Inicio Blog Página 4923

Encuentro de monaguillos en la parroquia de Huéscar

0

En la tarde del 12 de marzo, III viernes de Cuaresma; tuvo lugar el encuentro de monaguillos de la Parroquia de Santa María la Mayor, de Huéscar. Asistieron 23 niños de diferentes edades y se contó con la presencia de las religiosas Madre Rita y Madre Ruth, Misioneras de Cristo Sacerdote, y los dos seminaristas Manolo y Guillermo. El objetivo de este encuentro fue que los monaguillos de la parroquia de Santa María pasasen un rato juntos, de convivencia, oración y formación.

El encuentro comenzó con el rezo de la oración de los monaguillos. Seguidamente se pasó a la formación de éstos tomando como referencia lo que dice la Constitución Sacrosanctum Concilium sobre la sagrada liturgia en el siguiente punto “fomentar con diligencia y paciencia la educación litúrgica y la participación activa de los fieles, interna y externa, conforme a su edad.” (SC 19). Y es que Cristo llama a los niños para que realicen este servicio tan importante. Por ello, la tarea de ser monaguillo es un encargo que hay que realizar lo mejor posible. El monaguillo ha de tener siempre presente que es a Dios a quien sirve, al ayudar al Sacerdote en el Altar.
Una vez finalizada la formación, se pasó al rezo del Santo Vía Crucis por las naves de la parroquia de Santa María, momento de recogimiento y oración al paso de cada estación.

Al concluir el Vía Crucis, los monaguillos volvieron a sus casas felices y contentos por haber disfrutado una tarde de fraternidad y oración, y a los seminaristas y las Madres Misioneras de Cristo Sacerdote se les llenó el corazón de alegría al ver a tantos niños, su alegría, su compañerismo y su amor a Jesús. Cabe esperar que todos ellos y muchos más ayuden cada domingo en la de Santa María la Mayor, de Huéscar.
Guillermo Pablo Parra Sánchez
Seminarista en la Parroquia de Santa María la Mayor
Huéscar

Ver este artículo en la web de la diócesis

IV Domingo de Cuaresma. Ciclo B. 14 de marzo de 2021

0

En este Domingo de Cuaresma, conocido también como “Laetare”, de la Alegría, nos encontramos con el relato de Juan en el que se desarrolla un diálogo entre Jesús y el anciano Nicodemo, personaje que sólo aparece en el cuarto autor de los evangelios.

Nicodemo es una de las pocas personas mencionadas en los evangelios que pertenecen a la institución religiosa judía, del que se nos dice que era fariseo, es decir, que buscaba la perfección a través del cumplimiento de la Ley de Moisés, y que era “jefe judío”, es decir, que pertenecía al Sanedrín, el Consejo Supremo judío, constituido por 71 personas bien conocedoras de la Sagrada Escritura, y que era el encargado de administrar la justicia, siendo también un órgano de poder religioso y político como aparece en el relato de la Pasión del Señor. Nicodemo acude de noche, en secreto y a escondidas, al encuentro con Jesús con el que mantiene un diálogo, de maestro a maestro. La noche posiblemente más allá de la noche física también se refiera a la noche espiritual, la noche de la oscuridad de la fe de quien no entienden o comprenden.
Este diálogo tiene una enorme carga teológica, aunque el texto que meditamos hoy es una parte de ese diálogo que corresponde a la intervención de Jesús, por lo que se nos queda en un monólogo.
Comienza haciendo referencia a otro texto del libro de Números que hace referencia al momento en el que Moisés, por encargo de Dios, hace una serpiente de bronce que se eleva sobre un mástil y que con solo mirarla muchos israelitas eran salvados de las picaduras de las serpientes venenosas del desierto, convirtiéndose en un anticipo de ese otro momento en el que Jesús, el Hijo de Dios, es elevado en la cruz como el Salvador universal que nos da vida y nos libra de la muerte a la que nos lleva el veneno de nuestros pecados. Jesús también es elevado en su resurrección, porque en Juan la cruz es el inicio de la glorificación.
Una gran verdad de fe muchas veces olvidada es que el amor de Dios por el mundo y por la humanidad es universal y ha quedado más que demostrado en la cruz, donde nos entrega a quien más amaba, a su Hijo. Es la gran prueba y demostración del amor de Dios por nosotros. Un amor a lo grande, de locura y sin medida. La fe en Jesús es donante de vida para el creyente, de esa vida que no termina con la muerte, sino que se prolonga en la eternidad. El amor inmenso de Dios por ti y por mí también se hace evidente en que nos regala y nos hace formar parte de esa vida eterna. El amor de Dios no condena destructivamente a su criatura más amada, el hombre, sino que ha venido a recuperarlo de su perdición y a hacerlo más grande. La fe en Jesucristo está unida a la salvación. Dicho de otra manera, la fe es el camino que lleva a la salvación. Dios es amor y su amor es origen y productor de vida. Y hoy has de sentir que nadie te ama como Dios, que se desprendió de todo por ti, que lo ha dado todo por ti en su Hijo.
Siglos después nosotros seguimos creyendo en quien un día fue crucificado. Muchos lo miran y no lo entiende, menos en un mundo donde la felicidad se busca por medio de los placeres mundanos. Pero los cristianos cuando adoramos la cruz no defendemos el sufrimiento ni la muerte sino el amor, la cercanía y la solidaridad de un Dios que ha querido compartir nuestra vida y nuestra muerte hasta lo más profundo. Por amor se sufre, cuando se ama de verdad hay momentos que el amor te duele. Ese amor se convierte en esa fuerza que libera, que te hace madurar, que te purifica y que te engrandece. Y es ahí donde está la grandeza de la cruz, de tu propia cruz. No todas las cruces salvan. La que salva es aquella que procura que la cruz del otro sea menos pesada, la del que prefiere sufrir antes que hacer sufrir, la del que sufre simplemente porque ama. Esta es la cruz del Señor, la cruz que da vida y que te hace fuerte. Esta debe ser también tu cruz.
Dios es la Luz, es el Amor, la Verdad y la Vida, y se acerca al hombre a través de Jesús, para iluminarlo, salvarlo, transformarlo. Así le ocurrió esa noche a Nicodemo, que quedó impregnado de esa Luz, de ese Amor, de esa Vida y de la única Verdad.
Juan juega mucho con un lenguaje simbólico para reflexionar sobre realidades que forman parte del misterio. Nos habla de la luz y de la oscuridad o tinieblas. Quien te ilumina es Cristo y quien te oscurece es su ausencia o el estar lejos de él. La fe nos lleva a la luz e ilumina toda nuestra vida y actos. Alegrémonos de haber nacido a una nueva vida por el bautismo, de poder estar cerca del que es la Luz y de poder amar al que es el Amor y la Vida.

Emilio José Fernández, sacerdote
http://elpozodedios.blogspot.com/

Ver este artículo en la web de la diócesis

LA VOZ de Santiago Bremerman y Fernando Eningo, seminaristas

0

Podcast de la sección LA VOZ DEL SEMINARIO emitida en el programa IGLESIA NOTICIA en COPE MÁLAGA el domingo 14 de marzo de 2021. Los seminaristas Santiago Bremerman y Fernando Eningo nos cuentan cómo llegaron al Seminario de Málaga
Ver este artículo en la web de la diócesis

COPE. Los 4 jinetes de la Cuaresma te hablan de la oración en pandemia

0

IGLESIA NOTICIA. COPE MÁLAGA

Podcast de la sección Los 4 Jinetes de la Cuaresma del programa Iglesia Noticia emitido en COPE Málaga el domingo 14 de marzo, Domingo IV de Cuaresma.

En dicha sección participan Francisco Guzmán, presidente diocesano de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC); Soledad Meliveo, bachiller en Ciencias Religiosas; Juan Baena, párroco de La Cala de Mijas; y Mª Carmen Martín, Misionera Idente. 

Aquí puedes escuchar el podcast

Ver este artículo en la web de la diócesis

Los delegados de Pastoral Familiar te invitan al Año de la Familia

0

Ramón Acosta y Rosa Bejarano, nuevos delegados de Pastoral Familiar de la Diócesis de Málaga se presentaron este domingo en el programa Iglesia Noticia de Cope Málaga e invitaron a todos a vivir el Año de la Familia. Fueron unos de los protagonistas de la mañana de radio.

Aquí puedes escuchar el podcast del programa Iglesia Noticia del domingo 14 de marzo

El director de Cáritas Diocesana, Francisco Sánchez, presentó la campaña Gracias, con la que agradecen la generosidad y colaboración de tantas personas en este año de pandemia.

El Vicario para la Evangelización, Javier Guerrero, animó a los oyentes a disfrutar y profundizar en las charlas cuaresmales diocesanas que tendrán lugar, de forma online, del 15 al 21 de marzo.

La Escuela Deportiva Fundación Victoria estuvo presente en el programa, de la mano de su director Miguel Cristóbal Rueda.

La Voz del Seminario tuvo como protagonistas a Santiago Bremerman y Fernando Eningo. Con su testimonio se cierra la sección en la que han participado los 18 seminaristas de la Diócesis de Málaga. La semana que viene celebraremos el Día del Seminario. 

El broche final del programa lo pusieron Los 4 Jinetes de la Cuaresma, que hablaron de la oración: Soledad Meliveo, bachiller en Ciencias Religiosas; Juan Baena, sacerdote diocesano; Mª Carmen Martín, Misionera Idente y científica; y Francisco Guzmán, presidente diocesano de la Hermandad Obrera de Acción Catòlica.

La próxima cita, el domingo 21 de marzo, a las 9.45 horas en COPE Málaga.

Ver este artículo en la web de la diócesis

EL ESPEJO ANDALUCÍA, 12 de marzo de 2021

0

Las delegaciones de Medios de Comunicación de las diócesis andaluzas emiten cada semana un espacio regional en la cadena COPE: el Espejo Andalucía.

Aquí puedes escuchar el ESPEJO ANDALUCÍA emitido el 12 de marzo de 2021

Desde el viernes 28 de febrero de 2020, Día de Andalucía, el programa El Espejo que se emite los viernes en la Cadena COPE a las 13.33 horas, comienza con una sección regional protagonizada por las 10 diócesis de la Comunidad Autónoma: Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Guadix, Huelva, Jaen, Jerez, Málaga y Sevilla.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Almería acoge “con un corazón abierto” a Mons. Gómez Cantero como obispo coadjutor

0

“Vivimos un momento privilegiado de comunión en la Iglesia”, éstas han sido las palabras con las que Mons. González Montes resumía lo vivido en la mañana del día 13 de marzo. La Diócesis de Almería celebraba un momento histórico: la toma de posesión de Mons. Antonio Gómez Cantero como obispo coadjutor.

La mañana empezaba en la Sala de Consejos del Palacio Episcopal donde ha tenido lugar la lectura de las Letras Apostólicas en presencia del consejo de consultores, la Secretaria Canciller, el obispo diocesano .El Arzobispo Metropolitano, D. Javier Martínez fue invitado por D. Adolfo a estar presente y a acompañarle. Una vez levantada el acta, los asistentes dieron un aplauso de bienvenida al nuevo obispo coadjutor.

Acto seguido, la comitiva se desplazaba a la plaza de la catedral donde ha podido saludar a muchos fieles congregados, algunos con carteles de bienvenida, y las autoridades presentes. Finalmente, y ya en el templo tenía lugar la misa de presentación del obispo coadjutor a la comunidad diocesana.

Una vez comenzada la celebración, D. Adolfo tomaba la palabra para presentar a su nuevo colaborador en el episcopado: “Hoy acogemos a D. Antonio con un corazón abierto, fieles a nuestra hospitalaria tradición. Y agradecemos al Santo Padre, Francisco, que me haya enviado a un colaborador en la acción pastoral al servicio del gobierno de la Diócesis para gloria del Padre y para que Cristo Jesús sea conocido y amado”

En la celebración eucarística han concelebrado varios obispos de la provincia eclesiástica, así como el obispo de Córdoba, D. Demetrio Fernández y el obispo de Barbastro-Monzón, D. Ángel Pérez Pueyo, el consejo episcopal de Teruel, un gran número de sacerdotes almerienses, y han participado religiosos, religiosas, movimientos apostólicos y el consejo de laicos. Así mismo, entre las autoridades se encontraba, la delegada de la Junta de Andalucía en Almería, Maribel Sánchez, el presidente de la Diputación, Javier Aureliano García, varios alcaldes de la provincia encabezados por el de la capital almeriense, D. Ramón Fernández-Pacheco, así como autoridades civiles y militares.

“Mi corazón en Teruel y Palencia, y en él, una puerta abierta de par en par por donde a raudales se va colando Almería, esta tierra y estas gentes bendecidas por María Santísima”, afirmaba el nuevo obispo coadjutor en su alocución final.

“No os canso más. Termino con una pregunta, que es la única que me hago todas las noches, como examen de conciencia: ¿He servido o me he servido? Si respondiéramos, cada uno de nosotros, y de nuestras comunidades, buscando la voluntad de Dios, seguro que nuestra iglesia de Almería, seguirá creciendo”. Con este deseo e interpelación acababa su primer mensaje a sus nuevos diocesanos.

Al final de sus palabras, un ovacionado aplauso y la bendición solmene ponían punto y final a esta celebración de toma de posesión del nuevo obispo coadjutor de Almería.

Ver este artículo en la web de la diócesis

«En mi corazón se va abriendo una puerta de par en par por donde a raudales se va colando Almería»

0


Querida comunidad diocesana de Almería, presidida por nuestro obispo D. Adolfo, laicos, parroquias, hermandades y cofradías, movimientos apostólicos, asociaciones, comunidades religiosas, diáconos y sacerdotes, queridos hermanos en el episcopado, autoridades de la ciudad y de la provincia, autoridades militares, judiciales, autoridad portuaria, fuerzas del orden público, y amigos que habéis logrado acercaros y también saludo con afecto a los que no habéis podido estar presentes a causa de la pandemia. Mi corazón en Teruel y Palencia, y en él, una puerta abierta de par en par por donde a raudales se va colando Almería, esta tierra y estas gentes bendecidas por María Santísima.

Leyendo un escrito de nuestro Papa Francisco, estos días he meditado la primera carta de San Pablo a Timoteo, llena de enseñanzas prácticas, donde en su capítulo 3 escribe como debe ser un obispo, ¡ojalá Dios lo pudiera lograr! Os aseguro que me esforzaré por adquirir las cualidades que señala, serán mi papel pautado, como un niño en sus primeras letras.  Aprendí a ser párroco en Palencia y obispo en Teruel, y estoy tan agradecido a las personas que tanto me habéis ayudado, ya seáis laicas, – la mayoría mujeres- o de la vida consagrada, de la Acción Católica, los sacerdotes, el diácono…

Tanto de párroco, como de obispo, he intentado adoptar la actitud de estar en medio de vosotros, como esos pastores que de niño veía en mi tierra de Carrión de los Condes, en la antigua Castilla La Vieja. Y observaba cómo, muchas veces, la inmovilidad del pastor, apoyado o semidormido en su bastón, hacía que las ovejas le empujaran y sacaran de su letargo, pues eran ellas las que, por necesidad, se acercaban a buscar nuevos pastos. Eso habéis sido para mí, aliento del Espíritu, que mueve a la Iglesia, la saca del inmovilismo y la provoca en las nuevas búsquedas. ¡Seamos testigos! este es el impulso vital de los primeros cristianos.

San Pablo a Timoteo, al comienzo de la segunda carta, le pide que no olvide sus orígenes, ni las enseñanzas de su madre y de su abuela, que le iniciaron a la fe, (saludo a los seminaristas, por todo lo que yo debo al seminario, a los rectores, profesores, formadores, directores espirituales, que han pasado por mi vida, escuchándome, corrigiéndome, enseñándome, acompañándome, ayudándome a razonar, a construir comunidad y estar como servidor en medio de ella) Tampoco puedo olvidar que soy parte del rebaño, de donde he sido sacado. Yo ahora soy vuestro, os pertenezco, y estoy aquí para serviros de todo corazón y alentaros en la esperanza. Y no olvido mis raíces, aquellas que fraguaron mi fe, y mi manera de ser, desde los primeros años de mi vida. Los esfuerzos de mis búsquedas constantes son sencillos, marcados por cuatro palabras que he vivido en mi casa: simplicidad, humildad, esfuerzo y alegría, aliñadas con unas buenas amistades. Y lo mismo en la vida de fe, pues nuestras acciones son nuestro verdadero espíritu. Porque la fe o es una historia de amor o es idolatría.

Me esfuerzo para que las críticas no me remuevan, ni las alabanzas me conmuevan; en cambio, me dejo interrogar, por el diálogo y la corrección fraterna. Muchas veces el Señor nos pide andar sobre las aguas, como a Pedro. Estos pilares que construyo poco a poco, con tiempos de sequedad y también de pequeños vacíos, me hacen ser más libre, sin ataduras, ni a las cosas ni a las personas. Solo siento mi fragilidad y me conmuevo ante las personas que sufren por cualquier causa.

Ahora mismo, al borde de los 65 años, me encuentro en un momento en el que me creo suficientemente joven para seguir haciendo proyectos, pero suficientemente mayor para saber que la vida pasa con demasiada rapidez. Esta vida nuestra, que hilvana lo espiritual con lo terreno, la encarnación con la resurrección, está tan llena de sobresaltos que te mantiene entre dos mundos –tantas veces insatisfecho–, porque nunca llegas a la medida de la plenitud. Y según se van desgranando entre tus dedos los días, te das cuenta que vivir –crecer– al final no es mucho más que una peregrinación iniciática hecha de muchas muertes y muchas resurrecciones, las que te regala la fe y las que te impone la propia vida, la tuya y la de los que guardas en el corazón y la memoria, hasta la previsible muerte y la definitiva resurrección.

De ahí, que mi icono espiritual sea el camino de Emaús, el camino de la pedagogía de la salvación; porque hay un Buen Pastor (que dejando su estatus) sale a peregrinar a nuestro lado y nos pregunta, y nos hace caer en la cuenta de nuestras propias contradicciones, y nos ilusiona (haciendo que nuestro corazón se incendie de amor) nos recuerda nuestra historia y cuánto Dios nos ama y actúa en cada momento, y se deja invitar para entrar en nuestra casa, (en nuestra cosmovisión de las cosas) y nos trasforma, de tal manera que, donde antes sólo eran impedimentos, se convierten en sendero abierto, aunque sea de noche. ¡Cristo Luz, Camino y Vida! También tendremos que seguir saliendo a los caminos para invitar a todos a la boda.

No os canso más. Termino con una pregunta, que es la única que me hago todas las noches, como examen de conciencia: ¿He servido o me he servido? Si respondiéramos, cada uno de nosotros, y de nuestras comunidades, buscando la voluntad de Dios, seguro que nuestra iglesia de Almería, seguirá creciendo, como ya lo hizo en los primeros siglos, cuando nos evangelizó san Indalecio.

Hoy es el aniversario de la elección del Papa Francisco, pido por él y le doy las gracias por darme una nueva oportunidad para crecer en la fe y en la vocación del Buen Pastor, a la que he sido llamado. Gracias a nuestro obispo D. Adolfo, por acogerme con los brazos abiertos, sabe que estoy dispuesto a ayudarle en todo aquello que sea preciso.

Que los padres de Cristo: María y José, de aquel pueblo pequeño de Nazaret, -la primera comunidad cristiana-, nos acompañen a todos en este peregrinaje. ¡Ánimo y adelante!

+ Antonio Gómez Cantero

    Obispo Coadjutor de Almería

Ver este artículo en la web de la diócesis

Ha salido un nuevo número de “La Revista de los Monaguillos”

0

Desde el Seminario de la diócesis de Guadix sale “La Revista de los Monaguillos”, una revista dirigida a los más pequeños que ayudan en el altar y que cumplen, así, una función importante en la comunidad. Ser monaguillos es algo que se aprende y esta revista quiere ayudar a ello. También es un lugar de encuentro para los más pequeños que ya prestan este servicio en sus parroquias y para los que les gustaría.

En el último número, que ha salido esta semana, se recoge una carta del obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, dirigida a los monaguillos. En ella, el obispo cuenta cómo él también fue monaguillo en su parroquia y anima a los más pequeños a ser monaguillos y a disfrutar de esta tarea. También los anima a plantearse su posible vocación al sacerdocio, porque muchos de los sacerdotes, la gran mayoría, han sido monaguillos cuando eran pequeños.
En la revista, además, hay referencias al papa San Juan Pablo II y lo que les decía a los monaguillos de entonces, así como textos en los que se puede aprender a ser un buen monaguillo. También hay testimonios de seminaristas y de algunos monaguillos de la diócesis. La portada está dedicada a San José, porque estamos en víspera de su fiesta, que será el 19 de marzo, día del Seminario.
Se puede descargar esta revista en este enlace.

Antonio Gómez

Ver este artículo en la web de la diócesis

Pedimos al Santísimo Cristo de la Salud

0

Homilía de D. Javier Martínez en el primer día del Septenario en honor al Santísimo Cristo de la Salud, en Santa Fe, el 13 de marzo de 2021.

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.