
La Iglesia celebró ayer, 19 de noviembre, la I Jornada Mundial de los Pobres, convocada por el Papa Francisco. Una iniciativa que surgió durante la celebración en 2016 del Jubileo Extraordinario de la Misericordia y en la que el Pontífice invitaba a “tender la mano a los pobres, a encontrarlos, a mirarlos a los ojos, a abrazarlos, para hacerles sentir el calor del amor que rompe el círculo de soledad”.










