
Con la Cuaresma, un año más, comienza el llamado Gesto Solidario Diocesano. No se trata de una campaña, ni una colecta imperada, sino una oportunidad para poder experimentar la misericordia de Dios, una propuesta Diocesana, que nos da sentido de pertenencia a una misma comunidad eclesial, unida en su diversidad para un mismo fin solidario.



