
El Obispo de Málaga, D. Jesús Catalá, agradece la vocación de las personas consagradas en la Eucaristía celebrada en la Catedral por el 25 aniversario de la Jornada de la Vida Consagrada, que coincide con la Fiesta de la Presentación del Señor.

El Obispo de Málaga, D. Jesús Catalá, agradece la vocación de las personas consagradas en la Eucaristía celebrada en la Catedral por el 25 aniversario de la Jornada de la Vida Consagrada, que coincide con la Fiesta de la Presentación del Señor.

Homilía pronunciada por el Obispo de Málaga, D. Jesús Catalá, el 2 de febrero de 2021 en la Presentación del Señor, Jornada de la Vida Consagrada, celebrada en la Catedral de Málaga

El Instituto de Desarrollo de la Universidad Loyola, la Fundación ETEA, desarrollará un proyecto de investigación durante los próximos dos años titulado “Mejora del rendimiento académico y la calidad de vida de menores vulnerables de Guatemala: programa integral de estimulación cognitiva y emocional, desarrollo de huertos escolares y fortalecimiento de la docencia a distancia ante el reto del COVID-19”. El programa estará liderado por Joaquín Ibáñez, director del Máster de Neuropsicología de la Universidad Loyola y tratará de aplicar distintas técnicas relacionadas con el desarrollo cognitivo con el fin de mejorar el rendimiento académico de más de 500 escolares de zonas vulnerables de Guatemala.

/VATICAN NEWS/
[embedded content]
La liturgia es encuentro con Cristo mismo. Tal es así, que la Misa no debe ser sólo “escuchada”, sino debe ser siempre”celebrada”, y no solo por el sacerdote que la preside, sino “por todos los cristianos que la viven”. En la catequesis de la audiencia general, dedicada a la oración litúrgica, Francisco destacó que las liturgias públicas y los sacramentos son “mediaciones concretas” para llegar al encuentro con Cristo, “presente en el Espíritu Santo a través de los signos sacramentales.”
La misa no puede ser sólo escuchada, como si nosotros fuéramos solo espectadores de algo que se desliza sin involucrarnos. La Misa siempre es celebrada, y no solo por el sacerdote que la preside, sino por todos los cristianos que la viven. En la Audiencia General del miércoles 3 de febrero el Papa Francisco reflexionó sobre el nexo entre la oración y la liturgia.
Francisco comenzó recordando que a lo largo de la historia de la Iglesia ha estado presente la tentación de practicar un “cristianismo intimista”, es decir, una religiosidad que no reconocía a la liturgia su importancia espiritual. Esto llevó a que muchos fieles, participando incluso a la Misa dominical, le hayan quitado importancia, y hayan buscado alimento para su fe y su vida espiritual en fuentes devocionales y no en la liturgia.
Sin embargo, en los últimos decenios, la Constitución sobre la Liturgia del Vaticano II subrayó la importancia en la vida de los cristianos de la divina liturgia, pues en ella se encuentra esa mediación objetiva solicitada por el hecho de que Jesucristo no es una idea o un sentimiento, sino una Persona viviente, y su Misterio, un evento histórico.
La oración de los cristianos pasa a través de mediaciones concretas: la Sagrada Escritura, los Sacramentos, los ritos litúrgicos, la comunidad. En la vida cristiana no se prescinde de la esfera corpórea y material, porque en Jesucristo esta se ha convertido en camino de salvación. Podríamos decir que incluso sí, ahora tenemos que rezar con el cuerpo. El cuerpo entra en la oración.
La liturgia, explicó el Papa, “no es solo oración espontánea, sino acción de la Iglesia y encuentro con Cristo mismo”, y, por lo tanto, “no existe espiritualidad cristiana que no tenga como fuente la celebración de los divinos misterios”.
La liturgia es evento, es acontecimiento, es presencia, es encuentro. Es un encuentro con Cristo. Cristo se hace presente en el Espíritu Santo a través de los signos sacramentales: de aquí deriva para nosotros los cristianos la necesidad de participar en los divinos misterios. Un cristianismo sin liturgia me atrevería a decir que quizás es un cristianismo sin Cristo.
Incluso en el rito más despojado, – afirmó el Santo Padre- como el que algunos cristianos han celebrado y celebran en los lugares de prisión, o en el escondite de una casa durante los tiempos de persecución, Cristo se hace realmente presente y se dona a sus fieles.
La liturgia, además, pide ser celebrada “con fervor”, para “que la gracia derramada en el rito no se disperse, sino que alcance la vivencia de cada uno”.
Cada vez que celebramos un Bautismo, o consagramos el pan y el vino en la Eucaristía, o ungimos con óleo santo el cuerpo de un enfermo, ¡Cristo está aquí! Es Él quien hace, es Él quien está presente. Está presente como cuando sanaba los miembros débiles de un enfermo, o entregaba en la Última Cena su testamento para la salvación del mundo.
Así, la Misa no puede ser solo “escuchada”: “voy a escuchar misa”, no es una expresión “correcta”, dijo Francisco, porque la misa “es siempre celebrada”:
La misa no se puede escuchar sin más, como si nosotros fuéramos solo espectadores de algo que se desliza sin involucrarnos. La Misa siempre es celebrada, y no solo por el sacerdote que la preside, sino por todos los cristianos que la viven. ¡El centro es Cristo! Todos nosotros, en la diversidad de los dones y de los ministerios, todos nos unimos a su acción, porque es Él, Cristo, el Protagonista de la liturgia.LEA TAMBIÉN03/02/2021
El Pontífice hizo presente que cuando los primeros cristianos empezaron a vivir su culto, lo hicieron “actualizando los gestos y las palabras de Jesús”, con la luz y la fuerza del Espíritu Santo, para que su vida, alcanzada por esa gracia, se convirtiera en sacrificio espiritual ofrecido a Dios. Un enfoque que fue una “revolución”, pues la vida está llamada a convertirse en culto a Dios. Algo que, sin embargo, “no puede suceder sin la oración, especialmente, la oración litúrgica”.
Que este pensamiento nos ayude a todos cuando vamos a misa el domingo: voy a rezar en comunidad, voy a rezar con Cristo que está presente. Cuando vamos a la celebración de un bautismo, por ejemplo, está Cristo allí, presente, que bautiza. “Pero, padre, esto es una idea, una forma de decir…”: no, no es una forma de decir. Cristo está presente y en la liturgia rezas con Cristo a tu lado.
Al final de la catequesis de esta mañana y tras los saludos del Santo Padre antes de concluir la Audiencia General desde la Biblioteca del Palacio Apostólico, el Papa recordó que mañana se celebrará la Primera Jornada Internacional de la Fraternidad Humana, establecida recientemente mediante una Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El obispo ha nombrado al sacerdote Domingo Díaz Herrera, arcipreste de Tacoronte. Por su parte, David Socas Díaz pasa a ser desempeñar el servicio de vice arcipreste.
Díaz es, en la actualidad, párroco de Nuestra Señora de la Luz, en Tacoronte, Nuestra Señora de la
Caridad (La Caridad) y Nuestra Señora del Carmen (Lomo Colorado).
Socas es párroco de Nuestra Señora del Rosario de Fátima, del Rosario (Las Lajas) y la Santa Cruz (Ravelo-El Sauzal).

A través de este sitio web no se recaban datos de carácter personal de los usuarios sin su conocimiento, ni se ceden a terceros.
Con la finalidad de ofrecerle el mejor servicio y con el objeto de facilitar el uso, se analizan el número de páginas visitadas, el número de visitas, así como la actividad de los visitantes y su frecuencia de utilización, con fines puramente estadísticos.
No utilizamos cookies para recoger información de los usuarios, ni registramos las direcciones IP de acceso. Únicamente se utilizan cookies propias, de sesión, con finalidad técnica (aquellas que permiten al usuario la navegación a través del sitio web y la utilización de las diferentes opciones y servicios que en ella existen).
Este portal contiene enlaces a sitios web de terceros, cuyas políticas de privacidad son ajenas a nosotros. Al acceder a tales sitios web usted puede decidir si acepta sus políticas de privacidad y de cookies. Con carácter general, si navega por internet usted puede aceptar o rechazar las cookies de terceros desde las opciones de configuración de su navegador.
La festividad en honor a San Blas, en la localidad de El Madroño iniciará con la celebración del tradicional Triduo el viernes 5 de febrero y finalizará con la Eucaristía central el domingo 7 a las once de la mañana.
El párroco de San Blas, Juan Guzmán ha informado que, debido a la pandemia, se ha tenido que suspender la procesión con la imagen del santo armenio y la posterior comida compartida en la plaza del pueblo. No obstante, he referido que durante el Triduo se expondrá el Santísimo Sacramento seguido de una breve meditación.
“La devoción a San Blas está muy arraigada en la idiosincrasia de El Madroño”, expresa. Aunque se trata de un pueblo que alberga trescientos habitantes aproximadamente entre el pueblo y sus cinco núcleos urbanos, “la gente se vuelva a celebrar las fiestas de santo patrón”, este año, con las limitaciones de aforo establecidas.
Guzmán refirió que, aunque este año la imagen del santo no salga en procesión, las puertas del templo se mantendrán abiertas para que los devotos puedan acercarse y venerar a San Blas. “Se trata de una devoción muy sincera, muy bonita, es una fiesta muy familiar”. El párroco definió a la feligresía de San Blas como “gente muy acogedora, que sigue manteniendo una vinculación con la Iglesia y un respeto ante lo sagrado”.
Foco de unión
José Pérez, hermano mayor de la Hermandad Sacramental de San Blas, erigida canónicamente por monseñor Juan José Asenjo, expresa que, en El Madroño, “la población siempre ha sido muy asentada, las personas han sido devotas al santo toda la vida”.
Refiere que “hay gente que todavía camina descalza detrás de la imagen del santo. San Blas en El Madroño, es un foco de unión, en medio de las cruces de mayo, entre otras tradiciones, “el santo armenio aglutina a todo el mundo, la gente que vive fuera del pueblo, viaja al pueblo para asistir a la Misa el día de San Blas”. La talla del santo es de Juan José Alarcón, y porta un báculo, un libro y la mitra.
Devoción en Sevilla capital
En Sevilla existió una ermita a San Blas que se encontraba junto a la iglesia deOmnium Sanctorum y la casa que había sobre el solar del Palacio de los Marqueses de la Algaba. Doña María Coronel se refugió en esta ermita un tiempo huyendo de Don Pedro El Cruel, antes de fundar el convento de Santa Inés. Cuenta Carlos Ross en su libro Doña María Coronel, el amor imposible de Pedro el Cruel que la ermita pasó en herencia al monasterio de Santa Inés hasta el año 1776, en el que se arruinó el inmueble, siendo trasladada la imagen a a la iglesia del monasterio donde actualmente se venera. La imagen es de Juan de Mesa de 1617 y recibe culto en un retablo neoclásico. También poseen en dicho monasterio una reliquia del santo que exponen el día de la festividad.
Bendición de roscas
Las panaderías del pueblo preparan también para el día de San Blas, tradicionales roscas que se llevarán a la iglesia junto a las cintas y medallas para la bendición. Las roscas son un pan anudado y los hornazos un pan que se mete al horno con un huevo en medio que se cuece al tiempo del pan y que sorprende por su extraordinario sabor.
Sobre la vida de San Blas
San Blas fue obispo de Sebaste, Armenia, muy conocido en su tiempo por haber obrado numerosas curaciones milagrosas. Fue médico y vivió como eremita incluso después de haber sido nombrado obispo, convirtiendo la cueva en la que vivía, ubicada en el bosque del monte Argeus, en su sede episcopal.
Cuenta la tradición que cierto día San Blas salvó a un niño que se había atragantado con una espina de pescado. De ahí la costumbre de bendecir las gargantas el día de su fiesta, 3 de febrero. Eso también le valió convertirse en patrono de los otorrinolaringólogos y de quienes padecen alguna afección a la garganta.
Otras historias refieren su amor por los animales, a quienes también curaba. De acuerdo a una antigua historia, animales enfermos o heridos se acercaban a su cueva en Argeus para que los cure. Estos, en retribución, no le hacían daño ni lo molestaban cuando oraba.
Homilía en la Misa funeral por el descanso eterno del obispo castrense D. Juan del Río, el 3 de febrero de 2021.
La Iglesia celebraba ayer, 2 de febrero, la Jornada por la Vida Consagrada, una oportunidad para agradecer a todos los consagrados que trabajan y entregan sus vidas a favor del Reino su labor en numerosos campos sociales o a través de la contemplación. Asimismo, la celebración de esta Jornada supone la ocasión perfecta para presentar distintos carismas de la realidad consagrada presente en la Archidiócesis de Sevilla. Para ello, durante los próximos días, compartiremos testimonios de religiosas y consagradas.
La hermana Lourdes, nacida en Villotilla (Palencia) se acostumbró desde pequeña a “hacer la visita” al Sagrario en su escuela. Desde entonces, “me enseñaron que allí estaba Jesús vivo y a mi manera hablaba con Él”, recuerda.
Con once años, sus padres decidieron internarla en un colegio, pero apenas duró allí un año porque las religiosas que lo dirigían creyeron que era “muy traviesa y no tenía vocación”. Fue de esta forma cómo Dios puso en el camino de Lourdes a las Misioneras Eucarísticas de Nazaret, popularmente conocidas como las Nazarenas, ingresando en su colegio poco después. “Desde el principio vi aquí un ambiente de familia, precioso y alegre, donde me inculcaban también el amor a Jesús Eucaristía”.
Con 15 años, explica, “sentí que Dios quería algo más de mí, que me quería para Él, para extender su Amor a todo el mundo”, así que a los 16 decidió dar el paso “y aquí estoy tan feliz o más que entonces”.
Su familia, aunque sorprendida, le apoyó. Concretamente, narra la anécdota de su madre, que después de un tiempo le confesó que cuando le contó que iba a ser monja “estuvo una semana entera llorando, pero no de pena, sino de alegría porque el Señor se había fijado en una de sus hijas”.
“Merece la pena”
Tras muchos años como consagrada y nombrada superiora de la comunidad de Nazarenas en Sevilla, de su carisma destaca “el regalo” que supone “vivir la Eucaristía como esa Presencia viva y salvadora de Jesús entre nosotros, no como un recuerdo, sino Presencia viva, desde donde nos dice que nos ama y que está con nosotros”. Aunque reconoce que “para cada persona consagrada su carisma es el mejor”.
Por otra parte, reflexiona sobre el otoño vocacional que vive la Iglesia: “Son tiempos recios, como diría Santa Teresa”. Por ello, hay que saber “descubrir el sello del Espíritu, vivir con esperanza y con los ojos del corazón abiertos a la luz de Dios”.
Pese a esto, se muestra optimista y anima a los jóvenes a estar atentos y escuchar lo que Dios quiere para cada uno de ellos. En relación a la vocación religiosa “solo puedo decir que merece la pena y que soy muy feliz”, concluye.
3 febrero, 2021
Cuarenta y siete propuestas, dieciséis de Cabra y el resto de diferentes puntos de la geografía, han sido recibidas para ocupar el cargo de santeros que recientemente había dejado la familia de Antonio Sabariego Gallardo, quien durante las últimas décadas había ejercido esta labor. Antonio llegó a su jubilación en el pasado mes de diciembre y puso fin a una responsabilidad que le venía de familia, ya que en el seno de la misma desempeñaron ese cometido de forma continuada desde 1835.
Desde ese momento, se abrió un proceso de selección de candidatos que ha culminado recientemente.
Finalmente, el matrimonio egabrense formado por Pedro Esquinas Grimbert y Manuela Moreno Castro es el designado como nuevos responsables de la atención, cuidado y mantenimiento del Santuario de la Virgen de la Sierra.
En un comunicado, la Junta de Gobierno de la Real Archicofradía de la Virgen de la Sierra ha querido trasladar su felicitación a este matrimonio y desearle una “fructífera labor” con la ayuda de la patrona de la localidad.