CÁRITAS
— Caritas Diocesana de Granada
EDUCACIÓN
PATRIMONIO CULTURAL Y RESTAURACIÓN
TELEVISIÓN DIOCESANA VA TELEVISION
CÁRITAS
— Caritas Diocesana de Granada
EDUCACIÓN
PATRIMONIO CULTURAL Y RESTAURACIÓN
TELEVISIÓN DIOCESANA VA TELEVISION
A primera hora de la mañana de este miércoles fallecía el sacerdote José Ventura. Descase en paz. La Misa exequial se celebrará el jueves 29 de julio a las 13 horas en la parroquia de s. Antonio (Granadilla). La capilla ardiente será en Charco del Pino
José Ventura González era natural de Granadilla de Abona. Nació en la zona de El Cantillo el 19 de marzo de 1930. Cursó Bachillerato en la primera academia que hubo en el citado municipio y en
1950 se trasladó con 19 años a Roma, donde ingresó en la Congregación Palotina. Se licenció en Filosofía y Teología en la capital italiana y ejerció de profesor y formador en León y en el País Vasco.
En 1957 fue ordenado sacerdote y con 42 años, tras conocer la noticia de que su padre había enfermado, regresó a su tierra.
Durante su ministerio estuvo a cargo de diferentes parroquias: San Isidro, El Médano, Los Abrigos, El Salto. Asimismo, a él también se debe la restauración y la declaración de BIC de la ermita de San Isidro y fue el artífice de la restauración del espacio religioso de la cueva del Santo Hermano Pedro. Promovió y llevó adelante la construcción de los templos de S. Isidro y de Nuestra Señora de la Merced en el Médano.
Por otro lado, tras retirarse continuó ofreciendo sus servicios en el Aeropuerto del Sur, El Salto, Atogo, etc.
Entre otros reconocimientos, Ventura recibió la insignia de Oro de Granadilla de Abona y el premio Impulso Sur a la Labor Social otorgado por el periódico Diario de Avisos.
Cuando queda menos de una semana para que agosto llame de nuevo al calendario de los baezanos, la Real Archicofradía de Santa María del Alcázar y San Andrés Apóstol, Patronos de Baeza, editó un año más el anuario “El día de la Virgen” con motivo de los cultos y actos en honor a su Excelsa Patrona, los cuales comenzarán el próximo domingo 1 de agosto con la VI exaltación que pronunciará Alejandro J. Mora Raya.
La publicación, que cuenta con 80 páginas, recoge numerosos artículos, entre los cuales se comprenden los saludas de las autoridades religiosas, la memoria del último año cofrade, los anuncios de la vocalía de cultos, la presentación de la Iglesia de Santa María del Alcázar en Madagascar y diversos artículos de investigación y opinión cofrade, recogiéndose en los mismos las efemérides que este año se celebran en nuestra ciudad como el año jubilar en honor a San José o el 350 aniversario de la canonización de San Fernando.
La portada de dicho anuario, es una obra del hermano cofrade Javier Ruiz Olivera, donde se muestra a Santa María del Alcázar en todo su hermosura ante el altar mayor de la Parroquia de San Andrés Apóstol. La contraportada es el cartel conmemorativo del 125 aniversario fundacional obra de los autores: Pedro Narváez Moreno, Daniel Chamorro y Fernando Curiel Palomares. Fotografías de: Pedro Narváez Moreno, Javier Ruiz Olivera, Daniel Chamorro Romero, Pilar Almonacid Rodríguez, Manuel Higueras Cruz, Laura Cruz y del archivo de la corporación ilustran las páginas del anuario.
No sería posible esta publicación, sin la ayuda de las firmas colaborado-ras, las cuales, con su aportación, hacen posible que este anuario sea una realidad.
De esta manera y en los próximos días, el anuario “el día de la Virgen” llegará a todos los hogares de Baeza, los cuales aguardan un nuevo 15 de agosto, donde la ciudad se rendirá una vez más a la Reina de Baeza.
Comunicación Patronos Baeza
El pasado domingo, 25 de julio, tuvo lugar en la parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción de Almonte, donde se encuentra la Virgen del Rocío actualmente, el acto de nombramiento del cardenal Carlos Amigo Vallejo como hermano de honor de la Hermandad Matriz de Almonte, cuyo presidente, Santiago Padilla, le impuso la medalla. Mons. Amigo Vallejo presidió posteriormente la misa, concelebrada por el vicario episcopal del Condado, párroco de Almonte y rector del Santuario de Ntra. Señora del Rocío, Francisco Miguel Valencia Bando.
Antes de la entrega, se destacó “su larga trayectoria de apoyo y disponibilidad para la devoción rociera”, y se recordaron “entre otros momentos importantes para nuestra historia, su intervención decisiva en la visita de Su Santidad el Papa San Juan Pablo II al Rocío, en 1993, o para la celebración del primer Encuentro de Jóvenes de las Diócesis Andaluzas en El Rocío, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud, celebradas en Sídney, en 2008”.
El obispo de Huelva al cardenal Amigo: Vuestra Eminencia «actuó consecuentemente, reconociendo la importancia y el valor que esta devoción universal, nacida en la archidiócesis hispalense, tiene en la piedad popular de nuestra tierra»
Con este motivo, el obispo del Huelva, Santiago Gómez Sierra, ha dirigido una carta al cardenal Amigo Vallejo, que fue leída en el acto por el párroco de Almonte, Francisco Miguel Valencia Bando, en la que ha destacado que Monseñor Amigo Vallejo, «como digno sucesor de los arzobispos que sirvieron a la Sede de San Isidoro, actuó consecuentemente, reconociendo la importancia y el valor que esta devoción universal, nacida en la archidiócesis hispalense, tiene en la piedad popular de nuestra tierra. Así se comprenden tantos gestos de fervor que ha tenido V. E. hacia la Blanca Paloma, como cuando un 5 de noviembre de 1982 pronunció aquellas inolvidables palabras ante San Juan Pablo II: “Y Rocío, Santidad, es el nombre que los labios andaluces aprendieron para llamar a María Santísima”.
Cardenal Amigo: “Procuré ser fiel a la Virgen del Rocío”
El cardenal recordó que vino al Rocío, “primero, como un rociero más. Y volví siendo devoto. Procuré ser fiel a la Virgen del Rocío”. Visiblemente emocionado, reconoció que era para él una satisfacción muy grande “haber contribuido a esta devoción, no me perdonaría nunca haber venido a esta casa y no llevarme un poco del amor de la Virgen y transmitírselo a los demás. Esta distinción grande –añadió- quiero dedicársela sobre todo a Nuestra Señora, y solamente tengo que decir, como gratitud, lo que aprendí en esta casa: ¡Que viva la Virgen del Rocío! ¡Que viva la Madre de Dios!”
Posteriormente tomó la palabra Santiago Padilla, que hizo un alegato a la gratitud que los rocieros deben al cardenal Amigo: “La gratitud es la memoria del corazón, y teníamos muchos motivos de agradecimiento para el cardenal Amigo. No sólo por su celo pastoral y por su dedicación como arzobispo de Sevilla, a su diócesis y a su archidiócesis, a la que pertenece como sufragánea la diócesis de Huelva, sino por su compromiso personal a la devoción a nuestra patrona, la Santísima Virgen del Rocío”.
Presidente de la Hermandad Matriz: “Integrar, sumar y multiplicar”
Tras glosar algunas facetas de la personalidad y trayectoria del cardenal, Padilla recordó que fue una imagen de la Virgen del Rocío la que fue entronizada y a la que rezó el papa Juan Pablo II en la sacristía instalada en el altar provisional del campo de la Feria, donde, en noviembre de 1982, se celebró la misa estacional en la que fue beatificada sor Ángela de la Cruz. Una imagen labrada en plata y conjugada con marfil, propiedad de la Hermandad del Cachorro de Sevilla, “que representaba fielmente a nuestra bendita titular”. El presidente de la Hermandad Matriz destacó este detalle y, dirigiéndose a monseñor Amigo, afirmó “qué valiente, señor cardenal, hacer todo esto en la ciudad que lleva con honor y con justicia entre sus títulos el de mariana, y qué manera de aprovechar unos momentos tan señalados para integrar, sumar y multiplicar”.
Concluyó reiterando que estos detalles del cardenal no fueron sino el anuncio del “gran servicio que iba a prestar a la historia de la devoción rociera” casi una década después. “En 1992 –recordó- la generosidad y sensibilidad del cardenal había hecho posible que los congresos mariano y mariológico que se celebraban en España con motivo del V Centenario del Descubrimiento de América tuvieran lugar en la ciudad de Huelva, y que su clausura se celebrara en la aldea del Rocío”.
Puede ver el vídeo del acto pulsando aquí


EL obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, presidió la celebración de la fiesta de San Joaquín Y santa Ana, el 26 de julio, en la parroquia accitana que tiene por titular a la abuela de Jesús, Santa Ana. Y lo hizo con una celebración en la que, como no podía ser de otra manera, los abuelos y las personas mayores eran los protagonistas, ya que ese día se celebraba en la Iglesia la Primera Jornada Mundial de los Abuelos y las Personas Mayores.
El obispo accitano se dirigió de manera especial a los mayores que había en el templo, en el que, como indica el párroco, Juan Saéz, a pesar de la pandemia y de las restricciones sanitarias que hay, la celebración fue “participada y festiva”. Sin duda, como indican los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida, de la Conferencia Episcopal, en su mensaje para esta jornada, Jesucristo es el amigo que nunca falla, el que siempre está presente en nuestras vidas. Y esto lo saben muy bien las personas mayores. También hablan de la cercanía entre jóvenes y mayores y de lo útiles que siguen siendo los mayores en la educación y la evangelización de las nuevas generaciones: “no solo los nietos y los jóvenes están llamados a estar presentes en la vida de las personas mayores, sino que las personas mayores y los abuelos tienen también una misión de evangelización, de anuncio, de oración y de guía de los jóvenes a la fe”. E insisten en la necesidad de “crear cauces para que este diálogo intergeneracional pueda llevarse a cabo”.
Terminó la celebración con la bendición de los abuelos y las personas mayores que asistieron a la celebración.
El día anterior, el domingo 25 de julio, el obispo accitano había celebrado esta misma jornada en la catedral, por la mañana, en una Eucaristía preparada de manera especial por la delegación de Familia y Vida de la diócesis de Guadix. Y es que la Jornada Mundial de los Abuelos y las Personas Mayores, instituida por el papa Francisco, se va a celebrar siempre el cuarto domingo del mes de julio y, por supuesto, el día 26 del mismo mes, festividad de San Joaquín y Santa Ana, abuelos del Señor.
Antonio Gómez

FOTO: Archivo
La Conferencia Episcopal Española ha publicado el documento “Fieles al envío misionero” para los próximo cuatro cursos pastorales. En el mismo ofrece unas orientaciones y líneas de trabajo especialmente dirigidas a los órganos de la propia Conferencia. El documento es fruto del discernimiento compartido por los obispos, los órganos colegiados de la Conferencia y los colaboradores para aproximarse a la realidad social y eclesial y sugerir orientaciones pastorales.
Puede consultar el documento a través del siguiente enlace
CEE-Orientaciones-pastorales-2021-2025
La entrada Nuevo documento “Fieles al envío misionero” apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis
La Conferencia Episcopal Española ha hecho público el documento Fieles al envío misionero aprobado por la Asamblea Plenaria con las orientaciones y las líneas de acción para la CEE en los cuatro próximos cursos pastorales (2021-2025). La Conferencia Episcopal Española ofrece en este documentos unas orientaciones y líneas de trabajo especialmente dirigidas a los órganos de la propia Conferencia.
Fieles al envío misionero es fruto de un ejercicio de discernimiento compartido por los obispos, los órganos colegiados de la CEE y los colaboradores, para aproximarse a la realidad social y eclesial y sugerir unas orientaciones pastorales que han realizado, a lo largo de varios meses de diálogo.
Claves del documento
El documento comienza con una reflexión sobre el modo de realizar el mandato del Señor, «id y anunciad el Evangelio», en la actual sociedad española, a la luz del impulso dado por el Papa Francisco para, en modo sinodal, descubrir el paso y la voluntad de Dios para este tiempo. Se trata de ofrecer, desde la colegialidad y el discernimiento de la Conferencia Episcopal, a las diócesis españolas y a sus obispos algunas claves del actual contexto, social y eclesial, criterios, prioridades y líneas de trabajo para impulsar la conversión pastoral, personal e institucional que el papa pide.
Ante los desafíos del cambio de época y el continuo dinamismo de este tiempo, los obispos proponen una dinámica de salida misionera que brota de la alegría de la misericordia y exige conversión pastoral y que debe ser, para este tiempo, el paradigma de toda la obra de la Iglesia.
La Iglesia vive en permanente fidelidad a un doble mandato, «id y anunciad el Evangelio» y «haced esto en conmemoración». Este mandato que, gracias a la eucaristía acontece hoy, ha de ser vivido en la novedad de cada momento histórico. Este coloquio entre fidelidad y novedad marca la vida de la Iglesia, es causa de muchas de sus tensiones internas, entre quienes ponen el acento en uno u otro polo de este diálogo inevitable, y la sitúa en permanente discernimiento para ser fiel al acontecimiento fundante y eterno en la novedad de cada tiempo. Pide discernimiento permanente de la voluntad de Dios en la vida y en la historia en cada momento.
La llamada permanente a evangelizar y a la salida misionera se transforme en una pregunta, ¿cómo evangelizar en la actual sociedad española?, que hemos de responder invocando al Espíritu Santopara impulsar un gran discernimiento eclesial que nos ayude a descubrir la voluntad del Señor.
El momento presente
El contexto actual muestra un gran cambio social que ha generado una sociedad desvinculada, desordenada e insegura en la que crece la desconfianza y el enfrentamiento. En este momento, las transformaciones tecnológicas, económicas y culturales que afectan a la existencia de las personas dan un salto adelante con la pretensión de una transformación antropológica que encaje con el sistema económico dominante. Se propone para ello un estilo de vida y de organización de la convivencia que hagan posible esa transformación.
La cultura relativista dominante abre el camino para un capitalismo moralista que no solo regula la producción y el consumo, sino que impone valores y estilos de vida. Los datos entregados por los usuarios digitales dan acceso a los deseos y pensamientos de la población y a partir de ello, se ofrece una «voluntad artificial» capaz de «hacer querer» y «hacer decidir» a los usuarios.
El mismo relativismo disuelve los valores absolutos e impide los juicios universales, todo está en función de la percepción subjetiva y de los intereses de los grupos de poder. En este contexto, los compromisos estables y la vivencia de la fe se hacen difíciles. La vida queda desarraigada de la verdad y el bien objetivos y pasa a depender del consenso social y, en última instancia, de quienes pueden imponer su voluntad. Los más débiles y los pobres quedan excluidos. La comunidad digital no llega a constituir un nosotros, un pueblo, sino que es una suma de individualidades aisladas.
En el origen de este proceso transformador está un empobrecimiento espiritual y una pérdida de sentido que lleva a vivir en un nihilismo sin drama. El olvido de Dios, la indiferencia religiosa, la despreocupación por las cuestiones fundamentales sobre el origen y destino trascendente del ser
humano, determinan el comportamiento moral y social de las personas. Incluso quienes se sienten creyentes viven y organizan su existencia «como si Dios no existiera».
Dos lugares donde el empobrecimiento espiritual tiene especial arraigo son la familia y la sociedad. La secularización ha influido notablemente en el deterioro de la familia llamada tradicional, y este deterioro ha impulsado el declive religioso, pues se quiebra la institución básica en la transmisión de la fe y en la configuración de la persona. Si en la familia se recibe la vida y se inician las experiencias elementales de la vida humana (amar y ser amado, hacer y colaborar, el descanso, la fiesta y el duelo), con el debilitamiento del vínculo familiar se provoca la pérdida de vínculos sociales: el elogio de la autonomía individual y la permanente reclamación del derecho a tener derechos entroniza al individuo y hace sospechoso cualquier vínculo.
En este contexto tan transformado, es necesario seguir afirmando que:
El contexto social y eclesial
La pandemia ha puesto de manifiesto muchos problemas ya existentes personas sin hogar, ancianos solos y residencias con carencias, temporeros e inmigrantes en condiciones inhumanas, formas de vida y diversión. También la crisis de la democracia representativa y los límites del Estado autonómico; populismos identitarios que tienden a exacerbarse. A la vista de todo ello, los obispos señalan que esta situación como un momento histórico de fuerte llamada a la renovación
para la humanidad y para la Iglesia.
Para salir al paso de esta situación es preciso el concurso de todos. La sinodalidad y el discernimiento deben ser los ejes espirituales y metodológicos del proceso que permita afrontar los retos señalados. La sinodalidad es caminar juntos, invocar al Espíritu, escuchar y acompañar. El discernimiento sinodal es la clave de fondo que sugiere las acciones que realizar, en la doble escucha del Señor y de los deseos las personas de este tiempo, a los que se sale al paso en salida misionera.
La sinodalidad no es un tema para reflexionar, sino un modo de ser y de trabajar en la Iglesia, que nos lleva a vivir una auténtica comunión y corresponsabilidad entre pastores, consagrados y laicos. La Iglesia, Pueblo de Dios, está llamada a vivir la comunión, desde la vocación y para la misión.
Al mismo tiempo, es preciso acoger el desafío misionero como llamada a dar testimonio: conversión pastoral para una salida misionera
Plan de acción
La mirada sobre el contexto cultural y social y la visión que nos ofrece la Palabra de Dios y el Magisterio de la Iglesia nos sitúan como Iglesia que, a pesar de su pequeñez y miseria, se reconoce enviada por el Señor a anunciar la Buena Nueva a nuestros contemporáneos. Somos los testigos de Jesucristo en la sociedad española del siglo xx

La iglesia de Cútar fue edificada entre 1553 y 1558 en un estilo que recogía influencias góticas y mudéjares. Posee tres naves, de mayor altura la central, separadas por pilastras cruciformes de ladrillo sobre las que se disponen arcos apuntados igualmente de ladrillo, un poco más estrechos que el ancho del muro, lo que le proporciona un aspecto de arco formero. Los testeros son planos, elevándose el presbiterio ligeramente sobre el nivel de las naves mediante peldaños.
La nave central posee techumbre mudéjar de par y nudillo con tirantes. Las naves laterales son de menor altura y se cubren con colgadizo. En sus muros quedan hornacinas de obra, pálido recuerdo de cuando estaban revestidos con retablos. A los pies, en el lado de la Epístola, se sitúa una pequeña cámara con la pila bautismal.
Los volúmenes exteriores son fiel reflejo de su distribución interior. Así, son perceptibles claramente la nave central, más alta y cubierta a dos aguas mediante tejas, donde en el alero se observan canecillos de doble nacela de tradición mudéjar. Las naves laterales se cierran con tejado a un agua y alero de ladrillo dispuesto a gorrión o en triángulo, también muy comunes. La entrada, adintelada, se sitúa en el muro izquierdo o del Evangelio. Delante de la nave central se dispone el gran volumen que alberga el camarín barroco, cubierto con tejado a cuatro aguas y limatesas de tejas vidriadas blancas y verdes. Por último, la torre, adosada a los pies del mismo lado del Evangelio.
En el testero de la capilla mayor se abre un camarín, obra rococó de finales del siglo XVIII, decorado con símbolos marianos y cubierto con bóveda gallonada sobre planta y friso polilobulado.
Como consecuencia de la rotura del vuelo de la nave central formado por canecillos de doble nacela, se ha producido un deslizamiento del faldón de tejas de la parte derecha, con peligro de desprendimiento sobre la nave lateral derecha y en consecuencia sobre el cementerio.
Se ha procedido a desmontar el faldón de tejas, recuperación del vuelo mudéjar de canecillos, reforzándolo con zunchado de hormigón armado, volviéndose a colocar la teja árabe como material de cobertura.
La inversión efectuada asciende a 42.383,54 euros, sufragados por el Obispado de Málaga.

En esta jornada de sensibilización sobre el patrimonio diocesano se busca recaudar fondos que permitan intervenir en los inmuebles que necesitan ayuda urgente y que no pueden acogerse a otro tipo de ayudas o subvenciones. Pablo Pastor es arquitecto técnico colaborador del Obispado y está al frente de un gran número de intervenciones.
¿Por qué es tan importante el templo en la Iglesia católica?
En el origen del cristianismo la palabra «templo» tiene que ver con un edificio especial, tal como el Templo de Jerusalén, que es «la Casa del Señor». También desde antiguo, para designar el edificio público del culto, se empleó un término que alude primordialmente a la idea de “asamblea”: iglesia. El templo es la manifestación material del aspecto comunitario, el espacio físico que se construye para los templos vivos de Dios, el ambiente propio para el diálogo oracional.
Todos los miembros de la Iglesia, hemos vivido los acontecimientos más importantes de nuestras vidas en nuestros templos. En ellos hemos recibido el Bautismo, nuestra confirmación, matrimonio y hemos despedido a nuestros difuntos. El papa Francisco ha señalado, recientemente, que los bienes culturales de la Iglesia “son testigos de la fe de la comunidad que los ha producido a lo largo de los siglos y, por este motivo, son a su manera instrumentos de evangelización que se añaden a los instrumentos ordinarios del anuncio, de la predicación y de la catequesis”. Como indica nuestro Ecónomo Diocesano, D. Rafael Carmona, “la Iglesia católica la tenemos que sostener los católicos”.
¿Cómo viene siendo, en los últimos años, el esfuerzo de la Diócesis de Málaga por cuidar de su patrimonio?
La Diócesis, en los últimos años, viene realizando un gran esfuerzo destinando casi una tercera parte de sus ingresos al mantenimiento y conservación de sus iglesias, muchas de ellas de gran valor histórico y artístico, estando algunas de ellas declaradas como Bienes de Interés Cultural.
¿Cómo ha afectado la pandemia a este trabajo?
La llegada del Covid-19 ha afectado de manera significativa, debido a la enorme disminución de los ingresos, tanto de aportaciones de fieles al permanecer los templos cerrados, como a la disminución de las visitas turísticas a la Catedral de Málaga y a la Colegiata de Santa María La Mayor de Ronda, fuente importante de ingresos de la Diócesis. Todo esto ha dejado paralizado en la actualidad cualquier proyecto que no contemple meramente trabajos de urgencia.
¿Cómo responden las comunidades y organismos locales al cuidado de sus templos?
A decir verdad, las ayudas económicas por parte de corporaciones locales como Ayuntamientos y, en algunos casos, la Diputación Provincial, han sido fundamentales a la hora de realizar muchas de las intervenciones. En cambio, ha sido más bien escasa desde la administración autonómica. En los pequeños municipios, la comunicación es muy fluida y cercana, pero con pocos recursos para actuaciones de gran envergadura.
El Ayuntamiento de Málaga es el organismo que más ha apostado por la puesta en valor del patrimonio de la ciudad y, por ende, el de sus iglesias. Desde el año 2000 recibimos una gran ayuda económica en la rehabilitación de la mayoría de los templos del centro histórico de la ciudad a través de las líneas de ayuda a la rehabilitación de la oficina de rehabilitación del Instituto Municipal de la Vivienda. Todo esto son actuaciones que revierten posteriormente a la ciudad, haciéndola además más atractiva culturalmente. Recientemente finalizaron las obras de rehabilitación del interior de la iglesia de la Aurora y Divina Providencia (Catalinas), donde tiene su sede la Hermandad de Viñeros. En la actualidad están muy avanzadas las obras la rehabilitación de la iglesia de los Santos Mártires Ciriaco y Paula, patronos de la ciudad, teniendo prevista su finalización para final de este año. Sin la aportación económica del Ayuntamiento, la Diócesis no podría haber afrontado esta intervención.
Igualmente se viene colaborando con el Ayuntamiento de Antequera, con un patrimonio de iglesias y conventos de los más importante de Andalucía. Recientemente hemos comenzado a rehabilitar la fachada de la Cruz Blanca de la iglesia de la Trinidad, que sufraga el Obispado, y el Ayuntamiento, a su vez, va a intervenir en la recuperación de la iglesia de San Agustín.
En los últimos tiempos, se han incorporado también como patrocinadores entidades privadas como Fundación Málaga, a través de una labor de mecenazgo y patrocinio artístico, con el fin de impulsar el desarrollo cultural en Málaga y provincia. Fruto de ello es la restauración de los lienzos de la bóveda de la iglesia de los Santos Mártires Ciriaco y Paula en Málaga.
¿Cuáles suelen ser las intervenciones más frecuentes?
Son prioritarias las obras destinadas a la preservación de las iglesias. Por ello, es fundamental tener en buenas condiciones los elementos estructurales y las cubiertas. También es importante que la instalación eléctrica esté en perfectas condiciones, para que no se produzca un incendio.
Este año hemos realizado de urgencia la reparación de un faldón de la cubierta de la iglesia de Ntra. Sra. de la Encarnación en el municipio de Cútar en la Axarquía, y tenemos pendiente el comienzo de los trabajos de reparaciones de las cubiertas de las iglesias de los municipios de Igualeja, Parauta y Pujerra, en la Serranía de Ronda, todos ellos con muy poca población y pocos recursos económicos.

La Iglesia se construyó a principios del s. XVI, tras la caída de Ronda (1485) en los capítulos finales de la conquista cristiana del Reino Nazarí de Granada.
El interior está formado por una sola nave, de planta rectangular, cubierta con una armadura de madera de estilo mudéjar. Encontramos en el lateral izquierdo una imagen de san Antonio de Padua, patrón de Pujerra, del s. XVIII. En la sacristía se conserva una concha bautismal y un cáliz, ambas piezas de plata y del s. XVII, consideradas de las más antiguas de la Serranía.
De la sobriedad arquitectónica exterior destaca sobre todo la espadaña barroca en la esquina izquierda que alberga una campana en cada uno de sus tres vanos.
Se ha producido un deslizamiento en el faldón de tejas situado en la parte norte. Esto permite, que el agua de lluvia que penetra a través de las tejas desplazadas deslice y se filtre en la cabeza del muro, afectando a la parte superior del muro, que se manifiesta en el interior y exterior mediante desprendimiento de pintura y penetración de humedad, que desliza por los tirantes de madera y que produce algunas goteras en el interior.
Se estima el presupuesto para la reparación de la cubierta en 32.532,42 euros.