
Manuel Pérez Suárez, de origen colombiano y con descendencia española, está actualmente afincado en España. A sus cincuenta y nueve años hace seis que salió de la cárcel, donde cumplió tres años de los cuatro y medio a los que fue condenado. Recuerda aquella época con tristeza pero reconoce que nunca se ha sentido abandonado por Dios y que no ha sido la cárcel un motivo para dejar de creer en Él. El próximo 23 de octubre, la Diócesis de Córdoba celebra el día del preso y del cautivo.



















