
Cada año, la noche del 11 al 12 de agosto, en el punto más alto de Sierra Morena, vuelve a brillar una luz, la de la fe del pueblo jiennense, que se levanta como antorcha para rememorar la aparición de la Santísima Virgen a un humilde pastor. 791 años de devoción mariana enraizada en los jiennenses que acuden a los pies de la Morenita para pedir su favor o agradecer su intercesión ante su Hijo.

















