
Aprobado por la ONU y nacido a raíz de la firma del Documento sobre la Fraternidad Humana entre el Papa Francisco y el Gran Imán Al-Tayed hace dos años. El Documento está publicado por la Editorial Nuevo Inicio, disponible en www.nuevoinicio.es

Aprobado por la ONU y nacido a raíz de la firma del Documento sobre la Fraternidad Humana entre el Papa Francisco y el Gran Imán Al-Tayed hace dos años. El Documento está publicado por la Editorial Nuevo Inicio, disponible en www.nuevoinicio.es

A través de este sitio web no se recaban datos de carácter personal de los usuarios sin su conocimiento, ni se ceden a terceros.
Con la finalidad de ofrecerle el mejor servicio y con el objeto de facilitar el uso, se analizan el número de páginas visitadas, el número de visitas, así como la actividad de los visitantes y su frecuencia de utilización, con fines puramente estadísticos.
No utilizamos cookies para recoger información de los usuarios, ni registramos las direcciones IP de acceso. Únicamente se utilizan cookies propias, de sesión, con finalidad técnica (aquellas que permiten al usuario la navegación a través del sitio web y la utilización de las diferentes opciones y servicios que en ella existen).
Este portal contiene enlaces a sitios web de terceros, cuyas políticas de privacidad son ajenas a nosotros. Al acceder a tales sitios web usted puede decidir si acepta sus políticas de privacidad y de cookies. Con carácter general, si navega por internet usted puede aceptar o rechazar las cookies de terceros desde las opciones de configuración de su navegador.
Homilía en la Misa del jueves de la IV semana del Tiempo Ordinario, el 4 de febrero de 2021.
4 febrero, 2021
La capilla del Seminario Conciliar “San Pelagio” tenía previsto abrir sus puertas el próximo jueves, 11 de febrero, para acoger a los jóvenes y seminaristas que tenían una cita con el Santísimo.
Este Adoremus Vocacional que cada año se organiza junto a la Delegación diocesana de Juventud, se ha tenido que aplazar ante la grave situación que vivimos por la pandemia del Covid-19.
La fecha en la que se celebrará el encuentro de jóvenes ante el Santísimo en el Seminario, queda pospuesta a primavera. No obstante, todo queda sujeto en función de la normativa correspondiente al período correspondiente.
Desde el Seminario han querido hacer un llamamiento a la responsabilidad de todos para frenar el avance de la pandemia e invitan “a estar más que nunca unidos en la oración y en la Eucaristía de cada día”.
El próximo lunes, 8 de febrero, la Iglesia celebra el VII Día Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas. Este año bajo el título, “Economía sin trata de personas”.
Un lema vinculado con la encíclica del Papa, Fratelli Tutti, que aporta el marco propicio para sentar las bases de un sistema económico justo y sostenible, donde no haya lugar alguno para la trata de personas.
Su Santidad convoca esta Jornada desde el año 2015 y eligió el día en el que se recuerda la memoria litúrgica de Santa Josefina Bakhita, la religiosa sudanesa que padeció durante su vida los sufrimientos de la esclavitud.
La Subcomisión Episcopal de Migraciones y Movilidad Humana, dedica esta jornada a todas las personas que son víctimas de este tráfico, por falta de recursos o porque pertenecen a sectores sociales, entre comillas “invisibles”.
El obispo presidente de esta Subcomisión, Mons. Juan Carlos Elizalde, destaca que la pandemia se está cebando con este colectivo de personas especialmente vulnerables y están surgiendo distintas modalidades de trata.
Así, el lunes 8 de febrero, a las 19.00 horas, celebraremos una Vigilia de Oración telemática, que se podrá seguir a través de Youtube.
En condiciones muy difíciles por la situación actual de la pandemia, la delegación de Manos Unidas de Huelva lanza su campaña 2021 con el lema “contagia solidaridad para acabar con el hambre”. El próximo domingo, 14 de febrero, se celebra la Jornada Nacional de Manos Unidas y, como todos los años en este mes, la ONG Manos Unidas busca concienciar de las dificultades que encuentran cada día, millones de personas, para necesidades tan básicas como el acceso al agua, a la comida, a la educación…
Cuando estamos centrados en la pandemia que nos azota, quizás sea difícil mirar situaciones que nos parecen lejanas. Es por ello que Manos Unidas intenta acercarnos a esas realidades, no para entristecernos más, sino para transmitirnos que la solidaridad puede acabar con todos los males del mundo: el hambre, la pandemia, etc.
Manos Unidas Huelva se ha propuesto realizar tres proyectos este año:
El coste total de esos proyectos es 156.695 euros, que deberán ser aportados por Manos Unidas a lo largo del año 2021. Para ello se han puesto manos a la obra y, ante la imposibilidad de hacer actividades multitudinarias para recaudar fondos, las delegadas de la provincia, han realizado un video casero donde solicitan la colaboración de la ciudadanía en estos proyectos, que cuenta también con la intervención del obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra.
De cara al próximo 12 de febrero, Día del Ayuno Voluntario, desde Manos Unidas solicitan que ese dinero que íbamos a destinar a aquello de lo que nos podamos privar por un día, sea destinado a ayudar a quienes lo necesitan. El acto oficial de inicio de campaña, será el día 13 de febrero en la parroquia Santa Teresa de Jesús de Huelva, presidida por el Obispo de Huelva, y a partir de ahí, a lo largo de todo el año, se irán realizando diferentes actividades hasta lograr el objetivo marcado.
Los voluntarios de Manos Unidas de Huelva son personas sencillas, repartidos por toda la provincia, pero que tienen una gran energía para luchar por lo que creen. Están dispuestos a contagiar su entusiasmo y solidaridad para hacer realidad esos proyectos tan necesarios, como que haya madres en África que puedan llevar a sus hijos al médico, niños en la India que vayan a la escuela donde haya agua y servicios, y agricultores en el Salvador que no pierdan sus cosechas por el cambio climático.
COLABORA:
CODIGO BIZUM33439 concepto Huelva.
BANCO DE SANTANDER: ES9300494960472016086916
CAJA RURAL ES1731870001751086084421
LA CAIXA: ES2721008475972200296142
4 febrero, 2021
Por Darío Reina y Pilar Gálvez, Delegados Diocesanos de Familia y Vida
Estos meses transcurridos desde el inicio de la pandemia no han pasado indiferentes para ninguna familia, aunque no todas lo hayan vivido de la misma manera: familias que estuvieron confinadas totalmente y otras en que los padres han estado trabajando en primera línea de batalla; familias que han visto de lejos la enfermedad y las que la han sufrido en sus carnes; familias que han tenido que despedirse de sus seres queridos en circunstancias muy dolorosas; familias que han visto peligrar su sustento y familias a las que no les ha afectado económicamente, por ahora, esta situación…
De alguna manera, a todos esta situación nos ha cambiado nuestra forma de vida. Ha hecho que se tambaleen algunas de las cosas en las que teníamos puesta nuestra seguridad. A todos nos ha hecho caer en la cuenta de nuestra pequeñez y vulnerabilidad; darnos cuenta de que no controlamos nuestro futuro, y que de un día para otro las cosas pueden cambiar totalmente. Nos ha hecho pensar en el sentido de la vida, en la muerte, en la enfermedad: ha movido a muchos a volver su mirada a Dios.
El confinamiento supuso para la mayoría de las familias un parón en la vida cotidiana, todos en casa las veinticuatro horas del día durante semanas. Y luego las restricciones posteriores nos han llevado a convivir todos juntos mucho más de lo que era habitual.
Esto ha supuesto un tiempo de gracia para muchas familias: con tiempo para dialogar, para largas sobremesas, para jugar, ver cine en familia y tiempo para rezar juntos, aunque también hayan podido surgir los roces normales de la convivencia.
En los Centros de Orientación Familiar nos hemos encontrado con familias a las que les ha resultado muy difícil esta convivencia. Tal vez ciertos problemas o carencias que ya existían, esta situación ha hecho que se pongan de manifiesto. Son familias en las que hay poco diálogo, en las que se comparte poco tiempo, en las que esposo y esposa llevan vidas paralelas con pocos momentos para ellos dos. El tener que compartir las veinticuatro horas del día ha hecho que los problemas afloren.
Esto, que a priori es algo negativo, es una gran oportunidad para reflexionar y caer en la cuenta, de alguna manera, en qué rutinas, o hábitos tenemos en nuestra familia que no nos ayudan como familia y como empezar a poner remedio.
Así, aunque en los primeros meses de la pandemia en los teléfonos de los COFs recibimos pocas llamadas para pedir ayuda, a partir del verano se produjo un considerable incremento de familias que han acudido a los Centros Diocesanos para ser acompañadas en distintas situaciones de dificultad matrimonial o familiar.
Podemos vernos tentados a pensar, ante la dificultad, ¿cómo escapar de esto? Pero cada situación difícil a la que nos enfrentamos es ocasión de crecimiento y superación. La pregunta que podríamos hacernos las familias en este momento sería: ¿qué podemos aprender de esto?
En este sentido, los Centros de Orientación Diocesanos que la Iglesia pone al servicio de las familias están para acompañar a las familias que lo necesiten dando luz a la situación en la que se encuentran, y ayudándolas a encontrar el camino a recorrer para alcanzar la plenitud a la que todos estamos llamados como personas, matrimonio y familias.
El Obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, ha bendecido esta semana la nueva capilla con la que se ha dotado al Centro Diocesano de Orientación Familiar «San Juan Pablo II» de Córdoba. La presencia del Señor en este centro acogerá a todas las familias que acudan al COF y será guía en esta misión que se lleva a cabo en favor de las familias.
+INFO
Servicios de atención de la Delegación de Familia y Vida
Centros Diocesanos de Orientación Familiar «San Juan Pablo II»
● Córdoba y Valle (Córdoba): 608 050 999
● Campiña (Lucena): 699 642 822
● Sierra (Pozoblanco): 609 246 973
Proyecto Raquel (síndrome postaborto): 669 183 762
Proyecto Ángel (embarazos imprevistos o en dificultad): 639 879 938
Tras el tiempo de Navidad, en el que los seminaristas hemos estado con nuestras familias, retomamos las tradicionales oraciones vocacionales en el Seminario. En este primer mes del año, debido a la situación de pandemia, la oración vocacional se ha celebrado sin presencia de público, emitiéndola online desde nuestra página de Facebook.
Con la ayuda de la exhortación apostólica «Christus vivit», del Papa Francisco, nos hemos vuelto a dirigir al Señor, en comunión con todos los que nos habéis seguido a través de nuestras redes sociales, para pedirle que envíe abundantes vocaciones a la vida sacerdotal y a la vida consagrada, a la vez que hemos tenido muy presentes a todos los enfermos.
Tras la oración vocacional, se reunió de forma virtual el equipo de la Delegación Episcopal de Juventud y Vocaciones. La actual situación de pandemia no impide que desde la Delegación se pueda seguir trabajando, y acogiendo a nuevos miembros, que fueron presentados al comenzar la reunión. Los temas que se trataron fueron muy diversos, entre ellos el Congreso diocesano de laicos, la sección juvenil de Acción Católica, los Años Jubilares de San José y de nuestro beato Lolo, algunas reflexiones acerca de la situación actual de los jóvenes en nuestro entorno, y la preparación de los próximos tiempos fuertes del año litúrgico. En definitiva, el equipo de la Delegación está trabajando con mucha ilusión para seguir llevando al Señor a nuestros jóvenes.
¡Os esperamos en la oración vocacional del mes de febrero!
Comunidad del Seminario Diocesano de Jaén

La Cátedra Beato Marcelo Spínola de la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla organiza la próxima semana las XIV Jornadas de la Historia de la Iglesia en Andalucía bajo el lema genérico ‘Iglesia y epidemias en Andalucía. Hospitalidad y devociones’. Las sesiones, que se celebrarán los días 8, 9 y 10 de febrero, a partir de las siete de la tarde, se desarrollarán con arreglo al siguiente programa:
Lunes 8 de febrero: ‘La Orden de San Juan de Dios entre epidemias y pandemias: 500 años de servicio socio-sanitario a la población más vulnerable’, Francisco Benavides, director del Archivo-Museo San Juan de Dios Casa de los Pisa, de Granada.
Martes 9 de febrero: ‘Las prácticas sanitarias en tiempos de epidemia en la Sevilla del siglo XVII según los enfermeros Obregones’, Antonio Claret García, profesor titular de la Universidad de Huelva.
Miércoles 10 de febrero: ‘Presencia de las Hijas de la Caridad en Andalucía: Caridad, misión y servicio’, Sor Magdalena Herrera, Hija de la Caridad.
Las conferencias tendrán lugar en la Facultad de Teología con arreglo a todas las cautelas higiénicas y de seguridad establecidas para este tiempo de pandemia. Quienes lo deseen, podrán seguirlas a través del canal en youtube de la Facultad.
La Iglesia celebraba el pasado 2 de febrero la Jornada por la Vida Consagrada, una oportunidad para agradecer a todos los consagrados que trabajan y entregan sus vidas a favor del Reino su labor en numerosos campos sociales o a través de la contemplación. Asimismo, la celebración de esta Jornada supone la ocasión perfecta para presentar distintos carismas de la realidad consagrada presente en la Archidiócesis de Sevilla. Para ello, durante los próximos días, compartiremos testimonios de religiosas y consagradas.
María creció impregnándose del carisma, la sencillez y la cercanía de las hermanas del Santo Ángel de la Guarda, pero nunca imaginó que aquello que vivió de niña le hubiese marcado tanto como para, años más tarde, “dar un giro de 180 grados a mi vida”.

Natural de Badajoz, estudió Farmacia en Salamanca. Durante los primeros años de su etapa universitaria, recuerda que vivió la fe “en solitario” hasta que encontró a la Pastoral Universitaria y se reenganchó “por casualidad” a un grupo de jóvenes del Santo Ángel. Fue entonces cuando “comencé a realimentar mi fe y sentí la necesidad de buscar algo más”, empezando a percibir cómo su fe iba haciéndose cada vez “más personal”.
En este tiempo reconoce que “había algo que me hacía estar inquieta interiormente, no sabía lo que era, pero intuía que necesitaba seguir creciendo por dentro para tener y dar vida. Y en esa búsqueda, descubrí que esa vida venía de Dios”. En esta línea, asegura que esta experiencia le hacía sentirse “llena y plenamente feliz” y que el Señor la invitaba a “a no guardarme lo que estaba viviendo y a compartirla con otros jóvenes, para que también pudieran descubrir ese sentido y felicidad. Apareció la necesidad de darme a los demás”.
Salto al vacío
Por eso, tomó la decisión de coger las riendas de su vida y discernir qué era lo que la movía, y gracias a un “acompañamiento más serio, encontré a Dios muy dentro de mí”. En este periodo confiesa que se alternaban sentimientos de miedos, inquietudes, búsquedas…una amalgama de sentimientos al que María era incapaz de ponerle palabras, pero no tenía dudas de que “ahí estaba Dios, empujándome para lanzarme a una gran aventura: optar por la vida religiosa”.
Al respecto, opina que “fue un lanzamiento al vacío, me arriesgué, porque no sabía del todo si era una intuición, una locura, algo pasajero…pero el camino que tomaba me hacía feliz”. Así que el mismo mes de septiembre en el que acabó la carrera, entró en la Congregación de las Hermanas del Ángel de la Guarda.
Esta decisión causó “sorpresa y descoloque” tanto en su familia como amigos, y pese a esto, agradece el apoyo que recibió entonces: “Gracias a ellos pude seguir adelante, sin ellos creo que no hubiese sido capaz”.
Precisamente esta separación con su familia es lo que a María Huertas le resulta más difícil de llevar de su vida religiosa. Si bien, es consciente de que “estoy en el lugar que Dios quiere para mí y eso me llena de felicidad”.
Encuentro entre carismas
La actual directora general del colegio Santo Ángel de Sevilla nos habla del carisma de su congregación y destaca “la sencillez en la búsqueda de Dios y su Reino, el hacerse pequeños con los pequeños y el sentido de familia, una familia que comparte la misión de Ser Ángeles Visibles”.
Pero conocedora de la riqueza en vida consagrada presente en la Archidiócesis hispalense propone “visibilizar más los diferentes carismas para que más gente pueda beneficiarse de ellos”. Para tal fin, se requiere pensar nuevos espacios de encuentro que posibilite la “creación de lazos entre los mismos”, apunta.
Asimismo, lamenta que la Iglesia viva “momentos complejos, marcados por una sociedad en la que los valores que fundamentan la vida cristiana son diluidos entre tantas urgencias y exigencias sociales”. En este contexto –añade- “muchos jóvenes no contemplan la vida religiosa como una posible opción en su vida” y esto, señala, “quizás es una llamada a la Iglesia a trabajar más la importancia de todas las vocaciones específicas dentro de ella”.
Por este motivo, llama a cada joven en pleno desarrollo personal, en pleno periodo de búsqueda de quién es, “a descubrir la vida profunda que se esconde entre tanta actividad y ruido exterior”; y los insta a no tener miedo, a “adentrarse en su interior y a escuchar cómo Dios habla directamente a su corazón”, porque el Señor “siempre quiere nuestra felicidad y la entrega de la vida es un camino apasionante que nos hace plenamente felices”.
Otros testimonios
Paula Restrepo, consagrada del Regnum Christi: “Algo grande me movía: la certeza de que Dios me ama”