
El pasado fin de semana, primero del mes de mayo, la comunidad de canjilones que viven en Tarrasa celebró la fiesta en honor de la Santa Cruz del Voto. La réplica de la Sagrada Reliquia fue llevada hasta allí por algunos de los primeros emigrantes que se trasladaron a esta ciudad catalana en los años sesenta del pasado siglo. Después de un tiempo de abandono, han sido algunos de los descendientes los que han retomado, hace a penas una década, la celebración de esta fiesta.




