
Un año más, el Obispo de Cartagena clausuró el Quinario en honor a la Santísima Cruz de Caravaca en el día de su Exaltación. Mons. Lorca exhortó a los caravaqueños a dejarse interpelar por Dios para servir a los demás, viviendo la fe con coherencia y despojándose de todas aquellas cosas secundarias, «de lo que nos aleja de los demás; debemos vivir en lo esencial para poder darnos a los demás».



