Inicio Blog Página 5079

«De la lepra a la impureza; de la exclusión a la acogida». Comentario a las lecturas del Domingo VI Tiempo Ordinario – B

0
FOTO: Jesús limpia al leproso, Techo de mosaico (detalle), Ejecutado en el siglo XII, © Catedral de la Asunción, Monreale, Sicilia.

Las lecturas de este domingo, aparentemente, tratan de temas lejanos, superados y ajenos a nuestra sociedad moderna como son la lepra y la impureza, situados en el marco del Templo de Jerusalén y del sacerdocio levítico. Sin embargo, en un nivel más profundo, ponen de manifiesto cuestiones siempre actuales como son la enfermedad –a veces convertida en tema tabú−, el rechazo de la comunidad y la exclusión.

La lepra, más que cualquier otra enfermedad, representa el mal del cual es necesario ser purificado más que curado. Dentro de las cuestiones rituales (Lev 13−14), la lepra era causa de impureza ritual. Los afectados por ese tipo de erupciones quedaban excluidos de la convivencia comunitaria y tenían que vivir fuera de las ciudades (cf. Éx 4,6; Lev 13,45-46; Núm 5,2-3). El miedo al contagio, que ha rebrotado en tiempos recientes, no diferencia entre la enfermedad y el enfermo; entre la bacteria o el virus y quien lo porta. De esta manera, el rostro del prójimo se desdibuja, escondido en una amalgama de miedos, inseguridades y desconfianzas, que se encuentran en el “sano”, más que en el “enfermo”. De este modo, la salud y la enfermedad se invierten: es posible que el que está médicamente sano, en realidad, se encuentre más enfermo que quien clínicamente sufre una patología. Ante esta inversión de la realidad cabe preguntarse ¿quién es más vulnerable? ¿el sano o el enfermo?

Después de las curaciones de Jesús presentadas por Marcos en la jornada de Cafarnaúm (Mc 1,21-38), sorprende el encuentro con el leproso (Mc 1,40-45; cf. Mt 8,1-4; Lc 5,12-16), que no podía acercarse a la ciudad, ni interactuar con otras personas. Este punto de partida es ya una revelación: Jesús no excluye a nadie; el Evangelio llega a todos.

La cuestión planteada por el evangelista no se sitúa en la curación, sino en la purificación: «Si quieres, puedes purificarme». El problema, tal y como es planteado por un hombre que suplica de rodillas, no es la enfermedad de Hansen, como se conoce la lepra en ámbitos médicos, sino la purificación, más aún, la exclusión que conlleva una bacteria. Las bacterias no siempre causan enfermedades, es más, muchas veces protegen al organismo contra otras infecciones. Sin embargo, algunas enfermedades causan siempre un rechazo, no solo por el contagio, sino porque el hombre, ante el sufrimiento y la debilidad, prefiere girarse, tomar otro camino o mirar para otro lado. El reducido tamaño de una bacteria (¡los virus son todavía más pequeños!) oculta el rostro del hombre, escondiendo la humanidad. No es de extrañar que sea más fácil ver la bacteria en el prójimo que la viga que hay en el propio ojo (cf. Mt 7,3).

Volviendo al relato del evangelio, después de la imposición de silencio, Jesús indica positivamente lo que debe hacer. A través de la presentación al sacerdote se podrá reconocer la actuación del Salvador. Para la sensibilidad judía, la curación de la lepra es una victoria escatológica. Para los lectores cristianos, en una segunda lectura, la curación y la purificación se comprenden como la reincorporación en la comunidad, mediante el anuncio de la liberación en Cristo y la obediencia de la fe. El gesto de Jesús al tocar al leproso tiene un efecto inmediato, no solo terapéutico. Jesús sana y rompe la barrera de separación que la enfermedad y la impureza ritual crearon en torno al hombre leproso y arrodillado. Incluso antes de que sea readmitido oficialmente en la comunidad experimenta la cercanía y la aceptación del que quiere que quede limpio.

La curación no significa nada hasta que la sociedad no la reconozca como purificación. El individuo solo vive plenamente a partir del momento en que se reintegra a la comunidad. De esta manera, se ofrece una pauta de actuación: pasar de la exclusión −por causas minúsculas− a la acogida; anunciar −desde nuestra pequeñez− la alegría del Evangelio.

Isaac Moreno Sanz,
Dr. en Teología Bíblica y párroco de San Juan del Puerto

Ver este artículo en la web de la diócesis

La diócesis celebra hoy la dedicación de la S.I. Catedral

0

Hoy viernes, 12 de febrero, se celebra litúrgicamente la Dedicación de la Santa Iglesia Catedral de Huelva. Es el aniversario de su consagración, que hizo Monseñor Rafael González Moralejo el 12 de febrero de 1977, tras la restauración que se le hizo después del terremoto de 1969, que dañó de forma importante a la seo onubense. Cada año, en este día, la Iglesia de Dios que camina en Huelva, celebra su conmemoración.

Esta fiesta litúrgica viene a recordarnos la importancia de la Iglesia Catedral, como madre de todas las iglesias de la Diócesis. Es el lugar donde el Obispo nos preside en la caridad, su iglesia propia. La Catedral, además, es el espejo donde se tienen que mirar todas las asambleas litúrgicas de la Diócesis, de ahí que una catedral requiera una atención especial a la celebración de la liturgia. Ese es el cometido del Cabildo de canónigos que, más allá de ser algo obsoleto como piensan algunos, es una institución diocesana que tiene la misión de hacer presente a la Iglesia local que ora incesantemente, que alaba a Dios y que celebra sus grandezas en la liturgia. Porque la catedral es “signo de aquel templo espiritual, que se edifica en las almas y que resplandece por la magnificencia de la gracia divina, según dice el Apóstol Pablo: “Vosotros sois templo de Dios vivo” (2 Co 6. 16)” (Pontifical Romano, 43).

En ella tienen su espacio las principales celebraciones de la Iglesia diocesana: las solemnidades, las ordenaciones sacerdotales, el bautismo de los adultos, las celebraciones jubilares en los años santos, la Misa Crismal,  el Triduo pascual y el Corpus Christi, la función principal de la Patrona, etc… Lógicamente, la celebración litúrgica del 12 de febrero en nuestra Diócesis, nos está señalando algo más, más allá del edificio material donde está constituida la catedral onubense, una antigua iglesia conventual de época barroca muy unida a la historia de la vieja Huelva y fundación de los Duques de Medinasidonia. Esta fiesta, lo profundo de ella, nos pone frente a la realidad del significado de un templo, su razón de ser, que no es otra que la de albergar a la verdadera Iglesia, a los verdaderos templos de Dios. Como decía Monseñor González Moralejo  en la Misa de la dedicación en 1977: “celebrar esta fiesta de la consagración del templo catedralicio (…) no es un simple hito histórico y externo, un mero acontecimiento visible, sino que se ennoblece por su significado interior y exige de nosotros una respuesta de fe, de vida cristiana. El templo es casa de oración, lugar de reencuentro con Dios”. En definitiva, celebrar la dedicación de la iglesia catedral es renovar nuestra consagración bautismal, porque si el verdadero templo de Dios es Cristo, nosotros somos, por el bautismo, templos de Dios.

 Merece la pena pararse a pensar en todo lo que nos está “hablando” la catedral, mirando los lugares destacados de la misma: el altar de piedra, símbolo de Cristo, la piedra angular de la Iglesia diocesana, presidida por su Obispo, que en el mismo ofrece el Sacrificio de la Misa; el ambón o lugar de proclamación de la Palabra, alimento y nutriente del pueblo de Dios que camina en esta Iglesia local; y la cátedra, que da nombre a la iglesia madre de la Diócesis: desde ella se nos “explican las Escrituras” y desde el altar y el ambón se “nos parte el pan” de la Palabra y el del Cuerpo de Cristo. El Obispo, desde esos lugares físicos ejerce su ministerio como liturgo y maestro en la Iglesia diocesana. De esa fuente o manantial (cátedra y altar) mana un surtidor que llega hasta la vida eterna. Si bien es verdad que ese ministerio episcopal lo ejerce el Obispo desde cualquier lugar o templo de la Diócesis, la iglesia catedral es el referente, la casa común de los seguidores de Cristo en estas tierras de Huelva. Esta fiesta litúrgica viene a hacer realidad lo que en el Pontifical Romano se dice:  “Incúlquese en el ánimo de los fieles, por los medios más oportunos, el amor y la veneración hacia la iglesia catedral. Para esto es muy conveniente la celebración anual de su dedicación, como también las peregrinaciones que los fieles, distribuidos por parroquias o por regiones de la diócesis, hacen a ella para visitarla con devoción” (nº 45). De alguna manera, la celebración de la dedicación en las iglesias de la Diócesis, nos viene a entroncar con la iglesia madre, con esa casa de comunión con el Pastor y con la Iglesia local.

 Como al final todo en la liturgia nos habla de realidades profundas que no podemos ver, esta fiesta nos invita a vivir nuestra consagración como templos de Dios. En el templo material, especialmente en la iglesia catedral, se hace verdad lo que se proclama en la oración de dedicación: “Que los pobres encuentren aquí misericordia, los oprimidos alcancen la verdadera libertad, y todos los hombres sientan la dignidad de ser hijos tuyos, hasta que lleguen, gozosos, a la Jerusalén celestial”. Porque en el templo, en la iglesia la catedral, se celebran los misterios de la fe, con el Obispo y su clero a la cabeza, especialmente el Sacrificio eucarístico, verdadero manantial que nos vivifica y nos hace caminar con la Iglesia diocesana, que evangeliza, celebra y testimonia para alabanza de Cristo el Señor.

 Juan de Robles

Ver este artículo en la web de la diócesis

Monseñor Rodríguez Magro presidirá, el domingo, la Eucaristía en la Jornada de Manos Unidas

0

El próximo domingo, 14 de febrero, se celebra la Jornada de Manos Unidas. Por este motivo, la Catedral de Jaén acogerá la Eucaristía en el inicio de la Campaña contra el Hambre que desde hace 62 años promueve la asociación de la Iglesia, Manos Unidas.

El Obispo, Don Amadeo Rodríguez Magro, presidirá la celebración eucarística que tendrá lugar a las 12 horas y a la que acudirán representantes de la Delegación diocesana de Manos Unidas Jaén,  así como diversos voluntarios.

Manos Unidas celebra este año su campaña número 62, bajo el lema “Contagia  solidaridad para acabar con el hambre”. La ONG de la Iglesia pretende, así, contagiar solidaridad,  ilusión y futuro, ante una sociedad triste y apagada debido a la pandemia que estamos viviendo.

Manos Unidas Jaén se ha comprometido con tres proyectos en Camboya, India y El Salvador. El primero tratará de mejorar la calidad de vida unas comunidades campesinas con la formación necesaria en la gestión de los recursos forestales y el aprovechamiento de los bosques (medicinas naturales, cultivos, raíces…). En India se llevará a cabo un programa de salud materno infantil en 25 pueblos del norte del país. Y, finalmente,  en El Salvador el proyecto comprometido por Manos Unidas pretende potenciar el desarrollo integral de 9 comunidades  campesinas en el departamento de San Vicente y Cabañas, en el  centro del país.

Las colectas de todas las Misas del domingo  irán destinadas a este fin, pero, además, pueden colaborar con Manos Unidas entrando en su página web o a través de un mensaje de Bizum al 00658 con el concepto CENA. ¡Colaboren, porque acabar con el hambre depende de todos!

Compartir:

Ver este artículo en la web de la diócesis

El Obispo inaugura mañana la Escuela de Formación del Voluntariado de Cáritas Diocesana de Jaén

0

Durante hoy y mañana, 12 y 13 de febrero, se celebrará la Escuela de Formación del Voluntariado de Cáritas Diocesana de Jaén. Como consecuencia de la pandemia, se celebrará en formato online. El Obispo de Jaén, Don Amadeo Rodríguez Magro, será el encargado de inaugurar oficialmente la Escuela de Formación, mañana a las 10.45 horas aproximadamente.

El programa es el siguiente:

VIERNES 12 DE FEBRERO

17:30-19:00 Taller sobre el Modelo de Acción Social de Cáritas a cargo de D. Enrique Marco, formador y experto en coaching, dirigido exclusivamente para trabajadores de Cáritas Diocesana de Jaén.

SÁBADO 13 DE FEBRERO

MAÑANA

10:30 Oración a cargo del vicario de Caridad y Acción Social y delegado de Cáritas Diocesana de Jaén, D. Juan Raya.

10:45 Inauguración oficial de la Escuela de Formación del Voluntariado a cargo del obispo de Jaén, D. Amadeo Rodríguez.

11:15 Presentación de la Escuela de Formación del Voluntariado de Cáritas a cargo del director de Cáritas Diocesana de Jaén, D. Rafael López-Sidro.

11:30-12:30 Ponencia inaugural. «Los retos de Cáritas en un escenario poscovid», a cargo de D. Mariano Pérez de Ayala, presidente de Cáritas Regional de Andalucía.

TARDE
17:30-19:00 Taller sobre el Modelo de Acción Social de Cáritas a cargo de D. Enrique Marco, formador y experto en coaching, dirigido exclusivamente para voluntarios de Cáritas Diocesana de Jaén.

Compartir:

Ver este artículo en la web de la diócesis

EL ESPEJO: D. Juan Antonio Cruz, almeriense y diplomático en Washington

0

La diócesis de Almería es una sede episcopal sufragánea de la archidiócesis de Granada, en España. Su sede es la Catedral de la Encarnación de Almería y el Palacio Episcopal. El actual obispo es Adolfo González Montes. San Indalecio, Varón apostólico y mártir según la tradición, es el Obispo fundador de la Iglesia de Almería, que comenzó siendo la Iglesia hispanorromana de Urci.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Una película con una sonrisa y, tal vez, una lágrima

0

Con esta frase se inicia, a través de un texto escrito, la película muda El Chico, The Kid, escrita, producida, y dirigida, en 1921 por Charles Chaplin, Charlot, quien también compuso su música. Se cumplen 100 años de su estreno y ha recibido un merecido recuerdo. Una película con una duración de algo más de 50 minutos llena de secuencias memorables. Las interpretaciones de Charles Chaplin, Jackie Coogan, interpretando El Chico, y Edna Purviance, la mujer, son de una gran fuerza expresiva, con abundancia de primeros planos memorables. Alguien dijo que si quieres entender la obra de cualquiera estudia su biografía. Antes de ser famoso y rico, Charles Chaplin tuvo una dura vida, que nunca olvidó y actuó en consecuencia por los desfavorecidos, cuando la vida le dio el reconocimiento y la fortuna que alcanzó. Charlot, como lo conocemos, rememora su propiay  triste infancia en la película El Chico. Charles Chaplin fue arrebatado de su madre a los siete años y enviado a un lugar para niños pobres. La grandeza de la película es que tiene un tinte autobiográfico sin que el espectador lo sepa, ya que los dos personajes centrales, el ciudadano pobre que interpreta el propio Chaplin y el niño, El Chico, son, en realidad, la imagen de adulto y niño de la vida de Charlot. Este hecho ha sido reconocido por los estudiosos de la película, como Silvia Rusiñol.

No podemos ver y comprender la película sin conocer la vida de Charlot y el momento social que refleja la misma. No es objeto ni intención de esta colaboración desvelar el contenido, y menos aún el final, de esta excelente película, pero si se debe hacer un esbozo para entender el contenido de estas líneas. La invitación a que todo el mundo la vea es muy clara. En esencia, una mujer de clase muy acomodada ha tenido un hijo siendo soltera, el padre no acepta el hecho, evidenciado por la quema de una foto, la madre, con gran dolor, decide abandonar al bebé, con la esperanza de que una familia rica lo recoja en adopción. Pero el pequeño terminará en manos de un ciudadano pobre que vive en un barrio descartado, una persona con valores llena de ternura. Hasta ahí desvelamos la trama; el contenido es muy profundo e invitamos a descubrirlo. Hay momentos de gran trascendencia, como la imagen de la mujer con el niño en brazos y la visión en paralelo de Jesús con la cruz a cuestas camino del calvario. Un rótulo en la película muda manifiesta “La mujer cuyo pecado era ser madre“, pone en evidencia la crítica social de Chaplin. La incomprensión de una sociedad falsa. En un barrio desfavorecido, se vive pobremente pero es posible la tranquilidad y la felicidad, y también la solidaridad desde el descarte social. Allí vive El Chico los primeros cinco años de su vida con la persona que lo acoge, un ciudadano descartado pero generoso y tierno. La visión de Jesús con la cruz a cuestas, en visión paralela con la madre y el niño en sus brazos, pasión y dolor, es oportuna y nos recuerda la esencia del Evangelio como camino, su enseñanza de acogida sin límites. La mujer sufre el calvario del abandono de su hijo, una terrible cruz a pesar de que alcanza el éxito profesional. Hay que ver la película en su contexto original, es decir, una sociedad que no admitía a una madre soltera, condenándola sin juicio. También la frialdad de la justicia, de las normas, puesta de manifiesto en la escena donde El Chico es arrancado de los brazos de su padre adoptivo, el ciudadano descartado en un barrio desfavorecido pero que le ha dado una vida feliz, y lanzado sin ningún afecto a la parte trasera de un coche de los servicios sociales.

La película utiliza todas las posibilidades expositivas para conducirnos al análisis del abandono, el sentido de la maternidad, el acogimiento, la educación, la caridad, la solidaridad, la ternura, la actitud de las instituciones, el dolor de una madre que abandona a su hijo por razones sociales, una sociedad hipócrita y el cariño de los padres adoptivos. La Ley de Protección de Menores contempla el acogimiento como una medida de apoyo y protección a la infancia, concretamente propone el acogimiento previo a la adopción como una medida anterior a la adopción, cuya finalidad principal es la adaptación a la vida en familia de los menores, bien para su reinserción en su familia de origen, bien como paso previo a la adopción. El artículo 173 del Código Civil establece que, “El acogimiento familiar produce la plena participación del menor en la vida de familia e impone a quien lo recibe las obligaciones de velar por él, tenerlo en su compañía, alimentarlo, educarlo y procurarle una formación integral en un entorno afectivo”. En el Decreto 282/2002, de 12 de noviembre, de Acogimiento Familiar y Adopción, la familia, base esencial de la sociedad, se configura como el instrumento social idóneo para la formación y el desarrollo personal del menor, en la medida en que no sólo es un medio de transmisión de valores y de pautas de conducta, sino que constituye el núcleo humano en el que el menor puede cubrir más ampliamente sus necesidades afectivas.

En la película aparecen varios rótulos explicativos de un intenso contenido, como aquel que dice: “La Caridad para unos una obligación para otros una alegría”. Hay mucha ternura y mensajes que llegan al corazón en esta película. Creo que hay mucho Evangelio en esta obra maestra de Charles Chaplin. Recientemente, la revista Alfa & Omega ha otorgado los XXVI Premios al mejor cine, que ha recaído sobre un conjunto de películas que exponene la importancia de los valores morales y éticos, y, por supuesto, los valores evangélicos a lo largo de la historia y también en el momento actual. Estos premios ponen de manifiesto el papel del cine en la transmisión de valores para una sociedad que los necesita.

Pensemos de nuevo en El Chico (The Kid), 100 años después, es una película muda y en blanco y negro que transmite luz y esperanza, de una gran profundidad humana, con valores trascendentes, recuerdo aquí de nuevo la imagen de Jesús con la cruz a cuestas en paralelo a la madre con el niño en los brazos absolutamente desvalida; una película llena de ternura y valores morales y éticos, donde se conjuga la sonrisa con la lágrima. Sirvan estas líneas de invitación a su visionado. Los que ya la vieron, que la vean otra vez y se conmuevan de nuevo con esta película, “una película con una sonrisa y, tal vez, una lágrima”. Quizás hoy con un mundo doliente, con niños abandonados y familias destrozadas, por la guerra, la pobreza o los desastres climáticos, ese recuerdo a la acogida necesaria, desde el amor, la comprensión y la ternura es imprescindible; también con madres que no saben qué hacer con sus hijos en una sociedad que no acoge fácilmente. Películas como esta nos lo recuerda.

Y, finalmente, una mención para los jóvenes, nuestra esperanza de futuro. Con seguridad muy pocos han visto El Chico, y también posiblemente nunca se han planteado verla, muda y en blanco y negro, con 100 años de antigüedad. Yo invito a la juventud que dé una oportunidad a esta película; que la vean y disfruten esta lección magistral de hacer Cine, con la mentalidad abierta y generosa de la juventud. Estoy seguro que se conmoverán con ella, apreciarán sus valores y percibirán que es “una película con una sonrisa y, tal vez, una lágrima”, que muestra los valores que necesitamos hoy. Una sonrisa y una lágrima, como dice el subtítulo que se presenta en la primera imagen de El Chico, The Kid.

Ver este artículo en la web de la diócesis

El Movimiento Cultural Cristiano ofrece hoy una videoconferencia sobre la familia, sus amenazas y desafíos

0

El Movimiento Cultural Cristiano ofrece hoy una videoconferencia sobre la familia, sus amenazas y desafíos

El Movimiento Cultural Cristiano retoma hoy viernes, 12 de febrero, sus centros culturales que desde el inicio de la pandemia se ofrecen en formato online.

En esta ocasión, el ponente invitado será el sacerdote y doctor en Teología Moral, José Manuel M. Guisasola, que disertará sobre las amenazas y los desafíos a los que se enfrenta la familia del futuro.

La sesión comienza a las siete de la tarde y para recibir el enlace y las instrucciones de acceso es necesario enviar un correo electrónico a sevillasolidaridad.net@gmail.com o un mensaje al teléfono 630.227.557.

Curso ‘Promoción desde los últimos’

Por otro parte, el Movimiento Cultural Cristiano (MCC) ha organizado también un Curso-Homenaje a Guillermo Rovirosa y Julián Gómez del Castillo, militantes cristianos fundadores de este movimiento laical.

La cita –de acceso libre y gratuita- será los días 20 y 21 de febrero, y participarán el Arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo, y el secretario general de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Luis Argüello.

A causa de la situación epidemiológica, la jornada tendrá un formato mixto, es decir, se retransmitirá online, a la vez que se organizan pequeños grupos de diálogo en distintas localidades sevillanas. Concretamente, en la capital, el encuentro tendrá lugar en la Facultad de Teología San Isidoro.

El curso, titulado ‘Promoción desde los últimos’, dará comienzo el sábado 20 de febrero a las diez de la mañana con una conferencia de monseñor Luis Argüello sobre ‘La promoción de los pobres en el centro de la Evangelización’.

A ésta le seguirá una ponencia a cargo del matrimonio militante formado por Miguel Ángel Ruiz y María del Mar Tallón, que reflexionarán acerca de la ‘Misión y la promoción desde los últimos’.

Por la tarde, tendrá lugar una mesa redonda que iniciará la educadora venezolana Inés Liconti, quien disertará sobre ‘El protagonismo de los pobres en el apostolado de Rovisora’. Por su parte, el sacerdote Joaquín Castellón, que acompaña a la comunidad china en la Archidiócesis hispalense, expondrá cómo es la evangelización “en una Iglesia pobre y perseguida”, y finalmente la abogada Mª Ángeles Jiménez concluirá la jornada con una charla en torno a ‘La vida asociada como vocación a la justicia’.

El curso llegará a su fin el domingo con la conferencia del militante del MCC Manolo Araus, titulada ‘Una propuesta cultural frente al totalitarismo’, que irá seguida de la celebración de la Eucaristía en la Catedral, a la una y cuarto de la tarde.

Más información en el correo administración@solidarida.net o en la web www.solidaridad.net

Ver este artículo en la web de la diócesis

POR UN AUTÉNTICO LIDERAZGO

0

La realidad social actual es percibida por mucha gente, especialmente por los más desprotegidos, con miedo, angustia y una cierta desconfianza en la posibilidad de abrir caminos de futuro. Esta situación tiene muchas causas que sería preciso analizar en su complejidad, pero una de las más notorias apuntaría a la falta de un liderazgo auténtico, a la urgencia de renovar el modelo de liderazgo social a todos los niveles.

Una mirada retrospectiva, a fin de preparar el futuro, nos permite constatar que vivimos las consecuencias de algunos liderazgos patológicos (el liderazgo autoritario y dictatorial, el liderazgo corrupto, el liderazgo del despotismo ilustrado y del paternalismo, …). Pero también podemos observar la emergencia de un liderazgo ético y humanista, edificado sobre el fundamento de la autenticidad, y al servicio de la persona y del bien común.

Estos líderes tienen en común un talante que podríamos llamar liderazgo comunitario transformador. Se trata de un modelo que respeta la dignidad de las personas, transmite valores y hace todo lo posible por eludir la trampa del aislamiento del líder, pero sin renunciar a la libertad y autenticidad de ser autor del proyecto que le motiva. El liderazgo comunitario no es fácil de cultivar, porque solamente puede brotar de la madurez personal integral y por esto exige unas determinadas condiciones de posibilidad.

La primera condición es que el líder sea consciente de sus propias limitaciones, que solamente podrá superar mediante la cooperación con los demás si deja que contrarresten sus debilidades. Esta primera condición implica otra, la segunda, que consiste en prestar apoyo a los miembros del equipo para que ellos también se sientan autores del proyecto común económico, político, social, cultural y religioso. Una tercera condición consiste en el acompañamiento de los miembros del equipo a fin de ir creando sinergias afectivas fruto de la comunicación, del discernimiento compartido, de los objetivos comunes y del gozo de servir a la comunidad.

Estas tres condiciones pueden ayudar al líder a aprender de los aciertos, pero también de los errores. En este proceso, los hechos de la vida diaria se convierten en una escuela de aprendizaje que permite transformar el miedo y la incertidumbre en confianza, enraizada en la sabiduría y el realismo de la humildad. Un ejemplo bien concreto y actual de este estilo de liderazgo comunitario transformador es la praxis del Papa Francisco en su acompañamiento de la Iglesia Católica y de la sociedad universal.

El futuro de nuestra sociedad necesita con urgencia este nuevo liderazgo que permita a la comunidad y a sus líderes otear el horizonte abriendo nuevos caminos, y no como un gallo de corral controlador del poder, o un pavo real preocupado solamente por su imagen y apariencia.

Jesús García Aiz

Ver este artículo en la web de la diócesis

¿Cómo podemos ayudar a Manos Unidas a cambiar el mundo?

0

Manos Unidas celebra este fin de semana su campaña contra el hambre en el mundo y lo hace con la confianza de ayudar a combatir la pobreza, a pesar de la situación en la que nos encontramos por culpa de la pandemia. Las colectas que se reciban este domingo en las parroquias irán destinadas al proyecto de desarrollo que se va a financiar desde la diócesis accitana y que este año será en Uganda. Será un proyecto de promoción de un entorno rural que ayudará a cientos de familias a salir adelante y a mejorar sus condiciones de vida. Para ello se necesitan 30.000 e que, a lo largo del año, confían recaudar.

Visitación Moya, que es la delegada-presidenta de Manos Unidas en la diócesis de Guadix, no esconde su preocupación por el hecho de que la situación sanitaria y económica provocadas por la pandemia merme la aportación de donativos para el proyecto comprometido. Reconoce con alegría que el año pasado se consiguió financiar el proyecto que había y confía en que este año también será posible, porque la gente es muy solidaria, vino a decir.
Además de las colectas en las parroquias, la delegación de Manos Unidas en Guadix obtiene sus ingresos de otras actividades que se realizan a lo largo del año, ahora con la incertidumbre de saber si se podrán realizar en 2021. Así, hacen una chocolatada, unas migas solidarias, un concierto, teatro,… lo que sea con tal de recaudar fondos para la causa. Ya avisan que en 2021 harán todas las actividades que la situación sanitaria les permita.
Pero, si hay una forma sencilla de ayudar a Manos Unidas es mediante la aportación periódica y domiciliada de la cantidad que se quiera: desde 5 € y con la periodicidad que se desee: cada mes, cada trimestre, cada 6 meses o de manera anual. Con este método, que no cuesta nada, ellos ya pueden saber con cuánto cuentan y hasta dónde se pueden comprometer, y los donantes pueden desgravar en Hacienda, si lo desean.
De una manera u otra, lo cierto es que podemos hacer mucho con nuestra pequeña aportación. Incluso, a pesar de la pandemia. El lema de la campaña de este año, “contagia solidaridad para cambiar el mundo”, nos recuerda que, si el hambre ya es un problema en sí mismo, el hambre con COVID-19 todavía es un drama peor, y muchas personas lo viven en el mundo. Este fin de semana podemos ayudarles
Antonio Gómez

Ver este artículo en la web de la diócesis

El obispo celebró con los Fossores el 68 aniversario de su fundación y la Jornada del Enfermo

0

El jueves 11 de febrero, la Iglesia celebra la festividad de la Virgen de Lourdes, porque justo ese día, en 1858, la Virgen María se aparecía por primera vez en la cueva de Massabielle a Bernardette Soubirous.

Y este mismo día 11 de febrero, pero de 1953, nacía en Guadix la Congregación de Hermanos Fossores de la Misericordia. Por este motivo, y para conmemorar este feliz aniversario, Monseñor Francisco Jesús Orozco, ha celebrado la santa misa en la capilla de los Hermanos Fossores de la Misericordia, en la Casa Madre de Guadix. Han concelebrado con el obispo el Capellán de la casa, Manuel Muñoz, y el párroco de san Miguel, Antonio Fajardo.

En la homilía, cercana y emotiva,  D. Francisco Jesús ha felicitado a los Hermanos por los sesenta y ocho años de fundación, y les  ha pedido que sean fieles al don de su vocación,  que es, en palabras del prelado, «testimoniar la resurrección y la vida eterna, piedra angular de nuestra fe, ejerciendo la misericordia de enterrar a los difuntos y orar por ellos, consolando a las familias que sufren la separación de un ser querido”. Les ha dicho que sean fieles a los votos que profesan de pobreza, castidad y obediencia, llevando una vida austera y sencilla; una vida de oración y conversión, buscando siempre la identificación con Cristo, guiados por la mano de María, de cuyo corazón maternal nacieron, y que les dice continuamente: «haced lo que Él os diga.»

También recordó a los enfermos, pues el día de la Virgen de Lourdes se celebra la Jornada Mundial del Enfermo, poniendo de manifiesto la importancia del ser sobre el hacer: » no valemos por lo que hacemos, sino por lo que somos», dijo; y recordó la importancia del cuidado de la vida, especialmente la más vulnerable, y la dignidad de todo ser humano, citando varias veces, a este respecto, al papa Francisco. Puso como ejemplo en esta labor, a las Hermanitas de los Ancianos Desamparados y a los Hermanos Franciscanos de la Cruz Blanca, congregaciones que trabajan en nuestra diócesis cuidando la vida con esmero cuando está herida por la vejez y la enfermedad.

A todos nos ha pedido que oremos y trabajemos por las vocaciones con ahínco y sin desánimo, confiando en la gracia de Dios que continúa llamando.

Fossores68 aniversario 11 2 2021 2

A la santa Misa han asistido los Hermanos franciscanos de la Cruz Blanca, las Hijas de María Madre de la Iglesia  y un pequeñísimo número de fieles, por las restricciones de aforo impuestas por la pandemia que sufrimos de la Covid  – 19.

Demos gracias al Señor por este aniversario y oremos, como también nos ha pedido nuestro obispo, por los Hermanos Fossores, tan queridos en Guadix.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.