
La Parroquia de Santa Ana de Jerez de la Frontera acogió en la tarde de ayer la celebración de la VI Jornada de los Abuelos y Mayores, vivida en torno a una Eucaristía presidida por Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez.
La celebración reunió a fieles, familias, abuelos y personas mayores de la comunidad parroquial, y contó también con la presencia de autoridades municipales y autoridades eclesiales como la Delegación de la Pastoral de Familia y Vida de la Diócesis, organizadora de esta jornada dedicada a los mayores de nuestras familias.
Durante la Eucaristía tuvo lugar la bendición de una nueva imagen de Santa Ana y la Virgen María, destinada a la parroquia.
En la homilía, Mons. José Rico Pavés invitó a los fieles a detenerse en la pregunta que Jesucristo plantea en el Evangelio: «¿Habéis entendido todo esto?», señalando que la cercanía con el Señor «nos abre el horizonte de la verdad y nos permite encontrar sentido a todo cuanto hacemos y a todo lo que nos pasa». El prelado explicó que esta misma pregunta ayuda a comprender tanto la celebración de la Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores como la bendición de la nueva imagen de Santa Ana con la Virgen María Niña.
Tomando como referencia unas palabras de san Anselmo —«No te pido, Señor, entender para creer, sino creer para llegar a entender»—, recordó que es la fe la que permite descubrir el verdadero sentido de la vida. En este contexto, afirmó que creer significa «mirar con los ojos de Jesús», una mirada que nace del seguimiento de Cristo y de permanecer junto a Él.
Refiriéndose a la Jornada de los Abuelos y de los Mayores, destacó que las personas mayores son «portadoras de la experiencia de la vida» y que gracias a ellas comprendemos mejor quiénes somos. Por ello, invitó a vivir una primera actitud de agradecimiento a Dios por nuestros mayores, reconociendo el testimonio de quienes han precedido a las nuevas generaciones en el camino de la fe y de la vida.
Asimismo, profundizó en el lema de la Jornada, «Yo nunca me olvidaré de ti», subrayando que debe convertirse en un compromiso concreto de cada cristiano. En este sentido, recordó que el cuidado de los mayores no puede recaer únicamente en las instituciones, sino que ha de ser una responsabilidad asumida personalmente, acompañándolos con cercanía, gratitud y dedicación.
Meditando las parábolas proclamadas en el Evangelio, el Sr. Obispo explicó que el Reino de Dios exige una respuesta plena y una entrega sin reservas. Aludiendo al tesoro escondido y a la perla de gran valor, señaló que seguir a Cristo implica reconocer que Él es el mayor bien y estar dispuestos a entregarlo todo por alcanzarlo. Desde esa perspectiva, animó también a no escatimar medios, recursos, esfuerzos ni tiempo en el acompañamiento de los mayores, para seguir aprendiendo de la sabiduría que proporciona toda una vida.
Sobre la parábola de la red que recoge peces de toda clase, recordó que el anuncio del Evangelio está dirigido a todos y exhortó a «no dejar a nadie en el camino», invitando a que el cuidado y la cercanía hacia las personas mayores alcancen a todos, según las necesidades de cada uno.
En la parte final de su predicación, Mons. Rico Pavés explicó el significado de la nueva imagen de Santa Ana con la Virgen María Niña, recordando que las imágenes sagradas son «la Biblia de la gente sencilla», pues ayudan a contemplar los misterios de la fe y conducen al encuentro con Cristo. Expresó además su deseo de que esta imagen suscite una auténtica piedad entre los fieles y mantenga siempre vivo el compromiso de recordar, cuidar y acompañar a las personas mayores.
Finalmente, evocando la petición de sabiduría del rey Salomón, invitó a pedir al Señor el don de la gracia por encima de cualquier bien temporal, concluyendo con una llamada a custodiar el tesoro que es Cristo, anunciar el Evangelio y encomendarse a la intercesión de Santa Ana y de la Santísima Virgen María para vivir con fidelidad la fe y el compromiso con los mayores.
La entrada Monseñor José Rico Pavés preside la VI Jornada de los Abuelos y Mayores en la Parroquia de Santa Ana se publicó primero en Diócesis Asidonia – Jerez.

