Durante los días miércoles 24 y jueves 25 de noviembre, la Catedral de Sevilla realizará tareas de mantenimiento en la campana mayor de la Giralda, conocida como la Santa María, cuyo peso aproximado es de 5.500 kilogramos.
Por este motivo, el acceso a los balcones de su cara norte permanecerá cerrados, sin afectar al resto de caras de la torre que continuarán abiertas a la visita cultural, según información publicada en la página web de la Catedral hispalense.
El sábado 20 de noviembre, a las 11 de la mañana, celebramos el segundo encuentro sinodal en los salones parroquiales de nuestra parroquia del Sagrado Corazón de Jesús y Nuestra Señora del Pilar de Linares.
En primer lugar, rezamos la oración al Espíritu Santo para abrir nuestros corazones a su ayuda y guía.
A continuación, presentamos el segundo tema propuesto para este encuentro, centrado en la pregunta de cómo se realiza hoy, en el momento histórico que nos ha tocado vivir, el camino de sinodalidad y qué pasos nos invita a dar el Espíritu Santo como Iglesia sinodal.
Una vez finalizada la presentación a la asamblea formada por 25 personas, ésta se dividió en dos grupos para trabajar el tema propuesto.
Destacar la gran implicación y entusiasmo en la participación de todos y cada uno de los asistentes tal y como lo demuestran las conclusiones aportadas.
Concluimos este segundo encuentro con un pequeño aperitivo, momento que nos permitió seguir cambiando impresiones y mejorar y ampliar nuestras relaciones.
Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús y Nuestra Señora del Pilar de Linares
El pasado día 7 de noviembre, el grupo Scout Jaén volvimos a retomar la presencialidad de los encuentros diocesanos y lo hicimos con la Asamblea extraordinaria para la elección del nuevo equipo asociativo.
El Proyecto Emaús encabezado por el candidato Juanjo Armijo Montesinos fue elegido por mayoría absoluta. Siendo ratificado por el Administrador diocesano, Monseñor Amadeo Rodríguez Magro.
Un equipo formado por:
Consiliario: Manolo Ceacero
Presidente Diocesano: Juanjo Armijo
Vicepresidente: Pablo Rodríguez
Secretaria: Rubén Moral Sabalete (secretario), José Ramón Puche (adjunto a la secretaría)
Administración: María José León (técnico y tesorera)
Animación pedagógica: Ana Gil Perea y María Jesús Prieto
Animación de la Fe: Sonia molina Sonia Molina Villa y Andrés Delgado Pavón
Comunicación, redes sociales: Cristóbal Marchal
El pasado 10 de noviembre, la Iglesia que camina en Mengíbar celebró la primera reunión de preparación para el Sínodo. Una cincuentena de personas de las dos parroquias nos reunimos en el templo de San Pedro para rezar juntos. Tras reunirnos en el salón Emús se hicieron distintos grupos para charlar sobre las diferentes preguntas que se nos proponían.
Una vez más una experiencia de sinodalidad y de unidad de estas dos comunidades, que quieren avanzar en su caminar unidas para llegar así a cumplir con nuestro sueño de llegar a todos.
Tras el funeral, el clero de la diócesis dedicará la mañana a tener un retiro espiritual en el inicio del Adviento
Este miércoles 24 de noviembre se va a celebrar en la catedral e Guadix un funeral por los sacerdotes fallecidos en el último año. Será a las 10 de la mañana y estará presidido por el obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco. Concelebrarán los sacerdotes de la diócesis, compañeros en el ministerio de los sacerdotes fallecidos.
Se trata de una celebración que se viene realizando en los últimos años y que está abierta, por supuesto, a todos los fieles que quieran asistir, en especial, a los amigos y familiares de los sacerdotes ya fallecidos.
Desde que se celebrase este funeral el año pasado, en noviembre de 2020, han fallecido en la diócesis de Guadix cinco sacerdotes: Santiago Sánchez Azor, que murió con 63 años, el 23 de marzo; José Gómez Jiménez, que falleció el 12 de febrero pasado; Manuel Muñoz Segura, fallecido el 16 de abril; Manuel Ruiz Ariza, fallecido el 26 de abril y Cayetano Rosel Moreno, fallecido el 26 de agosto.
En la celebración de este miércoles, se pedirá por estos cinco sacerdotes que nos han dejado, pero también por todos los sacerdotes diocesanos que ya han fallecido y que, en otro tiempo, dedicaron su vida a sembrar el Evangelio en la diócesis y en el mundo. Y, como siempre, habrá una oración especial por el último obispo accitano fallecido, D. Juan García-Santacruz, ante su tumba.
Retiro de Adviento
Y después de la celebración, los sacerdotes se reunirán en la iglesia del Sagrario, junto a la catedral, para tener un retiro de oración con motivo del Adviento, que comienza el próximo domingo. Estará dirigido por el obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, y congregará, como viene siendo habitual, a la mayor parte de los sacerdotes de la diócesis. Inician así, los sacerdotes, el nuevo tiempo litúrgico, que convoca a la Iglesia a renovarse y prepararse para que el Señor se haga más presente en sus vidas, pero también en las de los feligreses que les han sido encomendados.
La iglesia de Santa Catalina, en el término municipal de Tacoronte, ha reabierto sus puertas este martes, tras la finalización de las obras de restauración integral del templo, a las que se han destinado 2.032.802 euros, financiados con aportaciones del Cabildo de Tenerife y de la Diócesis Nivariense. Al acto de reapertura han asistido el presidente insular, Pedro Martín; el obispo, Bernardo Álvarez; el alcalde de Tacoronte, José Daniel Díaz; el director Insular de Planificación del Territorio y Patrimonio Histórico, Emilio Fariña; y el arquitecto encargado del proyecto, José Yeray Santos Santana, entre otras autoridades municipales y eclesiásticas.
Pedro Martín ha destacado “que esta actuación integral en la que hemos colaborado la Corporación insular y el Obispado permite a los vecinos y vecinas de Tacoronte y a la ciudadanía de toda la isla recuperar una parte muy importante de nuestro patrimonio y acervo cultural. Por tanto, hoy es un día para celebrar que gracias al trabajo conjunto se ha podido realizar una rehabilitación de este inmueble para preservarlo como merece, dado su valor patrimonial y su antigüedad ”.
Bernardo Álvarez ha querido “agradecer la colaboración del Cabido de Tenerife que, mediante un convenio con la Diócesis, permite que a lo largo del año podemos ir restaurando diversas obras arquitectónicas y también bienes muebles. Si no fuera por esta contribución, sería imposible sostener y restaurar todo el patrimonio que la Iglesia tiene en esta isla”. El obispo ha valorado el trabajo realizado y ha recordado que esta iglesia, del año 1550, es uno de los principales monumentos catalogados como tal en la isla de Tenerife. Un templo con tres naves, con hermosos retablos que ha quedado magníficamente restaurado para impedir que todo el arte que alberga en su interior se pudiera ir estropeando.
Álvarez felicitó al pueblo de Tacoronte, porque también han puesto su parte y seguirán aportando porque aun falta dinero para cubrir la totalidad de la obra. El Cabildo aporta un ochenta por ciento del presupuesto y el reto lo asume la comunidad parroquial que, en este caso, cuenta también con el apoyo del Ayuntamiento de Tacoronte al que quiso agradecer también su colaboración.
LA JORNADA
La jornada comenzó a las 17:30 horas con el traslado en procesión de la imagen de la patrona del municipio, desde el Santuario del Cristo de los Dolores hasta las puertas del templo parroquial. Posteriormente, tras la apertura de puertas, Bernardo Álvarez presidió una Eucaristía en la que se bendijo el trabajo realizado.
Las obras de mejora han consistido en rehabilitación del techo del templo (al que se ha añadido una nueva cámara de aislante térmico y un soporte de chapa marina), el acondicionado de los muros afectados por las humedades, la reconstrucción del baño existente y la restauración de las carpinterías.
También se ha llevado a cabo la impermeabilización perimetral exterior en los bordes de la iglesia, lo que impedirá la filtración de agua de escorrentías desde la plaza hasta el interior del templo, favoreciendo su circulación por la plaza.
Cabe destacar, además, el montaje de una nueva instalación eléctrica, la realización de canalizaciones empotradas en los paramentos verticales, y los múltiples trabajos de albañilería acometidos (reconstrucción o restauración de huecos de carpintería, colocación de travesaños de seguridad en las puertas de entrada o limpieza de elementos estructurales pétreos).
Eva Fernández, presidenta nacional de la Acción Católica General, visitó recientemente la diócesis de Málaga para participar en un Encuentro Interparroquial. Natural de Santiago de Compostela, es enfermera, está casada desde hace nueve años con su esposo Andrés, cocinero, y llevan tres años viviendo en Madrid, desarrollando este servicio a la Acción Católica General.
¿Cómo ve el camino sinodal que estamos recorriendo?
Yo lo veo como un soplo del Espíritu y como una oportunidad preciosa para construir la Iglesia que realmente necesitamos en el mundo de hoy. El Congreso de Laicos nos puso en camino y es providencial que el Papa ahora nos ofrezca profundizar en la sinodalidad y en el discernimiento. Yo creo que no hemos podido tener más suerte. Lo veo como una oportunidad muy bonita, la verdad.
¿Cuáles diría que son los retos que tiene actualmente la Acción Católica General?
Yo creo que uno de los retos es que las personas vean que somos un instrumento al servicio de la parroquia, completamente abierto y, que lo que buscamos es ayudar a cada uno, y a nuestra comunidad, en ese crecimiento de fe, a descubrir su misión y vocación tanto en el mundo como en la parroquia. El reto está en que las personas, de una manera natural, inicien ese proceso para toda la vida, tanto niños, como jóvenes y adultos. Que veamos de forma natural que en nuestra vida diaria necesitamos un equipo que nos acompañe y nos ayude a vivir con coherencia. Realmente, el reto está en transmitir que realmente necesitamos esa formación y ese acompañamiento para ser los cristianos que nuestro mundo necesita, poder dar respuesta e instaurar el Reino de Dios en nuestro mundo. Lo estamos trabajando mucho, lo estamos comunicando, pero a los laicos, sobre todo a los adultos, nos cuesta ver que necesitamos cuidarnos. Cuidamos a otros y nos insertamos en múltiples tareas, pero nos cuesta entender que necesitamos un equipo o un grupo para crecer en la fe y descubrir lo que Dios quiere de ti.
¿Cómo ve la Acción Católica General en Málaga?
Pues con mucha ilusión. Creo que están haciendo cosas muy bonitas y que sí que están mostrando ese proceso abierto a todos: si te quieres asociar o no, tú formas parte también de este proyecto y tienes voz. Tanto la Comisión Diocesana anterior como la actual está formada por personas que tienen un amor a Dios increíble y lo transmiten por todos los poros de la piel. Estoy convencida de que le espera un camino muy bonito para poder acompañar a los laicos de las parroquias de aquí, de Málaga… convencidísima.
¿Algún consejo o recomendación para vivir la fase sinodal diocesana?
En primer lugar, tranquilidad. Quizás no nos dé tiempo a enviarlo a que llegue a Roma, pero si el fruto que se saca es ser capaces de empezar a dar pasos en la sinodalidad, eso ya sería genial. Y, por otra parte, también pediría sinceridad porque el camino sinodal no es fácil. Tenemos que saber realmente de dónde partimos: si no estamos trabajando sinodalmente, que lo reconozcamos y, si estamos haciendo cosas buenas, que las potenciemos, y a partir de ahí, intentar escuchar a todos. Hace unos días alguien me preguntaba: “¿cómo podemos llegar a los del tercer banco?”, es decir a la gente que viene los domingos y se va, que no aparece más por la parroquia, ¿cómo podemos hacer para que ellos opinen?, y, ¿cómo podemos hacer que los de las periferias puedan opinar? Pienso que esos son los dos retos: llegar a los del tercer banco y llegar a los que no están. Tenemos que tenerlos en cuenta, que no nos escuchemos a nosotros mismos, a los que estamos como agentes de pastoral y, a partir de ahí, empezar a construir, aunque sean pequeñas cosas y pequeños pasos. Y que recemos mucho, por nuestros párrocos y por nuestros pastores, que yo creo que nos necesitan y necesitan de nuestra oración.
La iglesia del Sagrado Corazón, en Málaga, es el lugar de celebración del concierto dedicado al personal sanitario por su entrega durante la Covid-19 que organiza para este sábado 27 de noviembre a las 21 horas el Ayuntamiento de Málaga con la colaboración de la Compañía de Jesús, la Orquesta Filarmónica de Málaga y la Coral San Felipe Neri de Málaga.
En dicha cita sonarán «On the nature of daylight», de Mark Richter y el Requiem, Op. 48 de Gabriel Urbain Fauré, en adaptación de José Antonio Gómez García. La interpretación corre a cargo de la Orquesta Filarmónica de Málaga, bajo la dirección de Antonio del Pino y las voces de Berna Perles, soprano, y Luis López, barítono, así como la Coral San Felipe Neri, dirigida por José Antonio Gómez García.
El concierto estará presentado por el Dr. Domingo Hernández Marrero, director de la Unidad de Nefrología del Hospital Universitario Regional de Málaga, catedrático de la UMa y presidente de la Asociación Española de Transplantes.
El sacerdote Francisco Aranda, profesor de los Centros Teológicos de la Diócesis de Málaga, ayuda a profundizar en el evangelio del Domingo I de Adviento (Lc 21, 25-28.34-36)
¿En qué quedamos? ¿No es el Adviento tiempo de esperanza?Nossorprendenporelloellenguaje y las imágenes sobre todo del evangelio. Porque el mensaje de Jesús es que Dios es esperanza y genera esperanza en los hombres (Spe salvi).
Además el mismo texto nos indica que el final de todo será la llegada salvadora del Hijo del Hombre.
Las oscuras imágenes que se nos presenta tratan de llamar la atención a quienes vivimos en la historia con aburrimiento y sin esperanza.
Porque para el cristiano, cada instante y circunstanciaestánplenos desentido,lahistoriase encamina hacia la total realización del hombre en Cristo el Señor.
Por eso en el mismo evangelio se nos ruega: “tened cuidado de vosotros….”. No es de recibo vivir como si todo diese igual, esclavos de los “agobios de la vida”. La espera de este fin definitivo no debe hacernos mirar para otro lado ante la opacidad del presente. Debemos estar con los ojos abiertos y los oídos atentos para “mantenernos en pie ante el Hijo del Hombre”.
Un día podremos conseguirlo, con la ayuda de Dios.
Mientras, en este Adviento que iniciamos, nuestros afanes se dirigen a ser dignos de recibir ese don: “mantenernos en pie ante el Hijo del Hombre”.
El comienzo del Adviento es otra llamada de Dios a preparar su venida que esperamos con estilo sinodal: participación, comunión y misión.
Eva Fernández, presidenta nacional de la Acción Católica General, visitó recientemente la diócesis de Málaga para participar en un Encuentro Interparroquial. Natural de Santiago de Compostela, es enfermera, está casada desde hace nueve años con su esposo Andrés, cocinero, y llevan tres años viviendo en Madrid, desarrollando este servicio a la Acción Católica General.
¿Cómo ve el camino sinodal que estamos recorriendo?
Yo lo veo como un soplo del Espíritu y como una oportunidad preciosa para construir la Iglesia que realmente necesitamos en el mundo de hoy. El Congreso de Laicos nos puso en camino y es providencial que el Papa ahora nos ofrezca profundizar en la sinodalidad y en el discernimiento. Yo creo que no hemos podido tener más suerte. Lo veo como una oportunidad muy bonita, la verdad.
¿Cuáles diría que son los retos que tiene actualmente la Acción Católica General?
Yo creo que uno de los retos es que las personas vean que somos un instrumento al servicio de la parroquia, completamente abierto y, que lo que buscamos es ayudar a cada uno, y a nuestra comunidad, en ese crecimiento de fe, a descubrir su misión y vocación tanto en el mundo como en la parroquia. El reto está en que las personas, de una manera natural, inicien ese proceso para toda la vida, tanto niños, como jóvenes y adultos. Que veamos de forma natural que en nuestra vida diaria necesitamos un equipo que nos acompañe y nos ayude a vivir con coherencia. Realmente, el reto está en transmitir que realmente necesitamos esa formación y ese acompañamiento para ser los cristianos que nuestro mundo necesita, poder dar respuesta e instaurar el Reino de Dios en nuestro mundo. Lo estamos trabajando mucho, lo estamos comunicando, pero a los laicos, sobre todo a los adultos, nos cuesta ver que necesitamos cuidarnos. Cuidamos a otros y nos insertamos en múltiples tareas, pero nos cuesta entender que necesitamos un equipo o un grupo para crecer en la fe y descubrir lo que Dios quiere de ti.
¿Cómo ve la Acción Católica General en Málaga?
Pues con mucha ilusión. Creo que están haciendo cosas muy bonitas y que sí que están mostrando ese proceso abierto a todos: si te quieres asociar o no, tú formas parte también de este proyecto y tienes voz. Tanto la Comisión Diocesana anterior como la actual está formada por personas que tienen un amor a Dios increíble y lo transmiten por todos los poros de la piel. Estoy convencida de que le espera un camino muy bonito para poder acompañar a los laicos de las parroquias de aquí, de Málaga… convencidísima.
¿Algún consejo o recomendación para vivir la fase sinodal diocesana?
En primer lugar, tranquilidad. Quizás no nos dé tiempo a enviarlo a que llegue a Roma, pero si el fruto que se saca es ser capaces de empezar a dar pasos en la sinodalidad, eso ya sería genial. Y, por otra parte, también pediría sinceridad porque el camino sinodal no es fácil. Tenemos que saber realmente de dónde partimos: si no estamos trabajando sinodalmente, que lo reconozcamos y, si estamos haciendo cosas buenas, que las potenciemos, y a partir de ahí, intentar escuchar a todos. Hace unos días alguien me preguntaba: “¿cómo podemos llegar a los del tercer banco?”, es decir a la gente que viene los domingos y se va, que no aparece más por la parroquia, ¿cómo podemos hacer para que ellos opinen?, y, ¿cómo podemos hacer que los de las periferias puedan opinar? Pienso que esos son los dos retos: llegar a los del tercer banco y llegar a los que no están. Tenemos que tenerlos en cuenta, que no nos escuchemos a nosotros mismos, a los que estamos como agentes de pastoral y, a partir de ahí, empezar a construir, aunque sean pequeñas cosas y pequeños pasos. Y que recemos mucho, por nuestros párrocos y por nuestros pastores, que yo creo que nos necesitan y necesitan de nuestra oración.