
Ana Medina, periodista del Obispado de Málaga, ayuda a profundizar en el evangelio del Domingo V del Tiempo Ordinario, 6 de febrero de 2022 (Lucas 5, 1-11).
Desde la pequeñez de nuestro barro, nos sentimos poca cosa para Dios. Nosotros, que apenas tenemos mérito alguno, que debemos escarbar mucho para que afloren nuestras capacidades, que hemos metido la pata no una, sino setenta veces siete, ¿por qué íbamos a ser elegidos por el Señor?
Las lecturas de este domingo nos muestran esos mismos temores en grandes figuras en la historia de nuestra fe. Isaías se hace consciente de su propia indignidad y siente miedo. Pablo afirma: «No soy digno de ser llamado apóstol» y el mismo Pedro, al ver el gesto del Señor en la pesca milagrosa, se tira a sus pies diciendo: «Apártate de mí, que soy un pecador». PeronuestroPadrenosedejaconvencer tan fácilmente, insiste y, para que confiemos, nos tiende la red de su compañía. Movidos por Él, estos tres hombres confiaron en Dios para cumplir sus planes, soltaron sus humildes metas y se lanzaron a la mayor de las misiones: aquella que desconocían, pero que desde el comienzo tenía sabor de fraternidad y gozo.
«No temas», te repite el Señor a ti, aquí y ahora. Porque es solo eso, el miedo, el que acobarda el empuje que Dios ha sembrado ya en tu alma. Pero ¿qué tiene que hacer el miedo contra la certeza de que siempre vamos de su mano? ¿Y qué culpa permanece en pie si sabemos que el que nos ha creado no dejará de amarnos y de regalarnos su aliento? La tarea es grande pero mayor aún es la fe que Dios ha puesto en nosotros.














A lo largo de la pasada semana, el Servicio diocesano para una Pastoral Bíblica ha desarrollado su III semana, a la que se han sumado cientos de personas de manera directa a las conferencias y miles a través del canal de YouTube de la Diócesis en diferido.
El Obispo de la Diócesis, Don Sebastián Chico Martínez, quiso sumarse a la clausura de estas jornadas dirigidas por el sacerdote, D. Juan Pedro Moya Haro. El Prelado jiennense felicitó, en sus palabras, al equipo de organización de esta semana bíblica: “Haber trabajado para que estos cinco días los fieles de Jaén y no solo de Jaén, sino de muchos lugares de España se hayan conectado a estas sesiones es un auténtico regalo y el resultado al esfuerzo, el cariño y el trabajo que le habéis dedicado para preparar esta Semana centrada en el Evangelio de Lucas”.

