En la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, jornada en la que S.S. Juan Pablo II estableció que la Iglesia celebre la Jornada mundial por la santificación de los sacerdotes, Don Amadeo Rodríguez Magro ha presidido su primer Jubileo como Pastor de la Iglesia Diocesana de Jaén, el de los presbíteros. Éste se ha iniciado a la hora del Ángelus en el Sagrario de la Santa Iglesia Catedral de Jaén, donde se ha llevado a cabo el rito introductorio del Jubileo de la Misericordia. Después de la lectura del pasaje evangélico del “Hijo pródigo”, el Delegado Episcopal del Clero, D. Juan Ramón Gómez, ha leído unas palabras extraídas de la Bula papal “Misericordia Vultus”, en el que el Papa Francisco destaca la importancia de los confesores: «Nunca me cansaré de insistir en que los confesores sean un verdadero signo de la misericordia del Padre. Ser confesores no se improvisa. Se llega a serlo cuando, ante todo, nos hacemos nosotros penitentes en busca de perdón. Nunca olvidemos que ser confesores significa participar de la misma misión de Jesús y ser signo concreto de la continuidad de un amor divino que perdona y que salva».