRASCO TERRIZA
PÉREZ EMBID, Florentino, “La portada manuelina de Almonaster la Real (Huelva)”, en Archivo Español de Arte XVII (1944) 270-279. ︎
Biografía eclesiástica completa, t. XIII, Madrid-Barcelona, 1862, pág. 687. A. y A. GARCÍA CARRAFA, Enciclopedia Heráldica Hispano-Americana, t. XLVI, Madrid, s.f, pág. 218. RUBIO, Pedro, “Manrique de Lara, Alonso”, en Diccionario de Historia Eclesiástica de España, t. II, Madrid, CSIC, 1972, pág. 1408. ︎
BENDALA, et alii, Almonaster la Real, Huelva, 1991, pág. 119. ︎
Este pasaje no se debe tomar en modo literario como una simple narración de eventos, sino que hace falta entender el significado de lo que se nos cuenta. Lucas, nos dice que la resurrección de Jesús no ha sido una invención, y que sólo con la fe en Dios, los discípulos consiguen recordar su promesa.
El camino de la fe no es un hecho de demostración de una tesis, como en el campo científico, sino de confianza incondicional en Dios. La resurrección de Jesús es un evento real, pero que no podemos demostrar.
Los discípulos, que antes estaban destrozados por la muerte de su maestro, ahora se vuelven a encontrar animados por una certeza: Dios no ha abandonado ni a Jesús, ni a ellos. Continúan así con intención de caminar por la verdad, el camino y la vida continuando el camino llevado a cabo por Jesús.
Este trozo del Evangelio nos hace disfrutar de un encuentro físico entre los discípulos y Jesús. También nosotros debemos intentar siempre hacerlo presente a Él en medio de nosotros en las pequeñas cosas cotidianas.
Que Jesús resucitado no sea un fantasma lo demuestra el hecho de que Él coma pescado delante de sus discípulos, mientras que los muertos no comen. Él se hace visible y reconocible en la cotidianeidad y por tanto en nuestro camino, que debe ser el camino de Jesús que hace actos concretos y directos.
Nos pide concreción en la vida y la autenticidad de ser cristianos con C mayúscula. Y no nos dice que la vida no esté llena de problemas todos los días. Pero si cada día, y puestos en el amor que Jesús nos enseña, continuamos luchando contra la discriminación y somos solidarios; si cada día somos responsables de nuestras acciones de ciudadanos honestos y de cristianos conscientes, entonces no nos faltará la paz para vivir de manera auténtica.
Como dice Igino Giordani : “ La resurrección de Cristo debe ser el renacimiento de nuestra fe, esperanza y caridad: victoria de nuestras obras sobre las tendencias de la muerte. Renacimiento de cada uno, en unidad de afectos, con el vecino; y de cada pueblo, en concordia de obras, con los otros pueblos.”
Nuestro deseo de cada día debería ser, poner en práctica el mandamiento del amor explicado por Jesús a los discípulos; el amor concreto en la propia familia, y en nuestra sociedad hacia nuestro prójimo.
Este es el camino de Jesús hecho de concreción, cotidianeidad y humildad.
El obispo auxiliar de la diócesis católica de Szombathely (Hungría) ha visitado, el miércoles 10 de abril, la ciudad de Baza. Mons. Benedek Szabolcs Fekete, que así se llama, es obispo desde 2022 y, al ser ordenado como auxiliar, fue nombrado obispo de una diócesis que fue en otro tiempo: la diócesis de Basti, es decir, Baza. Ha visitado la diócesis de la que es titular para conocerla, acompañado por un grupo de seis sacerdotes, en una visita totalmente privada.
Cabe destacar que todos los obispos, cuando son ordenaos, tienen que ser obispos de una diócesis. Y, en el caso de un obispo auxiliar, se le suele adjudicar una diócesis que fue en otro tiempo, aunque ya no exista como tal. Este es el caso de la antigua diócesis de Basti, es decir, de Baza. El actual obispo de Bilbao, por ejemplo, mientras fue auxiliar tuvo el nombramiento de obispo de Basti también.
Hace solo unos días se puso en contacto con el párroco de la iglesia Mayor de Baza el diácono de la diócesis de Segorbe-Castellón, Pablo Durán, indicándole que el obispo auxiliar de Szombathely quería visitar y celebrar la Eucaristía en la iglesia de la que, por su nombramiento, es titular. Hechas las convenientes comprobaciones se le dijo que no había ningún inconveniente, al contario, sería una gran alegría recibirlos.
El párroco y su vicario parroquial estuvieron buscando a alguien que supiera húngaro, ya que ninguno de los visitantes hablaba español. Al final fue a través de un profesor de inglés, Cesar López de Hierro, cómo se pudieron entender. Luego siguió la conversación en un chapurreo entre español, italiano e inglés.
El obispo de Basti, junto a sus compañeros, celebraron la Eucaristía en la iglesia Mayor. Hicieron una visita a todo el templo, recibiendo algunas explicaciones. Después, fueron a saludar a la Virgen de la Piedad, Co-Patrona de Baza. El rector del templo, Emilio Fernández, abrió el camarín para que pudieran admirarla y rezarle de cerca.
El párroco de la iglesia Mayor, Manuel Millán, le hizo entrega al obispo de una imagen de la Virgen de la Piedad, que previamente le había entregado la hermana mayor de la Virgen de la Piedad. Así mismo, se le hizo entrega a cada uno de los sacerdotes de un libro explicativo de la iglesia Mayor.
El obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, que era conocedor de esta visita, envió sus saludos al prelado de la antigua Basti, que, terminada su vista a Baza, siguió su camino a Granada.
El obispo de Basti
El obispo Benedek Szabolcs Fekete (nacido el 17 de diciembre de 1977) es un prelado católico húngaro, que actualmente es obispo titular de Basti y obispo auxiliar de la diócesis católica romana de Szombathely desde el 11 de marzo de 2022.
Estudió Teología en Budapés y ha sido párroco, canciller de la curia, notario del tribunal eclesiástico y vicario de Pastoral Familiar. El 11 de marzo de 2022, el P. Fekete fue nombrado por el Papa Francisco obispo auxiliar de la diócesis católica romana de Szombathely y obispo titular de Basti. El 18 de abril de 2022 fue consagrado obispo por el cardenal Péter Erdő y otros prelados de la Iglesia Católica Romana en la catedral de Nuestra Señora de la Visitación en Szombathely
Benamocarra, pueblo de la música y cuna de músicos como el compositor Eduardo Ocón, ha estrenado en su parroquia de Santa Ana la obra sinfónica “La leyenda del Santo Chiquito”, compuesta por el maestro Ferrer Ferrán.
Del 4 al 6 de abril, el pueblo de Benamocarra ha acogido el II Encuentro Musical de Directores de Bandas, dirigido por Fernando Ferrer Ferrán, al que han acudido músicos de diversos puntos de Andalucía.
Entre los actos de dicho encuentro, «lo más espectacular llegó el sábado, en la iglesia de Santa Ana de Benamocarra, elegida por su impresionante acústica», explica el párroco Daniel Ceratto, y se trata del «estreno de la obra sinfónica “La leyenda del Santo Chiquito”, compuesta por el maestro Ferrer Ferrán y ejecutada por la Banda de Música de Benamocarra, dirigida por José Antonio Lagos. Desde ahora, aquel eslogan “Benamocarra suena” se hace realidad y de verdad sonará allá por donde el Maestro la lleve; y la historia del Santo Chiquito, el Cristo de la Salud tan venerado en el pueblo y en toda la comarca, llegará a oídos y corazones de muchos», añade el párroco.
En este enlace pueden escuchar la composición interpretada por la Banda de Música de Benamocarra con la que se recuerda «la vida sencilla que transcurría en el pueblohasta que una epidemia creó el pánico. Fue en esa situación cuando se pidió prestada una imagen de Cristo a la vecina Torre del Mar para implorar por la salud de los benamocarreños y, en efecto, la peste desapareció milagrosamente», explica el párroco.
Cuando intentaron devolver la imagen del Cristo, «los bueyes que lo cargaban se detuvieron a la salida del pueblo y no hubo forma de hacerlos caminar hacia adelante, sin embargo, no ponían impedimento alguno a regresar tras sus pasos camino de la iglesia. En ese lugar a la entrada del pueblo es donde se colocó una capilla callejera con el llamado “Santo Chiquito”, en recuerdo de aquel día histórico en el que el Cristo se quiso quedar para siempre en Benamocarra», concluye Daniel Ceratto.
El 11 de abril de 1905, Sábado Santo, en la ciudad italiana de Luca, falleció a la edad de 25 años una de las santas que cuenta con mayor devoción entre los fieles cristianos de todo el orbe: Gema Galgani.
Aunque ese día ha quedado fijado en el martirologio romano como la fecha de su “dies natalis”, lo cierto es que la congregación pasionista a la que pertenecía celebra su fiesta en España el 14 de mayo, fecha de su beatificación.
Los pasionistas cuentan en Málaga capital con una comunidad, concretamente en la parroquia de Santa María Goretti, donde ese día le dedican las Misas de la mañana y la tarde.
Golpeada por diversos sufrimientos desde muy pequeña (muerte de su madre, de su hermano, de su padre, diversas enfermedades que llegaban a postrarle en cama), esta joven mística encontró sentido al dolor contemplando la cruz de Cristo y llegó a recibir los estigmas de la Pasión.
ORACIÓN DE SANTA GEMA
Aquí me tenéis postrada a vuestros pies santísimos, mi querido Jesús,
para manifestaros en cada instante mi reconocimiento y gratitud
por tantos y tan continuos favores como me habéis otorgado y que todavía queréis concederme.
Cuantas veces os he invocado, ¡oh, Jesús!,
me habéis dejado siempre satisfecha; he recurrido a menudo a vos, y siempre me habéis consolado.
¿Cómo podré expresaros mis sentimientos, amado Jesús?
Os doy gracias, pero otra gracia quiero de Vos ¡oh, Dios mío! si es de vuestro agrado:
(aquí se manifiesta la gracia que se desea conseguir).
Si no fuerais todopoderoso, no os haría esta súplica.
¡Oh, Jesús!, tened piedad de mí. Hágase en todo vuestra santísima voluntad.
(Padrenuestro, Avemaría y Gloria)
Se celebrarán del 15 al 19 de abril y serán inauguradas por el arzobispo Mons. Gil Tamayo.
El Arciprestazgo de Cartuja celebra una nueva edición de su Semana de formación, que tendrá lugar del 15 al 19 de abril, en el Teologado Claretiano. Este año cumplen su 31 edición y, en esta ocasión, las sesiones de formación están dedicadas a “La alegría del Evangelio”, que alude a la exhortación apostólica del Papa Francisco Evangelii Gaudium sobre el anuncio del Evangelio en el mundo actual.
Esta Semana de formación será inaugurada por el arzobispo de Granada, Mons. José María Gil Tamayo, que hablará de esta exhortación del Santo Padre en el proyecto pastoral.
Las sesiones formativas se celebrarán diariamente, a las 19 horas, y en ellas también participarán distintos profesores de la Facultad de Teología, como Ianire Angulo, para hablar de la Biblia y la predicación; y D. Diego Molina, sobre la “Iglesia en salida”. Asimismo, intervendrán el Defensor del ciudadano, Manuel Martín, que abordará la cuestión de “Una Iglesia pobre para los pobres”, y la Doctora en Teología Bíblica por esta Facultad Mariela Martínez, que dará algunas claves para “dejarnos encontrar por Él”.
El Seminario Mayor San Fulgencio ofrece un retiro para jóvenes que tendrá lugar este fin de semana, del 12 al 14 de abril, con el lema ¿Me amas? Sígueme. Se celebrará en la Casa de Ejercicios Sagrado Corazón de Guadalupe (Murcia) y está dirigido a chicos de entre 17 y 35 años que quieran plantearse cuál es la vocación que Dios ha puesto en su corazón, y si esta es el sacerdocio.
La propuesta es «hacer un alto en el camino y dedicar un tiempo sereno a estar con el Señor, que siempre habla al corazón», para ayudar a que los chicos que participen descubran cuál es el plan de Dios para sus vidas.