
«Santa Teresa es una mujer excepcional, una religiosa que irradia en torno a sí la llama de la vitalidad humana y de su dinámica espiritual». Así comenzó el Obispo de Cartagena ayer su homilía en la clausura diocesana del Año Jubilar Teresiano celebrado con motivo del V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús. La celebración, que tuvo lugar en la iglesia conventual de Nuestra Señora del Carmen de los Padres Carmelitas Descalzos de Caravaca, contó con la presencia del vicario de zona, así como de los párrocos y sacerdotes hijos del pueblo, que concelebraron junto a los Carmelitas.







