Inicio Blog Página 4215

Visita institucional de la Cofradía Matriz de la Virgen de la Cabeza al Obispo de Jaén

0

Esta tarde, el Hermano Mayor de la Cofradía Matriz de la Virgen de la Cabeza, D. Manuel Vázquez, ha mantenido su primer encuentro con el Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez. El Hermano Mayor ha acudido hasta el palacio episcopal acompañado del alcalde de la ciudad de Andújar, D. Pedro Luis Rodríguez y el Rector de la Basílica Santuario de la Virgen de la Cabeza, el Padre trinitario, D. Luis Miguel Alaminos.

En el encuentro institucional, en el que también ha estado presente el Vicario General, han presentado ante el Prelado jiennense la vida y la actividad de esta cofradía, así como su historia tan arraiga al pueblo de Andújar. Por su parte, el Obispo se ha mostrado muy interesado por esta advocación mariana tan venerada en nuestra Diócesis, y ante la que se postró nada más llegar a Jaén el día antes de su inicio de episcopado.

Del mismo modo, el Prelado ha manifestado su absoluta disposición para que este año se pueda realizar, con el mayor esplendor posible, la romería de la patrona de la Diócesis, siempre y cuando las normas sanitarias vigentes y las autoridades correspondientes lo permitan. En este sentido, Don Sebastián ha anunciado que presidirá la solemne Eucaristía en honor a la Virgen de la Cabeza el próximo 24 de abril.

Por su parte, la Cofradía, el alcalde y la comunidad trinitaria han agradecido la acogida y cercanía del Obispo de Jaén.

Ver este artículo en la web de la diócesis

PALABRA DE VIDA. Monseñor Rico Pavés nos recuerda la importancia de vivir la Jornada Mundial del Enfermo y la campaña de Manos Unidas

0

Caminando juntos vencemos la indiferencia. Dos campañas anuales convergen en estos días para recordarnos, una vez más, la importancia de caminar juntos. El 11 de febrero, memoria litúrgica de la Virgen de Lourdes, se celebra desde hace ya 30 años, la Jornada del Enfermo. El Papa santo, Juan Pablo II, quiso unir esta conmemoración mariana al recuerdo especial por las personas enfermas y quienes las cuidan. De la Virgen Madre aprendemos el arte de cuidar y proteger a Nuestro Señor Jesucristo, que se identificó especialmente con los necesitados y afligidos: cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis (Mt 25, 40). Cristo quiso cargar voluntariamente con nuestros dolores y enfermedades, se compadeció de nosotros y nos mostró la fuerza curativa de su amor. Quien por la fe vive la cercanía y comunión con Cristo comprueba que nada ni nadie nos puede ya separar del abrazo de su amor: ni la persecución ni la angustia, ni el hambre ni la muerte, pueden separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús (cf. Rom 8, 35.39).

     La otra campaña es la de Manos Unidas, que se lanza todos los años el segundo domingo de febrero. El lema de este año nos recuerda una verdad fundamental: “nuestra indiferencia los condena al olvido”. A estas alturas del siglo XXI sabemos bien que el hambre en el mundo no es un problema de falta de recursos sino de mala distribución de los mismos. Para vencer la desigualdad que causa el hambre es necesario derrotar la indiferencia. Que la pobreza y el hambre no sean invisibles depende de nosotros. La luz de la fe se apaga si cerramos los ojos a la desigualdad. La indiferencia es hija del egoísmo y de la apatía. Para derrotar la indiferencia debemos salir de nosotros mismos y sentir como propias las necesidades de los demás. Generosidad y compasión brotan cuando aprendemos a caminar juntos. Por eso, caminando juntos vencemos la indiferencia.

+ José Rico Pavés

Obispo de Asidonia-Jerez

Ver este artículo en la web de la diócesis

291 Aniversario del fallecimiento de «La Siervita»

0

Este próximo 15 de febrero, se cumplirá el 291 aniversario del fallecimiento de Sor María de Jesús de León y Delgado, conocida cariñosamente como “La Siervita”.

Sor María de Jesús nació en 1643 en El Sauzal. Tras diversos avatares personales, recaló en La Laguna donde ingresó en el convento de Santa Catalina de Siena. Tras muchos años de estancia en el convento, falleció el 15 de febrero de 1731. El estado de su cuerpo, considerado incorrupto, ha sido tomado como hipotético signo de santidad.

El 15 de febrero y el domingo siguiente (20), se abrirá el sarcófago de “La Siervita” para dar oportunidad a que quien lo desea, pueda venir a verla.

En esta ocasión, la visita exige que se cumplan todas las medidas de seguridad e higiene conforme a los protocolos sanitarios establecidos. En este sentido, desde el Monasterio, se ha hecho hincapié en la importancia de guardar la distancia interpersonal, el uso de mascarilla e hidroalcohol y no llevar flores.

Asimismo, este año no se podrá escribir en los pequeños papeles que en otras ocasiones han servido para expresar las intenciones de súplicas o agradecimientos a La Siervita. Por este motivo, se facilitará un código QR para que, a través del móvil, se pueda rellenar un formulario donde se podrán recoger dichas intenciones.

HORARIOS

Las visitas a “La Siervita” se podrán realizar, tanto el día 15, como el día 20, hasta las 20:00 horas, salvo en los intervalos horarios en los que haya celebraciones litúrgicas.

El lunes 15 de febrero, a las 6:00 horas se abrirá la iglesia del monasterio y a las 7:00 h., se celebrará la Eucaristía. Por la tarde, a las 17:00 h., tendrá lugar la tradicional ofrenda floral de los ayuntamientos de La Laguna y El Sauzal.

El domingo 20 de febrero, se abrirán nuevamente las puertas de la iglesia a las 8:00 h. Ese día habrá dos Eucaristías en la iglesia del convento.  La primera, a las 12 del mediodía, y la segunda, a las 17:00 horas, presidida por el párroco de El Sauzal, Argelio Domínguez.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Manos Unidas, una bienaventuranza

0

Celebramos la Campaña contra el hambre en el mundo y, como todos los años, Manos Unidas nos propone un lema que siempre es para pensarlo. En este domingo nos está recordando lo que tantas veces ha denunciado el Papa Francisco, el daño que hacen nuestras indiferencias. Está claro que, si no nos preocupamos unos de otros, si no vivimos con el espíritu que nos dice Jesucristo y cada uno va a lo suyo, en nuestro mundo no se podrá vivir, porque la indiferencia lleva al olvido de los más desfavorecidos de la tierra. La labor que hace Manos Unidas es más necesaria que nunca, porque nos ayuda a bajar los humos de nuestros sueños y fantasías lejanos a la realidad, propios de gente acomodada, y nos hace pisar tierra, el mundo real, ver las personas que lo pasan muy mal, con hambre y sed, víctimas de violencias y malos tratos, sin medios y sin cultura.

Con esta campaña de Manos Unidas descubriremos, otra vez más, la urgente necesidad de poner en el centro a las personas, especialmente «a las más vulnerables, para mirar desde su realidad, sus preocupaciones y sus sueños. Solo desde los últimos podremos comprender un mundo donde la desigualdad, el hambre y la pobreza siguen siendo los retos que impiden a más de la mitad de la humanidad vivir dignamente». Ellos nos tienden una mano amiga y nos dicen a voz en grito, que los pobres también son hijos queridos de Dios.

Escuchemos hoy con oídos atentos el Evangelio de este domingo, porque Jesús nos está diciendo dónde está la causa de los verdaderos problemas de nuestro mundo y, al mismo tiempo, abre los horizontes de la esperanza con las Bienaventuranzas, las preferencias de Nuestro Señor Jesús de la mano del evangelista san Lucas. Lo primero que salta a la vista es el corazón de Dios, al que no le pasan desapercibidas las necesidades y los problemas de la gente. Jesucristo decidió bajar del monte a la llanura, al encuentro con su pueblo, le ha bastado una mirada para saber de sus hambres, penurias y carencias. Él, a quien todos esperaban, la Palabra de Dios cumplida, les anuncia la Buena Noticia: que ha venido a «vendar los corazones desgarrados, a dar la amnistía a los cautivos, la libertad a los prisioneros, a los afligidos el consuelo y el pan a los hambrientos, el agua al que tiene sed y la Buena Nueva a los pobres…». Lo verdaderamente maravilloso es que todo aquel que pensaba que no tenía arreglo, que estaba perdido, se encontró con el regalo de la esperanza: ¡Tu Dios reina! ¡Dios ha inaugurado su reino y cuenta contigo!

Os ruego que abráis bien los oídos para escuchar la Palabra de Dios y cómo Jesús es ya nuestra salvación; oiremos que los sufridos, marginados y desgraciados de este mundo son ya dichosos y que los que ahora lloran reirán. San Lucas, que piensa en las condiciones de existencia de los cristianos de su tiempo, los anima a la esperanza, por esta razón habla del “ahora”, señalando el presente, de hoy mismo, sin necesidad de esperar al futuro, porque ahora hemos entrado en el hoy de la salvación.

Debemos colaborar con esta campaña de Manos Unidas, para defender la dignidad de la persona de los efectos de la indiferencia, que nos impide acabar con la pobreza, el hambre y la desigualdad. Que Dios te conceda generosidad y oídos atentos.

+ José Manuel Lorca Planes
Obispo de Cartagena

La Campaña contra el hambre en el mundo, en «El Espejo»

0

El programa de hoy «El Espejo» ha dedicado su espacio a la Campaña anual contra el hambre en el mundo de Manos Unidas, que se celebra el 13 de febrero. Conversamos con su presidenta en Granada, Feli Nuñez, que, entre otras cosas, nos cuenta a qué proyectos en cooperación internacional por todo el mundo van destinadas las aportaciones de los granadinos.

Conocemos también cómo se gestó el himno que sonará en la beatificación de 16 mártires granadinos del siglo XX en España. Para ello conversamos con la autora de la letra Mª José García Lozano.
Puedes escuchar el programa en www.archidiocesisgranada.es, pinchando en este enlace, y en cope.es/granada y cope.es/motril

El programa de este viernes, coincidiendo con la Jornada mundial del enfermo, el 11 de febrero, en la fiesta litúrgica de Nuestra Señora de Lourdes, está dedicado especialmente a las personas enfermas y a sus cuidadores.

“El Espejo” se emite los viernes, a partir de las 13:35 horas, en COPE Granada (87.6 FM) y COPE Motril (95.2 FM), y con posterioridad puede escucharse el podcast en internet en las citadas webs.

Escuchar programa

Ver este artículo en la web de la diócesis

Servicio de Información Diocesana nº 507

0

El inicio de una nueva campaña de Manos Unidas ocupa la información de portada de nuestro servicio informativo esta semana. Además, la Jornada del Enfermo, la ordenación de un nuevo presbítero o la Semana de la Familia entre otras noticias.

Enlace: SIDH 507

Ver este artículo en la web de la diócesis

“Que Dios os perdone, yo también os perdono. Cúmplase la voluntad del Eterno”

0

Alhama de Granada, último destino pastoral del Siervo de Dios D. Pedro Ruiz de Valdivia.

“Que Dios os perdone, yo también os perdono. Cúmplase la voluntad del Eterno” fueron las últimas palabras del Siervo de Dios Pedro Ruiz de Valdivia, mártir de Alhama de Granada, que fue fusilado el 30 de julio de 1936 junto a otro grupo de personas a las que dio la absolución y ánimos antes de recibir el martirio.

El Siervo de Dios Pedro Ruiz de Valdivia Pérez nació en la localidad de Huétor Vega, en 1872. Siendo niño su familia se trasladó a la Zubia, ya a temprana edad quiso ser sacerdote entrando en el Seminario San Cecilio y residiendo en el Colegio San Fernando. Recibió la Ordenación sacerdotal en 1896.

Varios fueron los destinos pastorales por los que el futuro beato vivió su entrega al pueblo cristiano de Granada. Primero fue coadjutor residencial de Santa Fe en Láchar, coadjutor y párroco de la Zubia durante 24 años hasta que en 1925 fue nombrado cura Ecónomo de la parroquia de San José, donde su actual párroco, D. Francisco Novo, ha ido descubriendo a raíz del anuncio de su beatificación la figura de este mártir que pasó por ese emblemático templo ubicado en el Albaycín.

Desde San José el Siervo de Dios fue destinado a la parroquia de San Gil y Santa Ana, también en el centro de la ciudad en sustitución del párroco anterior, esta iglesia le vio celebrar por última vez el sacramento del Bautismo el 15 de marzo de 1936.

Acercándose el tiempo en el que recibiría la corona del martirio D. Pedro Ruiz de Valdivia fue nombrado párroco arcipreste de la ciudad de Alhama de Granada donde vivió sus últimos días antes de ser asesinado en medio del sufrimiento que la localidad padeció debido a la persecución religiosa que tuvo lugar en el siglo XX en España.

FIEL SACERDOTE DE CRISTO HASTA EL FINAL

Para Mª Victoria Girela Ruiz de Valdivia, sobrina nieta del mártir, aunque no conoció personalmente a su tío es un momento muy especial que el mártir vaya a ser beatificado: “En la familia estamos muy contentos, vivimos nuestra fe muy orgullosos y de hecho, hace tiempo que ya le pido a mi tío abuelo su intercesión”, asegura Mª Victoria que actualmente tiene 92 años.

Al igual que los párrocos de los templos por donde el siervo de Dios sirvió en vida, también su familia está descubriendo su figura y su vida a partir de su proclamación como beato. “A los más jóvenes de la familia, nietos y sobrinos también queremos transmitirles el testimonio de D. Pedro para que lo puedan conocer, no es común tener a un mártir en la familia”, destaca D. Diego José Fernández, hijo de Mª Victoria.

El martirio de D. Pedro Ruiz tuvo lugar el 30 de julio de 1939, días antes los milicianos fueron a buscarlo a su casa para arrestarlo. Permaneció tres días en la cárcel alegre y dando ánimos a todos. Posteriormente, lo trasladaron en un furgón, previamente se despidió con la mirada de su familia que estaba en prisión ante el rumor de que podrían ser fusilados allí mismo.

Finalmente, el martirió del sacerdote tuvo lugar en la carretera de Loja hacia el puente de Lancha. Previamente al fusilamiento, el siervo de Dios dio la absolución a todos aquellos que murieron con él. Murió con la misma cruz en la mano a los 63 años.

La localidad de Alhama de Granada le dedicó una calle en su trazado urbano en memoria del mártir.

María José Aguilar
Secretariado de Medios de Comunicación Social

Ver este artículo en la web de la diócesis

Homenaje a Guillermo Rovirosa en El Espejo de la Iglesia

0

Homenaje a Guillermo Rovirosa en El Espejo de la Iglesia

¿Qué ocurriría si las familias cristianas se unieran? ¿Cuál es el efecto en ellas de los totalitarismos? A estas y otras preguntas responden este fin de semana los ponentes del Curso-Homenaje a Guillermo Rovirosa y Julián Gómez de Castillo que lleva por título “Familia y Fraternidad”, una apuesta de Movimiento Cultural Cristiano que se celebra en el Obispado de Córdoba. Comenzamos.

Puedes escucharlo en este enlace

La entrada Homenaje a Guillermo Rovirosa en El Espejo de la Iglesia apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Hoy, 11 de febrero, Jornada Mundial del Enfermo

0

La Iglesia celebra hoy, 11 de febrero, festividad de Nuestra Señora de Lourdes, la Jornada Mundial del Enfermo. Este día se inicia la Campaña que concluye el 22 de mayo, cuando la Iglesia en España celebra la Pascua del Enfermo.

«Acompañar en el sufrimiento» es el lema que propone el departamento de Pastoral de la Salud, que ha editado los materiales para esta Jornada instituida hace 30 años por san Juan Pablo II para sensibilizar sobre la necesidad de asistir a los enfermos y a quienes los cuidan.

El papa Francisco, en su mensaje, recuerda con agradecimiento que en este tiempo se ha avanzado bastante, pero, puntualiza, «todavía queda mucho camino por recorrer para garantizar a todas las personas enfermas, principalmente en los lugares y en las situaciones de mayor pobreza y exclusión, la atención sanitaria que necesitan, así como el acompañamiento pastoral para que puedan vivir el tiempo de la enfermedad unidos a Cristo crucificado y resucitado».

Materiales de la Jornada Mundial del Enfermo

 Estampa: castellano,

Mensaje del Papa Francisco para la XXX Jornada Mundial del Enfermo

«Sean misericordiosos así como el Padre de ustedes es misericordioso» (Lc 6,36).
Estar al lado de los que sufren en un camino de carida
d

11 de febrero de 2022
(texto íntegro)

Queridos hermanos y hermanas:

Hace treinta años, san Juan Pablo II instituyó la Jornada Mundial del Enfermo para sensibilizar al Pueblo de Dios, a las instituciones sanitarias católicas y a la sociedad civil sobre la necesidad de asistir a los enfermos y a quienes los cuidan [1].

Estamos agradecidos al Señor por el camino realizado en las Iglesias locales de todo el mundo durante estos años. Se ha avanzado bastante, pero todavía queda mucho camino por recorrer para garantizar a todas las personas enfermas, principalmente en los lugares y en las situaciones de mayor pobreza y exclusión, la atención sanitaria que necesitan, así como el acompañamiento pastoral para que puedan vivir el tiempo de la enfermedad unidos a Cristo crucificado y resucitado. Que la XXX Jornada Mundial del Enfermo —cuya celebración conclusiva no tendrá lugar en Arequipa, Perú, debido a la pandemia, sino en la Basílica de San Pedro en el Vaticano— pueda ayudarnos a crecer en el servicio y en la cercanía a las personas enfermas y a sus familias.

1. Misericordiosos como el Padre

El tema elegido para esta trigésima Jornada, «Sean misericordiosos así como el Padre de ustedes es misericordioso»(Lc 6,36), nos hace volver la mirada hacia Dios «rico en misericordia» (Ef 2,4), que siempre mira a sus hijos con amor de padre, incluso cuando estos se alejan de Él. De hecho, la misericordia es el nombre de Dios por excelencia, que manifiesta su naturaleza, no como un sentimiento ocasional, sino como fuerza presente en todo lo que Él realiza. Es fuerza y ternura a la vez. Por eso, podemos afirmar con asombro y gratitud que la misericordia de Dios tiene en sí misma tanto la dimensión de la paternidad como la de la maternidad (cf. Is 49,15), porque Él nos cuida con la fuerza de un padre y con la ternura de una madre, siempre dispuesto a darnos nueva vida en el Espíritu Santo.

2. Jesús, misericordia del Padre

El testigo supremo del amor misericordioso del Padre a los enfermos es su Hijo unigénito. ¡Cuántas veces los Evangelios nos narran los encuentros de Jesús con personas que padecen diversas enfermedades! Él «recorría toda Galilea enseñando en las sinagogas de los judíos, proclamando la Buena Noticia del Reino y sanando todas las enfermedades y dolencias de la gente» (Mt 4,23). Podemos preguntarnos: ¿por qué esta atención particular de Jesús hacia los enfermos, hasta tal punto que se convierte también en la obra principal de la misión de los apóstoles, enviados por el Maestro a anunciar el Evangelio y a curar a los enfermos? (cf. Lc 9,2).

Un pensador del siglo XX nos sugiere una motivación: «El dolor aísla completamente y es de este aislamiento absoluto del que surge la llamada al otro, la invocación al otro» [2]. Cuando una persona experimenta en su propia carne la fragilidad y el sufrimiento a causa de la enfermedad, también su corazón se entristece, el miedo crece, los interrogantes se multiplican; hallar respuesta a la pregunta sobre el sentido de todo lo que sucede es cada vez más urgente. Cómo no recordar, a este respecto, a los numerosos enfermos que, durante este tiempo de pandemia, han vivido en la soledad de una unidad de cuidados intensivos la última etapa de su existencia atendidos, sin lugar a dudas, por agentes sanitarios generosos, pero lejos de sus seres queridos y de las personas más importantes de su vida terrenal. He aquí, pues, la importancia de contar con la presencia detestigos de la caridad de Dios que derramen sobre las heridas de los enfermos el aceite de la consolación y el vino de la esperanza, siguiendo el ejemplo de Jesús, misericordia del Padre [3].

3. Tocar la carne sufriente de Cristo

La invitación de Jesús a ser misericordiosos como el Padre adquiere un significado particular para los agentes sanitarios. Pienso en los médicos, los enfermeros, los técnicos de laboratorio, en el personal encargado de asistir y cuidar a los enfermos, así como en los numerosos voluntarios que donan un tiempo precioso a quienes sufren. Queridos agentes sanitarios, su servicio al lado de los enfermos, realizado con amor y competencia, trasciende los límites de la profesión para convertirse en una misión. Sus manos, que tocan la carne sufriente de Cristo, pueden ser signo de las manos misericordiosas del Padre. Sean conscientes de la gran dignidad de su profesión, como también de la responsabilidad que esta conlleva.

Bendigamos al Señor por los progresos que la ciencia médica ha realizado, sobre todo en estos últimos tiempos. Las nuevas tecnologías han permitido desarrollar tratamientos que son muy beneficiosos para las personas enfermas; la investigación sigue aportando su valiosa contribución para erradicar enfermedades antiguas y nuevas; la medicina de rehabilitación ha desarrollado significativamente sus conocimientos y competencias. Todo esto, sin embargo, no debe hacernos olvidar la singularidad de cada persona enferma, con su dignidad y sus fragilidades [4]. El enfermo es siempre más importante que su enfermedad y por eso cada enfoque terapéutico no puede prescindir de escuchar al paciente, de su historia, de sus angustias y de sus miedos. Incluso cuando no es posible curar, siempre es posible cuidar, siempre es posible consolar, siempre es posible hacer sentir una cercanía que muestra interés por la persona antes que por su patología. Por eso espero que la formación profesional capacite a los agentes sanitarios para saber escuchar y relacionarse con el enfermo .

4. Los centros de asistencia sanitaria, casas de misericordia

La Jornada Mundial del Enfermo también es una ocasión propicia para centrar nuestra atención en los centros de asistencia sanitaria. A lo largo de los siglos, la misericordia hacia los enfermos ha llevado a la comunidad cristiana a abrir innumerables “posadas del buen samaritano”, para acoger y curar a enfermos de todo tipo, sobre todo a aquellos que no encontraban respuesta a sus necesidades sanitarias, debido a la pobreza o a la exclusión social, o por las dificultades a la hora de tratar ciertas patologías. En estas situaciones son sobre todo los niños, los ancianos y las personas más frágiles quienes sufren las peores consecuencias. Muchos misioneros, misericordiosos como el Padre, acompañaron el anuncio del Evangelio con la construcción de hospitales, dispensarios y centros de salud. Son obras valiosas mediante las cuales la caridad cristiana ha tomado forma y el amor de Cristo, testimoniado por sus discípulos, se ha vuelto más creíble. Pienso sobre todo en los habitantes de las zonas más pobres del planeta, donde a veces hay que recorrer largas distancias para encontrar centros de asistencia sanitaria que, a pesar de contar con recursos limitados, ofrecen todo lo que tienen a su disposición. Aún queda un largo camino por recorrer y en algunos países recibir un tratamiento adecuado sigue siendo un lujo. Lo demuestra, por ejemplo, la falta de disponibilidad de vacunas contra el virus del Covid-19 en los países más pobres; pero aún más la falta de tratamientos para patologías que requieren medicamentos mucho más sencillos.

En este contexto, deseo reafirmar la importancia de las instituciones sanitarias católicas: son un tesoro precioso que hay que custodiar y sostener; su presencia ha caracterizado la historia de la Iglesia por su cercanía a los enfermos más pobres y a las situaciones más olvidadas [5]. ¡Cuántos fundadores de familias religiosas han sabido escuchar el grito de hermanos y hermanas que no disponían de acceso a los tratamientos sanitarios o que no estaban bien atendidos y se han entregado a su servicio! Aún hoy en día, incluso en los países más desarrollados, su presencia es una bendición, porque siempre pueden ofrecer, además del cuidado del cuerpo con toda la pericia necesaria, también aquella caridad gracias a la cual el enfermo y sus familiares ocupan un lugar central. En una época en la que la cultura del descarte está muy difundida y a la vida no siempre se le reconoce la dignidad de ser acogida y vivida, estas estructuras, como casas de la misericordia, pueden ser un ejemplo en la protección y el cuidado de toda existencia, aun de la más frágil, desde su concepción hasta su término natural.

5. La misericordia pastoral: presencia y cercanía

A lo largo de estos treinta años el servicio indispensable que realiza la pastoral de la salud se ha reconocido cada vez más. Si la peor discriminación que padecen los pobres —y los enfermos son pobres en salud— es la falta de atención espiritual, no podemos dejar de ofrecerles la cercanía de Dios, su bendición, su Palabra, la celebración de los sacramentos y la propuesta de un camino de crecimiento y maduración en la fe [6]. A este propósito, quisiera recordar que la cercanía a los enfermos y su cuidado pastoral no sólo es tarea de algunos ministros específicamente dedicados a ello; visitar a los enfermos es una invitación que Cristo hace a todos sus discípulos. ¡Cuántos enfermos y cuántas personas ancianas viven en sus casas y esperan una visita! El ministerio de la consolación es responsabilidad de todo bautizado, consciente de la palabra de Jesús: «Estuve enfermo y me visitaron» ( Mt 25,36).

Queridos hermanos y hermanas, encomiendo todos los enfermos y sus familias a la intercesión de María, Salud de los enfermos. Que unidos a Cristo, que lleva sobre sí el dolor del mundo, puedan encontrar sentido, consuelo y confianza. Rezo por todos los agentes sanitarios para que, llenos de misericordia, ofrezcan a los pacientes, además de los cuidados adecuados, su cercanía fraterna.

A todos les imparto con afecto la Bendición Apostólica.

Roma, San Juan de Letrán, 10 de diciembre de 2021, Memoria de la Bienaventurada Virgen María de Loreto.

Francisco


[1] Cf. Carta al Cardenal Fiorenzo Angelini, Presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de los Agentes Sanitarios, con ocasión de la institución de la Jornada Mundial del Enfermo (13 mayo 1992).

[2] E. Lévinas, « Une éthique de la souffrance », en Souffrances. Corps et âme, épreuves partagées, J.-M. von Kaenel edit., Autrement, París 1994, pp. 133-135.

[3] Cf. Misal Romano, Prefacio Común VIII, Jesús, buen samaritano.

[4] Cf. Discurso a la Federación Nacional de los Colegios de Médicos y Cirujanos Dentales (20 septiembre 2019).

[5] Cf. Ángelus desde el Policlínico «Gemelli» de Roma (11 julio 2021).

[6] Cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium (24 noviembre 2013), 200.

27/01/2022

Ver este artículo en la web de la diócesis

Todas las novedades diocesanas en los programas religiosos de COPE

0

Todas las novedades diocesanas en los programas religiosos de COPE

El Espejo de la Iglesia vuelve este viernes de la mano de Adrián Ríos con dos entrevistas que resaltan la actualidad de la Archidiócesis de Sevilla.

En primer lugar, Ríos entrevista a María de la Peña, colaboradora de la Pastoral del Sordo y del Área de la Discapacidad de la Delegación de Catequesis. Con ella reflexionará sobre la Jornada del Enfermo, que tiene lugar hoy, 11 de febrero, y sobre cómo incluir e involucrar a las personas con alguna discapacidad en la vida parroquial y eclesial.

Por otra parte, durante el programa también se hablará acerca de las novedades que está desarrollando la Pastoral Juvenil de la mano de José Francisco Durán, su delegado. Entre estas destaca la celebración del I Encuentro ‘Atrévete a vivir un Amor Real’ mañana sábado, 12 de febrero, con motivo del primer aniversario del proyecto ‘Amar sin Miedo’.

Asimismo, explicará otras citas de agenda de la Delegación de Juventud y adelantará los planes para el próximo verano.

La cita es hoy, a partir de las dos menos cuarto de la tarde. También habrá una redifusión a las tres y media de la tarde en COPE MÁS (98.4 FM).

Por otro lado, Pablo Enríquez dirige el próximo domingo el espacio Iglesia Noticia Sevilla, en el que entrevista a María Albendea, delegada-presidenta de Manos Unidas en la diócesis. Con ella abordará la LXIII Campaña contra el Hambre de esta oengé católica que este año se desarrolla bajo el lema ‘Nuestra indiferencia los condena al olvido’.

Si no puede escuchar los programas en directo, podrá descargar los podcast en la página web de COPE o en nuestra sección de Audios.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés