Inicio Blog Página 4494

El Obispo se reúne con los voluntarios de la Pastoral Penitenciaria

0

Las convivencias diocesanas de Pastoral Penitenciaria, que se venían celebrando desde hace 25 años, con asistencia de los voluntarios, algunos internos y sus familiares, ex-internos con sus familias, colaboradores de toda la Diócesis… por segundo año se han reducido a sólo a los voluntarios.

La reunión en el Seminario se inició con el rezo de La Salve, insistiendo en que “vuelva sus ojos misericordiosos sobre los desterrados en aquel valle de lágrimas”, pues ciertamente la prisión es una fábrica de lágrimas tanto para los reclusos como para sus familias.

A continuación, José González, capellán, presentó el papel que la Virgen jugó en el inicio y crecimiento de la vocación mercedaria hacia el recate de los cristianos deportados a África, e igualmente en la vocación de San Juan Bosco salesiana hacia los niños y adolescentes que encontró en la calle y en la cárcel, que se mantiene en la familia salesiana.

La reunión siguió relatando los asistentes cómo habían vivido este tiempo de pandemia y cómo se encontraban de cara a retomar las actividades presenciales. La ausencia de este año largo sin visitar a los internos no había apagado el entusiasmo por volver a verlos, al contario, eran mayor el deseo de encontrarse con ellos.

El Obispo, Don Amadeo Rodríguez Magro, como es habitual desde su llega a la Diócesis, se quedó un buen rato con nosotros, escuchándonos y alentándonos a seguir como enviados de la Iglesia en este campo periférico de la sociedad. Antes de despedirse nos hicimos una foto de familia, que se suma a la de años anteriores.

El trabajo del resto de la mañana giró en torno al próximo curso: actividades que se van a desarrollar, fecha de inicio, horarios de las mismas… También, se recogió la invitación del Obispo a constituir, de cara al Sínodo, un grupo específico que recoja las voces de los condenados y sus familias

Con una oración al Padre terminó el encuentro.

Pastoral Penitenciaria

Galería fotográfica: «Convivencia de los voluntarios de Pastoral Penitenciaria»

Ver este artículo en la web de la diócesis

RAFAEL ZURITA, IN MEMORIAM

0

Al cumplirse un año del “Paso hacia el Padre” de D. Rafael Zurita Jiménez, la Asociación de Antiguos Alumnos del Seminario de Almería junto con el Santuario diocesano del Saliente han organizado un acto de homenaje en memoria de este gran sacerdote almeriense.

El acto de presentación del libro titulado: “Rafael Zurita, in memoriam” tendrá lugar en el salón de actos de la Casa Sacerdotal ‘San Juan de Ávila’, que se encuentra en la plaza de la Catedral nº 2, mañana 29 de septiembre, a las 18.30 horas. Esta publicación, prologada por el obispo diocesano, recoge el testimonio de 32 personas que narran sus vivencias con el sacerdote: infancia, amistad, fraternidad sacerdotal, vida pastoral… son algunos de los aspectos que recoge esta publicación conmemorativa.

D. Rafael Zurita era natural de Alhama de Almería, sirvió al Señor en su ministerio sacerdotal en localidades como Gádor, Tabernas y Albox, donde ejercía como párroco en la Iglesia de Santa María, cuando le llegó su fallecimiento el junio del pasado año. Fue, además, Rector del Santuario de Saliente.

El presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos del Seminario y el Rector del Santuario del Saliente invitan a cuantos antiguos seminaristas, amigos y sacerdotes deseen sumarse al mismo.

Mostrar más

Ver este artículo en la web de la diócesis

La Sierva de Dios Rosario Granados y el monasterio de La Cartuja, en “El Espejo”

0

La Sierva de Dios Rosario Granados y el monasterio de La Cartuja, en “El Espejo”

Con motivo de la reciente apertura de la fase diocesana para estudiar una posible causa de canonización de la Sierva de Dios Rosario Granados, que tuvo lugar en Chauchina el pasado 23 de septiembre, coincidiendo con el centenario del nacimiento de la Sierva de Dios, en “El Espejo” conversamos con el Hermano Mayor de la Hermandad de Nuestra Señora del Espino Coronada, que ha sido parte actora en la apertura de esta fase diocesana de estudio.

También hablamos con Óscar Parada, que ha dirigido la película “La Cartuja de Granada”, una película documental para conocer este monumento turístico de la Archidiócesis en internet, y con cuya reproducción se colabora en la mejora de acceso en la entrada del monasterio.

“El Espejo” es un magazine de actualidad de la Iglesia de Granada, que forma parte de la programación socio-religiosa de COPE Granada y COPE Motril, con el Secretariado de Medios de Comunicación Social del Arzobispado y presentado por Paqui Pallarés. Se emite los viernes, a partir de las 13:33 horas. A partir de ahora, además de disponer del podcast en www.archidiocesisgranada.es tras su emisión, podrá escucharse también en internet en la web de cope.es/granada

Escuchar programa

Ver este artículo en la web de la diócesis

TERESA DE LISIEUX Y EL «KEMPIS». SIEMPRE LA CARIDAD

0

Conviene prestar atención a las referencias realizadas por los santos cuando destacan textos que iluminaron su vida espiritual. A veces se trata de una pequeña confidencia que, como en el caso de Teresa de Lisieux, fue oportunamente recogida por una de sus hermanas. Se halla contenida en el Cuaderno Amarillo que trasluce el inmenso corazón de esta gran santa, doctora de la caridad. Y es que ni siquiera los estertores que le provocaba la tuberculosis que terminó con su vida agotaban su afán de lucha. Mantenía su espíritu en guardia evitando que fuese empañado por una falta de amor, sin descuidar tampoco la caridad activa que se manifiesta en el consejo apropiado para evitar también el tropiezo ajeno. Hay que guardar como oro en paño todo lo que brota de los labios de un santo. Y casi en vísperas de la celebración de la memoria de Teresa que tendrá lugar el próximo 1 de octubre seguimos alimentándonos con su excepcional legado.

El 11 de julio de 1897 sor María de la Eucaristía recibió de la patrona de las misiones en la enfermería del convento, donde ésta se hallaba, la siguiente sugerencia en verdad impagable: «Cuando tengas tentaciones contra la caridad, te aconsejo que leas este capítulo de la Imitación: ‘De cómo se han de soportar los defectos ajenos’. Verás cómo tus tentaciones se desvanecen. Siempre me ha ayudado mucho; es muy bueno y muy verdadero». En este adverbio de tiempo «siempre», la misma santa deja claro que la lectura de la Imitación de Cristo, atribuida a Tomás de Kempis, se hallaba entre sus libros de cabecera. Y yendo directamente a la obra, como si su voz nos instara a cada uno a buscar el dato que tan relevante fue para su itinerario espiritual, en los cuatro párrafos que componen este capítulo XVI al que ella aludió hallamos un verdadero tesoro para vivir la virtud de la caridad en el grado evangélico exigido.

Ese «sobrellevar los defectos ajenos» es harto difícil y no siempre se tiene presente. Es una las obras de misericordia espirituales: «soportar con paciencia los defectos del prójimo», y así lo refleja el Kempis con un interesante matiz ya que no contempla solamente lo ajeno sino lo propio mostrando la extensión de esta virtud moral: «Lo que no puede un hombre enmendar en sí ni en los otros, débelo sufrir con paciencia, hasta que Dios lo ordene de otro modo…». Y si la tentación es corregir o murmurar de los demás porque resalta a nuestros ojos lo que juzgamos falta de virtud sin atisbar ni de lejos de cuánto nos tenemos que enmendar, porque vemos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el nuestro, como dice el evangelio, la Imitación deja clara la realidad de nuestra vida y debería hacernos reflexionar. Abunda y a la par especifica lo dicho anteriormente: «Estudia y aprende a sufrir con paciencia cualesquiera defectos y flaquezas ajenos, pues tú también tienes mucho en que te sufran los otros. Si no puedes hacerte a ti cual deseas, ¿cómo quieres tener a otro a la medida de tu deseo? De buena gana queremos a los otros perfectos, y no enmendamos los propios defectos […]. Queremos que los otros sean castigados con rigor, y nosotros no queremos ser corregidos. Parécenos mal si a 1os otros se les da larga licencia, y nosotros no queremos que cosa que pedimos se nos niegue. Queremos que los demás estén sujetos a las ordenanzas, pero nosotros no sufrimos que nos sea prohibida cosa alguna. Así parece claro cuán pocas veces amamos al prójimo como a nosotros mismos. Si todos fuesen perfectos, ¿qué teníamos que sufrir por Dios de nuestros hermanos?».

Y, finalmente, para este día a día que a todos nos sale al paso, la obra nos recuerda que ha sido Dios quien nos ha llamado a sobrellevar recíprocamente nuestros defectos ya que ninguno estamos libre de ellos, amén de animarnos a prestarnos ayuda, a consolarnos, «a instruirnos y amonestarnos».

Estas, entre otras, fueron las grandes lecciones que aprendió Teresa, y materializó con su propia vida. Sabemos bien que hay que ejercitar las virtudes, que son especialmente valiosas cuando arrecian las dificultades. Por eso el Kempis, que tantas vocaciones santas ha iluminado, reproduce este nuevo y valioso aserto: «De cuánta virtud sea cada uno, mejor se descubre en la ocasión de la adversidad. Porque las ocasiones no hacen al hombre flaco, pero declaran lo que es». Pura sabiduría divina.

Isabel Orellana Vilches

Ver este artículo en la web de la diócesis

El obispo preside la misa de acción de gracias por la reapertura de la Iglesia parroquial de Guazamara

0

El pasado domingo por la tarde tuvo lugar la reapertura de la iglesia parroquial de Guazamara, para la celebración de la misa de acción de gracias presidida por el Obispo diocesano Mons. González Montes. Se abría de nuevo la iglesia después de los meses en que ha permanecido cerrada para llevar a cabo una amplia  intervención de restauración de muros y capillas, corrección de solados y adecuación de hornacinas, sobre todo las del presbiterio, donde preside la sagrada imagen de la Patrona Nuestra Señora del Rosario. Se ha restaurado la puerta principal y fortalecido la tribuna del coro de la iglesia, liberado las humedades y se ha adaptado la instalación de luminarias.

La iglesia parroquial luce con esplendor al abrirse la celebración de las fiestas patronales. La intervención de obra ha sido posible por el empeño de los vecinos de la población, con la ayuda del Ayuntamiento de Cuevas de Almanzora, municipio al cual pertenece Guazamara, presidido por su Alcalde D. Antonio Fernández Liria, y el apoyo del Obispado de Almería.  Todos han ponderado la buena mano del Cura párroco D. Alberto A. Murillo Bajaña para sacar adelante con entusiasmo el compromiso de los feligreses. Estos día en especial, con el gozo de las fiestas del Rosario y con el fervor de siempre de los feligreses suben hasta  la Virgen las plegarias musitadas ante la sagrada imagen de la imagen de Nuestra Señora del Rosario, que desde su hornacina parroquial atrae las miradas de los guazamareños, hombres y mujeres, niños y jóvenes, hijos suyos que acuden a ella con fe orando confiándole sus vidas y suplicando su favor.

Ofrecemos a continuación la homilía del Obispo correspondiente al Domingo XXVI del Tiempo Ordinario

Homilía del Domingo XXVI del Tiempo Ordinario

Mostrar más

Ver este artículo en la web de la diócesis

La apertura de curso de la Facultad de Teología será el 7 de octubre

0

La apertura de curso de la Facultad de Teología será el 7 de octubre

El profesor Juan Arana, miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, será el encargado de dictar la lección inaugural en el acto académico de apertura del curso académico dela Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla. La cita es el 7 de octubre en el salón de actos de la Facultad, a las doce del mediodía.

Antes, a las diez y media, el arzobispo de Sevilla, monseñor Saiz Meneses, presidirá la Eucaristía con la que comenzará esta jornada inaugural. Una Misa que se celebrará en la capilla del Seminario Metropolitano.

El tema de la lección inaugural del profesor Arana será ‘Teología y transhumanismo’, y a su término, monseñor Saiz abrirá el curso académico en nombre del Santo Padre.

(En la imagen, el arzobispo junto al decano, Manuel Palma, en el curso de la visita que hizo monseñor Saiz a la Facultad).

Ver este artículo en la web de la diócesis

El 7 de octubre comienza un «Seminario de vida en el Espíritu» dirigido por el jesuita Juan Manuel Martín

0

Cumplidas las bodas de oro sacerdotales, 50 años de ministerio, y las de diamantes en la Compañía de Jesús, 60 años, el jesuita Juan Manuel Martín Moreno sigue viviendo con ilusión su vocación, ahora, en la comunidad de Santo Domingo de Murcia. Por segunda vez reside en tierra murciana el jesuita que quería ser diplomático y que se convirtió en «embajador del Rey de reyes».

Atrás quedan sus años como profesor de Sagrada Escritura en el Seminario San Fulgencio de Murcia, en el Instituto Bíblico Pontificio de Jerusalén o en la Universidad Pontificia de Comillas de Madrid. Enseñanzas que seguirá compartiendo en clases de Biblia y en el acompañamiento a los diferentes grupos con los que trabajan los jesuitas en Murcia.

Muy vinculado a los grupos de Renovación Carismática, una realidad eclesial que asegura «le salvó la vida», porque afianzó su vocación en un momento de crisis, dirigirá el Seminario de vida en el Espíritu que comenzará el 7 de octubre, una experiencia espiritual que se llevará a cabo los jueves de octubre y noviembre, a las 20:30 horas en el salón Padre Arrupe del Centro Loyola, en el edificio Fontanar (junto al Arco de Santo Domingo de Murcia). Un seminario que se articula en siete semanas, más una introductoria, con una parte catequética centrada en una enseñanza y trabajo en grupos. Además, se invita a los participantes a realizar un tiempo de oración diario.

«Organicen Seminarios de vida en el Espíritu en sus parroquias, seminarios, escuelas, en los barrios para compartir el bautismo en el Espíritu». Así animaba el Papa Francisco en 2015, a los sacerdotes participantes en una reunión en San Juan de Letrán, a fomentar este tipo de encuentros.

La entrada El 7 de octubre comienza un «Seminario de vida en el Espíritu» dirigido por el jesuita Juan Manuel Martín aparece primero en Diócesis de Cartagena.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Mensaje del Santo Padre Francisco para la XXXVI Jornada Mundial de la Juventud

0

(Domingo de Cristo Rey, 21 de noviembre de 2021), 27.09.2021

Mensaje del Santo Padre

¡Levántate! Te hago testigo de las cosas que has visto” (cf. Hch 26,16)

Queridos jóvenes:

Una vez más quisiera tomarlos de la mano para continuar juntos la peregrinación espiritual que nos conduce hacia la Jornada Mundial de la Juventud de Lisboa en el 2023.

El año pasado, un poco antes de que se propagara la pandemia, firmé el mensaje con el lema “Joven, a ti te digo, ¡levántate!” (cf. Lc 7,14). En su providencia, el Señor ya nos quería preparar para la durísima prueba que estábamos a punto de vivir.

En el mundo entero se tuvo que afrontar el sufrimiento causado por la pérdida de tantas personas queridas y por el aislamiento social. También a ustedes, jóvenes —que por naturaleza se proyectan hacia el exterior—, la emergencia sanitaria les impidió salir para ir a la escuela, a la universidad, al trabajo, para reunirse. Se encontraron en situaciones difíciles, que no estaban acostumbrados a gestionar. Quienes estaban menos preparados y privados de apoyo se sintieron desorientados. En muchos casos surgieron problemas familiares, así como desocupación, depresión, soledad y dependencias. Sin hablar del estrés acumulado, de las tensiones y explosiones de rabia, y del aumento de la violencia.

Pero gracias a Dios este no es el único lado de la medalla. Si la prueba nos mostró nuestras fragilidades, también hizo que aparecieran nuestras virtudes, como la predisposición a la solidaridad. En cada rincón del mundo vimos muchas personas, entre ellas numerosos jóvenes, luchar por la vida, sembrar esperanza, defender la libertad y la justicia, ser artífices de paz y constructores de puentes.

Cuando un joven cae, en cierto sentido cae la humanidad. Pero también es verdad que cuando un joven se levanta, es como si se levantara el mundo entero. Queridos jóvenes, ¡qué gran potencialidad hay en sus manos! ¡Qué fuerza tienen en sus corazones!

Por eso hoy, una vez más, Dios le dice a cada uno de ustedes: “¡Levántate!”. Espero de todo corazón que este mensaje nos ayude a prepararnos para tiempos nuevos, para una nueva página en la historia de la humanidad. Pero, queridos jóvenes, no es posible recomenzar sin ustedes. Para volver a levantarse, el mundo necesita la fuerza, el entusiasmo y la pasión que tienen ustedes. En este sentido, quisiera que meditemos juntos el pasaje de los Hechos de los Apóstoles en el que Jesús le dice a Pablo: “¡Levántate! Te hago testigo de las cosas que has visto” (cf. Hch 26,16).

Pablo testigo ante el rey

El versículo que inspira el lema de la Jornada Mundial de la Juventud 2021 está tomado del testimonio de Pablo ante el rey Agripa, mientras se encontraba detenido en la cárcel. Él, que un tiempo fue enemigo y perseguidor de los cristianos, ahora es juzgado por su fe en Cristo. Habían pasado unos veinticinco años cuando el Apóstol narra su historia y el episodio fundamental de su encuentro con Cristo.

Pablo confiesa que anteriormente había perseguido a los cristianos hasta que un día, cuando iba a Damasco para arrestar a algunos de ellos, una luz “más brillante que el sol” lo envolvió a él y a sus compañeros de viaje (cf. Hch 26,13), pero solamente él oyó “una voz”. Jesús le dirigió la palabra y lo llamó por su nombre.

¡Saulo, Saulo!”

Profundicemos juntos este hecho. Llamando a Saulo por su nombre, el Señor le hizo comprender que lo conocía personalmente. Es como si le dijera: “Sé quién eres, sé lo que estás tramando, pero a pesar de todo me dirijo justo a ti”. Lo llamó dos veces, como signo de una vocación especial y muy importante, como había hecho con Moisés (cf. Ex 3,4) y con Samuel (cf. 1 S 3,10). Cayendo al suelo, Saulo comprendió que era testigo de una manifestación divina, de una revelación poderosa, que lo sacudió, pero no lo aplastó, al contrario, lo interpeló personalmente.

En efecto, sólo un encuentro personal —no anónimo— con Cristo cambia la vida. Jesús muestra que conoce bien a Saulo, que “conoce su interior”. Aun cuando Saulo es un perseguidor, aun cuando en su corazón siente odio hacia los cristianos, Jesús sabe que esto se debe a la ignorancia y quiere demostrar su misericordia en él. Será justamente esta gracia, este amor inmerecido e incondicional, la luz que transformará radicalmente la vida de Saulo.

¿Quién eres, Señor?”

Ante esa presencia misteriosa que lo llama por su nombre, Saulo pregunta: «¿Quién eres, Señor?» (Hch 26,15). Esta pregunta es sumamente importante, y todos en la vida, antes o después, nos la tenemos que hacer. No basta haber escuchado hablar de Cristo a otros, es necesario hablar con Él personalmente. Esto, básicamente, es rezar. Es hablar a Jesús directamente, aunque tengamos el corazón todavía desordenado, la mente llena de dudas o incluso de desprecio hacia Cristo y los cristianos. Me gustaría que cada joven, desde lo profundo de su corazón, llegara a hacerse esta pregunta: “¿Quién eres, Señor?”.

No podemos dar por descontado que todos conocen a Jesús, aun en la era de internet. La pregunta que muchas personas dirigen a Jesús y a la Iglesia es justamente esta: “¿Quién eres?”. En todo el relato de la vocación de san Pablo esta es la única vez en la que él habla. Y a su pregunta, el Señor responde sin demora: «Yo soy Jesús, al que tú persigues» (ibíd.).

Yo soy Jesús, al que tú persigues”

Por medio de esta respuesta, el Señor Jesús revela a Saulo un gran misterio: que Él se identifica con la Iglesia, con los cristianos. Hasta ahora, Saulo no había visto de Cristo más que a los fieles que había encerrado en la cárcel (cf. Hch 26,10), cuya condena a muerte él mismo había aprobado (ibíd.). Y había visto cómo los cristianos respondían al mal con el bien, al odio con el amor, aceptando las injusticias, la violencia, las calumnias y las persecuciones sufridas por el nombre de Cristo. Por eso, si se mira bien, Saulo de algún modo —sin saberlo— había encontrado a Cristo, ¡lo había encontrado en los cristianos!

Cuántas veces hemos oído decir: “Jesús sí, la Iglesia no”, como si uno pudiera ser una alternativa a la otra. No se puede conocer a Jesús si no se conoce a la Iglesia. No se puede conocer a Jesús si no por medio de los hermanos y las hermanas de su comunidad. No nos podemos llamar plenamente cristianos si no vivimos la dimensión eclesial de la fe.

Te lastimas dando golpes contra el aguijón”

Estas son las palabras que el Señor dirigió a Saulo después de que cayera al suelo. Parece como si le estuviese hablando de modo misterioso desde largo tiempo, tratando de atraerlo hacía sí, y Saulo se estuviera resistiendo. Este mismo dulce “reproche”, nuestro Señor lo dirige a cada joven que se aleja: “¿Hasta cuándo huirás de mí? ¿Por qué no escuchas que te estoy llamando? Estoy esperando tu regreso”. Como el profeta Jeremías, nosotros a veces decimos: «No volveré a recordarlo» (Jr 20,9). Pero en el corazón de cada uno hay como un fuego ardiente, aunque nos esforcemos por contenerlo no lo conseguimos, porque es más fuerte que nosotros mismos.

El Señor eligió a alguien que incluso lo había perseguido, que había sido completamente hostil a Él y a los suyos. Pero no existe una persona que para Dios sea irrecuperable. Por medio del encuentro personal con Él siempre es posible volver a empezar. Ningún joven está fuera del alcance de la gracia y de la misericordia de Dios. De ninguno se puede decir: está demasiado lejos, es demasiado tarde. ¡Cuántos jóvenes tienen la pasión de oponerse e ir contracorriente, pero llevan escondida en el corazón la necesidad de comprometerse, de amar con todas sus fuerzas, de identificarse con una misión! Jesús, en el joven Saulo, ve exactamente esto.

Reconocer la propia ceguera

Podemos imaginar que, antes del encuentro con Cristo, Saulo estaba en cierto sentido “lleno de sí”, se consideraba “grande” por su integridad moral, por su celo, por sus orígenes y por su cultura. Ciertamente estaba convencido de que hacía lo correcto. Pero, cuando el Señor se le reveló, “aterrizó” y se encontró ciego. De repente descubrió que era incapaz de ver, no sólo físicamente sino también espiritualmente. Sus certezas vacilaron. En su interior advirtió que aquello que lo había animado con tanta pasión —el celo por eliminar a los cristianos— había sido una completa equivocación. Se dio cuenta de que no era el poseedor absoluto de la verdad, más aún, que estaba lejos de serlo. Y, junto a sus certezas, cayó también su “grandeza”. De repente se supo perdido, frágil, “pequeño”.

Esta humildad —conciencia del propio límite— es fundamental. A quien piensa que lo sabe todo de sí, de los otros e incluso de las verdades religiosas, le costará encontrar a Cristo. Saulo, volviéndose ciego, perdió sus puntos de referencia. Al quedarse solo en la oscuridad las únicas cosas claras para él fueron la luz que vio y la voz que sintió. Qué paradoja: justo cuando uno reconoce que está ciego es cuando comienza a ver.

Después de la revelación en el camino de Damasco, Saulo preferirá ser llamado Pablo, que significa “pequeño”. No se trata de un “nombre de usuario” o de un “nombre artístico” —tan en boga hoy incluso entre la gente común—, fue el encuentro con Cristo el que lo hizo sentirse realmente así, derribando el muro que le impedía conocerse de verdad. Él mismo afirmó de sí: «Porque yo soy el más insignificante de los apóstoles, incluso indigno de llamarme apóstol por haber perseguido a la Iglesia de Dios» (1 Co 15,9).

A santa Teresa de Lisieux, como a otros santos, le gustaba repetir que la humildad es la verdad. Hoy en día muchas “historias” sazonan nuestras jornadas, especialmente en las redes sociales, a menudo construidas artísticamente con mucha producción, con videocámaras y escenarios diferentes. Se buscan cada vez más los focos del primer plano, sabiamente orientados, para poder mostrar a los “amigos” y “seguidores” una imagen de sí que a veces no refleja la propia verdad. Cristo, luz meridiana, viene a iluminarnos y a restituirnos nuestra autenticidad, liberándonos de cualquier máscara. Nos muestra con nitidez lo que somos, porque nos ama tal como somos.

Cambiar de perspectiva

La conversión de Pablo no fue un volver para atrás, sino abrirse a una perspectiva totalmente nueva. En efecto, él continuó el camino hacia Damasco, pero ya no era el mismo de antes, era una persona distinta (cf. Hch 22,10). En la vida ordinaria es posible convertirse y renovarse haciendo las cosas que solemos hacer, pero con el corazón transformado y con motivaciones diferentes. En este caso, Jesús le pidió a Pablo expresamente que siguiera hasta Damasco, hacia donde se dirigía. Pablo obedeció, pero ahora la finalidad y la perspectiva de su viaje habían cambiado radicalmente. De ahora en adelante verá la realidad con ojos nuevos. Antes eran los ojos del perseguidor justiciero, desde ahora serán los del discípulo testigo. En Damasco, Ananías lo bautizó y lo introdujo en la comunidad cristiana. En el silencio y en la oración, Pablo profundizará la propia experiencia y la nueva identidad que le dio el Señor Jesús.

No dispersar la fuerza y la pasión de los jóvenes

La actitud de Pablo antes del encuentro con Jesús resucitado no nos resulta extraña. ¡Cuánta fuerza y cuánta pasión habitan también en los corazones de ustedes, queridos jóvenes! Pero si la oscuridad que los rodea y la que está dentro de ustedes les impide ver correctamente, corren el riesgo de perderse en batallas sin sentido, hasta volverse violentos. Y lamentablemente las primeras víctimas serán ustedes mismos y aquellos que están más cerca de ustedes. Existe también el peligro de luchar por causas que en el origen defienden valores justos pero que, llevadas al extremo, se vuelven ideologías destructivas. ¡Cuántos jóvenes hoy, tal vez empujados por las propias convicciones políticas o religiosas, terminan por convertirse en instrumentos de violencia y destrucción en la vida de muchos! Algunos, nativos digitales, encuentran en el ámbito virtual y en las redes sociales el nuevo campo de batalla, utilizando sin escrúpulos el arma de las noticias falsas para esparcir veneno y destruir a sus adversarios.

Cuando el Señor irrumpió en la vida de Pablo, no anuló su personalidad, no borró su celo y su pasión, sino que hizo fructificar sus talentos para hacer de él el gran evangelizador hasta los confines de la tierra.

Apóstol de las gentes

Posteriormente, Pablo será conocido como “el apóstol de las gentes”. ¡Él, que había sido un escrupuloso fariseo observante de la Ley! He aquí otra paradoja: el Señor depositó su confianza justamente en aquel que lo perseguía. Como Pablo, cada uno de nosotros puede sentir en lo profundo de su corazón esta voz que le dice: “Me fío de ti. Conozco tu historia y la tomo en mis manos, junto contigo. Aunque a menudo hayas estado en mi contra, te elijo y te hago mi testigo”. La lógica divina puede hacer del peor perseguidor un gran testigo.

El discípulo de Cristo está llamado a ser «luz del mundo» (Mt 5,14). Pablo debe dar testimonio de lo que ha visto, pero ahora está ciego. ¡Estamos de nuevo ante una paradoja! Pero es justamente a través de esta experiencia personal que Pablo podrá identificarse con aquellos a los que el Señor lo envía. En efecto, es constituido testigo «para abrirles los ojos y que se conviertan de las tinieblas a la luz» (Hch 26,18).

¡Levántate y da testimonio!”

Al abrazar la vida nueva que nos fue dada en el bautismo, recibimos también una misión del Señor: “¡Serás mi testigo!”. Es una misión a la que dedicarse, que lleva a cambiar la vida.

Hoy la invitación de Cristo a Pablo se dirige a cada una y cada uno de vosotros, jóvenes: ¡Levántate! No puedes quedarte tirado en el suelo sintiendo pena de ti mismo, ¡hay una misión que te espera! También tú puedes ser testigo de las obras que Jesús ha comenzado a realizar en ti. Por eso, en nombre de Cristo, te digo:

– Levántate y testimonia tu experiencia de ciego que ha encontrado la luz, que ha visto el bien y la belleza de Dios en sí mismo, en los otros y en la comunión de la Iglesia que vence toda soledad.

– Levántate y testimonia el amor y el respeto que es posible instaurar en las relaciones humanas, en la vida familiar, en el diálogo entre padres e hijos, entre jóvenes y ancianos.

– Levántate y defiende la justicia social, la verdad, la honradez y los derechos humanos; a los perseguidos, a los pobres y los vulnerables, a los que no tienen voz en la sociedad y a los inmigrantes.

– Levántate y testimonia la nueva mirada que te hace ver la creación con ojos maravillados, que te hace reconocer la tierra como nuestra casa común y que te da el valor de defender la ecología integral.

– Levántate y testimonia que las existencias fracasadas pueden ser reconstruidas, que las personas que ya han muerto en el espíritu pueden resurgir, que las personas esclavas pueden volverse libres, que los corazones oprimidos por la tristeza pueden volver a encontrar la esperanza.

– ¡Levántate y testimonia con alegría que Cristo vive! Difunde su mensaje de amor y salvación entre tus coetáneos, en la escuela, en la universidad, en el trabajo, en el mundo digital, en todas partes.

El Señor, la Iglesia, el Papa confían en ustedes y los constituyen testigos para tantos otros jóvenes que encuentran en los “caminos de Damasco” de nuestro tiempo. No se olviden: «Si uno de verdad ha hecho una experiencia del amor de Dios que lo salva, no necesita mucho tiempo de preparación para salir a anunciarlo, no puede esperar que le den muchos cursos o largas instrucciones. Todo cristiano es misionero en la medida en que se ha encontrado con el amor de Dios en Cristo Jesús» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 120).

¡Levántense y celebren la JMJ en las Iglesias particulares!

Renuevo a todos ustedes, jóvenes del mundo, la invitación a formar parte de esta peregrinación espiritual que nos llevará a celebrar la Jornada Mundial de la Juventud en Lisboa en 2023. El próximo encuentro, no obstante, será en vuestras Iglesias particulares, en las diversas diócesis y heparquías del mundo donde, en la solemnidad de Cristo Rey, se celebrará la Jornada Mundial de la Juventud 2021 a nivel local.

Espero que todos nosotros podamos vivir estas etapas como verdaderos peregrinos y no como “turistas de la fe”. Abrámonos a las sorpresas de Dios, que quiere hacer resplandecer su luz en nuestro camino. Abrámonos a escuchar su voz, también por medio de nuestros hermanos y hermanas en la fe. De esta manera nos ayudaremos unos a otros a levantarnos juntos, y en este difícil momento histórico seremos profetas de tiempos nuevos, llenos de esperanza. Que la Bienaventurada Virgen María interceda por nosotros.

Roma, San Juan de Letrán, 14 de septiembre de 2021, Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz

FRANCISCO

Ver este artículo en la web de la diócesis

El Obispo recibe a las Misioneras de Marilam

0

El Obispo de la Diócesis, Don Amadeo Rodríguez Magro, recibía a la superiora General de las Misioneras de Marilam de Honduras y las hermanas Yaquelin Baquedano, Juana de Dios Uceda y María Arely Bonilla, que se encuentran establecidas en las parroquias de Baños de la Encina y de Guarromán, después de haber firmado el Convenio de colaboración entre la Diócesis y su Congregación. Asistió, además, a la reunión el párroco, D. Luis Juan Gallardo.

Durante el encuentro, que se desarrolló en un ambiente distendido, las Misioneras de Marilam pudieron explicar al Obispo cuál es su carisma y qué labor desarrollan en las parroquias. También, manifestaron que se sienten muy queridas y acogidas en la Diócesis de Jaén. “Solo tenemos palabras de gratitud para todas las personas de Baños, Guarromán y La Mesa, que desde nuestra llegada a la Diócesis nos han acogido con cariño y con muchas esperanzas puestas en nuestra labor misionera aquí a donde el Señor nos ha traído para ayudarle a construir su Reino”. Asimismo, las hermanas quisieron mostrar su agradecimiento a Don Amadeo “que desde los primeros pasos dados para llegar hasta aquí  ha estado atento y deseoso de nuestra venida a esta querida Diócesis de Jaén”. Finalmente, quisieron dar las gracias a toda la curia diocesana que les ha ayudado en todos los trámites y requisitos necesarios para su llegada y su estancia en esos pueblos.

Por su parte el Obispo, que se mostró muy cercano y amable en todo momento, quiso animarlas a seguir trabajando en esta Iglesia de Jaén para hacer presente el amor misericordioso de Dios entre los más pobres y los que más sufren.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Exposición de pintura y Eucaristía en torno a la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado

0

El pasado domingo, 26 de septiembre, celebramos en toda la Iglesia universal la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado (JMMR), bajo el lema “Hacia un nosotros cada vez más grande”.

El mensaje del Santo Padre para la Jornada de este año rezuma por todos los poros su reciente encíclica Fratelli Tutti, puesto que son las migraciones un signo de los tiempos para caminar hacia ese “nosotros” fraternal y hermoso, enriquecido por la diversidad culturas que portan en sí las personas migrantes y refugiadas.

En nuestra Diócesis, desde el Secretariado Episcopal de Migraciones, organizamos distintas actividades de sensibilización en torno a esta Jornada. Queremos destacar aquí la Exposición de Pintura y la Eucaristía.

La Exposición de Pintura, “Hacia un nosotros cada vez más grande”, a cargo de la artista peruana Liliana Coronado Mendoza, del 25 de Septiembre al 5 de octubre se pudo visitar en la sala de exposiciones del Centro Cultural Baños Árabes-Palacio de Villadompardo. La inauguración tuvo lugar a las 19:00 horas, en el mismo patio interior del Centro Cultural, con un ambiente muy emotivo y festivo y con la participación de personas de muy diversas culturas.

El director del Secretariado de Migraciones, Jesús Castro, dio la bienvenida y agradeció asistentes, en especial a las familias de más de una decena de países que con su presencia hacía realidad el título de la exposición; así como a la Diputación, representada en esta ocasión por la diputada África Colomo, por posibilitar el espacio para su realización.

A continuación, tomó la palabra, Pura Hidalgo, del Proyecto Rajab, que acompaña a familias migrantes y refugiadas; que ensalzó, no solo la valía artística de Lilina Coronado -Lili-, sino su calidad humana como voluntaria de su asociación, acompañando a los más pequeños con sus talleres de arteterapia y dinámicas de integración.

Acto seguido, tomó la palabra la autora, Lili, que explicó que los más de 40 cuadros expuestos nacen inspirados por su propia experiencia de personas migrante, pero también de compartir la vida con tantas otras que, dejando su tierra, buscan un futuro de esperanza en otros lugares, como aquí en Jaén. También explicó cómo cree firmemente en las palabras del Papa Francisco y la necesidad de hacer un “nosotros cada vez más grande”.

Por último, dirigió unas palabras Abderrahim Imoula, un joven marroquí acogido en el Proyecto “casa de la luz”, dependiente del Secretariado de Migraciones y Cáritas, que participó, junto con otros dos compañeros, en la realización de 3 cuadros, siguiendo las orientaciones artísticas de Lili, a la que agradeció enormemente su dedicación y paciencia y que les permitiera expresar a través del arte sus propios sentimientos como jóvenes migrantes.

Cerró este emotivo acto de presentación un canto que varias mujeres y niños de origen marroquí mostraron al resto de asistentes, acompañados por una guitarra.

El día 26, domingo, la Parroquia de Santa María Magdalena en Jaén, acogió la Eucaristía de la Jornada. Su nuevo párroco y Vicario de Caridad, Juan Raya, presidió la celebración, acompañado de Jesús Castro, párroco de la Inmaculada y S. Pedro Pascual y un nutrido grupo del Secretariado de Migraciones, personas migrantes y los propios feligreses.

En la homilía, se señaló la necesidad de transformar la sociedad tomando parte activa la comunidad cristiana, de modo que superemos una actitud de partidismo que nos divide, y demos paso ese “nosotros” inclusivo y abierto, como llamada nítida que Jesucristo nos hace, camino inexcusable para hacer realidad el Evangelio.

Las ofrendas fueron muy significativas: una cesta con tierra y agua, unas manos entrelazadas formando un puente, flores, luz, pan y vino. Todo ello para expresar la comunión entra las personas de distintas culturas y nuestra “casa común”, iluminados por la luz de Cristo, que nos llama a compartir una misma mesa.

Un estupendo coro parroquial juvenil ayudó con los cantos a celebrar de manera festiva e intimista a la vez.

Damos las gracias a todas las personas que hicieron posible realizar estos dos eventos, de los cuales estamos muy satisfechos.

Desde el Secretariado de Migraciones convocamos a la comunidad diocesana a seguir participando en el resto de actividades que, durante todo el curso, iremos desgranando, a través de la visita a otros municipios y parroquias de la provincia, embarcados en esta tarea de orientar la Pastoral de las migraciones, guiados por el lema de este año: “Hacia un nosotros cada vez más grande”.

Secretariado de Migraciones

Galería fotográfica: «Exposición y Eucaristía en torno a la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado»

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.