
«Arcos de la Frontera es una ciudad llena de historia y llena de vida pero una ciudad sin nostalgia del pasado y sin desconfianza al futuro, pues, son muchos los arraigos, las raíces de sus vidas, y en una renovación permanente. No es tiempo que ha pasado sino vigencia de los grandes valores en los que se asienta Arcos de la Frontera», así comenzaba la conferencia que pronunciaba el Cardenal Arzobispo Emérito de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo quién continúo resaltando la parte caritativa y social de las hermandades.




