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Primeras declaraciones del director del CESET tras su nombramiento

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NoticiaEl Espejo

Pedro Leiva, ante los micrófonos de COPE Málaga // E. LLAMAS

Publicado: 18/10/2021: 67

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Tras su nombramiento el pasado lunes 11 de octubre, Pedro Leiva, nuevo director del Centro Superior de Estudios Teológicos San Pablo y del Instituto Superior de Ciencias Religiosas San Pablo, participó en el programa EL ESPEJO de COPE Málaga. Estas fueron sus primeras declaraciones.

Encarni Llamas Fortes

Encarni Llamas Fortes es esposa y madre de tres hijos. Periodista que desarrolla su labor profesional en la Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga. Es Bachiller en Ciencias Religiosas por el ISCR San Pablo y está realizando el Máster de Pastoral Familiar del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II.

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«El Menor, un acompañamiento en esa vocación sacerdotal que intuyen»

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NoticiaIglesia Noticia

Fernando Luque, sacerdote diocesano de Málaga

Publicado: 18/10/2021: 16

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El sacerdote Fernando Luque, responsable del Seminario Menor, explicó ante los micrófonos de COPE Málaga el objetivo del nuevo curso que ponen en marcha este fin de semana, con la celebración de la primera convivencia, bajo el lema CAMINARÉ TRAS TUS HUELLAS.

Encarni Llamas Fortes

Encarni Llamas Fortes es esposa y madre de tres hijos. Periodista que desarrolla su labor profesional en la Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga. Es Bachiller en Ciencias Religiosas por el ISCR San Pablo y está realizando el Máster de Pastoral Familiar del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II.

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San Lucas Evangelista, el sabio cronista de la Iglesia naciente

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Hoy celebramos a San Lucas Evangelista, autor también de los Hechos de los Apóstoles. Un hombre culto que quiso dejar constancia de lo que creían y predicaban las primeras comunidades cristianas.

La introducción de su Evangelio nos habla de la seriedad de su trabajo: «Puesto que muchos han emprendido la tarea de componer un relato de los hechos que se han cumplido entre nosotros, como nos los transmitieron los que fueron desde el principio testigos oculares y servidores de la palabra, también yo he resuelto escribírtelos por su orden, ilustre Teófilo, después de investigarlo todo diligentemente desde el principio, para que conozcas la solidez de las enseñanzas que has recibido».

El sacerdote Rafael Perez Pallarés ha dedicado el programa de hoy de Palabras para la Vida de Canal Sur Radio a la figura de este santo escritor. Puedes escucharlo en el siguiente reproductor:

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Primeras declaraciones del director del CSET tras su nombramiento

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NoticiaEl Espejo

Pedro Leiva, durante el programa. FOTO: ENCARNI LLAMAS

Publicado: 18/10/2021: 21

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Tras su nombramiento el pasado lunes 11 de octubre, Pedro Leiva, nuevo director del Centro Superior de Estudios Teológicos San Pablo y del Instituto Superior de Ciencias Religiosas San Pablo, participó en el programa EL ESPEJO de COPE Málaga. Estas fueron sus primeras declaraciones.

Encarni Llamas Fortes

Encarni Llamas Fortes es esposa y madre de tres hijos. Periodista que desarrolla su labor profesional en la Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga. Es Bachiller en Ciencias Religiosas por el ISCR San Pablo y está realizando el Máster de Pastoral Familiar del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II.

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Misa en sufragio de Joan Hunt Obe (Catedral-Málaga)

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Homilía del obispo de Málaga, Jesús Catalá, durante la Misa celebrada en la Catedral en sufragio de Joan Hunt Obe, fundadora de la Fundación “Cuidados del Cáncer” (CUDECA)

MISA EN SUFRAGIO DE JOAN HUNT OBE

fundadora de la Fundación “Cuidados del Cáncer” (CUDECA)

(Catedral- Málaga, 18 octubre 2021

Lecturas: 2 Tm 4, 10-17b; Sal 144, 10-13.17-18; Lc 10, 1-9.

1.- El apóstol Pablo le escribe a su querido amigo y discípulo Timoteo para contarle lo que le ha sucedido cuando ha sido denunciado a las autoridades por ser cristiano.

Reconoce que nadie le apoyó: «En mi primera defensa, nadie estuvo a mi lado, sino que todos me abandonaron» (2 Tm 4, 16); pero les disculpa y no se lo tiene en cuenta.

Cuando alguien, en quien confiamos, no responde como esperamos de él, nuestra reacción suele ser dura y reprensiva. Muchas veces las personas se esfuerzan por ayudar a otras personas y solo reciben rechazo y crítica negativa. Esto suele suceder a fundadores y a quienes tienen iniciativas socio-caritativas.

Para el buen cristiano es siempre el Señor Jesús quien da fuerzas y apoyo para anunciar el evangelio y seguir trabajando por el prójimo, como dice Pablo: «El Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas para que, a través de mí, se proclamara plenamente el mensaje y lo oyeran todas las naciones» (2 Tm 4, 17).

Queridos hermanos, no nos cansemos de hacer el bien, como nos enseña el mismo Jesús: «Por el contrario, amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada; será grande vuestra recompensa y seréis hijos del Altísimo» (Lc 6, 35).

2.- El Salmo nos ha animado a cantar las alabanzas del Señor, a darle gracias y a bendecirle: «Que todas tus criaturas te den gracias, Señor, que te bendigan tus fieles. Que proclamen la gloria de tu reinado, que hablen de tus hazañas» (Sal 144, 10-11).

Hoy es un día de acción de gracias a Dios por los dones recibidos de su bondad. En su providencia amorosa Él nos regala la vida temporal, los bienes para vivir, la gracia sacramental y la vida eterna.

También pone a nuestro lado personas que nos acompañan en el camino y nos ayudan con su actitud de fe y de amor a vivir con mayor profundidad la relación con Dios y con el prójimo.

El Señor es bueno y justo y está cerca de los que creen en Él y lo invocan como Dios (cf. Sal 144, 17-18). En todas nuestras acciones está presente y actuando; solo nos pide que le dejemos actuar a su modo, sin imponerle nuestros planes y deseos, que, con toda seguridad son mucho peores que los suyos.

3.-  En el evangelio de hoy Jesús envió a sus discípulos a los pueblos y lugares adonde pensaba ir él (cf. Lc 10, 1). El Señor nos pide que preparemos su venida y que anunciemos que su presencia es inminente.

Él apremia a sus discípulos a pedir al dueño de la mies que envíe obreros a su mies (cf. Lc 10, 2). Hacen falta operarios de la viña del Señor; hacen falta pregoneros de su Evangelio; hacen falta cristianos que den testimonio de la presencia de Cristo y de la salvación que nos ha traído.

¿Estamos dispuestos a ofrecer nuestra vida por el Evangelio y a realizar las obras que el Señor nos pida?

El Señor advierte a sus discípulos que son enviados como corderos en medio de lobos (cf. Lc 10, 3) y que su mensaje no será fácilmente aceptado. Pero lo importante es llevar la paz al corazón de las personas, curar a los enfermos y anunciarles el Reino de Dios (Lc 10, 8-9).

4.- Celebramos esta Misa en sufragio de Joan Hunt, fallecida el pasado junio a los 92 años de edad, fundadora de CUDECA (Cuidados del Cáncer) y pionera de cuidados paliativos integrales en España.

Ante la muerte por cáncer de su marido decidió construir un centro de cuidados especiales, que ha llegado a ser una referencia a través de un programa completo que abarca aspectos asistenciales, divulgativos, formativos y de investigación. Con su estilo y cálida personalidad inspiró a muchos voluntarios y mantuvo buena relación con instituciones sociales.

Agradecemos a Dios la persona y la obra de Joan Hunt, que ha propiciado modelos innovadores para el cuidado de enfermedades crónicas, progresivas y avanzadas, mediante diversas terapias, apoyo emocional, social, familiar y espiritual.

Al mismo tiempo pedimos al Señor que la acoja en su Reino de inmortalidad y de paz, donde no hay sufrimiento ni dolor, sino la alegría y la luz de Cristo resucitado. Pedimos que le perdone los pecados, que por fragilidad humana pudo cometer en su vida.

Hoy celebra la Iglesia la fiesta de san Lucas, evangelista, que fue compañero de san Pablo y escribió un evangelio. Le pedimos que interceda por nosotros para que también seamos anunciadores del Evangelio de Jesús.

¡Que la Santísima Virgen María nos acompañe en la misión que el Señor le confía a cada uno de nosotros! Amén.

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«Llamados a conectar con el mundo de hoy, caminando juntos». Misa de apertura de la Fase Diocesana del Sínodo

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El Obispo Bernardo Álvarez, presidía este domingo la Misa de apertura de la Fase Diocesana del Sínodo sobre la sinodalidad. En una Catedral llena según las medidas de aforo permitidas el Obispo recordó que somos un solo cuerpo en Cristo y, por lo tanto, «todos nos necesitamos y somos interdependientes. Además, estamos invitados a participar, cuantos más mejor» en este proceso, viviendo «en comunión».

La Misa se inició en la pila bautismal con la renovación las promesas bautismales y la aspersión con el agua bendita. La procesión de entrada estuvo precedida con un cuadro de la Virgen Desatanudos.

Álvarez recordó en la homilía la importancia de tener buenos cimientos, aunque no se vean, para edificar correctamente la Iglesia y servir a los demás.

Caminar, escuchar, discernir

Desde el evangelio de este día, el prelado recordó como Jesús nos escucha, como a aquellos apóstoles, y también nos ayuda a discernir. «Eso es el Sínodo, ir juntos y discernir, escuchar la Palabra» y desde ahí verificar si el camino que llevamos es el correcto. «Somos un pueblo que camina y juntos caminando queremos alcanzar la ciudad que no se acaba»- recordó para desear que se reunan en todas las parroquias y realidades eclesiales para escucharnos, comprendernos, implicarnos en el anuncio del evangelio. Escuchar a las personas, enriquecernos mutuamente y «buscar un nuevo modo de ser cristianos, un nuevo modo de hacer las cosas para que con nuestra vida conectemos con la sociedad y el mundo de hoy, donde estamos llamados a ser sal y luz», es lo que se pretende en esta experiencia sinodal.

Para el obispo es decisivo discernir para no equivocar el camino y estar dispuestos, como Jesús, a «dar la vida en rescate por todos». Servir, es clave en esta hora y buscar el bien de los demás es un criterio de discernimiento. En este punto Álvarez puso como ejemplo el enorme servicio que muchos están desarrollando para minimizar los daños del volcán de cumbre vieja.

Formalismo, intelectualismo e inmovilismo

Recordando lo dicho por el papa Francisco en la Misa de apertura del Sinodo, aún siendo “una gran oportunidad para una conversión pastoral en clave misionera y también ecuménica”,  “no está exento de algunos riesgos”, y citó tres: el formalismo, el intelectualismo y el inmovilismo. Es preciso aprovechar las oportunidades del Sínodo: tiempo de encuentro, de escucha y reflexión, para ir a una Iglesia sinodal de la escucha y la cercanía.

«Si nosotros no llegamos a ser esta Iglesia de la cercanía con actitudes de compasión y ternura, no seremos la Iglesia del Señor. No olvidemos el estilo de Dios que nos ha de ayudar: la cercanía, la compasión y la ternura.

El obispo finalizó su homilía volviendo a hacer suyas las palabra del Papa:»que este Sínodo sea un tiempo habitado por el Espíritu. Porque tenemos necesidad del Espíritu, del aliento siempre nuevo de Dios, que libera de toda cerrazón, revive lo que está muerto, desata las cadenas y difunde la alegría…Ven, Espíritu Santo de amor, dispón nuestros corazones a la escucha. Ven, Espíritu de santidad, renueva al santo Pueblo fiel de Dios. Ven, Espíritu creador, renueva la faz de la tierra. Amén».

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El Obispo inaugura la fase diocesana del sínodo de la participación

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La Iglesia universal vive un momento histórico. Hoy, se ha abierto, en la Catedral de Baeza, la fase diocesana del sínodo de la sinodalidad, que pretende, hasta 2023, buscar la participación y la opinión de todos los que forman la Iglesia católica para seguir avanzando juntos.

El Obispo de Jaén, Don Amadeo Rodríguez Magro, ha abierto la fase diocesana, después de que el pasado domingo, el Papa Francisco inaugurara el Sínodo en el Vaticano. Un tiempo que llegará hasta el próximo mes de marzo y en el que, desde ya, se pide la colaboración a todos los que son y se sienten parte de la Iglesia. Un camino que ya se ha preparado a través de materiales y de reuniones para que llegue hasta Roma la opinión, inquietudes y compromiso de todos los cristianos del mundo.

Una ceremonia solemne la de Baeza, que ha estado concelebrada por un centenar de sacerdotes. Junto al Obispo y los presbíteros, la Catedral de la Natividad ha contado con la presencia de cientos de jiennenses que se han unido al inicio de este acontecimiento extraordinario de la Iglesia y que han llegado desde todos los puntos de la geografía diocesana.

Homilía
El Prelado del Santo Reino ha querido subrayar el momento único que va a comenzar y que concluirá en Roma en 2023 y la particularidad de este sínodo, que no parte de la opinión de la jerarquía eclesiástica, sino que viene dada por la participación del pueblo de Dios que camina junto.  Convocados por el Papa Francisco, participamos, como pueblo de Dios en Jaén, en un Sínodo, en el que también estarán junto a nosotros la multitud de las Iglesias locales del mundo entero, con las que compartimos la fe en Jesucristo y constituimos la universal. Lo que hoy hacemos es una responsabilidad y un honor. Pedro quiere escuchar el sentir de toda la Iglesia, quiere que intervengamos en las ocupaciones y preocupaciones del caminar del pueblo cristiano”.

En este sentido, Don Amadeo ha subrayado que bajo el lema que se desarrolla el sínodo, “Por una Iglesia sinodal: comunión, participación, misión” tiene aparejado un trabajo común de la familia de los Hijos de Dios: “En la diversidad que mostramos y que verdaderamente somos, todos los que estamos unidos en nuestro Bautismo común caminaremos en la misma dirección”. A lo que ha añadido, “es necesario, por tanto, que todos entendamos que la sinodalidad es mucho más que la celebración de encuentros eclesiales y asambleas de obispos, o una cuestión de simple administración interna de la Iglesia; la sinodalidad indica la específica forma de vivir y obrar”.

Después, interpelando a los presentes, el Obispo les ha exhortado: queridos diocesanos: ¿Estamos dispuestos a la aventura del camino o estamos temerosos ante lo incierto y preferimos refugiarnos en las excusas del “no hace falta” y del “siempre se ha hecho así”? Si estáis dispuestos y dispuestas a esta aventura, id dándole vueltas en vuestro corazón cristiano y eclesial a esta pregunta: ¿Cómo realizar hoy, a diversos niveles (desde el local o universal) ese caminar juntos que permite a la Iglesia anunciar el Evangelio, de acuerdo a la misión que le fue confiada; qué pasos del Espíritu se nos invita a dar para crecer como Iglesia sinodal?”

Para finalizar, les ha pedido a todos: sacerdotes, consagrados y laicos, poner en práctica los tres verbos del Papa Francisco para seguir haciendo de esta una Iglesia abierta y para todos: “Estoy convencido de que lo haremos muy bien el camino sinodal poniendo servicio generoso y abnegado con estos tres verbos que nos ha señalado el Papa Francisco: ENCONTRAR, ESCUCHAR, DISCERNIR”.

La celebración eucarística ha concluido con un acto de envío y de compromiso para trabajar entre todos en este tiempo en el que el Pueblo de Dios tiene la palabra, la participación necesaria para hacerse oír en medio de la Iglesia como una única voz al unísono, pero con muchos matices y opiniones.

Galería fotográfica: Apertura de la fase diocesana del Sínodo

 

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Es bueno caminar juntos. Apertura de la Fase Diocesana del Sínodo

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Este domingo día 17 la Catedral acogió la celebración de apertura de la Fase Diocesana del Sínodo, la cual fue seguida por la eucaristía presidida por el obispo.

El primer momento de la apertura fue preparado por la correspondiente Comisión y la delegación para la Promoción de la Nueva Evangelización.

A la liturgia fueron invitados a participar los coordinadores parroquiales de este proceso que hoy se inauguró.

El acto se inició con un video resumen de la Historia de la Salvación y de los momentos de tropiezo en ese proceso, así como de las veces que también “hemos sido sal y luz”. Igualmente se esbozaban algunas de las líneas fundamentales del Sínodo.

Los participantes invocaron, posteriormente, al Espíritu orando juntos, para dar paso a una presentación del documento preparatorio del Sínodo que desarrolló Cristian Machado Trujillo, el cual invitó a los presentes a participar activa e ilusionadamente y a orar en todo este proceso para escuchar y secundar al Espíritu Santo.

Otro símbolo que sirvió para visibilizar este proceso fue la recreación en la propia Catedral, con distintos miembros del Pueblo de Dios, del Logo que acompaña al Sínodo. Además, en grandes letras la palabra Misión sirvió para recordar algunas palabras del Papa: “No hay que dejarse tentar por las «profecías de desgracias», ni gastar energías en «llevar cuenta de los fallos y echar en cara amarguras», hay que mantener los ojos fijos en el bien, que «a menudo no hace ruido, ni es tema de los blogs ni aparece en las primeras páginas», y no asustarse «ante las heridas de la carne de Cristo, causadas siempre por el pecado y con frecuencia por los hijos de la Iglesia».

Además, los presentes fueron colocando en la palabra Misión unos pequeños pies adhesivos que se encontraban en los bancos para, a continuación, realizar todos la oración del Sínodo y encomendarlo a la Virgen María.

Concluía así la primer parte de la apertura diocesana del Sínodo.

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Homilía de Monseñor José Ángel Saiz Meneses en la Santa Misa para la apertura del Sínodo

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Homilía de Monseñor José Ángel Saiz Meneses en la Santa Misa para la apertura del Sínodo

Homilía de Monseñor José Ángel Saiz Meneses en la Santa Misa para la apertura del Sínodo de los Obispos en la  Catedral Basílica de Santa María de la Sede, Sevilla.

Sábado 17 de octubre de 2021.

“El hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por muchos” (Mc 10,45). Hoy resuenan de nuevo en las naves de nuestra catedral estas palabras de Jesús, que pronuncia camino de Jerusalén, donde se cumplirá el misterio de su pasión, muerte y resurrección. Palabras que revelan el sentido de su misión en la tierra, la entrega de su vida en la cruz. En esta Santa Misa para la apertura del Sínodo de los Obispos, las escuchamos con particular intensidad para que reaviven en nosotros la conciencia de vivir en profunda actitud de servicio a Dios y a los hermanos, de llevar a cabo nuestra misión en comunión y sinodalidad, entregando la propia vida.

Saludo al Sr. Arzobispo emérito, hermano en el episcopado, al Vicario general y Deán, al Cabildo Metropolitano, al Consejo Episcopal; a los sacerdotes, diáconos y seminaristas; a los miembros de la vida consagrada y a todos los fieles laicos; a los miembros de movimientos, asociaciones y diferentes realidades eclesiales, de instituciones caritativas y sociales, a los miembros de las hermandades y cofradías. Saludo a los aquí presentes y a los que participáis en la celebración a través de los medios de comunicación.

“El hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por muchos”. Jesús, el Mesías, tal como es anunciado por el profeta Isaías, no vino para ser servido, sino para servir. Su ejemplo y enseñanza se convierten en el criterio fundamental a la hora de establecer las relaciones en el seno de la comunidad cristiana y significan un modo nuevo y absolutamente revolucionario de ejercer la autoridad. Mientras se dirigen hacia Jerusalén, el Maestro les anuncia por tercera vez el camino a través del cual llevará a cumplimiento la obra que el Padre le encomendó, el camino de la entrega total de la propia vida en la cruz.

Pero los discípulos no son capaces de entender, están ofuscados por una especie de bloqueo que les impide pasar de una mentalidad compuesta por criterios puramente humanos, a la pedagogía de Dios. Desde una lógica humana y ambiciosa, no es extraño que Santiago y Juan pidan a Jesús sentarse en su gloria uno a su derecha y otro a su izquierda, es decir, pidan los dos primeros puestos. Esta petición expresa una autoestima considerable, y unas expectativas y proyectos de grandeza y de autoridad, tan grandes como mundanos. Jesús, que conoce el corazón del hombre, no se incomoda por esta petición, porque conoce bien a los dos hermanos y al resto de los doce, hará ejercicio de paciencia y les explicará, una vez más, lo que comporta su seguimiento. El camino de Jesús es el camino de la obediencia total al Padre, y eso significa también la humillación, el sufrimiento y la muerte. Ellos responden que se sienten capaces, y Jesús de nuevo les exhortará a no hacer cálculos de poder, sino a abandonarse confiadamente en manos de Dios buscando siempre su voluntad.

La indignación de los otros diez discípulos será ocasión para que el Maestro amplíe su enseñanza a toda la comunidad: Todo ministerio en el seno de la Iglesia es siempre una respuesta a llamada de Dios, y nunca es fruto de una iniciativa propia o de una ambición personal. En la Iglesia nadie es propietario de la misión ni de los dones recibidos; todos somos llamados, todos somos enviados, todos somos capacitados por la gracia, por el don de Dios. Y ahí radica también nuestra seguridad. Es fundamental que cada día actualicemos la llamada de Jesús y re novemos nuestra respuesta a su llamada para vivir nuestra misión en la Iglesia como auténticos discípulos, con actitud de servicio.

A partir de este episodio Jesús nos plantea una cuestión nuclear en el ejercicio de las responsabilidades y en las relaciones humanas. ¿Dónde reside la auténtica grandeza? ¿Cómo ejercer la responsabilidad, cuál es su sentido? Jesús enseña a los discípulos una forma completamente distinta a la que prima en el mundo, y nos dice con rotundidad que «no ha de ser así entre vosotros». Sus discípulos han de seguir un modelo totalmente diferente: «El que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos». El criterio de la grandeza y del primado según Dios no es el dominio, sino el servicio. Esta ha de ser la ley fundamental del discípulo y de la comunidad cristiana.

“El hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por muchos”. Cristo es el modelo, la referencia, y define su misión en la categoría del servicio, entendido como el don total de la vida en la cruz, como redención para muchos, y lo presenta como condición indispensable para seguirlo. Este mensaje se dirige a los Apóstoles, en primer lugar, pero se dirige a toda la Iglesia, sobre todo a aquellos que tienen la tarea de guiar al pueblo de Dios. No hemos de pensar, actuar, vivir, desde la lógica del dominio o del poder según los criterios humanos, sino desde la lógica del inclinarse para lavar los pies, la lógica del servicio, la lógica de la cruz, la lógica de entregar la propia vida. Esta es la actitud fundamental en el ejercicio de la autoridad.

Servir hasta dar la vida, servir dando la vida en las pequeñas o grandes tareas del día a día. Comprometer la vida entera al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia. Como sabéis, el papa Francisco ha convocado la XVI Asamblea General de los Obispos con el tema: «Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión». Un sínodo para hacer realidad al máximo posible la participación en la Iglesia. Un sínodo que comporta una etapa diocesana que iniciamos hoy, con esta celebración, y que culminará en octubre de 2023 en Roma, con la Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos.

¿Qué significa la palabra Sínodo? Indica el camino que recorren juntos los miembros del Pueblo de Dios. El papa Francisco, el 17 de octubre de 2015, en el Discurso que pronunció en la Conmemoración del 50 aniversario de la Institución del Sínodo de los Obispos, por parte de san Pablo VI, afirmó que «el camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio», y lo ha convertido en un compromiso programático. En el mismo discurso afirmó que la sinodalidad «es dimensión constitutiva de la Iglesia», de modo que «lo que el Señor nos pide, en cierto sentido, ya está todo contenido en la palabra “Sínodo”».

Todo el Pueblo de Dios comparte una vocación y una dignidad común que procede del Bautismo. En virtud de nuestro Bautismo todos estamos llamados a participar activamente en la vida de la Iglesia. En las parroquias, en las pequeñas comunidades cristianas, en los movimientos laicales, en las comunidades religiosas, en las instituciones de Iglesia, en las hermandades y cofradías, todos estamos invitados a la oración, al encuentro, al diálogo, a escucharnos unos a otros, de modo que podamos captar los impulsos del Espíritu Santo, que viene en nuestra ayuda para guiar nuestros esfuerzos humanos, y nos lleva a una comunión más profunda y a una misión más eficaz en el mundo.

Comunión, participación y misión. Unidos profundamente en el Señor, porque de otro modo nuestra palabra no puede ser creíble; con la participación de todos, porque todos los miembros de la familia diocesana somos igualmente importantes; anunciando la buena nueva del Evangelio, porque la Iglesia existe para evangelizar. Cristo resucitado, presente en su Iglesia, Señor del Gran Poder que ayer peregrinó por las calles y plazas de Sevilla en peregrinación hasta TresBarrios-Amate y la Virgen de los Reyes, Madre y Maestra, patrona de la ciudad y de la archidiócesis de Sevilla, nos acompañen en este camino sinodal y lo bendigan con un fruto abundante. Así sea.

+ José Ángel Saiz Meneses

Arzobispo de Sevilla

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Arranca el camino sinodal en la Archidiócesis hispalense: “Estamos llamados a participar activamente en la vida de la Iglesia”

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Arranca el camino sinodal en la Archidiócesis hispalense: “Estamos llamados a participar activamente en la vida de la Iglesia”

El altar del jubileo de la Seo hispalense acogió la tarde de este domingo vigésimo noveno del Tiempo Ordinario, la celebración eucarística que marca el inicio de la fase diocesana del Sínodo de los Obispos, convocada por el Santo Padre y que culminará en octubre de 2023.

La Santa Misa ha sido presidida por el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz y concelebrada por el arzobispo emérito, monseñor Juan José Asenjo y un numeroso grupo de sacerdotes del clero diocesano.

El lema de la XVI Asamblea General de los Obispos elegido por el papa Francisco es “por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión”, su intención es que la Iglesia entera participe en la búsqueda de métodos en pos de la sinodalidad, es decir, para conseguir que de manera real y efectiva todos los bautizados caminen juntos en comunión y fraternidad.

En esta línea, mons. Saiz ha explicado que “todo el Pueblo de Dios comparte una vocación y una dignidad común que procede del Bautismo”.

Dijo que “todo ministerio en el seno de la Iglesia es siempre una respuesta a la llamada de Dios, y nunca es fruto de una iniciativa propia o de una ambición personal”.

Así, el arzobispo de Sevilla expresó que “en la Iglesia nadie es propietario de la misión ni de los dones recibidos; todos somos llamados, todos somos enviados, todos somos capacitados por la gracia, por el don de Dios. Y ahí radica también nuestra seguridad. Es fundamental que cada día actualicemos la llamada de Jesús y renovemos nuestra respuesta a su llamada para vivir nuestra misión en la Iglesia como auténticos discípulos, con actitud de servicio”.

La Catedral de Sevilla ha recuperado el cien por ciento de su aforo para albergar a más de 2.500 personas  provenientes de diversas parroquias, grupos y movimientos de la Archidiócesis. La ceremonia fue retransmitida por el canal de Youtube de la Catedral, disponible aquí: 

Participación activa en la vida de la Iglesia

Mons. Saiz Meneses refirió que, “en virtud de nuestro Bautismo todos estamos llamados a participar activamente en la vida de la Iglesia”. Desde las parroquias, en las pequeñas comunidades cristianas, en los movimientos laicales, en las comunidades religiosas, en las instituciones de Iglesia, en las hermandades y cofradías, “todos estamos invitados a la oración, al encuentro, al diálogo, a escucharnos unos a otros, de modo que podamos captar los impulsos del Espíritu Santo, que viene en nuestra ayuda para guiar nuestros esfuerzos humanos, y nos lleva a una comunión más profunda y a una misión más eficaz en el mundo”, expresó.

A la ceremonia acudieron miembros del Cabildo Metropolitano, del Consejo Episcopal; diáconos y seminaristas, miembros de la vida consagrada y fieles laicos, miembros de movimientos, asociaciones y diferentes realidades eclesiales, de instituciones caritativas y sociales, miembros de las hermandades y cofradías.

Comunión, participación y misión

Don José Ángel resaltó que la única forma de construir comunión, participación y misión “es unidos profundamente en el Señor, porque de otro modo nuestra palabra no puede ser creíble; con la participación de todos, porque todos los miembros de la familia diocesana somos igualmente importantes; anunciando la buena nueva del Evangelio, porque la Iglesia existe para evangelizar”.

Sobre el Evangelio dominical

“El hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por muchos”, ha sido el Evangelio proclamado la tarde de este domingo, donde “Cristo es el modelo, la referencia, y define su misión en la categoría del servicio, entendido como el don total de la vida en la cruz, como redención para muchos y lo presenta como condición indispensable para seguirlo”.

Este mensaje – refiere mons. Saiz – se dirige a los Apóstoles, en primer lugar, pero se dirige a toda la Iglesia, sobre todo a aquellos que tienen la tarea de guiar al pueblo de Dios. No hemos de pensar, actuar, vivir, desde la lógica del dominio o del poder según los criterios humanos, sino desde la lógica del inclinarse para lavar los pies, la lógica del servicio, la lógica de la cruz, la lógica de entregar la propia vida. Esta es la actitud fundamental en el ejercicio de la autoridad.

Misión evangelizadora de la Iglesia

Subrayó mons, Saiz la importancia de “servir hasta dar la vida, servir dando la vida en las pequeñas o grandes tareas del día a día. Comprometer la vida entera al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia”.

A partir de este episodio bíblico proclamado, “Jesús nos plantea una cuestión nuclear en el ejercicio de las responsabilidades y en las relaciones humanas. ¿Dónde reside la auténtica grandeza? ¿Cómo ejercer la responsabilidad, cuál es su sentido?”.

En esta Santa Misa para la apertura del Sínodo de los Obispos, “escuchamos con particular intensidad la Palabra de Dios, para que reavive en nosotros la conciencia de vivir en profunda actitud de servicio a Dios y a los hermanos, de llevar a cabo nuestra misión en comunión y sinodalidad, entregando la propia vida”, manifestó.

Así, “Jesús enseña a los discípulos una forma completamente distinta a la que prima en el mundo, y nos dice con rotundidad que «no ha de ser así entre vosotros». Sus discípulos han de seguir un modelo totalmente diferente: «El que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos».

Resalta, por tanto, que “el criterio de la grandeza y del primado según Dios no es el dominio, sino el servicio. Esta ha de ser la ley fundamental del discípulo y de la comunidad cristiana”.

En este camino hacia la sinodalidad, sea “Cristo resucitado, presente en su Iglesia, Señor del Gran Poder y la Virgen de los Reyes, Madre y Maestra” quienes acompañen a la Iglesia en Sevilla en este camino sinodal y lo bendigan con un fruto abundante.

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