
La Iglesia de Almería se une a la acción de gracias por el centenario de don Jesús Peregrín Mula, sacerdote natural de Pulpí que, durante cien años de vida y más de seis décadas de ministerio sacerdotal, ha dejado una huella imborrable en la diócesis y en miles de personas dentro y fuera de nuestras fronteras.
La Santa Iglesia Catedral acogió una solemne Eucaristía de acción de gracias, presidida por el vicario general, D. Ignacio López Román, en representación de nuestro obispo, D. Antonio Gómez Cantero. Más de trescientas personas participaron en una celebración que fue, en palabras del vicario, «una acción de gracias por la vida y el ministerio de un sacerdote bueno y sencillo que ha llevado durante cien años el tesoro de la gracia de Dios».
Don Jesús es conocido por generaciones de almerienses por haber impulsado el movimiento ECAS (Equipos de Cristo Amor Sembrarás), nacido de su pasión por la evangelización de los jóvenes. A esa obra se sumó, en 2003, la Fundación Jesús Peregrín, que continúa hoy su compromiso con los más necesitados mediante proyectos de educación, sanidad, alimentación y acceso al agua potable en decenas de países, prolongando el espíritu misionero que ha marcado toda su vida.
Con motivo de este aniversario, las instituciones civiles también han querido reconocer su extraordinaria trayectoria. La Diputación Provincial de Almería le concederá el Escudo de Oro de la Provincia, máxima distinción de la institución, mientras que el Ayuntamiento de Almería ha anunciado que una calle de la ciudad llevará su nombre y que se levantará un monolito en su honor como homenaje permanente a su legado.
En su intervención al final de la Eucaristía, el propio don Jesús resumió un siglo de vida con una sola palabra: gracias. Agradeció al Señor el don de la vida, la vocación sacerdotal y, especialmente, el regalo de la Eucaristía, afirmando con emoción: «La Eucaristía ha sido lo más grande que he hecho y vivido en mi vida».
Al concluir la celebración, familiares, amigos, sacerdotes y fieles pudieron felicitar personalmente al homenajeado antes de compartir un encuentro fraterno organizado por la Fundación Jesús Peregrín, poniendo el broche a una jornada que recordó que una vida entregada a Cristo y al servicio de los demás sigue siendo un motivo de esperanza para toda la Iglesia.

