
Fue en 1967 cuando el P. Julio de Hoyos llevó al capítulo provincial su proyecto de fundar, en la barriada de la Chanca, una comunidad de Padres Marianistas. En su espíritu estaba la promoción humana y religiosa de una población de chabolas y cuevas con altísimos índices de analfabetismo. Y contaron con la ayuda y el ánimo de D. Marino Álvarez, Párroco de san Roque y el obispo diocesano, D. Ángel Suquía. En 1969, asumen la parroquia de San Juan Evangelista y, más adelante, las parroquias de San Roque y Santa María de Belén.





