
Tras casi siete años en obras y gracias a la colaboración de la sociedad lucentina para sufragar los más de dos millones de euros que ha costado la restauración, la iglesia de San Pedro Mártir de Lucena volvió a abrir de nuevo sus puertas el sábado día 15 de marzo. «Un edificio grandioso que nos da idea de lo que es el corazón de Dios», señaló don Demetrio Fernández refiriéndose al templo, y ante la presencia de más de 500 personas que llenaron las naves de esta iglesia.





