En el marco de la agenda desarrollada esta Navidad por nuestro Obispo, José Vilaplana, una de las paradas ha sido en la Casa Santa María de Cáritas, un hogar temporal que acoge a personas que viven en exclusión o riesgo de exclusión y con necesidad de acompañamiento mientras encuentran un modo de encauzar sus vidas.
Reconozcamos que nos está costando retirar de nuestros soportes de imagen pública (papelería, carteles, webs, etc.) el logo del Año de la Misericordia. Tal vez, incluso, nos provoque un cierto pudor hacerlo. ¿Por miedo a olvidarnos de algo que es fundamental? Nos hemos habituado a verlo en todos nuestros comunicados y ahora nos puede parecer que prescindir de él es dar por concluida una campaña, como tantas otras. ¿Retirado el logo, nos vamos a olvidar de la misericordia?





