En una vigilia de oración eucarística en la catedral de Alba (Italia), la madrugada del 31 de diciembre de 1900, el joven seminarista Santiago Alberione sintió una llamada del Espíritu a dedicarse a una misión especial. A lo largo de su vida, con la misión de llevar a Cristo al mundo de hoy, fundó la Familia Paulina, que «deben ser san Pablo vivo hoy, en un cuerpo social». Para ello se servirían de los medios «más rápidos y eficaces» de comunicación. Inspirándose en San Pablo, el beato Santiago Alberione intuyó la necesidad de dar a conocer a Jesús Maestro, Camino Verdad y Vida. Este año se cumplen 100 años de esta realidad eclesial, y 80 de la presencia de la Sociedad de San Pablo en España. Entrevistamos a José Ignacio Pedregosa, religioso paulino de la comunidad de Sevilla.