
Nazareno de ruan, del Silencio y los Estudiantes, José Ignacio del Rey llegó a las hermandades por tradición familiar, y aquí se ha quedado. Y tan metido, tan involucrado, le han debido ver en las cofradías que este año han confiado en él la lectura del pregón de Semana Santa. Una hora y cuarenta y dos minutos ha sido el tiempo empleado por el pregonero para desgranar su testimonio cristiano y cofrade.



















