Una vez el novelista británico Graham Greene dijo que todo niño «viene al mundo con cierto sentido del amor, pero depende de los padres, de los amigos, que este amor salve o condene». ¡Y qué razón! Los mayores tenemos que ocuparnos de que el futuro de los niños sea el adecuado para ellos, que no les falte de nada, y en especial la atención que necesitan para desarrollarse como todo niño debería. Es necesario también que no les falten las necesidades básicas, como ropa o comida, entre otras cosas, y de esto se encarga la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, entre otras incontables acciones que realizan.