
La Catedral acogió este Martes Santo la conocida como “Misa Crismal”. El obispo presidió esta Eucaristía. Con él concelebraron numerosos presbíteros venidos de todos los rincones de la diócesis, que renovaron en este día las promesas de su ordenación sacerdotal. Bernardo Álvarez, además, consagró el Santo Crisma y bendijo los Óleos que se distribuyeron para las parroquias de esta diócesis cuatro veces insular.




















