
El pasado 4 de septiembre concluían las tradicionales fiestas de “moros y cristianos” de Sierro. Las actividades festivas se iniciaron el 31 de agosto con el pasacalles y encendido del alumbrado pero fue necesario esperar al segundo día para dar comienzo a las “relaciones de moros y cristianos” que comenzaron con la solemne procesión de San Sebastián, patrón de la villa serrana, y la Virgen del Carmen. El Santo patrón es apresado por los islámicos, quedando expuesto en el castillo en la plaza de la Constitución donde es velado toda la noche en una continua oración de súplica e intercesión.



















