Sesenta y cinco jóvenes de las comunidades neocatecumenales de distintas parroquias de la diócesis de Almería participaron el pasado fin de semana en los encuentros presididos por el Santo Padre, León XIV. Junto a otros fieles de sus parroquias, compartieron unos días intensos de oración, celebración y convivencia eclesial que han dejado una profunda huella en sus vidas.
Procedentes de las parroquias de San Francisco, San Isidro y San Sebastián de la capital, así como de San Isidro de El Parador, los jóvenes vivieron con especial emoción la vigilia de oración y la Eucaristía presididas por el Papa. Los momentos de adoración al Santísimo, la celebración del Corpus Christi y las palabras del Santo Padre fueron algunas de las experiencias que más les ayudaron a profundizar en su fe.
«Volvemos con la alegría del Evangelio», explican tras una experiencia en la que también pudieron experimentar la riqueza de la Iglesia universal al compartir la fe con miles de cristianos llegados de distintos lugares. El ambiente cercano, festivo y profundamente creyente marcó cada una de las jornadas vividas.
Los jóvenes destacan especialmente la invitación de León XIV a regresar a sus comunidades con un renovado espíritu misionero, llevando el anuncio del Evangelio a la vida cotidiana. Una llamada que acogieron con entusiasmo y que ya forma parte del camino que continúan recorriendo en sus parroquias y comunidades.
El viaje concluyó entre cantos, testimonios y acción de gracias por un encuentro que reforzó su fe y les permitió experimentar, una vez más, la belleza de caminar juntos como Iglesia.


